Martes, 06 de marzo de 2012

y adelantada en siglos a las mujeres de Europa.

Su vida privilegiada en lo social le da un carácter excepcional, aunque la personalidad de Wallada, sensible y refinada, hubiese destacado de todos modos, ya que Wallada era la mujer más culta, famosa y escandalosa de Córdoba. Se paseaba sin velo por la calle y  llevaba versos suyos bordados en la orla de su vestido o en túnicas transparentes.

La leyenda dice que en el lado izquierdo rezaba:

"Por Alá, que merezco cualquier grandeza

y sigo con orgullo mi camino"

y en el derecho:

"Doy gustosa a mi amante mi mejilla

y doy mis besos para quien los quiera".

Monumento alegórico  a Wallada e Ibn Zaydun en el Campos de Martires de la ciudad de Córdoba

Amor de Córdoba

"Ay, qué cerca estuvimos y hoy qué lejos!.

 Nos separó la suerte, y no hay rocío

que humedezca, resecas de deseo,

mis ardientes entrañas;

pero en cambio, de llanto mis pupilas se saturan". Ahmed ben Zaydun.

Dicen los médicos que ésta será mi última primavera. Debo escribirte con la mano trémula por última vez, amor mío. La vejez no me permite regalarte canciones. Hace ya veinte años que partiste al Edén de los amantes y aún sigues palpitando, cada día, cada hora, aquí en mi pecho. Junto al Guadalquivir siguen arruyando las palomas, los pájaros entonan sus melodías. Y en la brisa del atardecer de Córdoba aún escucho tu voz llamándome: "¡Wallada, Wallada...!". Juega escondida entre los arrayanes. No he cesado de echar de menos tus sonrisas, tus besos. Mi consuelo en el ocaso se acurruca en nuestros éxtasis de besos y de abrazos sin colmo.

En el pebetero de los corazones de la gente, muy poco de aquel perfume de almizcle quedará ya. Llegan los ejércitos almorávides para contener la barbarie castellana. El precio que habremos de pagar, lo presiento, no terminaremos de pagarlo en mil años. La fe y la cultura se acometerán con saña, condenándose a ser enemigas. El alfaquí se creerá alguacil y su soberbia avinagrará las pasiones. La superstición reinará sobre la inteligencia. La efímera unidad del temor dará paso en muy poco tiempo a una irreversible decadencia. Donde la libertad se arrebola medrosa llega la putrefacción de lo humano. ¡Qué más da todo esto, a nadie importan los delirios de una vieja!.

La política. las intrigas, los intereses de los mezquinos... ¡Qué lejos contemplo todo eso! Y solo me parecen reales tus caricias. Esta noche te he soñado, Ahmed. Entre los carrizales apareciste desnudo. No temblé cual gacela a la que sorprende el león. Te acercas a mí y dos niños sobrevuelan, cogidos de la mano, el manto dorado de la ciudad de los Omeyas. No me he abandonado a la pena de contemplar tanta belleza perdida. Los cascos de los caballos y la arrogancia de los alfaquíes aguardan a los nostálgicos. No debemos llorar por lo ausente ni entristecernos por la intolerancia que se acerca. Del mismo modo que la naturaleza se renueva, nuestro amor renacerá incontenible una y otra vez.

El sol y la luna jamás se encuentran salvo en el corazón de los amantes, anticipo de la eternidad.

Wallada bint al-Mustakfí, universal poeta de Al-Andalus, fallecería el 26 de marzo de 1091, en primavera. Aquel preciso día los almorávides entraron en Córdoba ufanos por cambiar su historia. Mas un milenio transcurrido, tan solo una breve jornada es para el Inmenso...

Andalucía, marzo de 2012

Mariam P. Lahoz

FORO ABEN HUMEYA.

Mas información en: 

 http://foroabenhumeya.blogcindario.com/2007/11/00015-ibn-zaydun.html

 

 

 

 


Publicado por NASOINAN @ 23:33  | Foro Aben Humeya
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