Domingo, 25 de noviembre de 2007
Shalawb?n

Salobre?a, la antigua Selambina de los fenicios, la andalus? Shalawbin y uno de sus principales enclaves comerciales en territorio granadino, junto con Abdera y Exi, tuvo, siglos m?s tarde, en la ?poca isl?mica de al-Andalus, y m?s concretamente bajo la dinast?a nasri, un destacado papel hist?rico.

Entre todos los ge?grafos e historiadores musulmanes que citan a Salobre?a en sus obras, destaca por su extensi?n y belleza po?tica la descripci?n que a ella dedica Ibn al-Jatib, en su Mi'y?r al-ijtiy?r. En prosa rimada va enumerando con su pluma f?cil las bellezas naturales de esta parte del reino granadino, regada por arroyos y torrentes, con f?rtiles campos y abundante pesca en sus costas, aunque no por ello se recata en poner de manifiesto sus inconvenientes entre los que figuraba, por ejemplo, el de ser propiedad particular del monarca y la escasa belleza de sus j?venes de ambos sexos.

Los restantes autores musulmanes que se ocupan de Salobre?a, lo hacen con bastante m?s parquedad que Ibn al-Jatib y con menos brillantez po?tica en sus descripciones. La mayor?a de ellos se?alan su situaci?n geogr?fica ?a orillas del mar?, y precisan las distancias que la separan de otras localidades importantes: doce millas de Paterna; ocho, o diez, de Almu??car; y dos ma?ra, por mar, de Melilla. Igualmente indican los cultivos principales que en ella se dan: pl?tanos, ca?a de az?car y casta?os. Y junto a estos pormenores, un autor de la primera mitad del siglo XIV, al-'Umar?, anota un dato de importancia: su car?cter de prisi?n real, adonde eran confinados aquellos miembros de la familia del monarca que hab?an ca?do en desgracia. El mismo car?cter que se?alan tambi?n dos cronistas cristianos, Alvar Garc?a de Santa Mar?a y Hernando de Baeza, al hacer referencia a Salobre?a en sus respectivas obras.

Otra descripci?n m?s tard?a que las anteriormente citadas, y de fuente cristiana, es la facilitada por Henr?quez de Jorquera, quien nos proporciona el conocimiento de la villa en el siglo XVII y su r?gimen administrativo en aquella ?poca.

Como ya hemos apuntado, fue Salobre?a en la ?poca nasri un lugar de reclusi?n para aquellos miembros de la familia real poco gratos al monarca y a los que conven?a tener aislados y privados de libertad. Casos concretos se hallan registrados en las fuentes cristianas que tratan del reino granadino, referentes todos ellos a los ?ltimos monarcas de la dinast?a, cuyas vidas transcurrieron m pleno siglo XV, ?poca en la cual la escasez de datos hist?ricos de procedencia andalus? es bien notoria. Sin embargo, a pesar de no haber encontrado por el momento citas concretas con anterioridad a este siglo, el car?cter de prisi?n real que ten?a Salobre?a es indudable que hab?a de provenir ya de antiguo, como lo confirma el testimonio de al?'Umar? y los de Alvar Garc?a de Santamar?a y Hernando de Baeza, anteriormente mencionados, acreditativos todos de ese car?cter como cosa tradicional.

El primero que encabeza nuestra lista de personas reales nasries que sufrieron prisi?n en Salobre?a, es Yusuf b. Yusuf b. Muhammad, el futuro Yusuf III. Consta en las cr?nicas que Muhammad VII hab?a hecho encerrar en la fortaleza de Salobre?a a su hermano Yusuf, no contento con haberle usurpado sus derechos al trono que leg?timamente debiera haberle correspondido por ser mayor en edad. Cerca de o?nce a?os pas? Yusuf en aquel encierro, seg?n Berm?dez de Pedraza, ?aunque tratado como hijo y hermano de dos Reyes?. Al sentirse enfermo Muhammad despu?s de vestirse una ?camisa atosigada? o ?infectada de veneno? y viendo pr?xima su muerte, orden? matar al prisionero para que no fuera un obst?culo en la proclamaci?n al trono de su hijo y, a tal fin, envi? un mensajero a Salobre?a con encargo de cortar la cabeza a su hermano. Cuando lleg? el mensajero hall? al infante jugando al ajedrez y le notific? la orden del monarca. Yusuf acept? su suerte con serenidad, pero pidi? le fuera concedido el tiempo necesario para concluir la partida que ten?a empezada, a lo que accedi? el emisario del rey. Y mientras prosegu?a el juego, llegaron nuevas a la fortaleza anunciando la muerte de Muhammad VII y la elecci?n para sucederle de su hermano Y?suf. Este fue sacado de la prisi?n y trasladado a Granada donde tuvo lugar su proclamaci?n, pero todo ello dentro del mayor sigilo a fin de que los cristianos de la frontera no pudieran enterarse del cambio de monarca, prop?sito que se logr?, ya que la muerte de Muhammad VII hab?a sucedido el d?a 11 de mayo de 1408, y hasta pasados nueve d?as, el 20 del mismo mes, no tuvieron conocimiento los cristianos de los sucesos que en Granada hab?an ocurrido.

