S?bado, 15 de diciembre de 2007
BLAS INFANTE

Andaluc?a jam?s espiritualmente fue un pueblo servil fue creado por la naturaleza pueblo de esp?ritu, se?or. Y hoy, esclavizada, no sirve, manda. El amo que le puso Europa, Espa?a ?No es hoy andaluz ante la misma Europa, y ante el mundo entero? Como el fil?sofo griego en el mercado de esclavos, Andaluc?a dice:

?Qui?n compra un se?or!. No, Andaluc?a, no puede copiar. La esclavitud de Andaluc?a se resuelve, hoy, en la esclavitud espiritual de Espa?a ante el mundo. Andaluc?a fue siempre un pueblo cultural, gu?a libre de otros pueblos de Espa?a cuando ?ste lleg? a ser verdaderamente grande (no con grandeza b?lica o excluyente y B?rbara); y en varias ocasiones, muy solemnes y de enorme trascendencia, sirvi? de modelo o de arquetipo a Europa.

Y Catalu?a, es m?s Europa que Andaluc?a. Nosotros no podemos, no queremos, no llegaremos jam?s a ser europeos. Externamente, en el vestido o en ciertas costumbres ecum?nicas impuestas con inexorable rigor hemos venido apareciendo aquello que nuestros dominadores exigieron de nosotros. Pero jam?s hemos dejado de ser lo que somos de verdad:
Esto es, Andaluces, euro-africanos, euro-orientales, hombres universalistas, s?ntesis arm?nicas de hombres. Durante el t?rmino de la acci?n, asimilista europeizante desarrolla secularmente contra nosotros, en el ?mbito del siglo XIX, y en la culminaci?n del prestigio mundial de los valores europeos, los andaluces menos andaluces, los se?oritos de la ciudad, hijos o nietos de inmigrantes o de colonos de las planicies o monta?as castellanas, asturianas o gallegas, ten?an por norte de su estimativa, el llegar a ser aut?matas de Europa. Pues bien a ser el concepto de se?oritaje de importaci?n europea no pod?an llegar a expresar propiamente a Europa. ?Quieren parecer europeos dec?an de ellos los visitantes extranjeros, se ofenden si no se les llega a considerar como a tales civilizados; pero no pueden, no pueden fingir con perfecci?n a Europa!, ?Y, si esto llega a ocurrir con los se?oricos, qu? no suceder? con los jornaleros, con los campesinos sin campos, que son los moriscos de hoy, con la casi totalidad de la poblaci?n de Andaluc?a; con los andaluces aut?nticos privados de su tierra por el feudalismo conquistador?.
No queremos. No hemos podido llegar a ser europeos, a pesar del b?rbaro coloniaje, no queremos, no podemos ser s?lo Europa, somos, Andaluc?a.

No. Nosotros no queremos ser solamente europeos. Nuestro m?todo no s?lo llega a excluir de la duda met?dica al pensamiento, sino al sentimiento tambi?n. No decimos s?lo: Yo pienso: Luego existo. Esto es Europa. Andaluc?a es: Pensar y sentir. He aqu? la existencia. Si cada pensamiento no es motor de una vibraci?n sentimental humana; si cada pensamiento sentimental no es un motor de la raz?n pura, ?En d?nde esta el hombre? ?A d?nde va el, hombre? ?A Detroit? Nosotros jam?s podremos ir a Detroit. Nosotros queremos la t?cnica y la facultad oradora de la t?cnica, animada por la Historia por el pensamiento hecho sentir hecho entusiasmo, o vuelo de Dios. Nosotros no comprendemos la vida sin el entusiasmo sin la alegr?a; y la alegr?a para nosotros est? en ?experimentar? la sensaci?n natural correspondiente a las cosas, tal como ellas son, naturalmente, c?smicamente, o en su ordenaci?n al cosmos. Mucho antes que el m?todo europeosofista, nuestro insuperable Averroes defini? la regla clave, tambi?n de nuestra historia. As? la contemplaci?n de una maquina poderosa, excluye de nuestra expectaci?n la idea del dollar, como posibilidad de esa m?quina. Antes que sea idea est? la percepci?n de esta otra: La de la potencia ganada por la especie para la coordinaci?n de las fuerzas inarticuladas, en un divino resultado c?smico; el latido de entusiasmo correspondiente a la vibraci?n de esa idea.

?Europa, no Andaluc?a! Europa es por su m?todo, la especializaci?n que convierte al individuo en pieza de m?quina. Andaluc?a por el suyo, es la integridad que apercibe al individuo como un mundo completo ordenado al mundo creador, Europa, es el individuo para la mesa. Andaluc?a, el individuo para la Humanidad, Europa, es el feudalismo territorial e industrial. Andaluc?a, el individualismo libertario que siente el comunismo humano, evolutivo, ?nico comunismo indestructible por ser natural, el que aspiraci?n, que cada individuo llegue en s? a intensificar, de crear por s?, pero no pare s?, sino para d?rselo a los dem?s. Ese ?nico comunismo posible que no puede llegar a crearse por artificio maquinista, sino por alegr?a y por el esp?ritu que la alegr?a viene a crear. Europa es el empaque dominador megal?mano, rabiosamente utilitario. Andaluc?a es como dec?a no recuerdo quien como son casas de apariencia humilde, con patios, jardines centrados por fuentes; sencillez por fuera; iluminaci?n por dentro.

