Viernes, 16 de noviembre de 2007
Abel Gudr?


?La sublevaci?n de la India es un episodio de la gran batalla. Las agitaciones de ?frica, lo son tambi?n. Desenga?aos!.
Nada adelantar?n los pueblos esclavizados de Afro-As?a, mientras no llegue a abrir los ojos, nuestra cabeza, Andaluc?a!".

Recogemos este p?rrafo de Blas Infante en El Complot de Tablada ?La Revoluci?n Andaluza?.



En el ?ltimo Congreso del Comit?insurrecional de los Pueblos de Oriente, como dec?amos en nuestro manifiesto de 1 de mayo de este a?o, la Asamblea acog?a fren?ticamente las invocaciones a Andaluc?a, que el andaluz Abel Gudr? hiciera durante los siete discursos que lleg? a pronunciar en Delhi.

En el manifiesto de la Junta Liberalista de 1 de mayo de este a?o, se public? un fragmento resumen de dichos discursos. ?La sublevaci?n de la India es un episodio de la gran batalla. Las agitaciones de ?frica, lo son tambi?n. Desenga?aos!. Nada adelantar?n los pueblos esclavizados de Afro-As?a, mientras no llegue a abrir los ojos, nuestra cabeza, Andaluc?a!".

En una entrevista en el diario El Sol, 11 de junio de 1.931, declaraba:
(Enlace)

Existen los regionalistas andaluces; existen y, por momentos acrecen su influjo. Curioso m?vil pol?tico; su doctrina no se nutre de exclusiones. Es, en su mixtura flexible, dotada de las calidades de un regionalismo que, por paradoja, pudi?ramos decir internacional.
Tras el lema, miles de hombres, millones imaginativamente, Andaluc?a, al igual que Grecia y que Roma, cre? cultura. Todo Oriente luce la impronta andaluza. Hasta que se abatieron entre guerras los esplendores moriscos, C?rdoba, Granada y Sevilla se?orearon espiritualmente en Europa. El Renacimiento dijo sus primeras palabras en lengua andaluza. Andaluc?a sigue en esclavitud. Hoy, en ?frica y en el Oriente, nuevos lord Byron de chilaba y turbante sue?an con imposibles aventuras de redenci?n. Y as?, recientemente, en el Congreso de Delhi, pudo decir el poeta Abel Gudra, entre ovaciones fren?ticas: ?La revoluci?n de la India es un mero episodio de la gran batalla. Las agitaciones de Africa lo son tambi?n. ?Desenga?aos!. Nada conseguir?n los pueblos esclavizados de Afro-Asia mientras que el despertar no venga a abrir los ojos, de nuestra cabeza, Andaluc?a
?
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De las p?ginas de Islam y Al-Andalus, recogemos algunas notas. (Enlace)

En pocas ocasiones, la historia ha sido tan injusta como en el caso del andaluz Abel Gudr?. Intereses de muy distinta ?ndole nos han ocultado la obra y el personaje, llegando a nuestros d?as por las referencias que de ?l se hacen en las obras de Blas Infante y otros miembros de las Juntas Liberalistas.Su obra po?tica y literaria, aunque numerosa, es desconocida, incluso para los que la buscamos con un inter?s especial. Sus datos biogr?ficos son completamente desconocidos, como si nunca hubiese existido.
Su importancia en la configuraci?n del Ideal andalucista, cuya teor?a configur? magistralmente Blas Infante, es de una magnitud tal, que llev? a decir al escritor y estudioso del Andalucismo, Manuel Ruiz Lagos en Fundamentos de Andaluc?a:
?Esta relaci?n del movimiento Andalucista con la teor?a de la emancipaci?n de los pueblos de Oriente, expresada concretamente por el poeta Abel Gudr?, no es casual, se inserta en la b?squeda de las ra?ces aut?ctonas del antiguo Al-Andalus. Por otra parte, la influencia directa sobre la tesis de Infante, pienso que es bastante singular por lo que significa de exaltaci?n de la cultura andaluza, interrelacionada con toda manifestaci?n euro-asi?tica.
Probablemente, en pocas ocasiones se han dado a conocer textos de Abel Gudr?, cuyo estilo literario impregna al propio Infante, cuando se entusiasma por la formulaci?n te?rica y constitutiva de nuestro pa?s?.

