Domingo, 25 de noviembre de 2007
Manifiesto 25 de noviembre:
por una Granada plural



Ciudadanos y andaluces, granadinos por afinidad, naci?n o vecindad, considerando como presentes a las generaciones futuras y a nuestros antepasados de cualquier siglo, raza, lengua, condici?n, religi?n o creencia, manifestamos:

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El 25 de noviembre de 1491 fue asentado un tratado internacional entre, de una parte, el rey de Granada Ab? ?Abd Allah Muhammad (Boabdil) y, de otra, el rey y la reina de Castilla, de Le?n, de Arag?n, de Sicilia, etc?tera. Vistas desde el presente, estas "Capitulaciones para la entrega de Granada" no expresan una rendici?n incondicional de Granada, sino que, por el contrario, deben ser le?das como un tratado internacional, un contrato pol?tico, sinalagm?tico y conmutativo, en virtud del cual una parte la dinast?a nasr? entregaba la soberan?a del reino de Granada fundado cinco siglos antes por Zawi ben Zir? y la otra parte "los reyes de Castilla y Arag?n" se compromet?a a cambio a garantizar una serie de situaciones y derechos. En un lenguaje actual podr?amos decir que una unidad pol?tica (el reino de Granada) se integr? en una unitas multiplex (las Espa?as) cuya dinast?a reinante se comprometi? a garantizar, entre otros, los derechos a la vida y a la integridad f?sica de la poblaci?n, a la libertad religiosa y de culto, a la intimidad y a la propia imagen, a la conservaci?n de la propiedad y las rentas, y al mantenimiento de la tradicional organizaci?n administrativa y judicial, y del propio ordenamiento jur?dico.

2. Pocos a?os despu?s de la entrega de la ciudad y de la Alhambra, de la corona y del t?tulo de Rey de Granada, comenz? el incumplimiento de las Capitulaciones por parte del nuevo Estado absoluto. Boabdil cruz? el Estrecho y con ?l miles de granadinos cuyos descendientes a?n conservan los nombres, la cultura y las tradiciones de la antigua Granada. Otros granadinos, con toda la legitimidad que les daba el incumplimiento del tratado, intentaron recuperar lo entregado y restaurar la corona de Granada. Y esta vez, a la deslealtad del fuerte se sum? el exterminio del d?bil: en la mal llamada guerra s?lo hab?a un ej?rcito, no dos de los moriscos los sublevados eran andalus?es granadinos y, por lo tanto, andaluces, las tropas del naciente Estado absoluto practicaron la limpieza ?tnica, la segregaci?n racial e innumerables cr?menes de lesa humanidad.

3. Ahogada la voz de los que podr?an reclamar el cumplimiento ?ntegro del tratado internacional de 1491, el nuevo estado modific? tambi?n la ideolog?a y la memoria de los que optaron por permanecer aqu? y de los que llegaron como repobladores . As?, en lugar de conmemorar la entrega del reino (25 de noviembre de 1491) se decidi? conmemorar la toma f?ctica de la ciudad (2 de enero de 1492), olvidando que ?sta era s?lo la ejecuci?n de aqu?lla y que estaba sometida a condiciones que se incumplieron. En lugar de conmemorar la integraci?n de Granada en las Espa?as, se decidi? conmemorar la unidad de Espa?a en singular, que se hizo coincidir arbitrariamente con esta fecha, olvidando no s?lo la posterior incorporaci?n de otros reinos, sino sobre todo que el concepto de la Espa?a ?nica, absoluta y estatal, "martillo de herejes y luz de Trento", estaba todav?a lejos del ?nimo de aquellos reyes que suscribieron las Capitulaciones "por siempre jam?s" expresi?n que se repite hasta quince veces en los art?culos del tratado y en el nombre del "se?or Santiago, luz y espejo de las Espa?as".

4. Durante siglos este "cambiazo" ideol?gico ha pervivido. En el siglo XX, fue especialmente cultivado por el militarismo africanista y, en seguida, por el nacional-catolicismo. Perdidas las ?ltimas colonias, las fuerzas totalitarias necesitaban contemplar a Granada como el punto de no retorno, como el l?mite donde se frenar?a la por ellos denominada "tendencia centr?fuga de Espa?a". Restaurada la democracia municipal en 1979, la corporaci?n cometi? el inmenso error de mantener la celebraci?n del 2 de enero, fecha que supone la consagraci?n de un punto de vista (el de los que tomaron) y la anulaci?n de otro (el de los que entregaron). Constituida ya como Comunidad Aut?noma, Andaluc?a tampoco supo corregir este atentado simb?lico contra el principio de autogobierno de las nacionalidades que hab?a consagrado la Constituci?n espa?ola de 1978.

5. Los que suscribimos este manifiesto estamos convencidos adem?s de que hay una relaci?n entre este complejo de imposturas y olvidos hist?ricos que asignan a Granada un papel pasivo en la historia (Granada es el objeto que se tom? y no el sujeto pol?tico que suscribi? un tratado condicionado de entrega) y los terribles problemas de marginalidad y discriminaci?n que hoy sufre (la desde 1833 llamada provincia de) Granada, problemas acentuados por si fuera poco en el contexto andaluz. La p?rdida de conciencia hist?rica de los granadinos y su sumisi?n excesiva a todo proyecto centralista ayuda a los organismos del estado a marginarla desde el punto de vista de las infraestructuras, de las comunicaciones y de las inversiones p?blicas. A?o tras a?o, vamos sufriendo esta marginaci?n que en los ?ltimos a?os se ha agravado a?n m?s si cabe con el proyecto del gobierno del Partido Popular de desmontar el estado auton?mico, nacido del consenso constitucional de 1978, recentralizando en Madrid competencias y poderes, y adornando todo el proceso con la peor est?tica de un neoespa?olismo decr?pito.

6. Todos los pueblos tienen derecho a conmemorar su pasado, pero toda conmemoraci?n es una selecci?n interesada e ideol?gica de ese pasado demasiado complejo para celebrarlo entero. Debemos por ello conmemorar - y ya conmemoramos de hecho cada 6 de diciembre - la constituci?n del Estado como democr?tico, social, de derecho y como el estado plural de las Espa?as, integrado en la Uni?n europea despu?s de un largo par?ntesis autocr?tico y absoluto; conmemoramos tambi?n la primera constituci?n hist?rica de la milenaria Andaluc?a como unidad pol?tica diferenciada desde el 28 de febrero de 1981; pero no conmemoramos todav?a el hecho cierto de que los actuales granadinos somos tan herederos de los granadinos andalus?es de antes, como de los que vinieron a partir de 1492 y de que Granada lejos de ser el "broche que cierra la unidad nacional" es el mejor ejemplo de que otra "Espa?a" era posible.
Es por todo ello por lo que al mismo tiempo que exigimos la correcci?n de las deficitarias infraestructuras y la remoci?n de los obst?culos que impiden la integraci?n efectiva de Granada en los mapas de Andaluc?a, Espa?a y Europa, exigimos a los poderes que asuman la compleja identidad granadina, que incluyan sin excluir y que distingan entre historia y tradiciones inventadas. Conmemoremos, en consecuencia, el 25 de noviembre como la fecha reivindicativa de nuestra identidad plural.

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Tags: Boabdil, Capitulaciones, Andalusíes, Andalucía

Publicado por NASOINAN @ 15:48  | Historia
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