Lunes, 10 de diciembre de 2007
Emilio Gonz?lez Ferr?n
Publica en la Editorial andaluza Almuzara
Historia General de Al-Andalus.



Por Por Francisco Correal
Art?culo publicado en los medios del Grupo Joly el
21 de Octubre de 2006


Andalus?es, levantaos


GAN? el premio Jovellanos con su obra La palabra descendida; es habitual en los jurados de los premios Pr?ncipe de Asturias; acude cada a?o a la celebraci?n del Bloom's day; durante la Expo, su dominio del ?rabe le permiti? trabajar en el pabell?n de Arabia Saud?, cuyo comisario le pidi? nada m?s llegar un fax y una cabra. Habr? interpretado como un bello gesto sucesorio que en el mismo a?o hayan coincidido la muerte de Naguib Mafouz y la consagraci?n de Orhan Pamuk, un egipcio y un turco con el Nobel de Literatura.
Son rasgos superficiales de la profunda personalidad de Emilio Gonz?lez Ferr?n, que acaba de publicar su Historia General de Al-?ndalus.
Lo que m?s me une con Emilio es que los dos somos culipardos, gentilicio con reminiscencias de cruzada de los nacidos en Ciudad Real. El libro de Gonz?lez Ferr?n deber?a ser de lectura obligada si no fueran leer y obligar verbos tan antag?nicos.

En sus p?ginas hay alfanjes y cimitarras para seccionar t?picos y lugares comunes. Por ejemplo: "El mito de la pertenencia andalus? a califatos orientales ya no se sostiene". Cuando se march? a estudiar a El Cairo, Emilio sab?a que el mundo, con ser ancho, no le iba a resultar ajeno. Geoffrey Barraclough, sucesor de Arnold Toynbee en su c?tedra de Historia Universal, hablaba en su Introducci?n a la historia contempor?nea de "la creencia equivocada de que lo ?nico que ten?a valor hasta el mismo a?o 1939 era lo que ocurr?a en Europa". Un error que indujo a los pol?ticos ingleses de los a?os 30 a obsesionarse con Hitler y Mussolini y subestimar el protagonismo japon?s en la Segunda Guerra Mundial.

El libro de Emilio lleva Europa en el subt?tulo. Ahora todos queremos ser europeos, incluso aquellos que lo enfatizan para refutar su condici?n de espa?oles. Desde mi visi?n culiparda de las cosas, he dibujado estampas sugeridas por el libro de Emilio. Cada a?o visitan espa?a millones de personas, unos de turismo, otros de trabajo, otros huyendo de la hambruna. De todos ellos, los que m?s merecen el ep?teto de espa?oles son precisamente los que m?s obst?culos legales encuentran para lograrlo: se juegan la vida para llegar a un pa?s en el que pretenden encontrar un trabajo con el que ayudar a la paup?rrima econom?a familiar. En este tiempo light, son los ?nicos que literalmente mueren por espa?a.

Con ese falso orientalismo, se olvida que aquellos habitantes de Al-?ndalus a los que reivindica el fundamentalismo alentado por los pol?ticamente correctos se sentir?an m?s pr?ximos a nosotros que a quienes los consideran sus precursores. Aznar meti? la pata cuando dijo que los ?rabes deb?an pedir perd?n por invadirnos en 711. Como la meti? la progres?a que en la fanfarria de la Expo se puso la sotana de Fray Bartolom? de las Casas para exigir a los espa?oles que pidi?ramos perd?n por el descubrimiento de Am?rica.

La historia es como el amor: sin invasi?n no hay liberaci?n.

Tags: Andalucía, Al-Andalus, Historia andaluza, Olagüe

Publicado por NASOINAN @ 17:59  | Publicado en Prensa
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