Islam es eternismo.
?Del Islam que queda?.
El pensamiento de lo divino.
La arm?nica imposici?n de lo divino
Islam no es misticismo, es acci?n.
Si es profec?a (acci?n prof?tica),
ella no es previsi?n del futuro,
sino imposici?n arm?nica de lo venidero;
por incesante lucha.
El eternismo no es una opini?n, es un axioma.
Y este axioma es una experiencia nuestra,
de la ?poca de Andaluc?a.
Nosotros somos un comit? insurreccional,
jueces del crimen contra Jerusal?n,
jueces de la agresi?n Occidental en tierras
orientalmente esenciales,
tierras de Andaluc?a.
(Abel Gudr?, discurso de Delhi).

Tal y como piensa Manuel Ruiz Lagos, la influencia de Abel Gudr? en Blas Infante fue tal, que hubiese sido imposible la concreci?n del ?Ideal andaluz? sin su valiosa aportaci?n.
A las ideas de Blas Infante de liberaci?n del pueblo andaluz, especialmente de aquellos que para Infante representaban lo m?s genuino de ese pueblo, el jornalero andaluz, Abel Gudr? a?ade lo que para Infante fue ?el enriquecimiento de motivos para la voluntad de ser?, es decir, la conexi?n hist?rica entre un presente con unas se?as de identidad veladas por la Conquista castellana y la ?ltima ?poca de esplendor en que Andaluc?a fue libre: Al-Andalus.

La base del ?Nacionalismo andaluz?, del ?andalucismo?, su concepto de Naci?n, es la mayor aportaci?n de Abel Gudr? y de los orientalistas andaluces a las tesis infantianas, diferenci?ndolo del resto de nacionalismos peninsulares y europeos. Para los ?liberalistas?, el concepto de Naci?n se basa en el ?principio de las culturas?, en contraposici?n con el ?principio de las naciones? imperante en Europa. Oriente frente a Occidente, ?Naci?n-Estado? frente a ?Comunidad Cultural?. Mientras que en Europa triunfa el concepto de Naci?n-Estado, donde los nacionalismos hegem?nicos, mediante la guerra y la conquista de territorio se constituyen en Estado a costa de otras Naciones m?s d?biles en el aspecto militar, el concepto de nacionalismo Oriental, al que las ?Juntas Liberalistas? se suman con gran entusiasmo, se basa en el Principio de las Culturas, estableci?ndose en Comunidades Culturales unidas por la ?voluntad de ser?.

Mientras que Occidente impone su modelo pol?tico por la fuerza de las armas, los orientalistas de las Juntas Liberalistas proponen la ?Federaci?n de los Pueblos?, unidos por una afinidad cultural y por la ?voluntad de ser?, llegando a proponer una Federaci?n de Estados Andaluces al Norte y Sur del Estrecho.
???se comprende ahora, porqu? aspiramos a que Marruecos, hoy sometido al Protectorado de Espa?a, llegue a ser verdaderamente protegido, viniendo a formar un Estado Aut?nomo federado con los dem?s Andaluces, dentro del gran anfictionado de Andaluc?a?? (Blas Infante, La verdad sobre el complot de Tablada). No eran Infante y Abel Gudr? los ?nicos que tomaron las ideas Orientalistas de Naci?n dentro de las Juntas Liberalistas. Otro de aquellos excepcionales esp?ritus que dieron cuerpo al ?Ideal andaluz?, Ferm?n Requena en su obra ?Delimitaci?n de Andaluc?a? dir?a:
?Nosotros, como Gil Benumeya, y como tantos otros defensores de la Liberaci?n Andaluza, mantenemos basadas en los lazos etnogr?ficos, hist?ricos, geogr?ficos y pol?ticos, que la Andaluc?a verdad que marcan la raza y el suelo, la de Tartesios y Omeyas, la griega y morisca, el pa?s en que se afinc? la m?s brillante cultura de Occidente es cosa muy distinta. Es un concepto geogr?fico preciso que abarca toda la Espa?a al Sur de la Oretana, a?adiendo a las ocho provincias de la regi?n, la de Badajoz, antiguo y c?lebre reino; casi toda Ciudad Real, prolongaci?n natural de las tierras altas jiennenses, pa?s de ganader?a, vi?edo y tierra caliente y adherido al sistema mari?nico; el resto de Murcia en sus l?mites tradicionales y las prolongaciones de Melilla, Ceuta y Canarias?.