Pocos a?os despu?s de la fecha citada, tenemos constancia de que sufr?a prisi?n en Salobre?a otro personaje de sangre real: un primo hermano de Y?suf III, llamado Muhammad y conocido por el Zurdo o el Izquierdo, como le denominan las fuentes cristianas. El cronista Alvar Garc?a de Santa Mar?a relata c?mo a la muerte de Yusuf III le sucedi? su hijo Muhammad, el Peque?o, menor de edad, bajo la tutela del alcaide Alamin. Mas al poco tiempo de hacerse cargo del poder, hubo una conspiraci?n encaminada a destituirle y sentar en el trono a su t?o Muhammad, que estaba preso ?en un castillo que dizen Salobre?a?. Los conjurados sacaron de su encierro al infante y se encaminaron a Granada, cuyas puertas se le abrieron, siendo aclamado por rey. E1 alcaide Alamin fue muerto, y el Peque?o qued? prisionero de su t?o, el nuevo se?or de Granada, Muhammad, el Zurdo. Tales sucesos acaec?an el a?o 1419.

Muhammad, el peque?o, vuelve a aparecer ocho a?os m?s tarde en la escena pol?tica granadina al arrebatar el trono al usurpador. Sin embargo su reposici?n no durar? mucho, ya que dos a?os despu?s, el 1429, ser? despose?do de nuevo, y esta vez definitivamente, por su eterno rival Muhammad, el Zurdo, quien le enviar? preso a Salobre?a, donde ?l mismo estuviera recluido tiempo atr?s. Y no satisfecho con esto, le hizo matar en la propia fortaleza a los dos a?os de cautiverio.

Despu?s de este suceso, transcurre alg?n tiempo en las cr?nicas sin que el nombre de Salobre?a figure unido al de alg?n c?lebre personaje all? encerrado. Hay que llegar al reinado de Ab? Nasr Sa'd para encontrarlo citado por Hernando de Baeza. seg?n este cronista, Abu l-Hasan 'Al?, el conocido en las fuentes cristianas por Muley Hacen, hijo y sucesor de Sa'd, arrebat? el trono a su padre y le envi? prisionero a Salobre?a, donde al poco tiempo falleci?. Su cuerpo fue trasladado luego a Granada y enterrado en el pante?n real, pero oscuramente, sin tributarle ningunas honras p?stumas.

Al-Saj?w?, que relata tambi?n estos hechos, discrepa sin embargo de Baeza en cuanto al lugar de confinamiento del depuesto Sa'd situ?ndolo en Mocl?n.

El destino quiso que tambi?n el propio Muley Hacen sufriera la misma suerte que ?l hab?a deparado a su padre y que despu?s de verse despose?do del trono, ya viejo y achacoso, fuera encerrado en una prisi?n donde muri? el a?o 1485. Difieren los historiadores sobre cu?l fue el lugar de esta prisi?n, pero hay dos muy autorizados, Baeza y Bern?ldez, que dan el nombre de Salobre?a. Otros indican Almu??car , Mond?jar o Illora, y no faltan, por ?ltimo, quienes se limitan a consignar el hecho del confinamiento de Muley Hacen sin precisar el lugar del mismo. Pero s? concuerdan muchos cronistas en afirmar que en los tristes d?as del cautiverio, acompa?aron al monarca su esposa Zoraya - la cristiana Isabel de Sol?s - y dos hijos habidos con ella, los que a?os m?s tarde ser?an bautizados y casaron con mujeres cristianas de noble alcurnia. Su compa??a debi? alegrar los ?ltimos momentos del infortunado Muley Hacen.

Llegados a esta altura, pocos a?os restan ya para que Granada pase a poder de los cristianos y los "Reyes Cat?licos" ultimen la gran empresa de la Conquista. No obstante, en el transcurso de estos pocos a?os, el nombre de Salobre?a a?n ha de sonar varias veces m?s en la historia, si bien no con el car?cter de prisi?n real que hasta aqu? hemos venido resaltando.

