Mi?rcoles, 14 de noviembre de 2007
Extraido del libro DICCIONARIO ANDALUZ, de Abderrahman Medina y otros editado por Biblioteca de Autores Andaluces en Sevilla en 1980

Jos? Mart?nez ?lvarez de Sotomayor pertenece a una familia ?la materna? con larga tradici?n, tanto en el terreno militar como en el art?stico. Para demostrar, a vuelapluma, esta afirmaci?n, me voy a remontar hasta el bisabuelo del poeta, don Fernando ?lvarez de Sotomayor Ram?rez, militar de carrera que se ali? con las filas del liberalismo espa?ol, y en lucha contra el absolutismo de Fernando VII. Este personaje, como se demostr? hace alg?n tiempo (2), era primo de Mariana Pineda, la figura legendaria inmortalizada por Federico Garc?a Lorca en el drama del mismo nombre (3). Don Fernando, que hab?a tomado parte en la fracasada sublevaci?n de Le?n, se refugi? en Cabra (C?rdoba), donde fue detenido por los agentes de Pedrosa.


En Granada es condenado a muerte, pero, con la ayuda de Mariana, logra escapar en Febrero de 1829. La tradici?n popular une, incluso sentimentalmente, a don Fernando y a Mariana Pineda, aunque algunos cr?ticos han se?alado que esto es un error hist?rico (4). Pero, sea como fuere, don Femado se convierte en un h?roe popular, y el Estado le confisca todos sus bienes, forzando a sus hijos a marcharse de Cabra, en busca de un puesto de trabajo. De esta manera, uno de sus hijos, Jos? ?lvarez de Sotomayor Dom?nech, llega a Cuevas del Almanzora, donde consigue colocarse en el Ayuntamiento, con un sueldo anual de seiscientas pesetas (5).


Un nieto del h?roe liberal, tambi?n llamado Fernando (Cuevas del Almanzora, 16-11-1844 - 25-7-1912), lleg? a ser General de Divisi?n y Gobernador Militar de Ceuta y Melilla. En 1875, construye el ca??n que lleva su nombre. En Junio de 1924, el General Primo de Rivera inaugura un Campamento Militar en Viator, muy cerca de la capital almeriense, denomin?ndolo ?General Sotomayor?. Precisamente, el poeta estuvo presente en este acto, y compuso un poema con este motivo, titulado ?A la memoria del General Sotomayor?, e incluido en su libro Campanario. Uno de los hermanos del General, Pedro (nacido en Cuevas del Almanzora, el 7 de mayo de 1848), fue el tripulante m?s joven del ?Numancia?, buque insignia del almirante M?ndez N??ez, durante la guerra del Pac?fico (1866). M?s tarde, complet? la vuelta al mundo, siendo el primer barco de vapor que hizo este recorrido. Tambi?n fue director de la Academia Naval Militar de Mar?n (Pontevedra).

Dentro del terreno art?stico, sobresale la figura de Fernando ?lvarez de Soto mayor (El Ferrol, 1875 - Madrid, 1960), primo del poeta, pintor academicista, que lleg? a ser director del Museo del Prado y de la Academia de San Fernando. El primer escritor conocido de la familia ?en este caso escritora? es Mar?a ?lvarez de Sotomayor Flores, t?a de nuestro autor, que compuso Cuentos morales (6), y una serie de art?culos publicados en la prensa madrile?a.

Fue, pues, el abuelo del poeta el primer ?lvarez de Sotomayor que llega a Cuevas del Almanzora. Hacia 1835, le son devueltos los bienes confiscados a su padre, adquiriendo entonces importantes propiedades en tierras y minas (7). Don Jos? ?lvarez de Sotomayor fue el primer presidente del Sindicato del Desag?e de las minas de Sierra Almagrera, en 1891, lo que da idea del poder?o familiar en la zona. Las sierras cercanas a Cuevas del Almanzora eran ricas en plomo, plata, hierro, y otros minerales, lo que marca una ?poca de auge en la historia de esta comarca. Sol?a vivir don Jos? en Madrid, muy relacionado con la Corte, y, cuando viajaba a Cuevas del Almanzora, lo hac?a en un tren que contrataba especialmente para la ocasi?n. La l?nea f?rrea llegaba s?lo hasta Lorca (Murcia), por lo que, desde ?sta ciudad, marchaban en coches de caballos. Durante las estancias de la familia y amigos en el pueblo se desarrollaban fiestas, tertulias y juegos que admiraban a todos. Son muchos los testimonios recogidos que hablan del esplendor y el lujo que reina en la casa de los Sotomayor.

La rama paterna del poeta, sin llegar a pertenecer a la aristocracia, tambi?n disfrutaba de una privilegiada situaci?n econ?mica (8); incluso, el abuelo, Manuel Mart?nez Soler (Cuevas del Almanzora, 1820 - 1879), ten?a el titulo de ?Caballero Comendador de la Real y Distinguida Orden de Isabel la Cat?lica?, como consta en la partida de Bautismo de nuestro vate. Por tanto, la uni?n de la familia Mart?nez y los ?lvarez de Sotomayor supone una concentraci?n de riquezas bastante considerable. Sin embargo, el ritmo de vida llevado por los abuelos maternos del poeta es tal que, sin llegar evidentemente a la ruina, representa una merma importante en el patrimonio de los Sotomayor.

Teresa ?lvarez de Sotomayor Flores, madre de nuestro personaje, naci? en Cuevas del Almanzora el 7 de Enero de 1855, y estaba dotada de especiales condiciones y conocimientos musicales, destacando, sobre todo, en el piano. Se cas?, en primeras nupcias, con Pedro Mart?nez Soler (1849 - c.1890), en Madrid, en la iglesia de San Luis; y, m?s adelante, con Miguel Soler Flores, conocido popularmente con el sobrenombre de ?El Viudo?. Este, cuando muere Teresa (en 1907), se casa, en terceras nupcias, con Ana Manuela, hermana del poeta, que hab?a quedado viuda en 1911. Es f?cil imaginar la conmoci?n que recorri? el pueblo, en el que lo normal era que no sucediera nada. Incluso dentro de la propia familia se rechaz? esta uni?n. Pero, el poeta Sotomayor no s?lo defendi? la decisi?n de su hermana y su padrastro, sino que se encarg? ?l mismo de elaborar la documentaci?n necesaria para obtener de la Iglesia de Roma la obligatoria autorizaci?n.

Cuando nace Jos? Mart?nez Alvarez de Sotomayor, Cuevas del Almanzora es el primer n?cleo de poblaci?n de la provincia, exceptuando, claro est?, a la capital (9). El desarrollo de la industria minera aglutina, en Sierra Almagrera, a una importante cantidad de obreros venidos de las provincias cercanas, y a unos industriales llegados de zonas m?s pr?speras (Catalu?a, Madrid, Pa?s Vasco). Pas cual Madoz afirma que Sierra Almagrera ?contiene sobre 5.000 minas en que trabajan millares de operarios, no solo espa?oles sino extranjeros; pero solo las del famoso barranco Jaroso son las que han manifestado hasta el d?a una inmensa cantidad de mineral argent?fero, asombro de cuantos la ven, habi?ndose enriquecido la comarca, y particularmente 300 familias de Cuevas, Vera, Antas, Turre, Aguilas, Lorca y Granada, con los productos de las minas y empresas tituladas Carmen, Observaci?n, Esperanza, Estrella y Animas, de dicho barranco? (10). La otra actividad econ?mica de la comarca, la agricultura, posee el mismo mal de siempre ?de ayer y de hoy?: la falta de agua.
Desde el punto de vista cultural, en los a?os en que vive Sotomayor, esta comarca disfruta de una sorprendente ?edad de oro?, sin parang?n en su historia. Baste s?lo citar algunos ejemplos en este sentido, sin entrar en m?s profundidades ?dignas, dicho sea de paso, de un trabajo de investigaci?n serio?. Puedo enumerar, casi de memoria, y dejando abierta la puerta a una ampliaci?n, hasta seis peri?dicos (diarios, semanales, quincenales, etc.) de desigual tirada y duraci?n: El Censor, El Imparcial de Levante, El Minero de Almagrera, El Ferrocarrilico, El Almanzora, y El Defensor de Cuevas, en la mayor?a de los cuales public? poemas Sotomayor (11). Adem?s, existe un grupo de escritores ?coet?neos o casi coet?neos al poeta? que, con m?s o menos ?xito, publicaron sus obras entre el ?ltimo tercio del siglo XIX y el primer tercio del nuestro. As?, cabe citar a Miguel Flores Gonz?lez Grano de Oro, de quien apenas existen estudios; Antonio Cano Cervantes, poeta ciego de Garrucha, quien, en 1909, publica en Madrid un libro de poemas titulado Cantos de mi pueblo, en la l?nea dialectal de Sotomayor; Bolea y Sinta, autor de un in?dito y voluminoso libro, Episcopol?gica, can?nigo de M?laga, y creador del Museo Arqueol?gico de M?laga; Meca Gonz?lez, que publicaba junto a Grano de Oro; Miguel M?rquez Soler, a quien Sotomayor dedica un poema en Campanario, con motivo del homenaje que le tribut? su pueblo por el ?xito conseguido en el Ateneo de Logro?o (12). Por otro lado, cerca de Cuevas del Almanzora, en la aldea de Las Herrer?as, vivi? y trabaj? Louis Siret, ingeniero de profesi?n y eminente arque?logo (13), amigo de Sotomayor. Este, a la muerte de Siret, compuso unos versos, publicados en Campanario, que comienzan as?:

?Artista y sabio, en afanar fecundo con alma en su labor fortalecida, ha puesto todo su saber profundo en auscultar la pulsaci?n del mundo donde arranca el latir de nuestra vida?.

