S?bado, 17 de noviembre de 2007
Capitulaciones de Al-Andalus


El primer documento de la cuesti?n morisca, primero cronol?gicamente, y primero como base de la que arranca todo el problema, son las Capitulaciones que los Reyes Cat?licos otorgaron a los musulmanes del Reino de Granada cuando ?stos se rindieron a fines del a?o 1.491, poniendo fin a una guerra que hab?a durado diez a?os y al ?ltimo reducto independiente del Islam espa?ol.
En las Capitulaciones, no especialmente desfavorables dadas la circustancias, se les garantizaba a los musulmanes el libre ejercicio de su religi?n, ley, lengua y costumbres. La realidad fue muy diferente y el respeto de los cristianos a estas Capitulaciones dur? muy poco tiempo, siendo sustituidas por la m?s cruel represi?n jam?s habida en esta tierra (parad?gicamente desconocida para los espa?oles de hoy) y que continu? hata que en 1.614 se culmina con la expulsi?n de Espa?a de los ?ltimos Moriscos. La limpieza etnica de la Pen?nsula lleg? a su fin.
El texto de las Capitulaciones de la Guerra de Granada, seg?n aparece en la obra de M?rmol "Rebeli?n y Castigo..." pp. 147-150, es el siguiente:


Primeramente, que el rey moro y los alcaides y alfaqu?s, cad?s, meft?s, alguaciles y sabios, y los caudillos y hombres buenos, y todo el comun de la ciudad de Granada y de su Albaicin y arrabales, dar?n y entregar?n ? sus altezas ? ? la persona que mandaren, con amor, paz y buena voluntad, verdadera en trato y en obra, dentro de cuarenta dias primeros siguientes, la fortaleza de la Alhambra y Alhiz?n, con todas sus torres y puertas, y todas las otras fortalezas, torres y puertas de la ciudad de Granada y del Albaicin y arrabales que salen al campo, para que las ocupen en su nombre con su gente y a su voluntad, con que se mande ? las justicias que no consientan que los cristianos suban al muro que est? entre el Alcazaba y el Albaicin, de donde se descubren las casas de los moros; y que si alguno subiere, sea luego castigado con rigor.

Que cumplido el t?rmino de los cuarenta dias, todos los moros se entregar?n ? sus altezas libre y espont?neamente, y cumplir?n lo que son obligados ? cumplir los buenos y leales vasallos con sus reyes y se?ores naturales; y para seguridad de su entrega, un dia antes que entreguen las fortalezas dar?n en rehenes al alguacil Jucef Aben Comixa, con quinientas personas hijos y hermanos de los principales de la ciudad y del Albaicin y arrabales, para que est?n en poder de sus altezas diez dias, mientras se entregan y aseguran las fortalezas, poniendo en ellas gente y bastimientos; en el cual tiempo se les dar? todo lo que hubieren menester para su sustento; y entregadas, los porn?n en libertad.

Que siendo entregadas las fortalezas, sus altezas y el pr?ncipe don Juan, su hijo, por s? y por los reyes sus sucesores, recibir?n por sus vasallos naturales, debajo de su palabra, seguro y amparo real, al rey Ab? Abdilehi, y ? los alcaides, cad?s, alfaqu?s, meft?s, sabios, alguaciles, caudillos y escuderos, y ? todo el comun, chicos y grandes, as? hombres como mujeres, vecinos de Granada y de su Albaicin y arrabales, y de las fortalezas, villas y lugares de su tierra y de la Alpujarra, y de los otros lugares que entraren debajo deste concierto y capitulaci?n, de cualquier manera que sea, y los dejar?n en sus Casas, haciendas y heredades, entonces y en todo tiempo y para siempre jam?s, y no les consentir?n hacer mal ni da?o sin intervenir en ello justicia y haber causa, ni les quitar?n sus bienes ni sus haciendas ni parte dello; antes ser?n acatados, honrados y respetados d e sus s?bditos y vasallos, como lo son todos los que viven debajo de su gobierno y mando.

