Jueves, 15 de noviembre de 2007
En 1568, estando nuestro pueblo cansado de persecuciones y humillaciones, desenga?ado de todas las promesas que se le hicieron en las Capitulaciones de Granada y con la conciencia suficiente, inician un levantamiento en las Alpujarras contra la conquista cristiana. A la cabeza de la sublevaci?n estuvo Aben Humeya (Fernando de C?rdoba y Valor).

Lamentablemente, las ayudas que esperaban no llegaron y muchos de los comprometidos no cumplieron su palabra. Si todos los hombres comprometidos se hubiesen levantado contra los conquistadores espa?oles, hoy posiblemente no escribir?amos este homenaje. La historia de todas formas est? escrita y hoy s?lo nos queda aprender de los errores pasados.



Afortunadamente , cinco siglos despu?s, en esta tierra de Al-Andalus, hombres y mujeres seguimos fieles a nuestra historia. Como podr?is leer m?s adelante, las primeras cartas est?n repletas de saludos y buenos deseos para los destinatarios; como van pasando los meses, las cartas son m?s duras, m?s exigentes y la ?ltima al Mofti de Constantinopla, es m?s dura, menos cortes.

En 1568 MUHAMMAD ABEN DAUD, junto a otros moriscos, embarca en Adra con la intenci?n de llevar a Berber?a las siguientes cartas:

"Con el nombre de Allah el Piadoso y Misericordioso. El santificaci?n de Allah sea sobre el mejor de sus escogidos, y despu?s la salud de Allah cumplida sea con aqu?llos que Allah honr?, y no los desampar? el bien, que son en este mundo dichosos; esto es, a todos los pr?ncipes y allegados se?ores y amigos nuestros, a quien Allah hizo merced de dar victoria y libertad y ensanchamiento de reinos, los moradores del poniente (guarde Allah sus vidas), deseamos salud los moradores de Al-Andalus, los angustiados de coraz?n, los cercados de la gente infiel, aqu?llos a quien ha tocado el mal de la ofensi?n.
Y despu?s desto, se?ores y amigos nuestros, hermanos en Allah, somos obligados de haceros saber nuestros trabajos y negocios y lo que nos ha venido de la mudanza de nuestra era y fortuna, que es parte de nuestro mal: por tanto, socorrednos; que Allah gualardonar? a los que bien nos hici?redes. Sustentadnos con vuestro poder?o y abundancia de que a vosotros hizo Allah merced, aunque a nosotros no se?is en cargo, mas confiados en vuestras personas magn?ficas y en vuestra virtud, porque el magn?fico y virtuoso desea hacer el bien, os encargamos por Allah Poderoso que nos sustent?is con Salat, para que Allah nos junte con vosotros. Hab?is de saber, se?ores nuestros, que los cristianos nos han mandado quitar la lengua ar?biga, y quien pierde la lengua ar?biga pierde su Ley; que descubramos las caras vergonzosas, que no nos saludemos, siendo la m?s noble virtud la salutaci?n.
Hannos abierto las puertas para que entre nosotros haya m?s males; hannos acrecentado el tributo y la pena, y han intentado de mudar nuestro traje y quitar nuestras costumbres. Apos?ntanse en nuestras casas, descubren nuestras honras y verg?enzas, y con semejante mal que ?ste se debe deshacer todo coraz?n de pesar: todo esto despu?s de tomar nuestras haciendas y captivar nuestras personas, y sacarnos con destierro de los pueblos. Hacennos caer en grande abatimiento y p?rdida, ap?rtannos de nuestros hermanos y amigos, y somos mezquinos desamparados, atenidos a la Misericordia de Allah, porque nos han rodeado grandes males y desasosiegos por todas partes.
Suplicamos a vuestra bondad, de parte de Allah Alt?simo, que contempl?is nuestros negocios y los mir?is con ojos de misericordia, y os apied?is de nosotros con amor de hermanos, porque todos los creyentes en Allah son unos. Por tanto, haced bien a vuestros hermanos; ensalzadnos, ensalzaros a Allah; apremiad a los cristianos que all? ten?is, para que, avisando a los suyos, sepan que con la pena que os fatigaren, con aqu?lla los hab?is de atormentar; aunque sobre todo la paciencia es mayor bien a los que esperan.
Enviad esto al rey de levante, que es el que ha sujetado a los enemigos y ensalzado la ley, y no d?is lugar a que entre vosotros haya discordias, porque la discordia es mayor mal que la muerte; y no tenemos saber ni poder?o, inteligencia ni fuerzas, para tratar de un remedio tan grande. Vivimos de cont?nuo en temor, pedid a Allah que perdone al que esto escribi?. Esto es lo que queremos de vuestra virtud, que es escrita en noches de angustia y de l?grimas corrientes, sustentadas con esperanza,y la esperanza se deriva de la amargura".

