Jueves, 06 de diciembre de 2007
Suenan tambores de guerra, de muerte, de miseria. Una vez m?s los gobiernos dem?cratas de todo el mundo, especialmente algunos pa?ses europeos y el palad?n de la democracia, EE.UU, reunidos en la casa com?n de todos los dem?cratas, las Naciones Unidas, se ven obligados a condenar y actuar contra la aptitud arrogante, chulesca y muy peligrosa de Sadam Husseyn. Este tirano, d?spota y por supuesto dictador, que hace alg?n tiempo fue uno de los m?s fieles aliado de los EE.UU., armado hasta los dientes, equivocadamente, por los propios EE.UU. y alg?n que otro pa?s europeo, para ejercer de agente represor y guardi?n de la cultura occidental en la zona, tiene que ser eliminado por el bien de la humanidad, aunque ello pueda suponer la muerte de inocentes.

Sadam Husseyn, seg?n las noticias que nos llegan de Bush y sus aliados, es una amenaza para la convivencia pacifica de la humanidad. El pretoleo y los intereses estrat?gicos en la zona, no son los motivos, es su armamento de destrucci?n masiva y sus estrechas relaciones, no demostradas, con el terrorismo internacional, las que hacen que los guardianes de la civilizaci?n deban actuar preventivamente, antes que sea demasiado tarde. Otra cosa bien distinta es que las armas de destrucci?n masiva la tengan otros pa?ses, como por ejemplo Israel, quien a su vez, tambi?n hace acciones terroristas, pero claro, el gobierno jud?o no es un peligro para la humanidad, solo roba los territorios palestinos, a los que tambi?n, en nombre de la justicia, los asesina.

Un d?a, el demonio Sadam, con su impresionante ej?rcito y la temible guardia republicana, estuvo a punto de arrastrarnos a la tercera guerra mundial. Incumpli? las normas internacionales, y su pueblo, especial y cuasi exclusivamente, los m?s d?biles, mujeres, ni?os y mayores, tuvieron que ser condenado a pagar las consecuencias de ser gobernado por un tirano. Los dem?cratas se vieron en la penosa necesidad de imponer unas sanciones, como ya ocurriera con otros pa?ses gobernados por dictadores, consistente en impedir la entrada de comida y medicinas, la mejor arma contra la dictadura. Desde la finalizaci?n de la llamada madre de todas las guerras, han muerto una importante cantidad de ni?os y mujeres, m?s que en la propia guerra. Que pena, es la lamentable consecuencia de que el pueblo lo dirija un tirano. Estas muertes, que est?n proporcionalmente relacionadas a las sanciones impuestas, falta de medicamentos y comida, no nos debe quitar el sue?o ni remorder la conciencia, es el precio que deben pagar los ciudadanos por tener gobernantes de esa clase.

Como el hambre, la miseria y la muerte, provocada por las sanciones impuestas por los muy civilizados gobiernos occidentales, no han posibilitado la ca?da del dictador. Como los casi diarios bombardeos, de las llamadas fuerzas de la coalici?n internacional, no han podido destronar al dictador, no damos cuenta, hoy, que Sadam tiene armas de destrucci?n masiva, al d?a de hoy nadie lo ha demostrado, por ello, tenemos la obligaci?n moral, todo en bien de la humanidad, y de los bolsillos de algunos, que iniciar una nueva contienda b?lica de incalculable dimensiones, pero que en cualquier caso, pagara, como siempre, el pueblo. Pero nosotros debemos saber que toda guerra tiene da?os colaterales, que irremediablemente y por desgracia siempre pagan los ciudadanos indefensos. Pero es justo decir, que ellos, el pueblo, de alguna forma, es el culpable, pues su obligaci?n es o debiera haber sido la de haber luchado contra el dictador, sin importarles las consecuencias.

Pero que no cunda el p?nico, todos tranquilos, conciencias limpias; estas muertes, las que se puedan producir y podremos ver, impunemente en nuestras casas, solo pueden recaer en las espaldas de Sadam Husseyn y sus seguidores. El es el ?nico culpable de las penalidades que pasaran los iraqu?es. Sadam ser? el ?nico culpable de los muertos. Los que imponen las sanciones, los que bombardean las ciudades, los que ponen y quitan r?gimen t?teres, solo est?n cumpliendo con la legalidad vigente y las reglas de juego que ellos mismos imponen. Tambi?n cumplen con la legalidad cuando imponen fuertes sanciones a los pa?ses del tercer mundo por sus impagos de la deuda financiera. No importa que estos pueblos pasen hambre y calamidades, y que cada d?a sean m?s pobres. Lo importante es cumplir con la legalidad impuesta, sobre todo si esa legalidad es la impuesta por las Naciones Unidad a recomendaci?n presi?n - de los EE.UU. y sus aliados, que son los que "mantienen" a medio mundo.

Los ciudadanos europeos, que unas veces a iniciativa propia y otras a indicaci?n de distintos estamentos pol?ticos, medios comunicaci?n y otros, mostramos nuestro lado m?s solidario con los m?s necesitados, realizando recolectas para paliar, en la medida que podemos, las distintas cat?strofes naturales y de guerras que se suceden en el planeta -Centroam?rica y pa?ses africanos, hace poco, son ejemplos vivos-., debemos hacer una profunda y urgente reflexi?n sobre esta nueva guerra, y analizar si nuestros gobernantes son dignos hijos de esta civilizaci?n. A lo mejor, o a lo peor, quienes dicen defender nuestra civilizaci?n, ellos que siempre nos han dicho que el fin no justifica los medios, pueden mancharse las manos de sangre inocente, y en consecuencia deber?amos, llegado el caso, acusarles de cr?menes de guerra y genocidio, pues sus muertos valen exactamente lo mismo que los muertos de los dem?s, y en consecuencia no pueden, en ning?n caso, justificar el odio y la represi?n..

Hoy, desde mi modesta opini?n de ciudadano libre, libertad que no me ha regalado nadie, pues la hemos conquistado la mayor?a de los ciudadanos, mayor?a en la que nos se encontraban -no por edad, si no por convicci?n- algunos de los que hoy tanto alardean de ella, grito no a la guerra y como ya me manifest? al inicio de la llamada guerra del golfo, me considero hermano de los iraqu?es, Soy iraqu?, y me comprometo, pese a todo, a seguir trabajando por la paz y la convivencia entre los pueblos, porque para mi, como andaluz de conciencia y ciudadano de la vieja Europa, si me importa los muertos; los iraqu?, bosnios, palestinos, chechenos, etc. etc. , sin importarme si sus gobiernos son integristas o dictatoriales, El estado espa?ol, durante cuarenta a?o, soport? uno, y no pas? nada, y seg?n los entendidos, a la muerte del dictador, todo quedo atado y bien atado, y no por ello, los ciudadanos tenemos la culpa.

M?laga a uno de febrero de dos mil tres

ANTONIO LUIS CALDER?N DIAZ
Coordinador General de Liberaci?n Andaluza

Tags: Irak, Guerra del Golfo, imperialismo, Andalucía

Publicado por NASOINAN @ 16:15  | Internacional
 | Enviar