S?bado, 15 de diciembre de 2007
GEN?TICA E HISTORIA DE LAS POBLACIONES DEL NORTE DE ?FRICA Y LA PEN?NSULA IB?RICA

Hace un par de a?os que lleg? hasta mi el texto de un libro desconocido hasta entonces para mi y que me resultara estremecedor, tanto por lo novedoso e inesperado de sus teor?as como por el s?lido entramado, de car?cter t?cnico y cient?fico en que fundamentaba sus argumentaciones. Esta obra, que ya muchos conocen se titula ?La Revoluci?n Isl?mica de Occidente?, versi?n en lengua castellana de la que en 1968 publicara el historiador Ignacio Olag?e en Francia con el relevante t?tulo:
?Les arabes n?ont jamais envahi l?Espagne
?.



Olag?e estructura su obra cimentada en varios pilares que son:

- El determinismo geogr?fico, derivado de las crisis clim?ticas regionales y basado en los entonces relativamente recientes estudios de Emberger, Huntington, etc.

- Una profunda revisi?n de las fuentes escritas (supuestamente hist?ricas) que abarcan tanto las latinas o cristianas (cr?nica moz?rabe, cr?nica de Alfonso III) como las ?rabes o musulmanas (Ajbar Machmua, Cr?nica de Rasis, al-Muqtabis de Ibn Hayyan,,,,)

- Un exhausto examen de las actas conciliares de la iglesia cat?lica.

- El an?lisis de los vestigios arqueol?gicos y el legado arquitect?nico, realizado por los expertos del momento, sobre todo Gomez Moreno en relaci?n con la mezquita de C?rdoba, G. Mar?ais, E. Lambert,...

El resultado son unas cuatrocientas p?ginas, perfectamente cohesionadas y respaldadas por otras tantas notas o referencias a las obras de los investigadores, autores o testimonios escritos, en los que apoya cada uno de sus argumentos.
Las conclusiones principales de la obra son:

- Que la historia de la Pen?nsula Ib?rica en el siglo VIII es oscura y confusa, existiendo pocos testimonios fiables.

- Que los eventos militares de casi un siglo y medio tras la p?rdida de la hegemon?a visig?tica, no es sino una sucesi?n de guerras civiles entre los fragmentos de aquel reino medieval, los de la Tarraconense apoyados en sus huestes centro y norte peninsulares, los de la B?tica apoyados en sus huestes del sur y de la Tingitana, al otro lado del Estrecho de Gibraltar.

- Que la arabizaci?n de la Pen?nsula se produce principalmente a partir de la primera mitad del siglo IX y que dicha arabizaci?n y consecuente islamizaci?n es debida ante todo a las estrechas relaciones humanas existentes entre el sur peninsular y la costa norte africana. Es lo que viene a llamar la transmisi?n de una idea-fuerza, frente a la idea de la conquista por un contingente militar procedente de Arabia o cuando menos del norte africano.

Esta magna obra, que sigue las tesis en cierto modo de Am?rico Castro, causara gran sensaci?n, es de suponer debido sobre todo a lo s?lido de su argumentaci?n. Tan debi? ser as?, y el impacto tan notable frente a las tradicionales historias de Rodrigos, Pelayos y Abderrahmanes que siempre escuchamos y le?mos en aquellas monol?ticas enciclopedias de bachiller, que una vez superada su salida a la luz bajo los auspicios de la Fundaci?n Juan March en 1974, se perdi? para el resto de los tiempos siendo de muy dif?cil localizaci?n de no ser por la rebusca en alguna biblioteca o la edici?n furtiva que algunos hicieron del libro para alimentar las bases te?ricas de la identidad andalus?.

Resulta curioso comprobar como esta obra ha sido vilipendiada en su posterioridad con una ligereza tal que cuando menos resulta escasa frente a la cantidad de argumentaciones que aquella presenta.

Cuando se lee el libro de Olag?e, la apreciaci?n que resulta no es ni m?s ni menos que estar ante el producto de un erudito, de aquellos que produjo la rancia Espa?a de la postguerra y que vilipendiados en su tierra, tuvieron magn?fica acogida en suelo ajeno. La obra pues, es una s?ntesis de muchas teor?as, investigaciones y resultados ajenos o propios basados en la climatolog?a, la arqueolog?a, historia, actas conciliares eclesi?sticas, producto sin duda de innumerables horas de trabajo de unos y otros.

Frente a ello, los autores que se oponen a dicho autor, a veces con ciertos visos iracundos presentan alegatos como los siguientes:
?la majadera mixtificaci?n hist?rica de I. Olag?e, seg?n la cual no hubo invasi?n isl?mica sino una integraci?n espont?nea ?y suponemos que tambi?n gozosa- de la Hispania romano-visig?tica en el ?mbito cultural ?rabe, por simple ?smosis. La repetici?n resumida de las bober?as de Olag?e (pedimos perd?n por usar estas palabras, pero por mor de exactitud no hay otras) lleva al autor a deslizar nuevos dislates...? FANJUL, 2000) ?