Que el d?a que sus altezas enviaren ? tomar posesi?n de la Alhambra, mandar?n entrar su gente por la puerta de Bib Lacha ? por la de Bibnest, ? por el campo fuera de la ciudad, porque entrando por las calles no hayan algun esc?ndalo.

Que el dia que el rey Ab? Abdilehi entregare las fortalezas y torres, sus altezas le mandar?n entregar ? su hijo con todos los rehenes, y sus mujeres y criados, excepto los que se hubieren vuelto cristianos.

Que sus altezas y sus sucesores para siempre jam?s dejar?n vivir al rey Ab? Abdilehi y ? sus alcaides, cad?s, meft?s, alguaciles, caudillos y hombres buenos y ? todo el comun, chicos y grandes, en su ley, y no les consentir?n quitar sus mezquitas ni sus torres ni los almuedanes, ni les tocar?n en los habices y rentas que tienen para ellas, ni les perturbar?n los usos y costumbres en que est?n.

Que los moros sean juzgados en sus leyes y causas por el derecho del xara que tienen costumbre de guardar, con parecer de sus cad?s y jueces.

Que no les tomar?n ni consentir?n tomar agora m en ningun tiempo para siempre jam?s, las armas ni los caballos, excepto los tiros de p?lvora chicos y grandes, los cuales han de entregar brevemente ? quien sus altezas mandaren.

Que todos los moros, chicos y grandes, hombres y mujeres, as? de Granada y su tierra como de la Alpujarra y de todos los lugares, que quisieren irse ? vivir ? Berber?a ? ? otras partes donde les pareciere, puedan vender sus haciendas, muebles y ra?ces, de cualquier manera que sean, ? quien y como les pareciere, y que sus altezas ni sus sucesores en ningun tiempo las quitar?n ni consentir?n quitar ? los que las hubieren comprado; y que si sus altezas las quisieren comprar, las puedan tomar por el tanto que estuvieren igualadas, aunque no se hallen en la ciudad, dejando personas con su poder que lo puedan hacer.

Que ? los moros que se quisieren ir ? Berber?a ? ? otras partes les dar?n sus altezas pasaje libre y seguro con sus familias, bienes muebles, mercader?as, joyas, oro, plata y todo g?nero de armas, salvo los instrumentos y tiros de p?lvora; y para los que quisieren pasar luego, les dar?n diez nav?os gruesos que por tiempo de setenta dias asistan en los puertos donde los pidieren, y los lleven libres y seguros ? los puertos de Berber?a, donde acostumbran llegar los nav?os de mercaderes cristianos ? contratar. Y dem?s desto, todos los que en t?rmino de tres a?os se quisieren ir, lo puedan hacer, y sus altezas les mandar?n dar nav?os donde los pidieren, en que pasen seguros, con que avisen cincuenta dias antes, y no les llevar?n fletes ni otra cosa alguna por ello.

Que pasados los dichos tres a?os, todas las veces que se quisieren pasar ? Berber?a lo puedan hacer, y se les dar? licencia para ello pagando ? sus altezas un ducado por cabeza y el flete de los nav?os en que pasaren.

Que si los moros que quisieren irse ? Berber?a no pudieren vender sus bienes ra?ces que tuvieren en la ciudad de Granada y su Albaicin y arrabales, y en la Alpujarra y en otras partes, los puedan dejar encomendados ? terceras personas con poder para cobrar los r?ditos, y que todo lo que rentaren lo puedan enviar ? sus due?os ? Berber?a donde estuvieren, sin que se les ponga impedimento alguno.

Que no mandar?n sus altezas ni el pr?ncipe don Juan su hijo, ni los que despu?s dellos sucedieren, para siempre jam?s, que los moros que fueren sus vasallos traigan se?ales en los vestidos como los traen los jud?os.

Que el rey Abdilehi ni los otros moros de la ciudad de Granada ni de su Albaicin y arrabales no pagar?n los pechos que pagan por razon de las casas y posesiones por tiempo de tres a?os primeros siguientes, y que solamente pagar?n los diezmos de agosto y oto?o, y el diezmo de ganado que tuvieren al tiempo del dezmar, en el mes de abril y en el de mayo, conviene ? saber, de lo criado, como lo tienen de costumbre pagar los cristianos.

