Mi?rcoles, 21 de noviembre de 2007
RASGOS GENERALES

Andaluc?a es un pa?s con una superficie total de m?s de 87 mil kil?metros cuadrados y cuenta con una poblaci?n aproximada de 7 millones de habitantes, encontr?ndose ubicada en la zona m?s meridional de la Pen?nsula Ib?rica. Es dentro de ?sta, un ?rea perif?rica espec?fica con claras diferencias geogr?ficas de todo tipo con la Meseta y la Iberia h?meda. Se abre al Atl?ntico por el sudoeste y lo ba?a al Mediterr?neo al sur.

Andaluc?a es el modelo m?s significativo de un pa?s mediterr?neo, cuya m?s caracter?stica frontera ecol?gica, humana, cultural,... se haya en Despe?aperros.


El Pueblo Andaluz posee una personalidad muy acusada que le distingue de sus vecinos, sobre todo de los castellanos, de los que recibi? el idioma. Respecto a ?ste, aunque castellano, se trata de una variante notablemente diferenciada.

Unos rasgos demogr?ficos comunes (paro, emigraci?n, analfabetismo, composici?n de la poblaci?n activa,...) y una econom?a dependiente la marcan en la actualidad como ?rea fuertemente deprimida.

Andaluc?a, naci?n oprimida, est? dividida administrativamente y de forma artificial en ocho provincias que conforman la denominada Comunidad Aut?noma Andaluza, bajo denominaci?n del estado espa?ol.

MARCO HISTORICO.

1.- DESDE LOS ORIGENES HASTA LA CRISIS DEL ESTADO ANDALUSI

1.1 La identidad andaluza en la Prehistoria.

En base estudios realizados por las ciencias auxiliares de la Historia, se conoce que los primeros poblamientos de que se tienen noticias en Andaluc?a datan del paleol?tico Medio.

Alrededor del 30 mil antes de nuestra era aparece el Homo sapiens fossilis, m?s conocido como Cromagnon.

Pero es en el Neol?tico, alrededor del 3 mil antes de n.e. cuando aparecen ya m?s claros elementos socio-culturales.

En este periodo se origina en Andaluc?a, concretamente en el Valle del Guadalquivir, la denominada Cultura del Vaso Campaniforme, que posteriormente se expandir? por toda Europa.

Gran importancia tienen los sepulcros cupuliformes. Ejemplos de ellos, por citar solo algunos, son los hallados en la Cueva de los Murci?lagos (Granada), los de la Cueva de la Pastora (Sevilla) o los de la Cueva de Menga (M?laga). Este tipo de construcciones, producto de un gran esfuerzo colectivo, denota ya una fuerte organizaci?n social

1.2 Tartessos: la formaci?n del primer Estado independiente andaluz.

Todo el largo proceso evolutivo en las culturas prehist?ricas andaluzas culminar? con Tartessos, all? por el 1.100 antes de n.e.

Tartessos fue el primer organismo socio-pol?tico que supo aglutinar en forma de Estado antiguo a todas las formaciones hist?ricas de Andaluc?a, en la primera demarcaci?n pol?tico-social com?n dentro de un mismo espacio geogr?fico.

Tartessos o Turdetania (pa?s de los turdetanos) era un ente a nivel geo-pol?tico perfectamente definido, en el que exist?a un Estado como organizaci?n social y de poder, con forma de Monarqu?a, con una gran proyecci?n econ?mica en todo el Mediterr?neo.

Se puede considerar como el m?s antiguo Estado de Occidente pre-romano con una sociedad fuertemente organizada y con un gran desarrollo econ?mico y cultural.

Durante largo tiempo fueron m?ltiples los lazos (no excentos de contradicciones y crisis) que este primer Estado Andaluz independiente mantuvo con los diversos Pueblos del ?rea mediterr?nea: fenicios, focenses, cretences, ...

De la importante civilizaci?n tart?sica-andaluza dan fe los yacimientos arqueol?gicos de Mesas de Asta (Jerez), los del Cerro del Carambolo, Cabezo de la Joya, ... y las numerosas referencias en escritos de los antiguos griegos y romanos.