...en el a?o 1969 Ignacio Olag?e public? en Par?s, un sorprendente libro cuyo t?tulo era Les Arabes n?ont jamais envahi l?Espagne. Unos a?os despu?s dicha obra fue traducida al espa?ol. ?En qu? quedamos? ?Hubo o no invasi?n de las tierras hispanas por los ?rabes? Es indudable que el libro de Olag?e por muchas supuestas razones que lo acompa?aran, ten?a un prop?sito provocador. En cualquier caso lo cierto es que esa hip?tesis ha terminado por naufragar.? (VALDE?N BARUQUE, 2001).

? El producto m?s reciente y no el menos curioso de esta tendencia a minimizar el ?impacto? de la conquista musulmana sobre la sociedad y la civilizaci?n espa?olas es la obra publicada en 1969 por Ignacio Olag?e y titulada: Les Arabes n?ont jamais envahi l?Espagne, en la cual su autor demuestra con la mayor seriedad del mundo ?a no ser que se trate de cabo a rabo de una mistificaci?n- que no hubo conquista en el a?o 711, y que gran parte de los relatos que se refieren a este acontecimiento y a sus efectos inmediatos se han inventado a posteriori para proporcionar una explicaci?n satisfactoria a la lenta y ca?tica conversi?n de la sociedad hisp?nica, ya en su mayor?a conquistada por el arrianismo en el curso del s. VIII, al Islam que en esta ?poca se extend?a desde el Oriente por toda el ?rea mediterr?nea?. (GUICHARD, 1973)

?Entre las consecuencias de las pol?micas que han rodeado la historia de la Espa?a musulmana, habr?a que citar la curiosa obra publicada en el a?o 1969 por un historiador espa?ol residente en Francia, Ignacio Olag?e, con el llamativo t?tulo de: Les Arabes n?ont jamais envahi l? Espagne. Este libro, que no se arredraba ante la parad?jica negaci?n de la conquista ?rabe de comienzos del siglo VIII, pretend?a restablecer la > sobre las condiciones en las que tuvo lugar la incorporaci?n de la Pen?nsula Ib?rica al ?rea de la civilizaci?n arabo-musulmana en la Alta Edad Media....Tales tesis, hist?ricamente insostenibles, no han sido totalmente enterradas con el olvido del libro de Olag?e y reaparecen de vez en cuando; por ejemplo un universitario americano, Norman Roth,...Tales afirmaciones no necesitan comentario. Sus motivaciones y el proceso demostrativo que pretende fundarlas merecer?an un examen m?s profundo.? (GUICHARD, 2000).


Como puede apreciarse, en apenas diez l?neas se rebate todo un compendio de variadas argumentaciones como es el libro de Olag?e cuando en justa lid, deber?a haberse hecho cuando menos enfrent?ndole una revisi?n alternativa de cada una de las fuentes en las que aquella se basa y las conclusiones que de ellas deduce. Por lo que conozco, solamente este ?ltimo autor, Pierre Guichard publica en 1974 un trabajo titulado ?Les Arabes o?nt bien envahi l?Espagne? como contestaci?n a aquella y aunque no he tenido acceso a su contenido, es de suponer, por lo expresivo de sus comentarios, que en dicha obra rebate suficientemente los argumentos presentados por Olag?e, si bien la extensi?n del mismo, con unas cuarenta p?ginas es mucho m?s reducida.

Siento mucho que esta introducci?n haya sido un tanto extensa y tal vez farragosa, sobre todo para aquel lector que desconozca la trama principal. El motivo de estas l?neas no es otro que recomendar a muchos de los que supongo interesados en la tem?tica que consulta estos foros, un reciente art?culo titulado con el nombre que rese?amos en el t?tulo inicial ?Gen?tica e historia de las poblaciones del norte de ?frica y la Pen?nsula Ib?rica.?, publicado en el n?mero de febrero 2003 de la revista ?Investigaci?n y Ciencia?.

Dicho art?culo es obra de los autores E. Bosch, F. Calafell, S. Plaza, A. P?rez-Lezaun, D. Comas y J. Bertranpetit, pertenecientes a la Unidad de Biolog?a Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Y toda la trama inicialmente expuesta en esta mi composici?n no es sino porque inevitablemente me ha venido a la memoria la obra y figura del profesor Olag?e, tan versada y multidisciplinar a la que solamente le falt? el apoyo en algo como la novedosa tecnolog?a de la investigaci?n molecular aplicada al an?lisis gen?tico de poblaciones, como demuestra la exposici?n de resultados que se hace en este art?culo.