Evidentemente, todo este panorama cultural que se desarrolla en la comarca del bajo Almanzora, influy? en Sotomayor de forma profunda.

Jos? Mart?nez ?lvarez de Sotomayor es el segundo de los tres hijos que nacen del primer matrimonio (Teresa y Pedro: la ya citada Ana Manuela (Cuevas, 1877- Valencia. 1953), Alberto (Cuevas. 1889 - Ser?n, 19??). y nuestro autor (Cuevas, 1880 - 1947).

Sotomayor, que nace el 28 de Septiembre, es bautizado el 2 de Octubre en la iglesia parroquia de Nuestra Se?ora de la Encarnaci?n, siendo coadjutor de la misma, don Jose Joaqu?n Guevara Flores. En la pila bautismal le ponen los nombres de Jose Maria Adolfo de Jes?s (14), por lo que no es extra?o que, en alg?n lugar, se le llame Jos? Mar?a, como en la edici?n de las Obras Completas. Sin embargo, en sus manuscritos y en las ediciones de sus libros, as? como en los diversos documentos oficiales (partidas de matrimonio, expediente acad?mico, etc.), siempre consta el primer patron?mico exclusivamente.
Sobre los primeros a?os del poeta apenas tenemos datos. Los recuerdos de su infancia quedan reflejados en el poema ?Inocencia?, de Isabel:

?De all? mi infancia remota lo que a mi recuerdo llega con m?s profunda emoci?n de dulzura y de pureza es el tiempo en que mi nombre lo ignoraba mi inocencia?.

Se sabe que estudi? en Cuevas del Almanzora preparado por el padre Luis, en el colegio de ense?anza privada ?Nuestra Se?ora del Carmen?, fundado el 19 de Septiembre de 1855. El 27 de Septiembre de 1890 realiza el examen de la primera ense?anza, obteniendo la calificaci?n de ?Sobresaliente? (15). Este mismo a?o de 1890 inicia los estudios de Bachillerato, examin?ndose en el Instituto de Segunda Ense?anza de Almer?a. Durante los cinco a?os en los que se dedica a estos menesteres (1890-1895), Sotomayor logra unas calificaciones m?s que notables (16). Es curioso se?alar que el n?mero de alumnos matriculados en estos a?os, en Almer?a, arroja una media de cuarenta y tres, lo que da idea del retraso cultural de la provincia. El 29 de Junio de 1895 realiza los ejercicios para obtener el Grado de Bachiller (17).

A pesar de sus ?xitos en los estudios, Sotomayor no los prosigue en la Universidad, como si lo har? su hermano Alberto -que marcha a Madrid y se matricula en la Facultad de Medicina?, sino que se decide por la carrera militar, siguiendo la antigua l?nea castrense de la familia. Ingresa en la Academia Militar de Toledo, pero apenas permanece en ella dos o tres meses, hecho que confirma la idea de que su decisi?n ??o la de la familia?? se bas? m?s en la tradici?n de sus ascendientes que en una verdadera vocaci?n. Cuando Sotomayor se encuentra sometido a la f?rrea disciplina del Ej?rcito, se da cuenta de que ?se no es su camino, y abandona Toledo poco antes de que finalice el siglo. Estamos en las fechas se?aladas del ?Desastre de 1898?, con la p?rdida de Cuba, donde precisamente es tuvo su t?o, el General, logrando diversas condecoraciones. Pero, en fin, el poeta, reconoce que las armas no son su fuerte, y, de la capital del Tajo, se traslada a la capital del Manzanares. De su estancia en Madrid s?lo hemos podido averiguar que llev? una vida bohemia, formando, junto a unos amigos, una estudiantina que recorr?a los caf?s. Sotomayor, por entonces- con unos veinte a?os, se mantiene de lo que logra recaudar de estas actuaciones y del dinero que, desde Cuevas del Almanzora, le manda su madre. Precisamente, es a su madre a quien le dedica el poema m?s antiguo que hemos encontrado. El poeta reconoce que ?Un a?o hace que el viento llev?se al infinito / tu h?lito postrero, mi ?nica ilusi?n?, refiri?ndose, claro es, a la muerte de la madre. Como sabemos que Teresa muere en 1907, es forzoso pensar que este poema sea de 1908.

El 1 de Enero de 1905, Sotomayor contrae matrimonio, en Cuevas del Almanzora, con Isabel M?rquez G?mez, la ?fuente de los cantares? del poeta, a quien dedicar? el libro que lleva su nombre. Viven primero en la plaza de la Constituci?n, n?mero 15, donde nace el ?nico hijo, Pedro Jos?. En 1912, se trasladan a la calle de la Rambla, a una casa propiedad de los padres de Isabel. Decoran ?sta imitando la arquitectura ?rabe, con arcos de herradura y azulejos en la fachada, la cual se conserva actualmente en buen estado. En primavera y oto?o, Sotomayor se recluye en su cortijo de Calguer?n, hoy, por desgracia, pr?ctica mente destruido, y de claras reminiscencias moriscas. All? escrib?a ?compuso Rudezas y sus dramas? y recib?a a los amigos con los que charlaba hasta la madrugada.

Don Pepe Soto, como le llamaban en Cuevas del Almanzora, era visto en el pueblo como una persona extravagante, rara, que viv?a fuera de la norma social de la ?poca y de las costumbres ?provincianas? ?en el sentido peyorativo del t?rmino? que imperaban. Sin embargo, ten?a un aspecto bonach?n, era hablador y aficionado a las tertulias, de las que, sobre todo en el Casino del pueblo, era centro y principal animador. Las fotograf?as del entonces joven poeta nos muestran a un Sotomayor de grandes y oscuros ojos, cejas pobladas, bigote prominente y abundante cabellera. Antonio Manuel Campoy, autor del pr?logo a las Obras Completas, describe as? al poeta del Almanzora en su madurez:

?Todos los de mi edad recordar?n a Sotomayor sentado a estilo moruno, enlutado, con una camisa amplia, de seda, las leoninas melenas blanquecinas ya, y una boquilla en la que fumaba constantemente?.

En su primera ?poca, sol?a llevar un ?fez? (Tarbush) con la media luna, levita, faj?n morado, y calzado con pantuflas, como puede verse en alguna fotograf?a (18). Esto enlaza con su gusto por lo ?rabe, caracter?stico de su primera etapa po?tica. En 1913 ya ha publicado Mi Terrera, su primer libro, con el seud?nimo de Ab?n Ozan el-Jar?x. En el pr?logo a esta obra, declara:

?Yo soy el Kalifa, el Sult?n de este reino, morada de mis quimeras, donde obedecen a mi mandato legiones de hur?es y fantasmas y del cual son las huertas de Calguer?n jirones desprendidos de ?l para embellecer con sus aromas, su alegr?a y su luz, lugar tan olvidado de las gentes?.

En El Imparcial de Levante, el ?Semanario Independiente? que empieza a publicarse el 18 de Octubre de 1913, se recoge la ?agitada vida? del Kalifa de Calguer?n: desde el estado de salud de la ?familia Imperial? (19) hasta sus edictos. En uno de estos n?meros, recuerda sus posesiones:

?Yo que soy el Sult?n de los sultanes, rey de los reyes, distribuidor de gracias y mercedes, Kalifa de Calguer?n, Sult?n de Aljarilla y Emir de Z?jar y la Alguelma; Soberano de los pa?ses de allende y aquende el Almanzora, de las comarcas de Tejef?n y la Portilla y los del Nat? y posesiones de Balezote y la Rumaila; Se?or de la Alcazaba de la Rambla, etc., etc., etc.? (20).