Se puede afirmar que Andaluc?a tanto en su prehistoria como en su proto-historia, mantiene una personalidad propia especifica que la diferencia tanto de las culturas y pueblos del norte de Africa y Oriente pr?ximo, como del resto de las culturas y pueblos de la Pen?nsula Ib?rica y Europa.

1.3 Crisis y p?rdida de la independencia de Tartessos.

La victoria definitiva en la Batalla de Alalia, all? por el 535 antes de n.e., de la alianza p?nica-estruca sobre el poder?o focense con el cual estaba alineado de alguna forma Tartessos, y que convertir? a Cartago en due?o absoluto del Mediterr?neo, el estrecho y gran parte del Atl?ntico, afectar? directa y gravemente al proceso hist?rico tart?ssico que con las continuas agresiones cartaginesa inicia su declive hasta perder definitivamente su independencia.

1.4 Del yugo cartagin?s a la conquista romana.

Cartagineses y romanos mantuvieron durante decenios cruentas contiendas por tratar de hacerse con el dominio del ?rea mediterr?nea.

A ra?z de la primera guerra p?nica, all? por el 241 antes de n. E., los cartagineses pierden sus principales posiciones en el Mediterr?neo y Andaluc?a, gracias a lo cual, los andaluces tuteados, despu?s de sufrir por espacio de m?s de dos siglos y medio el yugo cartagin?s, recupera cierto grado de autonom?a.

Pero ?sta no dura mucho, pues en el 237 antes de n. E., desembarca Almicar Barca en C?diz y tras una encarnizada resistencia del Pueblo Andaluz apoyado por fuerzas mercenarias celt?beras es vencida por las poderosas tropas de aquel.

All? el 206 antes de n. e., tras la batalla de Ilipa, las tropas romanas al mando de Escipi?n conquista un asediado objetivo: Andaluc?a-Turdetania, que pasa a convertirse por la fuerza de las armas en provincia romana.

1.5 Colonizaci?n romana.

La conquista y posterior colonizaci?n romana de Turdetania, que pasa a denominarse entonces B?tica, fue entendida por Roma como depredaci?n y saqueo, o sea, como explotaci?n colonial.

Los primeros intentos de los andaluces turdetanos por intentar liberarse de la dominaci?n romana fueron reprimidos duramente por importantes contingentes militares.

No obstante, con tal de pacificar definitivamente la zona cuanto antes y al menor costo posible, la metr?poli llega a un pacto con los pueblos y ciudades de Andaluc?a ?B?tica-, concedi?ndoles cierta autonom?a.

Pero estas seudos-libertades concedidas a los andaluces de la B?tica cuando interes? a la metr?poli romana no eran sino autodefensas de que se serv?a el estado romano para no poner en peligro las inmensas riquezas que le aportaba su colonia, y con ello asegurar la continuidad de su Imperio.

1.6 B?tica: centro cultural del Imperio romano.

Y es aprovechando aquella autonom?a concedida, que la esencia fundamental de la cultura aut?ctona andaluza qued? pr?cticamente intacta, y aunque tuvo que utilizar nuevos instrumentos de expresi?n para poder desarrollarse, lo hizo de forma tan espectacular que se puede afirmar que fue la m?s importante potencia cultural dentro de ?mbito civilizatorio romano occidental.

1.7 Crisis de la Civilizaci?n romana.

Desde la B?tica hasta Al-Andalus hay un intervalo de tres siglos marcados por la crisis del sistema romano y la presencia epigonal visigoda. Es este un periodo de estancamiento y oscuridad que prepara la transici?n revolucionaria a un nuevo estadio civilizatorio.

A partir del 410, los pueblos germ?nicos (destructores de gran arte de la cultura mediterr?nea de la ?poca, invaden la Pen?nsula Ib?rica, llevando a cabo en el 412 un reparto de territorios. Los v?ndalos o silingos ocupan la B?tica. Cinco a?os m?s tarde los visigodos hacen su aparici?n en ella en nombre del ya d?bil Estado romano para expulsar del territorio andaluz a los v?ndalos. Tras acabar con los asentamientos de ?stos, despu?s de terribles matanzas, se impuso moment?neamente la pacificaci?n. Esta dura poco. Tres a?os m?s tarde, en el 419, los v?ndalos vencen a las fuerzas romanas y ocupan de nuevo la B?tica. Le siguen a?os de continuas escaramuzas entre las diversas fuerzas for?neas, sembrando de dolor y sangre la patria andaluza.