Andaluc?a por ellos, aspiraba nada menos que a reanudar en plena superficie el sucederse de su estilo inmortal, que hab?a venido produciendo hechos culturales en un fluir subterr?neo, impuesto por despiadadas condiciones sociales y pol?ticas, elaboradas por un Genio extra?o, dominador desde hac?a siglos en nuestra tierra, y con respecto al cual Genio dominador, la expresi?n del Genio andaluz hab?a sido siempre heterodoxa...

Un s?lo observador, extra?o o forastero, muy perspicaz por cierto, en esta ocasi?n vino a apercibir el secreto que guard?bamos cuidadosamente (Y ya dir? m?s adelante la raz?n de haber llegado a mantener este secreto). Ese observador fu? un destacad?simo catal?n. Recuerdo que en cierta ocasi?n, ya hace muchos a?os, lleg? a preguntarme: ?Os fund?is vosotros en Al-Andalus? y que muy parcamente, sin a?adir una palabra m?s, y hube de contestarle: ?S?!..

Aqu?, quedamos vivos a?n. La terrible y secular tragedia, ha sido presidida por un treno: El cante jondo. ?Y vosotros que os ven?ais a reir de lo flamenco, como de una contorsi?n musical o pl?stica de nuestro secular buf?n! ?Y vosotros, que hicisteis del nombre de nuestra tragedia un dominador peyorativo toda creaci?n de la raza vencida es despreciable para expresar gestos de brav?a, de germanesca o rufer?a; nombre de scarmo, mediante el cual la subconciencia conquistadora, se ensa?a a?n contra los perros sometidos!.

Andaluc?a fu? siempre un pueblo cultural, creador de las culturas m?s intensas y originales de Occidente. Fue siempre un pueblo antib?lico y acogedor. En su territorio, siempre que fu? libre (La ?ltima vez, durante la ?poca musulmana) se operaron las grandes s?ntesis, pr?cticas o industriales y doctrinales y cient?ficas, de Europa. Esta vocaci?n sint?tica respond?a, acaso, al acogimiento y libertad de convivencia social, que en su solar tuvieron siempre las razas m?s opuestas, africanas, orientales y europeas, desde los m?s lejanos tiempos de su historia (V?ase mi libro Ideal Andaluz,. Sevilla, 1915).

?ltimamente en Al-Andalus, conviv?an perfectamente dentro de nuestra sociedad varias razas y religiones: Ber?beres, ?rabes, gallegos, catalanes, eslavos o centro europeos, y las tres grandes religiones de car?cter universal: El juda?smos el cristianismo y el islamismo; adem?s de innumeras heterodoxias por consiguiente, el regionalismo andaluz ten?a que ser antirregionalista o antinacionalista, en el sentido de haber de repugnar los exclusivismos econ?micos y pol?ticos. ?Andaluc?a, por s?, para Iberia y la Humanidad, no es una f?rmula arbitraria, Es una expresi?n s?ntesis de la Historia de Andaluc?a. "En Andaluc?a no hay extranjeros?, no es un snobismo, es una tradici?n. El libre cambio como regla en contradicci?n con los nacionalismos proteccionistas, son las nuevas palabras que vienen a traducir la aspiraci?n constante de un pueblo universalista, comerciante y mar?timo o navegante, cual ning?n otro, durante sus periodos de libertad, y como ning?n otro, cual hemos ya visto acogedor.

La tierra de Andaluc?a para el jornalero andaluz, es precisamente el imperativo que actualmente viene a contener la revindicaci?n esencial de un pueblo privado de su tierra por la conquista cristiana o europea; de un pueblo cuyo genio es extra al feudalismo medieval, que en el Renacimiento, precisamente, cuando Europa, merced a los g?rmenes culturales lanzados sobra ella, por Andaluc?a, aquella instituci?n sombr?a empezaba a morir, vinieron los b?rbaros a arraigar en esta tierra, la cual s?lo la hubo de aguantar durante dos ?pocas de esclavitud. La primera, en el principio de la medievalidad representativa por la dominaci?n germ?nica o goda; la segunda, la actual impuesta por los europeos que son los descendientes continuadores de aquellos b?rbaros los cuales se valieron para consumar la conquista de Andaluc?a, genio heterodoxo al suyo, del instrumento de los dem?s espa?oles. Andaluc?a, pueblo cultural, necesita adem?s de su tierra, como fuente de jugos nutricios que vengan a alimentar la reinundaci?n de su historia. Debe serle devuelta su tierra, aunque s?lo sea como dec?a, con respecto a etop?a, Heliodoro, ?por el m?rito de haber sido madre de los dioses?.


Yasser Calder?n

Tags: Blas Infante, Andalucía, andalusíes, Al-Andalus

Publicado por NASOINAN @ 23:34  | Blas Infante
 | Enviar