SIONISMO = TERRORISMO DE ESTADO
Un día, cuando placidamente me encontraba deambulando por mi casa, unos vecinos, que nunca tuvieron casa, pegaron una patada en mi puerta y se instalaron en las mejores y más amplias estancias de mi vivienda.Las autoridades se lo habían autorizado y permitido.
Mi protesta fue acallada por la fuerza y el poderío de mis vecinos ocupas. Eran más y más fuertes. Para ir a trabajar, tenía que pedir permiso. Para ir al medico, tenia que pedir permiso, para ir a cualquier otra estancia de la casa, de mi casa, tenia que pedir permiso a los ocupas y ellos, con su poderío y prepotencia, en función de su “misericordia divina”, me lo permitían o no.
Mi reclamaciones, ante tanta arbitrariedad, no eran escuchadas, solo se me pedía paciencia y resinación; que permitiera la ocupación, el “derecho” de los ocupas y solo después, a lo mejor tendrían piedad y compasión y con un poco de suerte, siempre necesaria en estos casos, a lo mejor podría “disfrutar” de un trocito, pequeño, de mi casa.
Esta surrealista, humillante y vergonzosa historia, es la que esta viviendo el pueblo Palestino desde que las Naciones Unidas, el el 29 de noviembre de 1947, mediante una resolución, acuerda la partición de Palestina en dos estados. En esos momentos, los judíos constituían el 32 por ciento de la población, y poseían el 5,6 por 100 de las tierras. Al nuevo estado de Israel, se le entrega el 56 por ciento del territorio, y las tierras más fértiles.
El Estado judío, utilizan el arma del antisemitismo, contra todo aquel que intenta demostrar que el estado de Israel es un invento, y sobre todo, intenta acusarnos de antisemitas, a cuantos intentamos dar a conocer a la opinión publica, el terrorismo de estado que practica, sistemáticamente, contra el pueblo palestino. El semitismo, un arma de guerra de los judíos, contra otros semitas. El diccionario en Internet, enciclonet, (www.enciclonet.com) dice lo siguiente al respecto: Semita, relativo a los pueblos y culturas que, según la tradición bíblica, son descendientes de Sem. (Ú. t. c. sust.: individuo perteneciente a alguna de estas etnias: los judíos y los árabes son semitas).
Los árabes, hebreos, caldeos, fenicios y sirios son los pueblos más representativos de esta etnia. Actualmente tan sólo los árabes y los judíos mantienen una lengua semítica, aunque en la Antigüedad las lenguas semíticas se extendían por gran parte del Mediterráneo oriental, divididas en dos ramas, la septentrional: asirio (asirio y babilónico), cananeo (hebreo, fenicio, idumeo y moabita) y arameo (siriaco, mandaico, palmiriano, nabateo, samaritano y aramaico del Talmud); y la rama meridional que comprendía el árabe, sabeo, mineo, etíope y amárico.
La comunidad internacional, especialmente el llamado el mundo occidental o primer mundo, o sea, los buenos, están de acuerdo con esta ocupación y condenan toda lucha de los palestinos. El estado sionista de Israel, es el que impone todas las condiciones necesarias para el acuerdo; que evidentemente pasa por dos condiciones: reconocimiento del “derecho” de los judíos a tener su propio estado en Palestina, y por supuesto, aceptar, no ya la partición de palestina en dos, si no que el estado judío, tiene derecho a seguir ocupando los territorios que las Naciones Unidas les asigno a los palestinos.
Para defender sus “derechos” los diferentes gobiernos judíos, de derecha y de izquierda utilizan todo su poderío militar y económico, así como todas sus influencias “diplomáticas” internacionales. Pone muros, barreras, y cárceles, destruye viviendas y da y otorga permisos, en territorios palestinos, cuando ellos quieren. La comunidad internacional mira para otro lado o en el mejor de los casos, les pide prudencia.
En cambio la lucha de los palestinos es considerada, por la “comunidad internacional” terrorismo. Y esa misma comunidad, les exige a los palestinos que reconozca y acepte todas las condiciones que imponen los judíos.
Europa, la “democrática Europa” ya intento, con veladas amenazas y chantaje, orientar el voto de los palestinos, y como los palestinos no les hicieron ni puñetero caso, les retiró la ayuda económica, condenándolo a más miseria y más dolor. La vuelta de la ayuda económica pasa, necesariamente, según señala el Consejo europeo, por que el gobierno palestino, que no gobierna nada, por que todo esta en manos de los judíos, acepte las reglas del juego que les imponen. Evidentemente, esa prepotencia que Europa ejerce con los palestinos, nada tiene que ver la posición que mantiene con las “autoridades” judías, a la que en ningún momento amenazan con romper las privilegiadas condiciones en bilaterales y preferentes acuerdos comerciales.
En definitiva, los ciudadanos decentes de la vieja Europa no podemos permitir, que en nuestro nombre, se use dos varas de medir a los muertos; sus muertos, la de los judíos, vale tanto, como la de cualquier palestino. Los ciudadanos decentes debemos pedir y exigir que la comunidad internacional obligue a estado judío a replegarse a las fronteras marcadas, cuando menos del 67, y a los palestinos, que se resinen y acepten esa partición. Ese es el único acuerdo real, que posibilitará la estabilidad en la zona. Todo lo demás, lo llamen como lo llamen, hoja de ruta o ruta de hoja, se compren voluntades o gobiernos que no gobiernan, solo significara que estamos aparcando y ralentizando una vida digna para los palestinos, que tiene, cuando menos, tanto derecho como los judíos.
Andalucía, 28 de junio de 2006
Antonio L. Calderón Díaz
Presidente de FORO ABEN HUMEYATags: Palestina, sionismo, imperialismo, Andalucía