"Con el nombre de Allah, Piadoso y Misericordioso. Antes de hablar y despu?s de hablar sea Allah loado para siempre. Soberano es Allah de las gentes, Soberano es el m?s Alto de los jueces, Soberano es el Uno sobre toda la unidad, El que cri? el Libro de la Sabidur?a; Soberano es El que cri? los hombres, Soberano es El que permite las angustias, Soberano es el que perdona al que peca y se enmienda, Soberano es Allah de la alteza, El que cri? las plantas y la tierra, y la fund? y di? por morada a los hombres; Soberano es Allah que es Uno, Soberano El que es sin composici?n, Soberano es El que sustenta las gentes con agua y mantenimientos, Soberano El que guarda, Soberano el Alto Rey, Soberano El que no tuvo principio, Soberano es Allah del Alto Trono, Soberano El que hace lo que quiere y permite con su Providencia, Soberano El que cri? las nubes, Soberano El que impuso la escritura, Soberano El que cri? a Ad?n y le di? salvaci?n, y Soberano El que tiene la grandeza y cri? las gentes y a los santos, y escogi? dellos los Profetas, y con el m?s alto dellos concluy?. Despu?s de magnificar a Allah, que est? Solo en su cielo, la santificaci?n sea con Su escogido y con Sus disc?pulos honrados.
Comienzo a contar una historia de lo que pasa en Al-Andalus, que el enemigo ha sujetado, seg?n ver?is por escrito. Al-Andalus es cosa notoria ser nombrada en todo el mundo, y el d?a de hoy est? cercada y rodeada de herejes, que por todas partes la han cercado: estamos entre ellos avasallados como ovejas perdidas o como caballero con caballo sin freno; hannos atormentado con la crueldad; ens??annos enga?os y sutilezas, hasta que el hombre querr?a morir con la pena que siente. Han puesto sobre nosotros a los jud?os, que no tienen fe ni palabra; cada d?a nos buscan nuevas astucias, mentiras, enga?os, menosprecios, abatimientos y venganzas.
Metieron a nuestras gentes en su ley, y hici?ronles adorar con ellos las figuras, apremi?ndonos a ello, sin osar nadie hablar. ?Oh, cu?ntas personas est?n afligidas entre los descreidos!.
Ll?mannos con campana para adorar la figura; mandan al hombre que vaya presto a su ley revoltosa; y desque se han juntado en la iglesia, se levanta un predicador con voz de c?rabo y nombra el vino y el tocino, y la misa se hace con vino. Y si le ois humillarse diciendo: "Esta es la buena ley" ver?is despu?s que el abad m?s santo dellos no sabe qu? cosa es lo l?cito ni lo il?cito. Acabando de predicar se salen, y hacen todos la reverencia a quien adoran, y?ndose tras d?l sin temor ni verg?enza. El abad se sube sobre el altar y alza una torta de pan que la vean todos, y oir?is los golpes en los pechos y ta?er la campana del fenecimiento.
Tienen misa cantada y otra rezada, y las dos son como el roc?o en la niebla: el que all? se hallare, ver?se nombrar en un papel, que no queda chico ni grande que no le llamen. Pasados cuatro meses, va el enemigo del abad a pedir las albalas en las casas de la sospecha, andando de puerta en puerta con tinta, papel y pluma, y al que le faltare la c?dula, ha de pagar un cuartillo de plata por ella. Tomaron los enemigos de un consejo, que paguen los vivos y los muertos.
?Allah sea con el que no tiene que pagar! ?Oh qu? llevar? de saetadas!. Zanjaron la ley sin cimientos, y adoran las im?genes estando asentados. Ayunan mes y medio, y su ayuno es como el de las vacas, que comen a mediod?a.
Hablemos del abad del confesar, y despu?s del abad del comulgar; con esto se cumple la ley del infiel, y es cosa necesaria que se haga, porque hay entre ellos jueces crueles que toman las haciendas de los moros, y los trasquilan como tranquiladores que trasquilan el ganado. Y hay otros entre ellos, examinados, que deshacen todas las leyes, y un Horozco y otro Albotodo. ?Oh cu?ntos corren y trabajan con acuerdo de acechar las gentes en todo encuentro y lugar!. Y cualquiera que alaba a Allah por su lengua no puede escaparse de ser perdido, y al que hallan una ocasi?n, env?an tras d?l un adalid, que, aunque est? mil leguas, lo halla, y preso, le echan en la c?rcel grande, y de d?a y de noche le atemorizan dici?ndole: Acord?os. Queda el mezquino pensando con sus l?grimas de hilo en hilo en dici?ndole acord?os, y no tiene otro sustento mayor que la paciencia.
M?tenle en un espantoso palacio, y all? est? mucho tiempo, y le abren mil pi?lagos, de los cuales ning?n buen nadador puede salir, porque es mar que no se pasa. Desde all? lo llevan al aposento del tormento, y le atan para d?rselo, y se lo dan hasta que le quiebran los huesos. Despu?s desto, est?n de concierto en la plaza de Hatabin, y hacen all? un tablado, que lo semejan al d?a del juicio, y el que dellos se libra, aquel d?a le visten una ropa amarilla, a los dem?s los llevan al fuego con estatuas y figuras espantosas.
Este enemigo nos ha angustiado en gran manera por todas partes, y nos ha rodeado como fuego; estamos en una opresi?n que no se puede sufrir. La fiesta y el domingo guardamos, el viernes y el s?bado ayunamos, y con todo a?n no los aseguramos. Esta maldad ha crecido cerca de sus alcaides y gobernadores, y a cada uno le pareci? que se haga la ley una; y a?adieron en ella, y colgaron una espada cortadora, y nos notificaron unos escritos el d?a de a?o nuevo en la plaza de Bib al-Bonut, los cuales despertaron a los que dorm?an y se levantaron del sue?o en un punto, porque mandaron que toda puerta se abriese. Vedaron los vestidos y ba?os y los al?bares en la tierra. Este enemigo ha conseguido esto, y nos ha puesto en manos de jud?os, para que hagan de nosotros lo que quisieren, sin que dello tengan culpa.
Los cl?rigos y frailes fueron todos contentos en que la ley fuese toda una y nos pusiesen debajo de los pies. Esto es lo que ha cabido a nuestra naci?n, como si le diesen por honra toda infidelidad. Est? sa?udo sobre nosotros, h?se embravecido como drag?n, y estamos todos en sus manos como la t?rtola en manos del gavil?n. Y como todas estas cosas se hayan permitido, habi?ndonos determinado con estos males, volvimos a buscar en los pron?sticos y juicios, para ver si hallar?amos en las letras descanso; y las personas de discreci?n que se han dado en buscar los originales nos dicen que con el ayuno esperemos remediarnos; que afligi?ndonos, con la tardanza habr?n encanecido los mancebos antes de tiempo; mas que despu?s del peligro, de necesidad nos han de dar el parabien y Allah se apiadar? de nosotros.
Esto es lo que tengo que decir; y aunque toda la vida contase el mal, no podr?a acabar. Por tanto en nuestra virtud, se?ores, no tach?is mi orar, porque hasta aqu? es lo que alcanzan mis fuerzas; desechad de mi toda calumnia, y el que endechare estos versos, ruegue a Allah que me ponga en el Para?so de su holganza".