Como tal Kalifa, ?se propone organizar la hacienda p?blica creando el impuesto de c?dulas personales, moneda, billetes de Banco, sello de correo, t?tulos, condecoraciones (21), as? como la publicaci?n del ?Bolet?n Oficial de mi Imperio? (22). Tiene como asesores m?s cercanos el ?Ulema de Ah-Fraga?, que publica varios art?culos y edictos en este mismo semanario, siguiendo instrucciones de ?su Se?or?, y al ?Caid Ben-K?sem?. A su hijo, que es el ?Pr?ncipe?, le llama Jar?x Ab?n Jar?x; su mujer, Isabel, es la ?Sultana?. El Kalifato de Calguer?n nombra c?nsules (23), se relaciona con personalidades extranjeras, ?cumpliendo sus deberes nacionales e internacionales? (24), etc.

Lleg? hasta tal punto su afici?n por esta cultura isl?mica que, siendo accidentalmente Secretario del Juzgado Municipal, no cobraba nada a las personas que inscrib?an a sus hijos con un nombre ?rabe. Muchas son las an?cdotas que se cuentan sobre este aspecto ?pintoresco? de Sotomayor, pero quiz? la m?s sorprendente sea la que lo sit?a en el coraz?n de Madrid, donde era presentado por su hermano Alberto (25) como un jeque ?rabe, y, para corroborar esta personalidad, emit?a una serie de sonidos indescifrables que imitaban la lengua ?rabe, que l?gicamente desconoc?a. El gran sentido del humor de don Pepe Soto era de todos conocido, siendo amigo de las m?s disparatadas bromas, como la que cuenta su hijo Pedro:
Sotomayor, en una ocasi?n, escribi? a un jefe carlista ofreci?ndole un verdadero ej?rcito de hombres y caballos; personado este se?or en Cuevas del Almanzora, el poeta, sorprendido, le cuenta la verdad. El carlista, que debi? ser tambi?n un hombre de buen humor, le caus? tal impresi?n que, desde entonces, mantuvieron una frecuente correspondencia. Esta faceta es clara en buen parte de la producci?n po?tica de Sotomayor, como veremos en el an?lisis de su obra.

En estos a?os, en Europa se est? desarrollando la Primera Guerra Mundial. Ante este conflicto, Sotomayor sostiene una postura ambigua, mientras el pa?s se divide entre aliad?filos y german?filos. Por un lado, como Kalifa, declara ?la neutralidad armada? (26); por otro, como poeta, compone versos como el siguiente soneto, titulado ?Del Combate?:

??Germanos! Colosos y titanes de la guerra, desde los insondables arcanos de la muerte os miran con pavor, y tiemblan de su suerte, en la gran hecatombe, los pueblos de la tierra.

Vencido o vencedor, vuestro atrevido reto y la invasi?n gigante de nuestra fuerte tropa refer?an los libros de la futura Europa, infundiendo a los hombres estupor y respeto.

La guerra es cruel y dura, pero tambi?n es sana cuando sella su sangre largo lapso de paz. ?Si fuera la aurora bendita de una ma?ana que madura a la tierra por completo la faz y que todos los hombres se llamaran hermanos! ? ?Oh divina locura de los pueblos germanos! !? (27).

Uno de los puntos m?s controvertidos de la vida de Sotomayor es su aut?ntica situaci?n econ?mica. Para unos, era un rico hacendado, un cacique del pueblo; para otros, su posici?n era s?lo desahogada. Lo que si est? fuera de toda duda, como antes he intentado demostrar, es que sus antepasados aglutinaron una gran fortuna en tierras, minas y casas. Pero, la muerte repentina del padre del poeta, caus? una grave desorganizaci?n en la econom?a familiar, mermando considerablemente sus bienes. Se comenta que la aportaci?n de Isabel, su primera mujer, al matrimonio fue superior a la del poeta. Siguiendo lo que declara Sotomayor en la ?Escritura de Testamento?, realizada ante don Alfonso Garc?a Aynat, abogado y notario de Vera, el 11 de Febrero de 1947 (28), sabemos que pose?a acciones en las siguientes minas: ?Santa Isabel?, ?San Antonio?, ?Pur?sima Concepci?n?; en las minas ?Carmen?, ?Animas? y ?San Cayetano?, pertenecientes a la sociedad ?Carmen y Consortes?; en la minas ?Esperanza?, ?Diosa? y ?San Diego?, de la sociedad ?Esperanza y Consortes?; todas ellas situadas en el denominado Barranco Jaroso de Sierra Almagrera. Adem?s, era accionista de la mina ?Virgen de las Maravillas?, en el Barranco de la Torre de Sierra Almagrera, y en la mina ?Tres amigos?, en el Barranco Franc?s de Sierra Almagrera. Todas estas participaciones en las empresas mineras son valoradas en un total se sesenta pesetas, pero hay que tener en cuenta que el valor dado a estas acciones es s?lo el efecto de liquidaci?n de derechos reales, y que ya en esta fecha de 1947, la industria minera est? en claro declive. Sobre la vida de la mina, Sotomayor compuso ?Pan de Sierra?, un poema que pone de manifiesto el otro lado de la moneda: las duras condiciones de trabajo que los mineros soportaban:

??No te vayas, Andr?s, al trebajo; no te vayas, q'el pan que comemos con los cuartos que traes de la Sierra
me sabe a veneno!

Conque ya lo sabes, d?jate esas minas, y en contao q'al lugar abajemos, t? ver?s c?mo yo encuentro tierra pa tomarla a rento, -

Precisamente, la otra fuente de ingresos, quiz?s m?s importante a?n que los dividendos de las minas, es el arrendamiento de tierras. Mediante este tipo de con trato, el due?o de la finca cobraba a su inquilino una cantidad anual. Seg?n de clara su hijo, esto le supon?a a Sotomayor unos ingresos anuales de dieciocho a veinte mil pesetas. Adem?s de este pago, era costumbre casi obligada ?obsequiar? al amo con productos de la tierra, como justamente nos dej? escrito el poeta del Almanzora en ?La bienven?a?: ?Esta ma?ana en el riego me enter? de su lleg?, con la se?ora y los ni?os, y a Dios las gracias sean d?s; yo me alegro, se?orito, e verlos sin noved?. Ya s? que sus hortelanos, como es costumbre obsequiar, le trajeron el mel?n, la hortaliza, la gran? y algunos pollicos tiernos con las crestas color?s ?que siempre el amo es quien toma y el labrador el que da?.
Seg?n el citado testamento, Sotomayor pose?a unas tres hect?reas de tierras cultivables, la mayor?a de las cuales las hereda tras el fallecimiento de su esposa, Isabel. Las fincas est?n situadas en los pagos de Almizaraque, Calguer?n, Aljaril?a, y Rinc?n de las Vi?as (o Las Vi?as), todas pertenecientes al t?rmino municipal de Cuevas del Almanzora. Estas propiedades son valoradas en treinta mil pesetas, aunque esto es ficticio, pues ?sta es la misma cantidad que figuraba en las anteriores escrituras. Adem?s, se sabe que tuvo, durante su vida, otras fincas en las aldeas de Jucain?, Nat?, Pinos P?lidos, Alguelma y Palomares.

Por otro lado, la familia Sotomayor era due?a de varias casas, una de las cuales es la que consta en el testamento de que hablamos, valorada en cuatro mil quinientas pesetas. A todo esto hay que a?adir: una cuenta corriente en el Banco Hipotecario de Espa?a, en Madrid, cuyo saldo desconocemos, siendo titular de la misma su segunda esposa, Mar?a Josefa; treinta y cinco mil pesetas en la misma entidad financiera; un t?tulo de deuda exterior por valor de veinticuatro mil pesetas, as? como deuda interior que suponen cinco mil pesetas m?s. Seg?n los autores del ?nico trabajo biogr?fico sobre el poeta, ?ste ?se dedic? en los ?ltimos a?os de su vida a la compraventa de tierras, aprovechando la situaci?n en que muchos campesinos se ve?an obligados a emigrar, obteniendo de esta forma gran des beneficios [...]?. Curiosamente, Sotomayor tasa la propiedad intelectual de su obra en mil pesetas, propiedad que hereda su hijo Pedro. Por no hacer m?s prolijo este recuento, diremos que don Pepe Soto lega a sus herederos un total de casi ochenta mil pesetas. En resumen, Sotomayor pertenec?a a la clase de los propietarios que vive de lo producido por los arrendamientos. Sin bargo, en contra de la costumbre de este estrato social, Sotomayor era un gran conocedor de la agricultura y de sus problemas, como queda patente a lo largo de su obra po?tica y dram?tica. Sin duda, a todos llamar? la atenci?n la gran contradicci?n de este personaje:como hombre, se le puede encuadrar dentro de la clase o?nservadora del pa?s; como poeta, se le puede considerar como el cantor de la injusticia que padece el campesino del Almanzora: ?Si los jueces jueran, antes de ser jueces, probes le?aores, y en las noches estas
se tuvian sus hijos q'acostal sin cena, munchos que'n la c?rcel est?n no estar?an, y habr?a munchos drento q'agora est?n juera?. (?El le?aor?, de Rudezas)

Pol?ticamente, don Pepe Soto, durante la ?poca de la dictadura de Primo de Rivera, fue miembro de la Junta de Defensa de Cuevas del Almanzora. A partir de 1931, defendi? la causa republicana, componiendo, con motivo del tercer aniversario de la proclamaci?n de la Rep?blica, un apasionado poema:
?Cuando Espa?a padec?a la nefasta dictadura, vuestra noble rebeld?a contra el poder, parec?a un empe?o de locura.