Que al tiempo de la entrega de la ciudad y lugares, sean los moros obligados ? dar y entregar ? sus altezas todos los captivos cristianos varones y hembras, para que los pongan en libertad, sin que por ellos pidan ni lleven cosa alguna; y que si algun moro hubiere vendido alguno en Berber?a y se lo pidieren diciendo tenerlo en su poder, en tal caso, jurando en su ley y dando testigos como lo vendi? antes destas capitulaciones, no le ser? mas pedido ni ?l est? obligado ? darle.

Que sus altezas mandar?n que en ningun tiempo se tomen al rey Ah? Abdilehi ni ? los alcaides, cad?s, meft?s, caudillos, alguaciles ni escuderos las bestias de carga ni los criados para ningun servicio, si no fuere con su voluntad, pag?ndoles sus jornales justamente.

Que no consentir?n que los cristianos entren en las mezquitas de los moros donde hacen su zal? sin licencia de los alfaqu?s, y el que de otra manera entrare ser? castigado por ello.

Que no permitir?n sus altezas que los jud?os tengan facultad ni mando sobre los moros ni sean recaudadores de ninguna renta.

Que el rey Abdilehi y sus alcaides, cad?s, alfaqu?s, meft?s, alguaciles, sabios, caudillos y escuderos, y todo el comun de la ciudad de Granada y del Albaicin y arrabales, y de la Alpujarra y otros lugares, ser?n respetados y bien tratados por sus altezas y ministros, y que su raz?n ser? oida y se les guardar?n sus costumbres y ritos, y que ? todos los alcaides y alfaqu?s les dejar?n cobrar sus rentas y gozar de sus preeminencias y libertades, como lo tienen de costumbre y es justo que se les guarde.

Que sus altezas mandar?n que no se les echen hu?spedes ni se les tome ropa ni aves ni bestias ni bastimentos de ninguna suerte ? los moros sin su voluntad.

Que los pleitos que ocurrieren entre los moros ser?n juzgados por su ley y xara, que dicen de la Zuna, y por sus cad?s y jueces, como lo tienen de costumbre, y que si el pleito fuere entre cristiano y moro, el juicio d?l sea por alcalde cristiano y cad? moro, porque las partes no se puedan quejar de la sentencia.

Que ningun juez pueda juzgar ni apremiar? ningun moro por delito que otro hubiere cometido, ni el padre sea preso por el hijo, ni el hijo por el padre, ni hermano contra hermano, ni pariente por pariente, sino que el que hiciere el mal aquel lo pague.

Que sus altezas har?n perdon general ? todos los moros que se hubieren hallado en la prisi?n de Hamete Ab? Al?, su vasallo, y asi ? ellos como ? los lugares de Cabtil, por los cristianos que han muerto ni por los deservicios que han hecho ? sus altezas, no les ser? hecho mal ni da?o, ni se les pedir? cosa de cuanto han tomado ni robado.

Que si en algun tiempo los moros que est?n captivos en poder de cristianos huyeren ? la ciudad de Granada ? ? otros lugares de los contenidos en estas capitulaciones, sean libres, y sus due?os no los puedan pedir ni los jueces mandarlos dar, salvo si fueren canarios ? negros de Gelofe ? de las islas.

Que los moros no dar?n ni pagar?n ? sus altezas mas tributo que aquello que acostumbran ? dar ? los reyes moros.

Que ? todos los moros de Granada y su tierra y de la Alpujarra, que estuvieren en Berber?a, se les dar? t?rmino de tres a?os primeros siguientes para que si quisieren puedan venir y entrar en este concierto y gozar d?l. Y que si hubieren pasado algunos cristianos captivos ? Berber?a, teni?ndolos vendidos y fuera de su poder, no sean obligados a traerlos ni ? volver nada del precio en que los hubieren vendido.