Al morir Muley Hacen y desencadenarse la lucha entre Boabdil y el Zagal, Salobre?a fue una de las plazas adictas a este ?ltimo y su gente hostig? por igual a seguidores de Boabdil y a cristianos. En el a?o 1488, su alcaide I?a, o 'Ali Alatar, valido de las ventajas que le proporcionaba la casi inexpugnable situaci?n geogr?fica de Salobre?a, hace frecuentes incursiones en territorio cristiano y provoca con ello el env?o de una expedici?n tendente a poner fin a sus correr?as y pillajes. Aunque las bajas musulmanas fueron numerosas en diferentes encuentros, parece ser que la belicosidad de las gentes de Salobre?a, al igual que las de Alhendin, no ces?, y como ?estauan en castillos roqueros, do no avia saluo gente de guerra, nunca ?esauan de fa?er guerra por todas las partes que podian a los cristianos?.

Sin embargo, poco tiempo quedaba a Salobre?a de permanecer bajo dominio musulm?n. Baza hab?a ca?do ante el empuje cristiano y ello trajo por consecuencia la rendici?n de Almer?a y Guadix. Perdidas para el Islam estas plazas, Salobre?a, Almu?ecar y otras villas que permanec?an en la obediencia del Zagal, acabaron por rendirse tambi?n el a?o 1489, y sus alcaides ?vinieron de su voluntad e las entregaron al Rey e a la Reina; los quales pusyeron en ellos sus alcaydes e gentes que las guardasen?.
El designado para Salobre?a fue Francisco Ram?rez de Madrid, en premio a los servicios prestados en esta campa?a.

Mas con la ca?da en poder de los cristianos no terminaron las intervenciones hist?ricas de Salobre?a en la vida de la dinast?a nasri. Corr?a el a?o 1490 y tocaba a su fin esta dinast?a, cuando Boabdil, deseando poseer una salida al mar por donde pudiera venirle una posible ayuda africana, sali? de Granada con un gran ej?rcito y puso sitio a Salobre?a, aunque al parecer su intenci?n era la de dirigirse contra Almu??car. Consigui? apoderarse de la villa gracias a la ayuda prestada por la poblaci?n mud?jar que le franque? las puertas, facilit?ndole adem?s armas y v?veres para poder mantener el asedio de la alcazaba donde se hab?an refugiado los cristianos. El cerco de Salobre?a dio ocasi?n a que P?rez del Pulgar, ?el de las Haza?as?, diera una prueba m?s de su valor temerario al conseguir entrar en la fortaleza sitiada con setenta hombres, previo el permiso del conde de Tendilla, capit?n general de la frontera en aquel entonces. En ayuda de la plaza cercada hab?an acudido tambi?n don Francisco Enr?quez, gobernador de V?lez-M?laga, y don I?igo Manrique, que lo era de M?laga, pero no pudiendo forzar el cerco, se adue?aron de una pe?a cercana al castillo desde donde animaban a los sitiados a proseguir en su resistencia. La situaci?n de la fortaleza era ya, sin embargo, insostenible por la escasez de agua y alimentos, cuando llegaron nuevas al campamento musulm?n de que el "Rey Cat?lico" ven?a a toda prisa con grandes huestes en auxilio de Salobre?a, y ante este peligro, Boabdil, temiendo verse cortada la retirada, levant? el cerco y march? a su ciudad de Granada.

Con motivo de la ayuda prestada al monarca granadino por los mud?jares de Salobre?a y observando tambi?n el estado de agitaci?n de los que habitaban en Guadix, Almer?a y otras localidades, orden? don Fernando que ?todos los moros e moras que avia en aquellas cibdades e en todas las villas que avia ganado se saliesen a vivir a los arrabales o se fuesen a Granada, o a donde quisiesen, e si quisiesen venirse a vivir a Castilla o a Arag?n, e que pudiesen vivir seguramente en su ley, con que no viviesen dentro de ?ibdad ni villa cercada?.

No queremos terminar este breve bosquejo de Salobre?a sin dedicar un recuerdo al c?lebre gram?tico Ab? `Ali `Umar b. Muhammad, que al ser conocido com?nmente por su nisba de al-Shalawb?n?, difundi? con su fama el nombre de esta localidad. Tan unidos est?n ambos, que varios ge?grafos de los que mencionan a Salobre?a, no pueden por menos de citar junto a la descripci?n m?s o menos prolija de la villa, el nombre de este sabio eminente, como si quisieran dar a entender que una de las principales cualidades o rasgos salientes de Salobre?a lo constituye precisamente el hecho de que de ella tomara su nisba el eximio gram?tico.

Texto recopilado de:
Musulmanes Andaluces

Tags: Andalucia, Salobreña, Al-Andalus, Nasríes

Publicado por NASOINAN @ 13:59  | Historia
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