1.8 Dominaci?n visigoda y proceso emancipador andaluz.

A la ca?da del Imperio romano en Occidente, las ciudades turdetanas romanizadas quedan desestrusturadas. Esta situaci?n provocar?a que a partir del a?o 543 los godos aumentaran su presi?n sobre el territorio andaluz, lleg?ndolo a dominar (aunque en precario) hacia el 547.

Las ciudades andaluzas se mantuvieron en una rebeld?a continua por su independencia y libertad manteniendo relaciones con Bizancio, el otro eje de la mediterr?neidad.

Los continuos conflictos entre los partidarios cristianos trinitarios del centralismo visigodo imperial, con sede en Toledo y los cristianos unitarios- arrianos nacionalista independentistas, dar?a la victoria definitiva a estos ?ltimos, provocando una reacci?n econ?mica, social pol?tica y sicologica, que iba a suponer todo un vuelco ideol?gico.

Eso que la historia oficial espa?ola ha venido denominando "invasi?n ?rabe" no es m?s que c?nica falacia rebatible con numerosos datos hist?ricos.

El arzobispo y administrador de Sevilla, don Opas, adherido al sincretismo arriano, y enemigo de la pol?tica centralista y teocr?tica de la nobleza goda, intervienen a favor del partido de Vitiza de Tingitania (Marruecos rife?o) que tambi?n formaba parte del Imperio visigodo, auxiliando a desembarcar a su gobernador Tar?q en la bah?a de Algeciras con fuerzas aut?ctonas, que se unieron a los ej?rcitos de los hijos de Vitiza para dar la batalla a don Rodrigo (partidario de la ortodoxia trinitaria romana y del centralismo imperial) que ya se hab?a desplazado con el grueso de sus tropas hasta tierras andaluzas.

Esta decisiva contienda b?lica fue perdida en el a?o 711 por ?l hasta entonces todopoderoso y temido don Rodrigo, inici?ndose a ra?z de ello la desmembraci?n paulatina del Imperio godo trinitario.

1.9. Al-Andalus: una revoluci?n cultural e ideol?gica.

Y es a partir de esta nueva coyuntura que la sociedad andaluza de la ?poca, despu?s de un largo y complejo proceso de transici?n ( donde las luchas por la sucesi?n y administraci?n en los gobiernos tras la victoria sobre los trinitarios fue una constante), optar?a por la liberadora y humanista civilizaci?n isl?mica que se hallaba en pleno apogeo y expansi?n (expansi?n que se lleva a cabo en un mundo en crisis, y a expensa de unas sociedades debilitadas e insertas en una ?poca de grandes transformaciones) y que se ajustaba a la tradicional idiosincrasia del Pueblo andaluz y todo ello frente a la ya decadente civilizaci?n cristiana occidental que nada le aportaba.

Ac? no hubo conquista alguna, sino revoluci?n cultural e ideol?gica.

Fue relativamente dilatado y complejo todo el fen?meno que produce una expresi?n administrativa nacionalista dentro de un marco ideol?gico unitario antes de la instauraci?n del denominado Emirato all? por el a?o 756 con Abd al-Rahmas.

El primer periodo de gobierno andalus? de Abd al-rahman y fue fundamentalmente de coordinaci?n, organizaci?n y sedimentaci?n y sedimentaci?n de la revoluci?n unitaria, sin no pocos contratiempos y luchas.

La arabizaci?n en las formas culturales llegar?a con posterioridad las m?s altas cotas en las ciencias, la filosof?a, las artes, y las t?cnicas; y todo ello en total contraste con la situaci?n existente en el resto de la Pen?nsula y Europa. La aportaci?n andaluza a los pueblos en todas las materias antes citadas fue de un valor extraordinario para el posterior desarrollo de ?stos.