Que si el Rey ti otro cualquier moro despu?s de pasado a Berber?a quisiere volverse A Espa?a, no le contentando la tierra ni el trato de aquellas partes, sus altezas les dar?n licencia por t?rmino de tres a?os para poderlo hacer, y gozar destas capitulaciones como todos los dem?s.

Que si los moros que entraren debajo destas capitulaciones y conciertos quisieren ir con sus mercader?as A tratar y contratar en Berber?a, se les dar? licencia para poderlo hacer libremente, y lo mesmo en todos los lugares de Castilla y de la Andaluc?a, sin pagar portazgos ni los otros derechos que los cristianos acostumbran pagar.

Que no se permitir? que ninguna persona maltrate de obra ni de palabra ? los cristianos ? cristianas que antes destas capitulaciones se hobieren vuelto moros; y que si algun moro tuviere alguna renegada por mujer, no ser? apremiada ? ser cristiana contra su voluntad, sino que ser? interrogado en presencia de cristianos y de moros, y se seguir? su voluntad; y lo mesmo se entender? con los ni?os y ni?as nacidos de cristiana y moro.

Que ningun moro ni mora ser?n apremiados ? ser cristianos contra su voluntad; y que si alguna doncella ? casada ? viuda, por razon de algunos amores, se quisiere tomar cristiana, tampoco ser? recebida hasta ser interrogada; y si hubiere sacado alguna ropa ? joyas de casa de sus padres ? de otra parte, se restituir? ? su due?o, y ser?n castigados los culpados por justicia.

Que sus altezas ni sus sucesores en ningun tiempo pedir?n al rey Ab? Abdilehi ni ? los de Granada y su tierra, ni ? los dem?s que entraren en estas capitulaciones, que restituyan caballos, bagajes, ganados, oro, plata, joyas, ni otra cosa de lo que hubieren ganado en cualquier manera durante la guerra y rebelion, as? de cristianos como de moros mudejares ? no mudejares; y que si algunos conocieren las cosas que les han sido tomadas, no las puedan pedir; antes sean castigados si las pidieren.

Que si algun moro hobiere herido ? muerto cristiano ? cristiana siendo sus captivos, no les ser? pedido ni demandado en ningun tiempo.

Que pasados los tres a?os de las franquezas, no pagar?n los moros de renta de las haciendas y tierras realengas mas de aquello que justamente pareciere que deben pagar conforme al valor y calidad dellas.

Que los jueces, alcaldes y gobernadores que sus altezas hubieren de poner en la ciudad de Granada y su tierra, ser?n personas tales que honrar?n ? los moros y los tratar?n amorosamente, y les guardar?n estas capitulaciones; y que si alguno hiciere cosa indebida, sus altezas lo mandar?n mudar y castigar.

Que sus altezas y sus sucesores no pedir?n ni demandar?n al rey Abdilehi ni ? otra persona alguna de las contenidas en estas capitulaciones, cosa que hayan hecho, de cualquier condicion que sea, hasta el dia de la entrega de la ciudad y de las fortalezas.

Que n?ngun alcaide, escudero ni criado del rey Zagal no tern? cargo ni mando en ningun tiempo sobre los moros de Granada.

Que por hacer bien y merced al rey Ah? Abdilehi y ? los vecinos y moradores de Granada y de su Albaicin y arrabales, mandar?n que todos los moros captivos, as? hombres como mujeres, que estuvieren en poder de cristianos, sean libres sin pagar cosa alguna, los que se hallaren en la Andaluc?a dentro de cinco meses, y los que en Castilla dentro de ocho; y que dos dias despu?s que los moros hayan entregado los cristianos captivos que hubiere en Granada, sus altezas les mandar?n entregar doscientos moros y moras. Y dem?s desto pondr?n en libertad ? Aben Adrami, que est? en poder de Gonzalo Hernandez de C?rdoba, y ? Hozmin, que est? en poder del conde de Tendilla, y ? Reduan, que lo tiene el conde de Cabra, y ? Aben Mueden y al hijo del alfaqu? Hademi, que todos son hombres principales vecinos de Granada, y ? los cinco escuderos que fueron presos en la rota de Brahem Abenc errax, sabi?ndose d?nde est?n.