CARTA DE FARAX ABEN FARAX PARA ANIMAR EL LEVANTAMIENTO

"Con el nombre de Allah, Piadoso y Misericordioso. Santific? Allah a nuestro Profeta Muhammad, y a su gente, familia y aliados salv? salvaci?n gloriosa. Hermanos nuestros y amigos, viejos, ancianos, caudillos, alguaciles, regidores y otros nuestros hermanos, y a todo el com?n de los moros: ya sab?is por nuestros pron?sticos y juicios lo que Allah nos ha prometido; la hora de nuestra conquista es llegada para ensalzar en libertad la Ley de la Unidad de Allah, y destruir la del acompa?amiento de los dioses.
Estad un?nimes y conformes para todo lo os dijere e informare de nuestra parte nuestro procurador Muhammad Aben Mozud, que tiene nuestro poder y cargo para esto. Y lo que ?l os dijere haced cuenta que Nos lo decimos, porque con el ayuda y favor de Allah est?is todos prevenidos y a punto de guerra para venir a Granada a dar en estos descreidos el d?a se?alado. Los que no estuvieren apercibidos, haced que se aperciban, y a los que no lo supieren, avisadlos dello, que para este efeto est?n ya prevenidos todos desde el lugar de la Jaur?a y del Gatucin, hasta Cancayar de la Axarqu?a. La salud de Allah sea con vosotros".