Es este un periodo donde se practica en todo Al-Andalus, de forma muy acusada, la tolerancia e inter-influencia entre los diversos grupos ?tnicos que poblaban su territorio, y que pod?a diferir en aspectos super-estructurales, pero que participaban de una estructura cultural com?n de mediterraneidad. Adem?s, la pr?ctica de la solidaridad con otros Pueblos, como por ejemplo el Vasco, tan diferente del andaluz, es toda una evidencia hist?rica.

Es en esta ?poca cuando Andaluc?a conoce su m?ximo esplendor como NACI?N LIBRE y SOBERANA.

1.9.1. Crisis, desmembraci?n y ca?da del Estado andalus?

A la muerte del Omeya Al-Hakan II en el a?o 976 entra en grave crisis el Califato andalus?. Las luchas internas por ocupar parcelas de poder es a partir de entonces toda una constante. Su sucesor Al-Haksan II ser? una mera marioneta utilizada con astucia por Al-Mansur y su obsesivo fanatismo militarista abocar?a a Al-Andalus a emprender continuas campa?as b?licas. Junto a sus ac?litos se adue?? de la autoridad administrativa, iniciando un largo periodo de dictadura y descomposici?n; periodo que minar?a totalmente la hasta entonces administraci?n democr?tica y solidaria andaluza, y que desembocar?a en la ca?da del Califato.

Las arbitrariedades, burocratismo y militarismo de la nueva administraci?n centralista desatar?a una guerra civil sin precedentes.

El periodo que abarca desde el 1009 al 1031 ser? el momento hist?rico en que las distintas poblaciones andaluzas forman los denominados reinos de taifas. Y los organismos que antes se hab?an creado para la convivencia y la solidaridad entre comunidades y pueblos se trocaron en organismo para el irracional enfrentamiento.

A partir de aqu?, los andaluces nuevamente perd?an su protagonismo hist?rico.

Toda aquella continuada guerra de desgaste minar?a definitivamente las fuerzas econ?micas, sociales, pol?ticas y militares andaluzas; lo que fue aprovechado inmediatamente por las fuerzas expansionistas cristianas de la pen?nsula y por algunos pueblos del norte de ?frica.

Andaluc?a se convertir?a de nuevo en zona de colonizaci?n.



2.- DESDE LA CONQUISTA CASTELLANA HASTA NUESTROS DIAS.

2.1. La conquista militar castellana y sus consecuencias.

Con la conquista armada de Andaluc?a ( en el siglo XIII, la Andaluc?a del Guadalquivir y a finales del XV, la Andaluc?a granadina) por parte de los cristianos mesetarios y monta?eses, los andaluces son (somos) anexionados violentamente y puestos bajo unas mismas instituciones pol?ticas, jur?dicas y religiosas extranjeras: las de la Corona de Castilla.

La represi?n fue feroz. A los miles de muertos ca?dos en combate hay que sumarle los que por no aceptar la derrota y rebelarse son asesinados por la "santa" Inquisici?n, no sin antes ser sometidos a crueles tormentos. Otros cientos de miles de andaluces a lo largo de los a?os son expulsados del solar patrio y condenados a vivir en el m?s triste exilio. Otros muchos optan por ocultarse dentro de la sociedad enemiga o refugiarse en las profundidades de las sierras, o simplemente a vagar por los campos

Comienza para Andaluc?a un periodo oscuro donde sus f?rtiles tierras son repartidas entre los conquistadores feudales y repobladas por cristianos mesetarios y monta?eses, mientras a la poblaci?n aut?ctona se le condena a la esclavitud.

El enemigo cambi? hasta el paisaje. Cientos de miles de hect?reas cubiertas de frondosos bosques fueron incendiadas para evitar el refugio de los perseguidos. La paranoica represi?n de los castellanos -art?fices de lo que m?s tarde se dar?a en llamar Espa?a -provoc? un desastre ecol?gico de tal magnitud que sus graves consecuencias a?n hoy son evidentes.