Que todos los moros de la Alpujarra que vinieren ? servicio de sus altezas dar?n y entregar?n dentro de quince d?as todos los captivos cristianos que tuvieren en su poder, sin que se les d? cosa alguna por ellos; y que si alguno es tuviere igualado por trueco que d? otro moro, sus altezas mandar?n que los jueces se lo hagan dar luego.

Que sus altezas mandar?n guardar las costumbres que tienen los moros en lo de las herencias, y que en lo tocante ? ellas ser?n jueces sus cad?s.

Que todos los otros moros, dem?s de los contenidos en este concierto, que quisieren venirse al servicio de sus altezas dentro de treinta dias, lo puedan hacer y gozar d?l y de todo lo en ?l contenido, excepto de la franqueza de los tres a?os.

Que los habices y rentas de las mezquitas, y las limosnas y otras cosas que se acostumbran dar ? las mudarazas y estudios y escuelas donde ense?an ? los ni?os, quedar?n ? cargo de los alfaqu?s para que los destribuyan y repartan como les pareciere, y que sus altezas ni sus ministros no se entremeter?n en ello ni en parte dello, ni mandar?n tomarlas ni depositar?as en ningun tiempo para siempre jam?s.

Que sus altezas mandar?n dar seguro ? todos los nav?os de Berber?a que estuvieren en los puertos del reino de Granada, para que se vayan libremente, con que no lleven ningun cristiano cautivo, y que mientras estuvieren en los puertos no consentir?n que se les haga agravio ni se les tomar? cosa de sus haciendas; mas si embarcaren ? pasaren algunos cristianos captivos, no les valdr? este seguro, y para ello han de ser visitados a la partida.

Que no ser?n compelidos ni apremiados los moros para ningun servicio de guerra contra su voluntad, y si sus altezas quisieren servirse de algunos de ? caballo, llam?ndolos para algun lugar de la Andaluc?a, les mandar?n pagar su sueldo desde el d?a que salieren hasta que vuelvan ? sus casas.

Que sus altezas mandar?n guardar las ordenanzas de las aguas de fuentes y acequias que entran en Granada, y no las consentir?n mudar, ni tomar cosa ni parte dellas; y si alguna persona lo hiciere, ? echare alguna inmundicia dentro, ser? castigado por ello.

Que si algun cautivo moro, habiendo dejado otro moro en prendas por su rescate, se hubiere huido ? la ciudad de Granada ? ? los lugares de su tierra, sea libre, y no obligado el uno ni el otro ? pagar el tal rescate, ni las justicias le compelan ? ello.

Que las deudas que hubiere entre los moros con recaudos y escrituras se mandar?n pagar con efeto, y que por virtud de la mudanza de se?or?o no se consentir? sino que cada uno pague lo que debe.

Que las carnicer?as de los cristianos estar?n apartadas de las de los moros, y no se mezclar?n los bastimentos de los unos con los de los otros; y si alguno lo hiciere, ser? por ello castigado.

Que los jud?os naturales de Granada y de su Albaicin y arrabales, y los de la Alpujarra y de todos los otros lugares contenidos en estas capitulaciones, gozar?n dellas, con que los que no hubieren sido cristianos se pasen ? Berber?a dentro de tres a?os, que corran desde 8 de diciembre deste a?o.

Y que todo lo contenido en estas capitulaciones lo mandar?n sus altezas guardar desde el dia que se entregaren las fortalezas de la ciudad de Granada en adelante. De lo cual mandaron dar, y dieron su carta y provision real firmada de sus nombres, y sellada con su sello, y refrendada de Hernando de Zafra, su secretario, su fecha en el real de la vega de Granada, ? 28 dias del mes de noviembre del a?o de nuestra salvaci?n 1.491.

Tags: Granada, Capitulaciones, Andalucia

Publicado por NASOINAN @ 13:52  | Liberaci?n Andaluza
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