La mayor parte del art?culo al que aludimos, consiste en una amplia introducci?n sobre la gen?tica aplicada al estudio de poblaciones. Deriva gen?tica. Flujo g?nico. Patrones de herencia: autosomas, cromosoma Y, ADN mitocondrial, conceptos que introducen al lector para poder entender el hilo conductor que va desarrollando. En varios de sus p?rrafos dice entre otras cosas:

El Magreb y la pen?nsula Ib?rica

?Sabemos ya que la distribuci?n y la antig?edad de la diversidad gen?tica a escala mundial son compatibles con un origen reciente y africano de la humanidad actual...Desde la gen?tica de poblaciones podemos abordar cuestiones que ata?en a la Pen?nsula Ib?rica y al noroeste de Africa...?Se puede hablar de un origen com?n para ambas poblaciones a sendas orillas del Mediterr?neo?...?Qu? fracci?n del acervo gen?tico magreb? proviene de la invasi?n ?rabe? ?Podemos identificar la contribuci?n magreb? a las poblaciones peninsulares?... Para resolver esa gavilla de cuestiones sobre el poblamiento y las relaciones gen?ticas entre la pen?nsula Ib?rica y el Magreb, hemos recurrido al an?lisis de marcadores cl?sicos, microsat?lites autos?micos, inserciones Alu, secuencias de ADN mitocondrial, pomorfismos de un solo nucle?tido (SNP) del cromosoma Y y microsat?lites del cromosoma Y en muestras de poblaciones ib?ricas, ber?beres del norte, centro y sur de Marruecos y del centro de Argelia, ?rabes marroqu?es, argelinos y tunecinos, y saharauis.?

Or?genes remotos de norteafricanos y habitantes de la Pen?sula Ib?rica

?Con pocas excepciones, todos los marcadores gen?ticos analizados muestran una separaci?n clara entre las poblaciones magreb?es y la de Espa?a y Portugal, incluidas, sin embargo, en el rango delas poblaciones caucasoides...De acuerdo con nuestro an?lisis de marcadores cl?sicos, las distancias gen?ticas entreib?ricos y poblaciones del Oriente Medio son menores que la que existe entre ib?ricos y magreb?es..En la Pen?nsula Ib?rica predominan, lo mismo que en el resto de Europa Occidental el linaje R1b y sus inmediatos derivados, en tanto que dos tercios de los cromosomas Y magreb?es pertenecen al linaje E3b2....El grupo de linajes R1b, por su antig?edad y distribuci?n geogr?fica, se habr?a originado en Oriente Medio y se habr?a difundido por Europa con las colonizaciones iniciales del Paleol?tico superior.

El Neol?tico: un avance paralelo

El linaje magreb? E3b2 se ha hallado en otras poblaciones, aunque con frecuencias mucho menores....Hay razones para postular que los linajes F, G, J y J2 del cromosoma Y se originaron en Oriente Medio. Desde all? se difundieron hacia el oeste por ambas riberas del Mediterr?neo con la expansi?n del Neol?tico....la frecuencia de F y G es m?s elevada en la Pen?nsula Ib?rica que en el NO de ?frica, lo que es compatible con la hip?tesis de expansi?n durante el Neol?tico, siguiendo pautas independientes, por ambas orillas del Mediterr?neo; la pen?nsula Ib?rica y el Magreb representar?an los extremos occidentales de ambas expansiones.

Arabes y Bereberes

?...As? las cosas, podemos plantearnos si las invasiones ?rabes implicaron una aportaci?n demogr?fica significativo, o si, por el contrario, una ?lite numericamente limitada, pero culturalmente prestigiosa consigui? difundir una nueva lengua y religi?n, sin que ello conllevara una aportaci?n de genes notable....El ?nalisis de gran cantidad de marcadores nos revela una llamativa ausencia de diferencias entre poblaciones ?rabes y bereberes.S?lo el ADN mitocondrial separa de los bereberes a los ?rabes argelinos y tunecinos (pero no marroqu?es).
Debemos concluir pues, que la arabizaci?n del Magreb fue un fen?meno b?sicamente cultural, en que una reducida ?lite impuso su lengua y religi?n, sin que hubiera cambios sustanciales en la poblaci?n local, incluso la actualmente arab?fona.?

M?s all? del S?hara

?...son de origen subsahariano los linajes L1, L2 y L3, que constituyen una media del 25% de los linajes magreb?es (con un rango entre 3% en rife?os y 40% en mauritanos). En la pen?nsula Ib?rica, presenta una frecuencia media del 3%, oscilando entre su asuencia en vascos y un 6% en portugueses del centro.

