jueves, 15 de noviembre de 2007
26 de Diciembre de 1.992, Loor y honores a los luchadores por la Libertad de nuestra Nación

Bienvenidos hermanos moriscos, hermanos andaluces, venidos desde el exilio económico de Catalunya, de Murcia, de Almería, de Albayzin, que hoy si está en Ballur y no ha fallado como en 1.568.

Bienvenidos hermanos alpujarreños, hoy vamos a tener un dia de fiesta y homenaje a nuestros hermanos Moriscos, y a un morisco muy próximo en el espacio y en el tiempo, me refiero a FERRAMÁN ABEN BELA, de Yátor, que desgraciadamente nos dejó en plena juventud en 1989.


Durante toda la jornada vamos a tener una serie de actos e intervenciones. El hermano y amigo José Maria López nos va a hablar de Ferramán Aben Bela, (morisco de Yator, que nos dejo, que falleció en 1.989), después tenderemos la inauguración de la Exposición sobre Ferramán y escucharemos su poesía, su palabra. Abdel Hakim nos va a alegrar con sus cantos sufís . Cante jondo prácticamente- Alí Yibril nos recitará sus poemas y los de otros andalusíes. Los hermanos Abderrahman Medina e Ismail Jorquera nos explicarán por qué ponemos una placa en homenaje a Aben Umeya y los Moricos y tomaremos té y dátiles por la tarde, y Yaser Calderón hará un balance del día y significado de este.

Hoy, hermanos andaluces, hace 424 años que en estas mismas calles y en estas horas nuestros abuelos bullían alegres organizando la nueva administración andalusí e islámica. Hace 424 años que los andaluces, cansados de persecuciones, amenazas y vejaciones se levantaron para recuperar su propia dignidad y poder seguir siendo andaluces.

Si nos paramos un poco, podemos imaginar e incluso escuhar las voces de los moriscos, recuperando su tierra, su alegría, olvidando los nombres de Fernando, Gonzalo, Rosa, etc., y recuperando sus nombres de Muhammad, Ibrahim, Yasmina, etc. Ellos nos dieron ejemplo de compromiso con su Patria y lo pagaron caro, perdieron sus casas, sus haciendas y miles de ellos, sus vidas, pero afortunadamente en 1.992, miles de andaluces hemos recuperado nuestros nombres andalusíes y volvemos a llamarnos Muhammad, Hussein, Umayya, Yasmina, Azahara, etc.

La Historia, hermanos, que nos habla de un Al-Andalus que no reconocemos, parece que Andalucía ha sido poblada periódicamente por extraterrestres que llegaban y marchaban sin saber cómo. Pues no, no es esa la historia. Tartessos, la Bética, Al-Andalus y Andalucía hoy, es prácticmente el mismo territorio y prácticamente la misma población. La historia que los vencedores nos enseñan es que llegaron los árabes y que 800 años después se les expulsó. ¡¡Mentira!!, ni llegaron los árabes ni los expulsaron. Los andaluces, libremente aceptan el Islam, y durante la época musulmana nuestra nación de Al-Andalus, conoce su mayor bienestar económico y social y su mejor período cultural. Llega el momento de la pérdida de nuestra soberanía y lo perdemos todo, nuestra identidad, lengua, cultura, sentido de la trascendencia, tolerancia, costumbres, apellidos, etc. Lo perdemos todo. Y los conquistadores nos crean la historia que a ellos les conviene. Nos obligan a aceptar el cristianismo, nos imponen nuevos apellidos, que curiosamente coinciden con los de ellos. Crean una nueva genealogía para los andaluces y para ello eligen nombres geográficos, de árboles, colores, ciudades e incluso motes. Lo normal es que un andaluz se apellide Manzano, Romero, Rio, Barranco, Montes, Castillo, Córdoba, Martos, Blanco, Rojo, etc. Pero esto que fue para controlar a los nuevos cristianos, hoy nos vale para identificarnos. Ellos no pudieron acabar del todo con nuestras costumbres y por eso aquí están nuestras construcciones que nada tienen que ver con las de los conquistadores, nuestras fiestas alegres y callejeras que son exclusivas, el blanquear nuestras casas de blanco y verde -el color de nuestra bandera y del Islam- nuestra forma de hablar. Cualquier no andaluz distingue perfectamente que es andaluz el que hable, sea de Huelva o de Almería y otros muchos signos de identidad andalusí.

Con todo lo anteriormente dicho, también fueron cientos de miles los andaluces que se tuvieron que marchar y aún hoy, sus descendientes llevan con orgullo sus apellidos y su origen andaluz por toda la otra ribera del Mediterráneo. Casi los mismos apellidos que nosotros tenemos aquí los tienen hermanos andaluces que viven en Túnez, Argelia, Marruecos e incluso Australia. Para ellos también va nuestro recuerdo, homenaje y cariño. No podemos olvidar a los millones de andaluces que están en el exilio económico y que su deseo es volver. Nuestra obligación es posibilitar que lo consigan.

Como musulmán, andaluz y alpujarreño me sentíría feliz si esta jornada de Homenaje a los Moriscos, sirve para recuperar un poco de nuestra identidad, de nuestra dignidad, si vale para que conozcamos mejor nuestro pasado, única forma de construir nuestro futuro. Quiero haceros una petición: leer y hacedlo en los libros y en nuestras calles y casas, ellas os darán la mejor explicación de donde venimos y qué somos. Y para finalizar una sugerencia. Sois muchos los que trabajais desde diferentes organizaciones por nuestro pueblo pero que por complejo no os acercais al fondo del tema, al Islam.
El Islam está en nuestras vidas, en nuestras costumbres, en nuestra historia. Perded el complejo de moros. Afortunadamente somos eso, moros: hombres que amamos a nuestra tierra, que éste es el significado.

Como en 1568 gritemos en nuestra vieja lengua, el árabe y en el romance andalusí que actualmente hablamos:


¡¡¡ TAHIA MUHAMMAD ABEN HUMEYA !!!
¡¡¡ TAHIA FERRRAMAN ABEN BELA ¡¡¡
¡¡¡ TAHIA BALLUR!!!
¡¡¡ TAHIA BUSHARRAT!!!
¡¡¡ TAHIA AL-ANDALUS HORRA !!!

Tags: Moriscos, Al-Andalus