Fueron si, los estudiantes, los que en vigorosa ola de escaramuzas constantes trajeron como gigantes la Rep?blica Espa?ola?. (?Aniversario?, de Campanario)

No obstante, estuvo m?s o menos cercano a diferentes opciones pol?ticas de derechas (29). Esta posici?n conservadora puede observarse en un poema, no incluido en sus libros po?ticos, que lleva el t?tulo de ?Los etines?, de 1912, el cual puede ser considerado como el primero que escribe en castellano no normalizado:

?Denda que he nacio ni en la vida ? Dios han io al treato tanto agricultor ni tanto minero ni tanto pe?n ? sentir platique de tanto oraor que en limpio, na dicen que comprenda yo. Y siempre lo mesmo y los mesmo tos dando all? m?s voces que un predicaor? (30).

En Octubre de 1934, encabeza una suscripci?n, con cien pesetas, ?a favor de la fuerza p?blica y familias de las v?ctimas con motivo de su valeroso comporta miento en defensa de la unidad patria? (son los sucesos de la Revoluci?n de Asturias) y ofrece su casa para recibir los donativos (31). En las elecciones de 1936, est? generalmente admitido que apoy?, de una manera u otra, a la C.E.D.A. de Gil Robles; incluso confeccion? la lista de candidatos al Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora por este partido. De todas formas, Sotomayor fue una persona que se vio envuelta injustamente en penosos hechos, debidos a la radicalizaci?n pol?tica y social que sufri? nuestro pa?s antes, durante y despu?s de la Guerra Civil, como veremos m?s adelante.

Por lo que se refiere a las aficiones del poeta, se pueden destacar dos: la m?sica y el ajedrez. Tocaba el la?d, la guitarra y el piano; seguramente fue su madre, que era una espl?ndida pianista, quien inici? a Sotomayor en el mundo musical. Recu?rdese que, en su juventud, form? parte de una estudiantina en Madrid, y, en cuadrillas, recorr?a las calles de Cuevas del Almanzora dando serenatas a las muchachas del pueblo. Parece ser que, incluso, compuso alguna pieza musical, hasta ahora in?dita (32). Como ajedrecista, todos hablan de su maestr?a en el movimiento de los caballos, y de la dificultad de ganarle una sola partida. Por esta afici?n, por la descripci?n del personaje y de su casa, es claro que Gerald Brenan se refiere a Sotomayor cuando dice:
?Tengo recuerdos tristes de este lugar (Cuevas del Almanzora] porque una vez [?] pas? una tarde y una noche en ?l con Roger Fry [?] Se pas? la noche jugando al ajedrez en el casino, rodeado por un grupo de aficionados gozosos que estaban entusiasmados de tal manera por la presencia de un nuevo jugador que, al poco tiempo, el maestro [...] le rog? que se quedara e hiciera casa entre ellos. Esta hospitalaria sugerencia fue bien acogida por todo el grupo, y como prueba de que iban en serio, un se?or mayor que estaba sentado y mordisqueaba la plateada cabeza de su bast?n, le ofreci? enseguida su casa [...] era una villa lujosamente decorada con arcos de herradura y azulejos seudo-moriscos? (33).

Adem?s, el poeta sol?a acostarse a altas horas de la madrugada, escribiendo, leyendo o paseando por las calles del pueblo. La lectura, en efecto, ocupaba un lugar importante en la vida del poeta. Pose?a una biblioteca buena ?poco numerosa, pero selecta (34)?. Seg?n se sabe, el poeta ten?a en ella libros de Historia, le?a y admiraba a los autores franceses (Dumas, Victor Hugo), y le entusiasmaban las novelas de P?rez Gald?s. Por otro lado, debi? conocer a los cl?sicos de nuestra literatura: Santa Teresa, de quien el poeta era un devoto lector: ?Teresa mi madre fue, / y en cari?o hacia las dos / en tus libros me ense?? / a amaros y a amar a Dios? (?Santa Teresa?, de M?sticas); San Juan de la Cruz: ?Y sumido en el abismo / de su misteriosa luz, / sinti? mi romanticismo / los versos de misticismo ? del santo Juan de la Cruz? (?Saludo a Segovia?, de Campanario); Calder?n de la Barca, Lope de Vega, a quien dedica dos sonetos con motivo del tercer centenario (incluidos en Campanario), etc. Tambi?n sol?a recibir la prensa de Madrid, fundamentalmente El Liberal, El Heraldo y El Sol, que le enviaban sus amigos.

La difusi?n de las obras de Sotomayor fue, en Cuevas del Almanzora, m?nima. El ?ndice de analfabetismo en la comarca era tan alto que s?lo un c?rculo reducido de personas pod?a tener acceso a la lectura de sus poemas. Seg?n las estad?sticas, referidas al total de la provincia de Almer?a, cerca del 9O% de los habitantes no sab?an leer ni escribir (35). Las ediciones de los libros las hac?a el poeta por su cuenta y riesgo, buena parte de las cuales las regalaba a sus amigos. En Barcelona se vendieron una considerable cantidad de ejemplares, lo que no es extra?o si tenemos en cuenta que all? exist?a ?y existe? una numerosa poblaci?n de origen almeriense. Parece ser que Sotomayor recibi? una oferta para editar sus obras en Am?rica del Sur ?donde tambi?n exist?a una colonia importante de almerienses?, pero el poeta, no se sabe por qu? raz?n, no la acept?. En relaci?n con esto, he de se?alar que disfrut? de dos oportunidades para visitar el ?Nuevo Continente?. La primera posibilidad de realizar una gira por Sudam?rica, re citando sus poes?as, la tuvo a propuesta de Federico Oliver, marido de la actriz Carmen Cobe?as, pero Sotomayor rehus? porque no quer?a dejar a la familia. La segunda ocasi?n le vino al conocer al arzobispo de Burgos, Juan Benlloch, cuando estren?, en el Teatro Principal de esa ciudad ?el 28 de Julio de 1922?, el ?drama rural? La Seca. Pero, esta vez, la mala fortuna visit? al poeta, porque, cuando todo estaba preparado, muri? el arzobispo, y se suspendi? la gira.
De todas formas, Sotomayor, a lo largo de su vida, viaj? bastante por Espa?a, debido fundamentalmente a las representaciones de sus dramas y a recitales po?ticos. As?, estuvo en Burgos, como antes dije, donde se represent? por primera vez La Seca; en Segovia, donde tambi?n se escenific? La Seca, el 14 de Mayo de 1933; en Murcia, en las fiestas de Marzo de 1917; en C?ceres, donde recita sus poes?as en el Teatro Principal, ?a beneficio de los obreros parados de Extremadura? (36). En Marzo de 1923, la actriz Catalina B?rcena recita el ?Canto a Almer?a? (en Campanario) en la ?Fiesta de la Belleza Andaluza?, celebrada en el Parque de Maria Luisa de Sevilla. En este acto participaron, entre otros, Salvador Rueda y Manuel Machado, adem?s del poeta del Almanzora.

Tambi?n visit? diferentes pueblos de la provincia de Almer?a: Garrucha, Vera, Hu?rcal Overa, Laujar, Adra, Dalias, Berja, Albanchez, Lubrin, T?jola, Albox, Pulp?, etc. Muchos de estos municipios le nombraron hijo adoptivo. En concreto, el Ayuntamiento de Laujar de Andarax, el d?a 7 de Septiembre de 1931, decide, a propuesta de Francisco Villaespesa, nombrarle hijo adoptivo (37). El d?a 5 del mismo mes, Sotomayor hab?a participado en el homenaje que le rindi? Laujar a Villaespesa, con el poema ?A Laujar en su homenaje al inmortal Villaespesa?, poema que se transcribi? en el libro de actas del citado Ayuntamiento (38). El Ayuntamiento de Pulp?, el 9 de Marzo de 1924, tom? la misma decisi?n (39), por la intervenci?n que tuvo Sotomayor en la ?Fiesta del ?rbol?, el 24 de Febrero de ese a?o (recogido en Campanario). El 9 de Mayo de 1941, el Ayuntamiento de Vera se suma a estos nombramientos. Con motivo de la ?Fiesta de la Poes?a?, celebrada en Adra en el mes de Septiembre de 1934, donde recit? poemas de Rudezas y de Alma campesina, el Ayuntamiento de esta localidad acuerda, el 17 de ese mes:

?[...] nombrarle hijo adoptivo esta ciudad, encargar artista nombrad?a ex tender titulo pergamino; transcribir literalmente libro actas composici?n po?tica Canto Adra y hacer del mismo gran tirada a fin distribuirla entre ni?os escuelas nacionales este t?rmino? (40).

