Ibn ‘Umar Yûsuf ibn ‘Abd Allâh ibn Mwhammad ibn ‘Abd al-Barr al-Namirî al-Kurtubî.
Estudioso del hadîz.
Nacido en Córdoba en el año 978. Murió en Játiva en 1071.
No salió nunca de la Península, todo lo que aprendió lo hizo de su ciudad natal, oyendo a los más importantes sabios, tanto andaluces como extranjeros; llegando a ser el entendido en hadîth más importante y famoso de su tiempo en Occidente. Sabemos además, gracias a testimonios de Ibn Bashkuwâl, que fue versado en derecho, genealogía e historia.
En un principio se manifestó thahirí, quienes, según Ibn Hazm, sólo aceptaban la interpretación literal del Corán en asuntos de derecho canónico; tenían como inadmisible la interpretación alegórica y analógica, que decían era obra de Shaitan. Después fue mâlikî.
Viajó, durante algún tiempo, por las comarcas musulmanas de la Península, siendo nombrado câdî de Lisboa y de Santarén durante el gobierno de Muthafar ibn al-Aftas.
Se le atribuyen multitud de obras entre ellas: Tratado del completo conocimiento de los compañeros del Profeta, que es un diccionario biográfico de los acompañantes del profeta Mohammad (s.a.s); Libro de las Perlas, un compendio de la vida de Mohammad (s.a.s), Libro de memorias para –confirmar- los conocimientos del Islam de los sabios de las provincias, consistente en una exposición de la Muwattâ de Malîk, abarcando lo referente a sentencias y hechos históricos, Libro del ornato de las asambleas y de la familiaridad del que asiste a ellas.
Como jurisconsulto escribió obras como Lo que se ha de evitar en la lectura del Corán y Al-Tamhid, del que dice Ibn Hazm que no conoce otro semejante: ¿Cómo podría encontrarse otro más hermoso?
La profusión e importancia de los estudiosos del hadîth en el mundo islámico es debido a que nadie podía sustituir al Profeta, y aunque había un Libro revelado, éste sólo contenía preceptos pero no los detalles para llevarlos a la práctica, fundamentales para que la comunidad musulmana pudiera seguir funcionando ordenadamente. Por regla general al hadîth, se remonta a los orígenes de Mohammad (s.a.s), sus compañeros y sus sucesores inmediatos.
Las tradiciones proféticas abarcan gran cantidad de temas, todo lo concerniente al Îmân y las obligaciones o ibadas de un buen musulmán para con su creador y su prójimo: el Îmân, Allah y el sagrado Corán, la purificación, el salat, los funerales, el zakat y la ayuda a los mas necesitados, el ayuno, la peregrinación Hayy, los negocios, los castigos, los vestidos, la medicina y los hechizos, etc.
Debido a su gran importancia el hadîz fue muy estudiado y sus eruditos trabajaron meticulosamente, siendo muy influyentes en la sociedad andalusí. De entre los estudiosos del hadîth andaluces cabe destacar a nuestro Ibn ‘Abd Al-Barr, pues según Ibn Hazm, sus obras sobre el hadîz y la Ley, de acuerdo con el rito mâlâkí, no tienen precedente.
Tags: Al-Andalus, Andalucía, andalusíes