Farax aben Farax, Gobernador de los moros, siervo de Allah Alt?simo.



CARTA DE MUHAMMAD ABEN DAUD A LOS MONFIES


"Con el nombre de Allah, Piadoso y Misericordioso. La salud de Allah buena comprenhendiente, deseo a aqu?l que el Soberano honr? y no le desampar? el bien, que es mi se?or Cacim Aben Zuda y sus compa?eros, y a mi se?or Al-Sayd, y a todos los amigos juntamente deseo salud: vuestro amigo el que loa vuestras virtudes, el que tiene gran deseo de veros, el que ruega a Allah por el buen suceso de veros, el que ruega a Allah por el buen suceso de vuestros negocios, Muhammad, hijo de Muhammad Aben Daud, vuestro hermano en Allah. Hagoos saber, hermanos mios, que estoy bueno, loado sea Allah por ello, y tengo puesto mi cuidado con vosotros muy mucho. S?belo Allah que me ha pesado de vuestro trabajo; el parabien os doy del buen suceso y salvamento.
Pidamos a Allah por su amparo en lo que queda. Hagoos saber, hermanos mios, que los granadinos me enviaron a buscar despu?s que de vosotros part?, y no supieron d?nde estaba, y esta nueva tuve en el Rubite; mas no alcanc? de quien era la mensajer?a, hasta que lo vine a saber de unos de Lanjaron, que me dijeron como los de Granada andaban resucitando el movimiento en que entend?an por el mes de abril; y como supe esto, habl? con mi se?or Ahmed, y me aconsej? que subiese a Granada, y que supiese la certidumbre deste negocio, y que le avisase dello.
Yo sub? al Albaycin, y hall? el movimiento muy grande, y la gente determinada a lo que se deb?a determinar. Entonces me junt? con las cabezas que entienden en este negocio, y me dijeron que enviase a la gente que estaba en las sierras, y les hiciese saber esta nueva, para que ellos la publicasen de unos a otros, y que se juntasen; porque juntos consultar?amos y ver?amos a los de las alcar?as, y les hicimos saber la nueva; y todos dijeron: Querriamos que este negocio fuese hoy antes que ma?ana, porque m?s queremos morir, y nos es m?s f?cil, que vivir en este trabajo en que estamos; y lo mesmo dijeron las gentes de la Garb?a (Occidente) y de la Axarqu?a (Oriente), diciendo: V?isnos aqu? muy prestos con nuestras personas y bienes. Y como contase esto a los granadinos acordaron de enviar por todo el reino, avis?ndoles que percibiesen la gente, y se aparajasen lo mejor que pudiesen.
A esta saz?n acordamos de enviar a los monfies, adonde quiera que estuviesen, para que se juntasen y avisasen unos a otros para el d?a que fuese menester. Este d?a est?n aguardando todos, chicos y grandes, y esto es necesario que se haga, siendo Allah servido, oh amigos. En recibiendo mi carta, apercib?os a la obra como hombres, porque mejor os ser? defender vuestros hijos y hermanos, y alzar el yugo de servidumbre de nuestro reino, y conquistar al enemigo, y morir en servicio de Allah, que pasaros a Berber?a para dejar desamparados a vuestros hermanos los moros; porque el que esto hiciere de vosotros y muriere, morir? sin premio; el que viviere, y matare alguno de los moros, ser? juzgado ante las manos de Allah el d?a del juicio; el que muriere peleando con los herejes, morir? m?rtir; y el que viviere, vivir? honrado; y las razones acerca desto se podr?an alargar; por tanto acortemos esta raz?n.
Esto es, hermanos mios, lo cierto que os hacemos saber; por tanto aparej?os, y enviad a nuestro caudillo Ahmed a hacerle saber esta nueva, y ?l os avisar? aquello que se deba hacer; porque nosotros enviamos un hombre con la nueva, y no hemos sabido m?s lo que hizo. Enviad a la gente y avisadlos donde quiera que est?n, y avis?mosnos de cont?nuo, porque siempre sepamos unos de otros para lo que se ofreciese.
Y por amor de Allah os encargo el secreto que pudi?redes, mientras Allah Alt?simo nos provee de su libertad, la cual ser? muy promincua mediante El.
La gracia y la bendici?n de Allah sea con vosotros, que es escrita en 25 de octubre de 1568.