Aunque, como veremos m?s adelante, Sotomayor no tuvo desde la Guerra Civil buena acogida en Cuevas del Almanzora, antes del conflicto el Ayuntamiento de su ciudad acord? dedicarle una calle, en sesi?n celebrada el 16 de Abril de 1921. Durante la Segunda Rep?blica, el 30 de Septiembre de 1932, se acuerda que el grupo escolar de Cuevas lleve el nombre de ?Poeta Sotomayor? (41).

Desde luego, Madrid, ayer como hoy, era el centro cultural del pa?s; all? deb?a acudir todo escritor que deseara destacar. Gracias a la relaci?n de su abuelo, Jos? ?lvarez de Sotomayor Dom?nech, con el rey, nuestro poeta fue recibido por la infanta do?a Isabel de Borb?n, como queda constancia en su poema ?Comentarios?, de Alma campesina. En Madrid ofrece una serie de recitales po?ticos y se representan algunas obras. As?, el 13 de Marzo de 1921 presenta Rudezas en el Ateneo; el 22 de Marzo de 1930 hace lo mismo con Alma campesina, en el sal?n de El Heraldo. En la Asociaci?n de Escritores y Artistas Espa?oles da a conocer tres libros de poes?as: Los caballeros del campo e Isabel, el 31 de Enero de 1940, y M?sticas, el 8 de Mayo de 1941. En el Teatro Mart?n estrena Los lobos del lugar, el 1 de Febrero de 1924; y La Seca es presentada en el Teatro Espa?ol el 6 de Abril de 1923.

Sotomayor frecuenta las tertulias literarias m?s famosas del momento en Madrid: ?El Gato Negro?, el ?Caf? Gij?n?, y el ?Castilla?. Se hospedaba en una pensi?n de la calle del Pr?ncipe, muy cerca precisamente de ?El Gato Negro?, donde se relacionaba con Mu?oz Seca, Andr?s Gonz?lez Blanco, Diego San Jos? (42), Francisco Villaespesa, Jos? Maria Carretero Novillo (?El Caballero Audaz?), Zamacois, Mariano Ben?liure, Jacinto Benavente, etc. ?ngel Valbuena Prat recuerda que Rub?n Dar?o, ?Salvador Rueda y Villaespesa [...] frecuentaron las m?s famosas tertulias de caf?s de la Corte. En ?El Gato Negro?, el centro de la reuni?n era Jacinto Benavente, bastante af?n a la moda modernista. La tertulia de R. Dar?o se localizaba en la calle del Pr?ncipe (en ?El Gato Negro?), en la casa de Pidoux. Admiradores del maestro, espa?oles, americanos y franceses, recitaban poemas suyos [...]? (43).

?Estar?a entre ellos nuestro poeta? No seria descartable, puesto que, adem?s de las amistades y lugares comunes que frecuentaba, por referencias ?muchos documentos de la biblioteca de Sotomayor han desaparecido?, s? que mantuvo correspondencia con el poeta nicarag?ense.
Por otro lado, sol?a acudir Sotomayor a la redacci?n del peri?dico El Sol, cuyo director era Miguel Moya, amigo del poeta y a quien dedica el drama La Seca.

Ha sido especialmente dificultosa establecer la verdadera relaci?n de Sotomayor con Francisco Villaespesa, puesto que los testimonios orales recogidos ?del hijo de nuestro vate y de otros familiares y amigos? caen en contradicciones profundas. Sin embargo, y si nos remitimos a su obra, la primera vez que aparece Villaespesa es en el poema ??Oh mi patria chica!?, dedicado al poeta de Laujar. Este poema, con muchas variaciones, fue publicado ?sin dedicatoria? en El Imparcial de Levante, el 19 de Septiembre de 1914, y, despu?s, integrado en Rudezas. A este libro de poemas puso fin, a manera de ep?logo, el mismo Villaespesa con un poema dedicado a Sotomayor. A trav?s de estos versos nos podemos dar cuenta de que la amistad entre ellos no fue tan superficial como algunos piensan, y que ?sta debi? comenzar bastante antes de 1921, fecha de la publicaci?n de Rudezas:

?Como todos los libros le?ste,
y en todos los frutos de la vida hundiste
tus dientes voraces, hasta las enc?as;
y mares y tierras audaz recorriste;
y en tus correr?as
todo lo ganaste, todo lo perdiste;
y gozaste y amaste y sufriste;
y en divinas humanas org?as,
en copas de barro bebiste alegr?as,
y en copas de oro dolores bebiste;
por eso supiste
de angustias, de dudas y melancol?as;
y eres un poeta so?ador y triste
que aun los madrigales trueca en eleg?as

A Villaespesa le dedica bastantes poemas; participa en el homenaje que, en 1931, le rinde su pueblo, Laujar; recita un poema, ?Salutaci?n? (de Campanario), en el homenaje que el Ayuntamiento de Almer?a tribut? a Villaespesa, en Agosto de 1931, a su regreso de Am?rica; en 1935, recita dos poemas (?Por eso soy moro? y ?Eternidad?, de Campanario) en el Teatro Cervantes de Almer?a en homenaje a Villaespesa por el estreno de su poema esc?nico Rosas todo el a?o.

?Porque el vate inmortal Villaespesa ha dejado en mi esp?ritu impresa
de su Alc?zar de Perlas sonoro
la visi?n de su triste eleg?a.
Porque mora fue siempre Almer?a... ?por eso soy moro!? (44).

En Abril de 1936, Sotomayor compone ?La muerte del poeta?, en memoria de Villaespesa:

?Ya del genio hizo su presa la parca con mano fuerte.
?Ya se apag? la pavesa
del numen de Villaespesa
por el soplo de la muerte!?

Como dije anteriormente, Sotomayor se vio envuelto, durante el per?odo de la Guerra Civil, en una serie de incidentes que hoy en d?a no aparecen del todo claros. Las opiniones de coet?neos suyos var?an enormemente, seg?n estuvieran eti la guerra en un bando o en otro. El poeta fue, para unos, un fascista, o, cuan do menos, un aliado de la derecha m?s reaccionaria; para otros, un ?rojo?, que fue capaz incluso de componer versos a los anarquistas. Pero estas opiniones encontradas son normales, porque, ?cu?ntos espa?oles no recibieron esos mismos calificativos? Sea como fuere, y con la perspectiva hist?rica que nos dan los a?os, hay algo muy cierto y significativo: el relativo reconocimiento de la obra literaria de Sotomayor, sus idas y venidas por la provincia de Almer?a y por todo el pa?s, se acabaron el estallar la contienda, y no se reanudaron posteriormente. Don Pepe Soto no volvi? a ver representada su obra teatral, ni dio m?s recitales po?ticos. La Guerra Civil lo sepult? en el anonimato m?s absoluto, y de ?ste apenas est? saliendo en los ?ltimos a?os: s?lo unos pocos, en Cuevas del Almanzora, a?n lo recuerdan.

?Qu? actitud tuvo Sotomayor ante la guerra? Realmente, debi? aceptar, como tantos espa?oles, el triunfo de los que se alzaron en armas contra la Rep?blica, pero ?y este dato debe tenerse muy en cuenta? ?l no dedic? un solo poema a la Guerra Civil, ni, a trav?s de los que escribi? durante y despu?s de ella, se puede desprender el m?s m?nimo apoyo a unos y rechazo a otros. Entre Marzo de 1937 y Julio de 1946 hay ochenta poemas fechados, de los cuales treinta y cinco corresponden a su libro M?sticas ?de tema ?religioso??, veintis?is pertenecen a Isabel ?recordando a su esposa muerta?, diecis?is tienen como tema el campo y los agricultores (Los caballeros del campo), y los tres restantes est?n dedicados a diferentes pueblos (Campanario). Es decir, nuestro autor qued? al margen de los sangrientos sucesos, y opt? por encerrarse en s? mismo, en un exilio interior del que ya no sali?:

?Tampoco debiera extra?ar, en principio, que, entre los montones de ruinas, los poetas corrieran a refugiarse en lo religioso. Pero gran parte de esas composiciones son poes?a sacra m?s bien que poes?a religiosa, y las que merecen tal calificativo se resuelven, casi siempre, en puro desahogo vaci? de contenido? (45).