Del ?Principio de las culturas? y de la misi?n cultural y espiritual de Andaluc?a respecto al mundo, tuvo una gran importancia Abel Gudr?, los contactos con exiliados ?rabes que visitaron varias veces Andaluc?a y la culminaci?n que estas ideas tuvieron en Blas Infante con motivo de su viaje a Marruecos para rendir homenaje al rey poeta de Sevilla Al-Motamid.
El mismo Infante reconoce la importancia de Abel Gudr? en el desarrollo del ?Ideal Andaluz?.
?Es un supremo art?fice de nuestro estilo. Su palabra arrebatadora, expresiva de conceptos supremos, condensados a veces en f?rmulas aceradas que, aunque en el contenido superen y contradigan en lo externo, recuerda a un hombre Europeo influido por la est?tica literaria oriental, Nietzsche. Est? consagrada a evocar el fervor de los pueblos afro-asi?ticos que, en confirmaci?n de nuestro repetido postulado segundo del principio de las culturas, ordena su entusiasmo a fin de la libertad de Andaluc?a, correspondiente a su rango de foco cultural director; entusiasmo m?s intenso y constante que el que Europa pudo llegar a sentir con respecto a Grecia, en cumplimiento con la ley o imperativo natural que entra?a la verdad de aquel postulado?.

Otro destacado miembro de las Juntas Liberalistas, el m?dico malague?o Diego Ruiz, enlace entre Blas Infante y los grupos ?rabes exiliados por entonces en G?nova, conocedor del ?rabe y traductor de los discursos de Abel Gudr? en Delhi, escribir?a a Blas Infante:

?Mi querido Blas Infante, Ud. no puede imaginarse mi gratitud.
Le remito, a prisa, mi traducci?n del primer discurso de Abel Gudr?, por nuestra Patria, en Delhi.
Lea Ud. esas p?ginas. Se las remito como las he traducido, porque mi emoci?n es indecible.
?Infante, nuestra Patria interviene en el mundo!
?Es capital para la cuesti?n de Oriente!
?Cu?ndo nos veremos? ?Cu?ndo?. Le escribir? m?s despacio.
Por hoy, le manda un abrazo su agradecid?simo,
Diego Ruiz Fermo Posta Bologna 15-5-1930



En esta carta de Diego Ruiz a Infante, se puede ver la gran expectaci?n que produjeron los discursos de Abel Gudr? en los andalucistas y el grado de implicaci?n de los mismos en las teor?as de Abel Gudr? referentes al ?Principio de las culturas? y la posici?n de Andaluc?a respecto a la pol?tica internacional.

Otro de los pilares de la influencia ideol?gica en el andalucismo fueron los intelectuales ?rabes (sirios y palestinos principalmente) exiliados en Europa.

En esta ?poca, la situaci?n del mundo ?rabe e isl?mico, era la de colonizaci?n por parte de los pa?ses europeos. Despu?s de la primera guerra mundial y tras la ca?da del Imperio Otomano, las potencias europeas se reparten el mundo isl?mico: Francia se queda con parte de Marruecos y Argelia; Italia con Libia y T?nez; Espa?a con el norte de Marruecos; Inglaterra con Siria, Palestina y la pen?nsula Ar?biga.

En esta situaci?n, surgen los movimientos de liberaci?n de los pueblos colonizados, cuyas principales figuras pol?ticas e intelectuales se encontraban exiliadas en Europa. La relaci?n de Blas Infante y las Juntas Liberalistas se encauzaron a trav?s del grupo de intelectuales sirio-palestinos, que en aquella ?poca editaban en G?nova la revista ?La Naci?n Arabe?, patrocinada por el emir Chekib Arslam e Ibsan Bey Et-Djabri. Los ejemplares de esta revista podemos encontrarlos en la biblioteca de Blas Infante.
Estos poetas e intelectuales sirio-palestinos, mediante sus prolongadas estancias en Andaluc?a, ejercieron una importante influencia en el movimiento intelectual y pol?tico que empezaba a surgir.
Sobre esta relaci?n de los movimientos de liberaci?n ?rabes y el andalucismo, apunta el profesor D. Pedro Mart?nez Montalvez:
curiosamente, el primer grande y aut?ntico movimiento de la poes?a ?rabe moderna, nace en tierras de emigraci?n fundamentalmente, y es obra de hombres expatriados, que cargan con muchas dolencias en el cuerpo y en el alma. Esta obra de los poetas sirio-libaneses que viven buena parte de su existencia, y escriben, en el Nuevo Mundo, constituyendo con ello el Mahyar ?lugar de emigraci?n o huida- esta poes?a lleva la triple impronta de la nostalgia del pensamiento y el ansia de libertad.

Entre estos intelectuales sirio-libaneses, tuvo un lugar destacado el poeta Amin al-Rihani, del que Mart?nez Montalvez dir?a:
viajero continuo entre Oriente y Occidente, que visita Espa?a en 1923 (un a?o antes del viaje de Infante a Marruecos) y en 1940?el fuerte de Rihani est? en el pensamiento de alcance pol?tico y social y su actuaci?n fue de las m?s importantes e influyentes en el ambiente de entreguerras del mundo ?rabe.