Muhammad, hijo de Muhammad Aben Daud, siervo de Allah".


CARTA DE ABDALAH ABEN BOO AL MUFTI DE CONSTANTINOPLA

"Loores a Allah. Del siervo de Allah, que est? confiado en El, y se sustenta mediante su esfuerzo y poder?o. El que guerrea en servicio de Allah, el Gobernador de los creyentes, ensalzador de la Ley, y abatidor de los herejes descre?dos, y aniquilador de los ej?rcitos que ponen competencia con Allah, que Mulay Abdalah Aben Boo, ens?lcele Allah ensalzamiento honroso, y haga se?or de notorio estado y se?or?o.
El que sustenta el alzamiento honroso de Al-Andalus, a quien Allah ayude y haga victorioso, mediante la fuerza de su brazo, que es el que tiene el cuidado y el poder?o para ello; a nuestro amigo y especial querido nuestro, el se?or engrandecido, honrado, generoso, magn?fico, adelantado, justo, limosnero y temeroso de Allah, a quien Allah gualardone con la felicidad del perd?n, y despu?s desto la salud de Allah general y comprehendiente sea con vuestro estado alto, y la gracia y la bendici?n abundante de Allah.
Hermano y amigo muy preciado nuestro, ya hemos tenido noticia de vuestro estado alto y ser tan generoso, y como de compasi?n hab?is tenido con la desamparada y abatida gente, hab?is siempre preguntado con cuidado por nosotros para certificaros de nuestros sucesos, y os hab?is dolido de todo nuestro trabajo, y aprieto en que nos han puesto estos cristianos; y tambi?n nos envi? una carta el alto y poderoso Sult?n, sellada con su sello, prometi?ndonos socorro de gran n?mero de gente armada, y todo lo que m?s hubi?semos menester para sustentar esta tierra.
Y porque estamos con estos malos en gran congoja, ocurrimos de nuevo a las altas y muy poderosas Puertas, y pedimos el socorro por vuestra parte y la victoria por vuestra mano. Por tanto socorrednos; socorreros a Allah Alt?simo sobre todas las gentes. Y vuestra se?or?a informe de nuestro negocio al Sult?n poderoso, y le haga saber de nuestro ser y estado, y de la grand?sima guerra que de presente tenemos entre las manos.
Y d?gasele a Su Alteza que si es servido de nos favorecer, nos socorra presto y se d? mucha priesa, antes que perezcamos porque vienen dos ej?rcitos poderosos contra nosotros para acometernos por dos partes; y si nos perdemos, le ser? pedida cuenta de nosotros, y tern? largo juicio el d?a de la resurrecci?n; y la raz?n desto se podr?a alargar en esta parte; y porque el hombre no tiene m?s poder ni esfuerzo para hablar, ceso.
La salud de Allah y su gracia y bendici?n nos acompa?e.
Que es escrita a 11 d?as de la luna de Xahaban el acatado a?o 977 (11 de febrero de 1570)".


Ep?logo.
Lamentablemente, la lucha de liberaci?n de los andaluces finaliz? con una derrota. La esperanza comenz? el dia 25 de diciembre de 1568, en 1.671, Aben Boo fue asesinado, se le decapit? y su cuerpo expuesto para que nuestros antepasados tomaran nota de qui?n gobernaba y de qui?n mandaba en Al-Andalus.


Nota:

Cartas recopiladas por FORO ABEN HUMEYA,del libro REBELION Y CASTIGO DE LOS MORISCOS, de Luis M?rmol Carvajal, editado por la editorial andaluza Argual
."

Tags: Moriscos, Al-Andalus

Publicado por NASOINAN @ 12:12  | Aben Humeya y Moriscos
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