La agresi?n conquistadora dogmatico-mesetaria y la subsiguiente dominaci?n colonizadora tendr?n tambi?n graves repercusiones para la identidad nacional de los andaluces.

S? prohibe idioma, religi?n, usos y costumbres propios, y se impone una realidad externa.

La historia y cultura del Pueblo Andaluz son sumergida y despose?das de bases institucionales de defensa y c?digos particulares de derecho que pudieran defenderlas.

2.2 REACCIONES AL PROCESO COLONIZADOR

Pero a se proceso de asimilaci?n que el dogmatismo cristiano mesetario intenta imponer a trav?s de ideolog?a y violencia se dar? continuas respuestas por parte de los andaluces. Ejemplos los tenemos en las sublevaciones -duramente reprimida- de las Alpujarras en 1499 y 1568; la sublevaci?n del Pend?n Verde en Sevilla en 1622; o el intento en 1641 (contempor?neo del triunfo independentista portugu?s y las derrotas vasca y catalana ) del duque de Medina Sidonia y el marqu?s de Ayam?nte, aprovechando una fuerte agitaci?n social, de convertir Andaluc?a en Estado independiente.

2.3 DINASTIA DE LOS BORBONES:
OFENCIVA DEL CENTRALISMO MONARQUICO ESPA?OL.


A principio del XVIII, con la toma del poder por parte de la monarqu?a centralista de los Borbones (en este periodo quedar? constituido como tal el Estado espa?ol) se da una vuelta de tuerca m?s en el intento de consolidaci?n autoritaria de un aparato uniforme de gobierno mediante un salvaje proceso de uniformizaci?n y despersonalizaci?n de las diversas sociedades integradas. Proceso que en sus l?neas fundamentales prosigue hasta nuestros d?as; y que en el caso de Andaluc?a ha conseguido desfigurar la identidad nacional de tal modo que exige un esfuerzo sobrehumano recomponer su verdadero rostro.


3.-GENESIS Y DESARROLLO DE LA CONCIENCIA NACIONAL ANDALUZA.

3.1. S?ntomas previos.

Es en el contexto de una ?poca marcada por un fuerte malestar socioecon?mico engendrado por la crisis de crecimiento del capitalismo y donde se empieza a cuestionar el Estado centralista (aparecen las teor?as federalistas y el cantonalismo) que el 4 de diciembre de 1868 en Andaluc?a en reivindicaci?n de mayores libertades se inicia la denominada "insurrecci?n de las barricadas" una vez m?s el poder central espa?ol desencadenar?a en territorio andaluz como respuesta a las ansias de libertad de todo un pueblo una genocida represi?n que ocasion? alrededor de tres mil muerto.

Estos levantamientos del Pueblo Andaluz anuncian los primeros s?ntomas de lo que en cuesti?n de pocos a?os ser? la g?nesis de la conciencia nacional andaluza.

3.2. Primer descubrimiento consciente de la etcinidad andaluza.

Aunque el prenacionalismo andaluz tuvo su precursor en el Movimiento Juntista que culminar?a en la Junta Soberana de And?jar en 1835, es en 1883 cuando se da la primera manifestaci?n pol?tica propiamente prenacionalista en Andaluc?a. Esta se sit?a en el congreso de Antequera, donde se formulo la Constituci?n Federalista de los Cantones Andaluces, y que conten?a reivindicaciones autonomistas.

De forma paralela a estas reivindicaciones netamente pol?ticas, surgi? una corriente de promoci?n e investigaci?n de las diversas manifestaciones propias del Pueblo Andaluz que realizar? el primer descubrimiento consciente de la identidad cultural andaluza. Hasta entonces hab?a sido muy d?bil la autoconciencia de la existencia de Andaluc?a como Pueblo diferenciado. A esa corriente investigadora se adscriben entidades como la biblioteca Econ?mica de Andaluc?a, el Ateneo y sociedad de Excursiones de Sevilla y la labor de personas como el socio-antrop?logo Manuel Salas y el folklorista Antonio Machado y Alvarez entre otros.