Gran importancia tuvieron los grupos del Mahyar afincados en Suram?rica, especialmente los afincados en Sao Paulo, fundadores de la revista La Liga Andalus? (Al-usbaal Andalusiyya, 1932), muy influyente entre las comunidades andaluzas de Suram?rica.

En este marco de retorno al esplendor de Al-Andalus como base cultural de los movimientos de liberaci?n panarabes, presenta Abel Gudr? en India. El Ideal Andaluz, como un Movimiento de Liberaci?n, una herramienta de liberaci?n no solo de Andaluc?a, sino de los pueblos colonizados que buscan una referencia com?n y la encuentran en el esplendor de Al-Andalus. Tanto para los movimientos pan?rabes como para el movimiento andalucista, Al-Andalus ejerce como gu?a y como referente cultural e identitario.

Como ya hemos visto, la aportaci?n de Abel Gudr? y la concreci?n de su pensamiento en los discursos de Delhi, supusieron junto con el pensamiento de Infante y las aportaciones de otros destacados miembros de las Juntas Liberalistas, el cuerpo de doctrina del ?Ideal Andaluz?. Los discursos de Delhi, en lo que Infante llam? Congreso de los Pueblos sin Estado (por cuestiones de conveniencia pol?tica) pero realmente denominado Congreso Interisl?mico, seg?n el propio Abel Gudr?, nos aporta la idea de Andaluc?a como faro y gu?a para los pueblos isl?micos de Oriente, renovando el liderazgo espiritual que ya tuvo en tiempos de Al-Andalus, ofreci?ndose a Oriente como eje central en la liberaci?n de los pueblos isl?micos.
?Cuando precediendo al Congreso Interisl?mico, qui?n os habla daba a la imprenta ?Las andaluzas?, ese div?n simbolizaba ?con un centro ideal en Iberia- la gran lucha por el espacio. ?De donde somos? ?A qui?n pertenecemos?...

Nosotros pusimos a guardia del oc?ano, una centinela oriental en tierra extrema de occidente; y con esta paradoja geogr?fica signific?bamos que ?ramos capaces de esperar.?Pues bien, si, Andaluc?a es nuestra Patria!. La cuesti?n de la India es una ola levantada por los monzones: esa ola tiene por orilla Espa?a, Andaluc?a? Vosotros conoc?is el po?tico gemir de los Shuitas (Chiitas):
?el coraz?n de todo verdadero Shuita es la viviente tumba de Hossein?.

Nosotros tenemos esta amargura en el pecho:
Andaluc?a
Nuestro centro est? all?.
En el centro ideal de esta agitaci?n,
yo contin?o viendo un faro: Andaluc?a.
Andaluc?a es el puente de Brooklyn,
audazmente tendido entre Oriente y Poniente,
ella es Oriental en el extremo mundo de los occidentales.
Ella es siempre, de aspecto, de alma, de historia,
como de aspiraciones antieuropea?
y bien hizo en quedar tal, porque hoy?
Europa fue Europa;
es mandado, protectorado, colonia.
Sepamos armonizar en el Islam renovado, nuestra experiencia palestiniana con nuestra grande, perfumada experiencia andaluza. (Discursos Delhi, 2? y 3?).Manuel Ruiz Lagos, compara los discursos de Delhi con las teor?as de Infante en ?La Revoluci?n Andaluza?.
?Si contrast?semos en an?lisis textual el mensaje indio con las palabras de Infante cuando teoriza sobre La Revoluci?n Andaluza casi podr?amos hablar de una transliteraci?n.A la idea proudhoniana de la federaci?n se une, ahora, bajo la denominaci?n de Euro-Asia, la tesis panisl?mica de la Naci?n ?rabe, anfictionado de pueblos unidos por la cultura y por una misma voluntad. El andalucismo como ideal cultural, recuerda sus interrelaciones con otras expresiones del mundo oriental y fija en la l?nea federativa-solidaria la colaboraci?n real en el plano pol?tico de las relaciones internacionales?.

Para terminar, llamar la atenci?n sobre un dato que, aunque ya rese?ado, merece la pena comentar: Abel Gudr? participa en el ?Congreso ?nterisl?mico? como representante de las ?Juntas Liberalistas? y del Pueblo Andaluz. En este congreso, el vinculo com?n de los participantes era el de ser Naciones sin Estado, debido a la situaci?n colonial, y pertenecer al Universo Cultural Isl?mico, del que las ?Juntas Liberalistas? se consideraban parte, adem?s del fundamento y raz?n de ser de su Movimiento de Liberaci?n.

Tags: Políticos, Moriscos

Publicado por NASOINAN @ 18:12  | Aben Humeya y Moriscos
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