A principios de los años 80, fuimos muchos los andaluces de conciencia, que nos sorprendimos, al tiempo que nos identificábamos con las tesis defendidas por el basko Ignacio Olagüe en su libro “La Revolución Islámica en Occidente ”. Libro que obtuvo en el año 1.969 el premio de la Fundación March , del que se editaron unos 3.000 ejemplares y no se comercializó, por entender que no convenían sus tesis.
Hoy, y cada día más, son muchos los intelectuales que en las Universidades, en la prensa, en libros, etc., reconocen que Ignacio Olagüe, tenía razón.
Los que llevamos casi treinta años, reivindicando que no hubo invasión “árabe”, que no hubo “reconquista”, qué solo hubo una invasión de nuestra Patria, Andalucía, por mercenarios castellanos y europeos, que hubo un genocidio cultural, unas expropiaciones y robos que en muchos casos aún perduran en los grandes latifundios. Nos congratulamos de manifestaciones como las que a continuación publicamos. No estamos totalmente de acuerdo, como no podría ser de otra forma, con lo expresado por Emilio González Ferrin, pero libros como el suyo ( Historia General de Al-Andalus ), nos alegran y dan ánimos, al tiempo que nos confirman, nuestro deber moral en la tarea de seguir trabajando en pos de la liberación e Independencia de Andalucía.
Artículo publicado el día 17 de noviembre de El País - Andalucía.
González Ferrín niega la invasión islámica del año 711 en 'Historia general de Al Ándalus' "Hubo una España de una sola cultura con tres religiones", afirma el arabista
Emilio González Ferrín niega que hubiera invasión islámica en 711 en su libro
Historia General de Al Ándalus, que ha publicado recientemente Almuzara. "No hubo invasión islámica en la península Ibérica. En el año 711 no estaban codificados ni el Corán ni ninguna tradición islámica", afirma González Ferrín, que dirige el Departamento de Filologías Integradas en la Universidad de Sevilla. "A la lengua árabe le faltaban 100 años para ser una lengua internacional. Quien quiera que entrase en la península Ibérica ni era musulmán ni hablaba árabe", resume el autor. González Ferrín abordó la escritura de este libro de más de 600 páginas porque "era una cuestión de justicia". "¡Hay tanta morralla sobre la interpretación de lo árabe!. Desde la especialidad había que hacer una obra divulgativa", comenta el autor, que ha sido profesor invitado en las universidades de El Cairo, Ammán y Damasco.
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Desde 711 hasta 756 son años de guerra civil. Hubo una cantonalización de la península. El norte va por un lado; Levante, por otro; Portugal, por otro. España sufre una hambruna y una guerra civil generalizada a la que se incorporan tropas del norte de África que no son árabes ni bereberes, sino púnicos, visigodos, vándalos y bizantinos", relata el autor. "
En esta guerra civil, grosso modo, los contendientes son los partidarios de [los reyes visigodos] Witiza y Rodrigo. Los hijos de Witiza mantienen el control en las ciudades",
explica González Ferrín.
El libro niega la invasión islámica y niega también la Reconquista. "
Ya decía Ortega y Gasset que una Reconquista que dura 800 años es demasiado larga para llamarla Reconquista". La historia no avanza a telonazos. Si no hubo una conquista, ¿
dónde queda Al-Ándalus?.
Al-Ándalus es un primer renacimiento europeo, es un producto genuinamente europeo. En el siglo XIII, Averroes es prohibido en la Sorbona, en París, no en El Cairo, donde no se le leía. Todos los que llamamos judíos andalusíes escribían en árabe",
añade González Ferrín.
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Al-Ándalus se filtra y esa filtración produce elementos esenciales para el Renacimiento español. El erasmismo español es una filtración de Al-Ándalus. El erasmismo aboga por una menor formalidad litúrgica y más contenidos", comenta.
Complejo
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Hay una lectura contemporánea. Es que tenemos un complejo de ser españoles. La negación de Al-Ándalus es un componente más de nuestro complejo de ser españoles", señala el arabista. "A partir del año 1000, con el Libro del Apocalipsis del Beato de Liébana y el descubrimiento de los supuestos restos de Santiago, se empieza a generar una ideologización de la religión. La península se parte en dos con un espejo: hacia Oriente, la peregrinación a La Meca; y hacia Occidente, la peregrinación a Santiago. Se convierte la religión en ideología",
dice González Ferrín.
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El libro sigue a Américo Castro en el sentido de que tenemos que habitar nuestra historia. No se entiende Al-Ándalus sin Valencia, Zaragoza y Toledo. Al-Ándalus es un primer renacimiento europeo, pero como está escrito en árabe, los europeos no lo reconocen como tal", añade.
González Ferrín elogia la fertilidad del debate entre los historiadores Sánchez Albornoz y Américo Castro. "Juan Goytisolo dijo que los españoles somos europeos en más por el hecho de llevar a Al-Ándalus en nuestras venas. La matización que hago a Américo Castro es que no hubo una España de tres culturas, sino que hubo una España de una sola cultura con tres religiones. Y esa cultura andalusí fue la cima de Europa", dice el autor.
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Al-Ándalus viene del griego Atlantis. Platón situó aquí la Atlántida. Lo mismo que Sefarad viene del Jardín de las Hespérides. Al-Ándalus y Sefarad son los paraísos perdidos de la cultura grecolatina, no de mitos beduinos o árabes.
El Islam en el Medievo hereda a Roma. No la sustituye, sino que la hereda", concluye González Ferrín.
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