Cuando estalla la guerra, Sotomayor se encuentra en Garrucha, donde siempre pasaba los meses de verano. Desde Garrucha se trasladaba, por las ma?anas, a Cuevas del Almanzora para atender sus negocios ?las tierras y las minas?. En uno de estos viajes, fue detenido por primera vez, aunque s?lo durante unos d?as. A principios de 1937, algunos miembros de la Confederaci?n Nacional del Trabajo (C.N.T.) intentaron darle ?el pase?llo?, pero la intervenci?n de otro anarquista (46) consigui? librar a nuestro poeta de una muerte segura.

A mediados del mismo a?o, lleg? a Cuevas del Almanzora el denominado ?Batall?n Floreal?, compuesto por militantes de C.N.T., quienes obligan a Sotomayor a componer unos versos laudatorios para el citado batall?n, versos que no se conservan en su totalidad. Por testimonios orales sabemos los cuatro primeros, aunque, como todo poema conservado de forma oral, tiene muchas variantes, seg?n quien los recite:

?Ha llegado a nuestros lares el Batall?n Floreal todos debemos tratarle como un batall?n leal?.

Sotomayor volvi? a ser detenido y encarcelado, junto con su hijo, ese mismo a?o. Primero estuvieron en el castillo de Cuevas, unos quince d?as, y m?s tarde fueron trasladados a Almer?a, donde quedaron presos en el buque ?Ingenio?, acusados de fascistas. Hacia Junio ?o Septiembre, seg?n las versiones? fueron liberados por el Gobernador de Almer?a, quien se extra?? del encarcelamiento (47).
Por este clima de inseguridad, Sotomayor marcha, poco despu?s de su liberaci?n, a Rambla Aljibe, un anejo de Lubr?n; con ?l van su hijo y su nuera, Ana. El poeta se hace cargo de la escuela del lugar, aprovechando una disposici?n de la Rep?blica mediante la cual, cualquier persona que poseyera el t?tulo de Bachillerato, pod?a ejercer la ense?anza. Isabel se qued? en Cuevas para que nadie pudiera apropiarse de la casa de la calle de la Rambla. De este tiempo es su ?Canto a Lubr?n?:

?Tales virtudes encierra la prole sana y brav?a y afanosa de tu sierra
que en el amor a tu tierra
se me ha olvidado la m?a.
Que ya al fin de mi jornada tras larga vida azarosa
me diste pan y posada
y estrech? la mano honrada de tu gente generosa.
Y al brindarte este pla?ir como sencillo cantor
de mi l?rico sentir, no me importara al morir en tu suelo descansar? (48).

En 1938, Isabel, enferma, se une a su marido en el ?refugio? de Rambla Aljibe, pero, al agravarse la enfermedad, deciden volver a Cuevas del Almanzora, donde morir?a el 20 de Diciembre de 1938. ?Grande tuvo que ser el dolor del poeta! Promete entonces una campana a la iglesia, cuando terminara la guerra (49), y publicar un libro de poemas dedicado a Isabel (50). Esta ?ltima promesa no la pudo cumplir hasta 1944, fecha en que aparece Isabel:

?Eso ser? este libro: instantes y momentos
que al tropel de mis l?grimas en la memoria api?o traducidos en rimas que dar? a todos vientos
para ejemplo en la tierra de lo que es un cari?o?. (?A manera de pr?logo. Isabel?, en Isabel)

Isabel est? dividida en tres reveladoras partes: ?Del dolor del alma?, ?Del dolor de la vida?, y ?Del dolor de la muerte?. De todos ellos particip? el poeta del Almanzora.

Sotomayor, pues, experiment?, en estos ?ltimos a?os de su existencia, una soledad absoluta: solo, sin demasiados amigos, envejecido, m?s por las experiencias dram?ticas que rodearon la guerra que por la edad misma. En esta desesperada situaci?n llega a implorar, en unos versos, la ayuda de Dios:

acude en mi adversidad con un rayo de tu luz...
?T?, que sabes de verdad lo que es una soledad
llorando al pie de una cruz!?. (?Soledad?, de M?sticas)

Decide entonces volver a casarse, y lo har? con Maria Josefa Mu?a Sangerm?n (Cuevas, 24-4-1901 - Almer?a, Enero de 1982), que hab?a ingresado, en Mayo de 1936, en una orden religiosa, raz?n por la que suele llamarle, en los numerosos poemas que le dedica, ?la monjita de mi cabecera?. Contraen matrimonio en Cuevas del Almanzora el 10 de Abril de 1940: ?l tiene sesenta a?os, y ella treinta y nueve. El 17 de Abril de ese mismo a?o, ?fueron velados y recibieron las bendiciones nupciales, seg?n las ceremonias del Ritual Romano? en la parroquia de Nuestra Se?ora del Pilar, de Zaragoza, por el Licenciado don Valent?n G?mez. Sotomayor reconoce que su ?monjita?, ?dej? su vida de consagraci?n al m?s puro misticismo, para ser ayuda y sost?n de la m?a, ya en el declive de mis ?ltimos a?os. A esta mi segunda esposa quiero expresar mi gratitud a la asiduidad con que me asiste en todas las materiales impertinencias, de una dolencia larga y a su cristiano amor a su hogar?.
Si tuvo problemas con una parte en la Guerra Civil, cuando ?sta acab? los incidentes vinieron del otro bando. Los falangistas m?s radicales del pueblo le hicieron la vida imposible, acus?ndole de colaborador de los republicanos ?por el poema compuesto al ?Batall?n Floreal??. Adem?s, estaba el caso de su hermano Alberto, socialista en un principio, y luego anarquista. Fue condenado a muerte, pero entre el juez de Cuevas, Sotomayor y su hermana Ana Manuela ?que marcharon a Burgos para interceder ante Franco?, consiguieron que se le conmutara la pena por treinta a?os de prisi?n. Parece ser que la envidia y la ?fiebre? nacional-sindicalista de estos primeros meses de la posguerra fueron la causa de su casi forzado ?exilio? (51):

??D?nde est? que no la encuentro, d?nde la oculta vereda
por donde yo pueda andar sin que la gente me vea?
?D?nde hallar?a el albergue con un asiento de piedra
que me escondiera a los ojos de las envidias ajenas?

?D?nde estar? esa campana que aguarda muda la fecha de dar ta?idos a muerte
la tarde que yo me muera??
(?Errante?, de Isabel)
Todos estos acontecimientos infelices que se sucedieron en cadena desde el principio de la Guerra Civil (los arrestos en el bando republicano, la muerte de Isabel, la condena de Alberto, los problemas con los exaltados falangistas...), llegaron a su punto m?s ?lgido en 1940, cuando, el 11 de Octubre, marcha a Vera, el lugar de su ?exilio?. Esta ?poca es muy fecunda desde el punto de vista de la creaci?n: all? escribe M?sticas, Isabel, y Los caballeros del campo. El 15 de Octubre de 1940 escribe el ?Canto a Vera?, donde afirma:

?En cuna de desenga?os
?af?n de humanos anhelos? vine en busca de consuelos
y de descanso a esta tierra
que en sitio sagrado encierra cenizas de mis abuelos?.

En Vera estar? hasta el 25 de Mayo de 1941, fecha en que unos amigos del pueblo del poeta consiguen convencerle para que vuelva a Cuevas del Almanzora. En Vera deja, adem?s de sus escritos, unos meses de paseos por los campos y de tertulias en la plaza del pueblo. El Ayuntamiento le nombra hijo adoptivo el 9 de Mayo de 1941, y decide poner una placa en la casa donde vivi?, en la calle Mayor. La placa, por fin, fue colocada en el verano de 1980, con motivo de un homenaje por el centenario de su nacimiento, cuyo texto es el siguiente:

?A la caricia acogedora de esta Noble Ciudad, el Poeta Sotomayor escribi? la mayor parte de los versos que forman su trilog?a po?tica: Los Caballeros del Campo, Isabel, y M?sticas?.
Sotomayor, enfermo de c?ncer de pr?stata, vive los ?ltimos a?os obsesionado por su situaci?n personal y pol?tica al finalizar la Guerra Civil. Ya el 20 de Mayo de 1947, el poeta intu?a que llegaba el final:
?Hoy soy ya p?lida rosa, sin perfume y deshojada, muerta de tedio en la prosa, porque el verso es una cosa que no sirve para nada.