Tr?fico en el estrecho de Gibraltar

?...Dejamos constancia al principio de la n?tida separaci?n entre ambas poblaciones, debido probablemente a un sustrato paleol?tico distinto...Las personas y, si se reproducen, sus genes, han cruzado el estrecho de Gibraltar con distinta intensidad a lo largo de la historia. En algunos per?odos dicho flujo aument?. Adem?s se trata de una corriente bidireccional...Respecto al total de linajes del cromosoma Y, la contribuci?n norteafricana al acervo gen?tico ib?rico se puede estimar en un 8%...Por lo que respecta al ADN mitocondrial, el U6, de origen magreb? se halla en un 10% de los magreb?es y en un 1.5% de los habitantes de nuestra pen?nsula....En un sentido inverso, los cromosomas Y del grupo R1b que hay en el Magreb pueden ser de origen europeo, si bien no podemos precisar que fuera espec?ficamente ib?rico...ello supone una contribuci?n europea del 3.6% al acervo gen?tico magreb?. Por lo que respecta al ADN mitocondrial, el linaje V, de origen europeo se encuentra en una frecuencia del 6.8% en norteafricanos.

Conclusiones

Los datos gen?ticos, con sus limitaciones, han permitido trazar un primer marco comparativo entre ambas orillas del Mediterr?neo, con la reconstrucci?n consiguiente de la historia e intercambios mutuos de sus poblaciones...Los cambios y sustituciones en el credo religioso, en la lengua o en los perfiles de las excavaciones arqueol?gicas nos hablan de interrelaciones y desplazamiento culturales. El alcance demogr?fico de los procesos demogr?ficos asociados a esas transformaciones culturales hallan un correlato gen?tico, cuya magnitud se va desentra?ando a merced al avance en el conocimiento del genoma. Es una de las m?ltiples sorpresas que la biolog?a actual nos depara?.

Como puede comprobarse, no son tan desacertadas las tesis que se exponen en la obra de Ignacio Olag?e y en las que se basan los argumentos de quienes reivindican la identidad andalus? sosteniendo la originalidad de aquella cultura asentada sobre un sustrato humano aut?ctono de la Pen?nsula Ib?rica y que fuera sometida definitivamente en los inicios del siglo XVII hasta la supuesta libertad religiosa aprobada por la Constituci?n de 1978.

Nota:

En el mismo n?mero de la citada revista, aparece un art?culo muy interesante titulado: ?Ibn Sahl, descubridor de la refracci?n de la luz?. Un manuscrito revela que Ibn Sahl, matem?tico ?rabe hab?a descubierto la ?ley de Descartes? ya en el siglo X, un motivo m?s para hacerse de este interesante n?mero.

BIBLIOGRAF?A:

? BOSCH, E., et al.: Gen?tica e historia de las poblaciones del norte de ?frica y la Pen?nsula Ib?rica. Investigaci?n y Ciencia, n? 317 Febrero 03, pp. 62-69.. Edita Prensa Cient?fica. Barcelona 2003

? COLLINS, R.: La Conquista ?rabe (710-797). Historia de Espa?a dirigida por J. Lynch, Tomo III. Editorial Cr?tica, Serie Mayor. Barcelona 1991

? FANJUL, S.: Al-Andalus contra Espa?a: La forja del mito. Siglo veintiuno de Espa?a editores. Madrid 2001

? KARDABUS, IBN Al-: Historia de al-Andalus (Kitāb al Iktifā?) Traducci?n de F. Ma?llo. 2? ed. Ediciones Akal. Torrej?n de Ardoz. 1.993

? GUICHARD, P.: Los ?rabes si que invadieron Espa?a. Las estructuras sociales de la Espa?a musulmana. Estudios sobre Historia Medieval. Valencia 1987, pp.27-71

? GUICHARD, P.: Al-Andalus. Estructura Antropol?gica de una Sociedad Isl?mica en Occidente. (2? ed.). Universidad de Granada. Colecci?n Archivum. Granada 1998

? GUICHARD, P.: De la Expansi?n ?rabe a la Reconquista: Esplendor y Fragilidad de Al-Andalus. Fundaci?n ?El Legado Andalus?. Granada 2002

? SANCHEZ ALBORNOZ, C.: Espa?a, Un Enigma Hist?rico. Colecci?n Ensayo Hist?rico. Editorial Edhasa. Barcelona 2000.

? OLAG?E, I.: La Revoluci?n Isl?mica de Occidente. Fundaci?n Juan March. Barcelona 1974

? VALDEON BARUQUE, J.: Abderram?n III y el Califato de C?rdoba. Editorial Debate. Madrid 2001

Maktub fi yibal al-hama wa al-minxara, dhu-l-hiyya 1423

Abu Yabal

Tags: Olagüe, Al-Andalus, Nacionalismo, andalusí

Publicado por NASOINAN @ 18:52  | Colaboradores
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