Este movimiento intelectual de descubrimiento y comienzo de profundizaci?n en la etnicidad andaluza no lleg? a tener la influencia debida y qued? frenado hacia 1890, debido a tres razones fundamentales:

- Falta de apoyo y hostilidad por parte de la burgues?a de Andaluc?a que asume a nivel ideol?gico, para defensa de sus intereses econ?micos, las bases m?s reaccionarias del nacionalismo espa?olista.

- Falta inexistente de relaciones entre el movimiento intelectual y el movimiento de las clases trabajadoras.

- Fuerte influencia sobre este movimiento intelectual del krausismo y otras corrientes ideol?gicas del liberalismo que part?an del concepto equivocado de que Naci?n y Estado eran entidades equivalentes necesariamente.

3.3. La nueva b?squeda de la identidad, (1910-1936)

Aparece un nuevo movimiento cultural y pol?tico a?n de car?cter prenacionalista, que se convierte, no obstante, en determinada etapa, en claramente nacionalista. Es el "nacionalismo hist?rico" o "andalucismo hist?rico", liderado por Blas Infante y que a trav?s de los centros andaluces se encargar? de difundir su ideario liberador.

Este movimiento arrastra grandes contradicciones en torno a dos temas claves: la reforma Agraria y la caracterizaci?n de las entidades Andaluc?a y Espa?a.

S?lo en una ocasi?n, en la Asamblea de C?rdoba en 1919, el movimiento andalucista se define sin ambig?edades ni incoherencias como netamente nacionalista. Esto coincide con la acentuaci?n de las luchas de clase jornaleras. Estas luchas act?an de catalizadores para convertir al ala m?s progresista del hasta entonces ideol?gicamente ambiguo movimiento andalucista en claramente nacionalista y radical. Pero nuevamente el enemigo act?a. Con la represi?n de la dictadura primo-riverista la claridad de ideas desaparece y vuelven las ambig?edades y los temores.

Con el advenimiento de la II Rep?blica tom? nuevamente fuerza el movimiento andalucista y en 1931 se da un intento frustrado de establecer un Estado Libre Andaluz, en lo que se denomin? "Complot de Tablada".

A partir de ah? los Centros Andaluces, que se convierten en Juntas Liberalistas de Andaluc?a, centran su actividad principalmente en la pol?tica autonomista.

El levantamiento militar fascista de Julio de 1936 acaba con todas las aspiraciones reformistas del movimiento andalucista y con la vida de su principal impulsor: Blas Infante es asesinado el 10 de Agosto de ese mismo a?o en Sevilla.

3.4. Hacia la generalizaci?n de la conciencia de identidad.

La pol?tica fascista e imperialista del franquismo -que tiene su continuaci?n en el actual r?gimen espa?ol - tiene un claro objetivo en el caso concreto de Andaluc?a: el genocidio sistem?tico, la muerte lenta y minuciosamente preparada del Pueblo Andaluz

La perfeccionada red militar de ocupaci?n unida a una moderna pol?tica de intoxicaci?n ideol?gica ha hecho que durante muchos a?os la desorientaci?n y el miedo se ciernan sobre Andaluc?a(la ?nica naci?n de los andaluces) como una dura condena.

Pero el Estado opresor espa?ol no logra solucionar "su" Gran Problema. Y a partir de finales de la d?cada del 60 vuelve a emerger -esta vez con m?s fuerza que nunca - la Memoria Hist?rica en la conciencia de los andaluces

El exilio econ?mico de esa ?poca -dura experiencia de Andaluc?a como Pueblo- y sus consecuencias; la lucha de liberaci?n de otros Pueblos oprimidos del Estado y las luchas desarrolladas por los MLN del llamado Tercer Mundo han sido factores catalizadores de m?xima importancia tanto para el desarrollo de la conciencia de dependencia como para la instalaci?n definitiva de la autoconciencia de identidad andaluza.

A partir de aqu?, son continuos los intentos por tratar de consolidar un Movimiento de Liberaci?n Nacional con unas caracter?sticas andaluzas propia.

Tags: Conquista Andalucía, Al-Andalus, Independencia

Publicado por NASOINAN @ 13:27  | Historia
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