Solo, en mi apartado nido, las horas tristes en calma consumo en completo olvido, enfermo y envejecido por pesadumbres del alma?. (Pr?logo a Romancero del Almanzora)

En el testamento de 1947 ruega a su hijo ?que vele porque no se le d? sepultura a mi cad?ver mientras no se halle en clara y franca descomposici?n; que se
me entierre en la tumba construida exclusivamente para los dos cuerpos de su madre y el m?o; que transcurrido un a?o de mi enterramiento se macice el interior del m?rmol corp?reo que forma nuestro sepulcro y que en la losa que le cubre, despu?s de gravar [sic] la fecha de mi fallecimiento, se graven [sic] estos versos:

?En esta tumba dejad
que confundidos los dos durmamos la eternidad siquiera sea en caridad y por el amor de Dios?.

En el mismo documento testamentario, Sotomayor tambi?n expresa su deseo de ?que se me entierre en horas de la madrugada, a la venida del d?a, para que no vayan tras de mi cad?ver los que me zahirieron y mortificaron sin un halago en la vida, por el solo delito de haber sido el poeta que m?s ha cantado la tierra de su cuna?. El 25 de Diciembre de 1947 muere Sotomayor, ?a las doce de la ma?ana [...] de C?ncer de la vejiga, seg?n certificaci?n del facultativo Don Emilio Gimeno?. En el amanecer del d?a siguiente, don Andr?s Mart?nez Cano, cura de la iglesia parroquial de la Encarnaci?n, los familiares m?s allegados y unos pocos amigos, son los testigos presenciales de su entierro. Su ?ltima voluntad fue escrupulosamente cumplida.


NOTAS

(1) J. MART?NEZ ALVAREZ DE SOTOMAYOR: Obras Completas. Cuevas del Almanzora, Librer?a Mary Reyes, 1973.
(2) Vid. J. MONLEON: ?Mariana Pineda, el amor y la libertad?, en Tiempo de Historia, n?m. 23, Madrid (Julio 1977), Pp. 58-67.
(3) F. GARC?A LORCA le llama ?D. Pedro Sotomayor?. Vid. Mariana Pine da. Buenos Aires, Losada, 1974 (79 ed.), p. 7.
(4) J. MONLEON: art. cit., pp. 65 y ss. Jos? Monle?n, en concreto, cita a Antonina Rodrigo, quien se pregunta si no fue, en vez de don Fernando, Casi miro Brodett el que ocup? el coraz?n de Mariana, lo que tendr?a ?algo de correcci?n hist?rica?.
(5) VV.AA.: Poeta Sotomayor. Cuevas del Almanzora, Imprenta Mart?nez, 1981, p. 6. Es muy meritorio el ?rbol geneal?gico que han elaborado estos entusiastas investigadores del poeta, a quienes tanto debo.
(6) Madrid, Biblioteca Moral. Tipograf?a de M. Franco, 1908.
(7) ?[...] compra acciones en las minas del Jaroso con la parte que le corresponde de sus padres. Esto nos viene confirmado por los datos que podemos observar en la partida de nacimiento de su primer hijo [Fernando, el General]: ?Se bautiz? en la pila nueva de m?rmol y con la concha de plata de las minas del Jaroso y f?bricas ?Carmen? y ?Esperanza? que se estrenan en este acto? (Partida de nacimiento, libro 47, p. 145 y., del Archivo Parroquial de Cuevas del Almanzora?. VV.AA.: Poeta Sotomayor, ed. cit., PP. 6-7.
(8) En el peri?dico de Cuevas del Almanzora, El Minero de Almagrera, num. 470, correspondiente al 10 de Noviembre de 1883, aparece Manuel Mart?nez Soler como propietario de la fundici?n ?Carmen?, situada en Villaricos, un anejo costero de Cuevas del Almanzora.
(9) Los autores de Poeta Sotomayor, ed. cit., p. 3, afirman que, en el censo de 1910, contaba Cuevas del Almanzora con un total de 26.130 habitantes.
(10) P. MADOZ: Diccionario Geogr?fico-Estad?stico-Hist?rico de Espa?a y sus posesiones de Ultramar. Madrid, La Ilustraci?n. Est. Tipogr?fico-literario Universal, 1847, vol. VII, p. 270.
(11) Vid. Cat?logo de prensa almeriense (1823-1 939). Almer?a, Excma. Diputaci?n Provincial, 1982, Pp. 278-279. En esta publicaci?n se recogen, adem?s de los peri?dicos citados, otros de menor difusi?n: El Progreso, El Pr?spero, La Voz del Pueblo, El Clamor de la Justicia. Sobre El Almanzora se dice que ?colabora Jos? Mart?nez Alvarez de Sotomayor?. Desgraciadamente, la mayor?a de la prensa de Cuevas del Almanzora se ha perdido, y s?lo se conservan n?meros sueltos.
(12) El Censor (EC) dedica dos n?meros casi completos a este poeta. Vid. EC, n?m. 134. Cuevas, 14 de Mayo de 1935; y EC, n?m. 136. Cuevas, 1 de Junio de 1935.
(13) Sobre Siret y sus trabajos arqueol?gicos en esta zona pueden verse las p?ginas que le dedica G. BRENAN en su cl?sica obra Al sur de Granada. Madrid, Siglo XXI, 1981 (69 ed.), Pp. 268 y ss.
(14) ?En la ciudad de Cuevas, provincia y obispado de Almer?a, a dos de octubre de mil ochocientos ochenta, yo don Jos? Joaqu?n Guevara Flores, coadjutor de esta iglesia parroquial de Nuestra Se?ora de la Encarnaci?n, bautic? solemnemente a un ni?o, a quien puse por nombre Jos? Mar?a Adolfo de Jes?s que naci? el veintiocho de Septiembre [...]?. Partida de Bautismo, libro 77, folio 111.
(15) ?Don Diego Fern?ndez Fern?ndez, Pbro., Secretario del Tribunal de Ingreso para la segunda ense?anza de este Colegio, Certifico: Que Don Jos? Mart?nez Alvarez de Sotomayor [..j? ha sufrido el examen de las materias que comprende la primera ense?anza elemental completa, habiendo obtenido la calificaci?n de Sobresaliente?. Certificado en papel timbrado, 119 clase, a?o
1890, n? 1.103.557.
(16) En el curso acad?mico 1890-1891, obtiene, en Lat?n y Castellano, la calificaci?n de Sobresaliente; en Geograf?a, Bueno; En el curso 1891-1892, ob tiene, en Lat?n, Bueno, y en Historia de Espa?a, Aprobado. En el curso 1892-1893, obtiene, en Ret?rica y Po?tica, Bueno; en Aritm?tica y Algebra, Bueno; y en Franc?s, Sobresaliente. En el curso 1893-1894, logra, en Historia Universal, Bueno; en Psicolog?a, L?gica y Etica, Sobresaliente; y en Geometr?a y Trigonometr?a, Sobresaliente. Por fin, en el curso 1894-1895, ob tiene la calificaci?n de Sobresaliente en las materias de Elementos de Qu?mica, Elementos de F?sica, Historia Natural, Orga y Fisiolog?a humanas, y Agronom?a e Industria. Estos a?os estudia Sotomayor en Cuevas, y va a examinarse a Almer?a. Vid. Expediente Personal del Alumno, expedido por la Secretar?a del Instituto de 2~ Ense?anza de Almer?a, n?m. 16; ms cripci?n del Grado, n?m. 78, p. 1.
(17) ?En 29 de Junio de 1895, repiti? en este Instituto el examen de ingreso y obtuvo la nota de Aprobado. En 29 y 30 de Junio de 1895, verific? en este Instituto los ejercicios del Grado de Bachiller y obtuvo la calificaci?n de Aprobado en el primero y Sobresaliente en el segundo?. Vid. Expediente Personal del Alumno, inscripci?n del Grado, n?m. 78, p. 2.
(18) Es probable que su afici?n por este tipo de vestidos a la usanza ?rabe provenga de su t?o Juan Alvarez de Sotomayor Dom?nech, de quien era el traje con el que aparece en el aludido retrato. No obstante, esta maurofilia no es exclusiva de Sotomayor, sino que, como veremos, desde el siglo XIX, y, sobre todo con el movimiento rom?ntico, se viene desarrollando esta tendencia, que se contin?a hasta principios del siglo actual. Entre los escritores que usaron, en alg?n momento, el atuendo ?rabe, se puede citar al malague?o Arturo Reyes. Vid. C. CUEVAS GARC?A: Un enfoque humano del andalucismo literario. Arturo Reyes. Su vida y su obra. M?laga, Caja de Ahorros Provincial de M?laga - C.S.l.C., 1974, vol. 1.
(19) Por ejemplo, la citada publicaci?n inserta la noticia siguiente:
?Se encuentra fuertemente acatarrado S.M.I. el Califa de Calguer?n, al que deseamos rendidamente su pronto y radical restablecimiento.
Se suplica a sus s?bditos pidan a Alh? por la augusta salud de su poderoso se?or? (El Imparcial de Levante, n?m. 2. Cuevas, 25 de Octubre de 1913, p. 4).
(20) El Imparcial de Levante (EIL), n?m. 95. Cuevas, 7 de Agosto de 1915, p. 2.
(21) EIL, n?m. 50. Cuevas, 26 de Septiembre de 1914, p. 3.
(22) EIL, n?m. 61. Cuevas, 12 de Diciembre de 1914, p. 3.
(23) ?Ha sido nombrado C?nsul general del Kalifato en la Rep?blica Francesa el distinguido ingeniero don F?lix Gilly?. EIL, n?m. 82. Cuevas, 8 de Mayo de 1915, p. 3.
(24) EIL, n?m. 39. Cuevas, 11 de Junio de 1914, p. 3.
(25) Otras versiones aseguran que era presentado por una prima suya, con quien paseaba por la Castellana en un coche de caballos.
(26) EIL, n?m. 85. Cuevas, 29 de Mayo de 1915, p. 1.
(27) EIL, n?m. 48. Cuevas, 12 de Septiembre de 1914, p. 3. El poema est? firmado por Aben-Ozm?n el Jar?x, y no est? incluido en ninguno de los libros publicados por nuestro autor.
(28) Seg?n certifica don Juan Escribano y Panadero, Sotomayor otorg? dos testamentos: el primero, en La Roda (Albacete), ante don Diego Soldevilla, el 11 de Septiembre de 1928; el segundo, en Cuevas del Almanzora, el 29 de Julio de 1940, y ante don Alfonso Garc?a, el 11 de Febrero de 1947 (al que hacemos referencia). El certificado lo expide la Direcci?n General de los Registros y del Notariado el 17 de Enero de 1948, letra M, n?m. 405.
(29) Compuso ?Salud?, de Campanario, en homenaje a los diputados radicales elegidos por Almer?a en las elecciones de 1934, y el ?Himno?, tambi?n de Campanario, a petici?n del Partido Nacional Republicano de Almer?a.
(30) El Defensor de Cuevas, n?m. 7. Cuevas, 27 de Julio de 1912.
(31) EC, n?m. 121. Cuevas, 30 de Octubre de 1934.
(32) Un himno a la patrona de Almer?a, la Virgen del Mar.
(33) G. BRENAN: Op. cit., p. 267. El subrayado es mio.
(34) El destino de su biblioteca particular es hoy incierto. Seg?n el testamento, deb?a pasar a poder de su hijo Pedro, pero ?ste niega poseerla.
(35) Estos datos, aunque se refieren a finales del siglo XIX, pueden extenderse, sin temor a error grave, al primer tercio de nuestro siglo.
(36) ?Invitado por el Ateneo y por el Gobernador Civil de C?ceres, Sr. Tu??n de Lara, para dar un recital de sus poes?as en el Teatro Principal, a beneficio de los obreros parados en Extremadura, se encuentra en dicha capital nuestro paisano, el aplaudido dramaturgo D. Jos? M. Alvarez de Sotoma yor: le deseamos muchos ?xitos, que como en todas partes merecidamente no dudamos ha de obtener, prometi?ndonos transcribir para conocimiento de nuestros lectores, lo que en la prensa de la capital extreme?a diga al ocu parse de tan inspirado poeta?. EC, n?m. 34. Cuevas, 1 de Junio de 1931, p. 3.
(37) Recogido en EC, n?m. 46. Cuevas, 1 de Octubre de 1931, p. 3.
(38) ?Dulcenombre Valverde Hita, Secretario Acctal. del Ayuntamiento de Laujar de Andarax. Certifico: que en la sesi?n celebrada por el Pleno de este Ayuntamiento el d?a siete de Septiembre de mil novecientos treinta y uno, se adopt? entre otros, el siguiente acuerdo: [...] declara HIJO ADOPTIVO de esta villa [...] al insigne Poeta natural de Cuevas del Almanzora D. Jos? Mart?nez Alvarez de Sotomayor y para perpetuar este homenaje, se trans criben ?ntegramente en este acta la poes?a objeto de este acuerdo, expedi?n dose certificado de este particular para remit?rselo al Sr. Alvarez de Soto mayor, para satisfacci?n de todos Ii.]?. Sigue el texto del poema. Certificado ?de orden y con el visto bueno del Sr. Alcalde en Laujar de Andarax a veintiuno de Marzo de mil novecientos ochenta y tres?.

