Domingo, 25 de noviembre de 2007
Publicado en el IDEAL de Granada el Jueves, 25 de noviembre de 2004 ; autores: FRANCISCO VIGUERAS, MUSTAF? AKALAY, EMILIA BARRIO, MARIBEL L?ZARO Y JAVIER L?PEZ GIJ?N

Hasta diez veces prometieron cumplir las Capitulaciones de Granada "para siempre jam?s" y no tardaron ni ocho a?os en romper su compromiso, contra?do el 25 de noviembre de 1491:
?Nos el Rey e la Reyna de Castilla, de Le?n, de Arag?n, de Secilia , por la presente aseguramos e prometemos de tener, e guardar e cumplir todo lo contenido en esta capitulaci?n sin fraude alguno. E por seguridad ndello, mandamos dar la presente firmada de nuestros nombres e sellada con nuestro sello?.

Los Reyes Cat?licos estamparon su firma y sello como garant?a de que ellos y sus sucesores respetar?an los derechos civiles y religiosos de la poblaci?n granadina. Era la condici?n para la entrega de la ciudad, mas todo result? ser una estratagema, una argucia propia de villanos. Convirtieron lo pactado en una farsa que pon?a en entredicho la honorabilidad de sus majestades. Jud?os, gitanos y moriscos fueron perseguidos por el nuevo orden, forjado con la cruz y la espada.

Los descendientes de los moriscos expulsados no han olvidado aquella afrenta que transmiten de padres a hijos. Un manuscrito del alfaqu? Mursia, familia que conserva su apellido espa?ol, la recuerda as?: ?No ha conocido el Islam, desde la venida de Nuestro Se?or Mohammad, una persecuci?n tan implacable como la ejercida por la Tirana de Castilla?. As? es como llama a Isabel la Cat?lica, a quien considera principal responsable de esta tragedia: ?Hubo alquer?as donde los musulmanes se negaron a abrazar la religi?n de la Cruz y se rebelaron, pero el Tirano, esposo de la Tirana de Castilla, se encarg? de aplastarlos con sus tropas, en una cruenta lucha en la que los hombres fueron quemados vivos y las mujeres y lo ni?os reducidos a la esclavitud?. La situaci?n se hizo insostenible cuando el cardenal Cisneros, por mandato de la reina, les oblig? a renegar de su cultura y de su fe: ?Un edicto ordenaba la entrega a la autoridad de todos los libros ar?bigos, amenazando con severos castigos a los que no lo hicieran, lo que puso a los cristianos en posesi?n de miles de libros del Cor?n y otras ciencias, que fueron quemados en una plaza p?blica de Granada a la vista de todo el mundo, Alah nos libre de gente capaz de cometer tama?a atrocidad?.
M?s tarde, nos dice el alfaqu? Barhun, Cisneros convoc? a los musulmanes para convencerlos del error de su fe y a los que no lograba convencer, que eran la aplastante mayor?a, los conduc?a al alto tribunal de la Inquisici?n: ?Quienes ca?an en las garras de este tribunal, no ten?an escapatoria?.

Despojados de tierra y casa, prohibida su lengua, proscrita su forma de orar, de vestir de comer, incluso los m?s resistentes se vieron empujados a emprender el camino del exilio y, en muchos casos, tuvieron que irse con lo puesto.

M?s de un mill?n de musulmanes de origen andalus? viven actualmente en Marruecos y la mayor?a, como el hispanista Mohammad Ibn Azzuz Hakim, conservan celosamente su cultura vern?cula: ?Tengo a mucha honra ser descendiente de una familia que vivi? en la villa de Cariatiz (provincia de Almer?a) y en cuyo ?rbol geneal?gico figuran 14 apellidos genuinamente espa?oles, como Murcia, Alicante, Redondo, C?ceres, C?rdenas, Rell?n, Ruiz, Sarri?, Segura, Vera, Marchena, Ponce, Sobras y Abril?. Seg?n Azzuz Hakim, el mayor quebrantamiento de las Capitulaciones de 1491 fue el Edicto del 14 de febrero de 1502, por el que los Reyes Cat?licos dispon?an la expulsi?n de los musulmanes granadinos, d?ndoles un plazo de dos meses para marchar hacia el exilio. Muchos de ellos fueron despose?dos de sus bienes, especialmente la plata y el oro, y tuvieron que malvender sus propiedades. Otros, cerraron las puertas de sus casas y se llevaron las llaves con ellos. Algunos, todav?a las conservan como una reliquia familiar. El hispanista marroqu? ha pedido al Rey de Espa?a que presida en Granada un acto de desagravio hacia los musulmanes andalus?es, en reparaci?n de aquella expulsi?n injusta e ilegal que sufrieron sus antepasados hace cinco siglos. Un acto parecido al que ya presidi? Juan Carlos I en 1992, con motivo del V Centenario de la expulsi?n de los jud?os sefard?es: ?Ambos colectivos tienen el mismo derecho moral a recuperar su identidad hist?rica en el Estado de Derecho de la Espa?a plural de nuestros d?as y a que se reconozca p?blicamente el viejo error cometido?. Pero, de momento, Azzuz Hakim no ha obtenido respuesta.

M?s bien todo lo contrario. Lejos de reconocer la felon?a y pedir disculpas, algunos pol?ticos celebran la traici?n al pacto de las Capitulaciones. El Ayuntamiento de Granada sigue organizando el D?a de la Toma con la parafernalia, militar y religiosa, propia de una Cruzada. Y m?s todav?a. La Comisi?n Estatal de V Centenario pone todo su empe?o en vanagloriar a Isabel la Cat?lica, a pesar de la dur?sima represi?n que desat? contra jud?os, gitanos y moriscos, que a?n la recuerdan como la Tirana de Castilla. Semejante desprop?sito s?lo merece nuestra m?s rotunda matizaci?n. El incumplimiento de la palabra dada en unas Capitulaciones deshonra a la reina. Un Estado de Derecho y democr?tico, como el nuestro, no puede legitimar aquella injusticia e ilegalidad hist?rica. Las Comisiones de los V Centenarios deben de servir para organizar actos de revisi?n hist?rica que contemplen las luces y las sombras de los personajes conmemorados.
En esta ocasi?n y una vez m?s, se vuelve a dividir a los granadinos entre vencedores y vencidos, y Granada pierde otra oportunidad de convertirse en ciudad-s?mbolo de encuentro multicultural.

Tags: Conquista de Granada, Andalucía, Inquisición, Nasríes

Publicado por NASOINAN @ 19:33  | Historia
 | Enviar