(2)
(39) ?La Corporaci?n con gran entusiasmo hizo suyas las manifestaciones del Sr. Presidente, y por unanimidad, acord? nombrar Hijo Adoptivo de este pueblo al se?or Alvarez de Sotomayor, cantor insuperable de la Regi?n?. Libro de Actas del Ayuntamiento de Pulp?, 9 de Marzo de 1924, Pp. 16-17.
(40) Telegrama del alcalde de Adra a Sotomayor, reproducido en EC, n?m. 119. Cuevas, 22 de Septiembre de 1934.

(3)
(41) ?Este Consejo Local de mi presidencia, en su sesi?n de 30 de Septiembre anterior, acord? por unanimidad se denomine del ?Poeta Sotomayor? el Grupo de las Escuelas Graduadas de ni?as de esta Ciudad, como testimonio del aprecio que hacen de los m?ritos que en Ud. concurren, con los que honra a este pueblo en que naci?. Comunicaci?n del Alcalde de Cuevas del Almanzora a Sotomayor, fechado el 30 de Octubre de 1932.

(4)
(42) Autor del pr?logo a Alma campesina, en donde recuerda su encuentro con Sotomayor en Madrid. Fue autor de novelas cortas sobre el Madrid castizo del final del Antiguo R?gimen. Vid. J.C. MAINER: La edad de plata (1902-193 1). Ensayo de interpretaci?n de un proceso cultural. Barcelona, Los Libros de la Frontera, 1975, p. 140.

(5)
(43) A. VALBUENA PRAT: ?Modernismo y Generaci?n del 98 en la literatura espa?ola?, en Historia General de las Literaturas Hisp?nicas. [G. D?az P?a- ja, edil Barcelona, Vergara, 1967, vol. VI, p. 191.
(44) ?Por eso soy moro?, de Campanario, fue publicado, con bastantes varia ciones, en EIL, n?m. 88. Cuevas, 19 de Junio de 1915, p. 3.
(45) V. GARC?A DE LA CONCHA: La poes?a espa?ola de posguerra. Madrid, Prensa Espa?ola, 1973 (2~ ed.), Pp. 119-120.
(46) Miguel ?Carretero? o Miguel ?Conejo?, que de las dos formas era conocido. Los autores de Poeta Sotomayor cuentan c?mo este convenci? a sus compa?eros de la bondad de Sotomayor:
?Ten?a Sotomayor una parcela de naranjas en medio del pago de Calguer?n y Miguel ?Conejo? otra al lado. Cuando sus hijos hacen fuego para quemar unos rastrojos se propaga a la parcela de naranjos del poeta, que dando todos carbonizados. Al d?a siguiente, a primera hora de la ma?ana, lleg? a la casa de Sotomayor y llorando arrodillado dijo: ?Yo soy la carne y Ud. el cuchillo, puede hacer lo que quiera de mi?. Le contest? que no se preocupara, que lo ?nico que le ped?a era que le trajese de Vera los naranjos y que ya los pagar?a ?l. Al escuchar esta historia, los miembros de la CNT volvieron al pueblo para presentarle disculpas?. VV.AA.: Poeta Sotomayor, ed. cit., p. 21.
(47) Hay quien opina que fue la intervenci?n de cenetistas de Barcelona ? originarios de Cuevas?, llegados a Almer?a con ese ?nico fin, quienes los liberaron, pero esto ha sido desmentido por el hijo del poeta.
(48) Fechado el 18 de Octubre de 1938, este poema aparece en Isabel, dentro de la segunda parte del libro, ?Del dolor de la vida?. Este poema iba a ser publicado en una segunda edici?n de Campanario. Posiblemente, el poeta, al no poder hacer esa nueva edici?n, decidi? incluir este ?Canto a Lubr?n? en Isabel, ya que ?ste poema respond?a perfectamente al tono melanc?lico y a una experiencia vital de singular importancia.
(49) La campana, que se encuentra actualmente en la iglesia del Hospital de Cuevas del Almanzora, fue comprada en 1939, y tiene grabados el nombre de Isabel y los siguientes versos:
?Plegarias al viento sean los ecos de esta campana en memoria de su nombre y en provecho de su alma?.
(50) V?ase ?Las dos promesas?, de Isabel.
(51) Los incidentes contra la persona de Sotomayor llegaron hasta el extremo de arrojar el retrato del poeta por el balc?n del Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora.

Biograf?as del Foro Aben Humeya

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Publicado por NASOINAN @ 19:59  | Biografias
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