Lunes, 17 de diciembre de 2007
Fuimos muchos los que descubrimos nuestra identidad andaluza en el exilio a Madrid, Barcelona, Alemania y un largo etc?tera. Otros andaluces, tambi?n exiliados en el Norte de Africa, Oriente, Am?rica y otros Estados europeos, conocieron la hiel del desarraigo y la nostalgia. Todos mantuvimos nuestra Memoria indeleble de andaluces, y hoy es preciso una reflexi?n com?n.

Desde Andaluc?a, repartidos por medio mundo, expulsados por el hambre o el exclusivismo m?s intransigente, no fue, hasta mucho tiempo despu?s, cuando hemos descubierto que los andaluces fuimos sometidos desde 1.492 a un experimento de exterminio cultural, colonizaci?n y eliminaci?n premeditada
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El nuevo Estado que en esos a?os se constru?a ensa?? con nosotros lo que tambi?n iba a aplicar, paso a paso, secuencia a secuencia, en las tierras y Pueblos de Am?rica: las culturas, tradiciones, costumbres y creencias que conformaron la identidad de esos pueblos fueron destruidas y aniquiladas, como ya hicieron con nosotros, los andaluces.

En 1.492 y con la conquista de Granada se impone un nuevo modelo de desarrollo sobre nuestra Naci?n andaluza, desmantelando una econom?a que, a?n no siendo un paradigma de justicia, era suficientemente equitativa, y sobre todo, respond?a a las necesidades de la poblaci?n; se estigmatiza y humilla a nuestras gentes; se nos persigue, convirti?ndonos as? en los nuevos malditos (hablamos de eso que tan eufem?sticamente los pseudohistoriadores al uso han denominado "reploblaci?n).
Los mismos "historiadores" que han alimentado una de las manipulaciones hist?ricas m?s infames que se conocen: la invasi?n de los ?rabes y la posterior "reconquista".

Mucho tiempo ha transcurrido ya, y sin embargo, el mayor dolor no es el recuerdo de lo acaecido.- el tiempo ejerce aqu? su funci?n bals?mica.-, la mayor tristeza no est? en reconocer esta ignominia, la historia se sucede y sus mecanismos son a veces tan implacables como inapelables cuando ya han actuado; el estupor y la vehemencia surgen en nosotros al comprobar que el Estado espa?ol y sus representantes en Andaluc?a celebran grandes festejos en nuestros pueblos y ciudades en conmemoraci?n de aquellas lejanas y trist?simas fechas.

Que enorme habilidad han demostrado los poderes p?blicos utilizando el enga?o, acudiendo a la estafa hist?rica, manipulando las conciencias, ocultando la realidad, aplastando la imaginaci?n creadora...Ellos saben que el conocimiento ayuda a comprender y as? dedican enormes sumas de dinero a esconder la realidad. Tras los fuegos de artificio se disfrazan. Y sin embargo nuestra larga experiencia como Pueblo nos indica que tarde o temprano, los Pueblos aprenden y vuelven a preguntar, descubren tras el disfraz la Historia real. ?Qu? celebran?. ?Porqu? pasan por alto con el cretinismo propio de los necios, las realidades que configuraron nuestra identidad y soberan?a?. ?Acaso ignoran las certezas de injusticia y crueldad que se sucedieron y a?n hoy se suceden, y que averguenzan a todo el g?nero humano?. ?Celebrariamos acaso los andaluces la destrucci?n de la Alhambra o el hundimiento de la Giralda?. Que un pueblo culto como el nuestro, participe en actos que celebran la ruina y su propia decadencia, la p?rdida de su identidad, libertad y soberan?a, s?lo tiene un motivo: han matado nuestra memoria colectiva.

Reconociendo que los andaluces somos muy dados a celebrar con fastos y alharacas cualquier acontecimiento.- no dud?is que ello tambi?n lo hemos herededado de los que nos precedieron.-. ?Considerar?n acaso que nuestro Pueblo ha perdido irremediablemente su sentido de la dignidad, o m?s bien pretender?n con todo el fasto, parafernalia y pompa invertida, que ya nadie formule pregunta alguna sobre nuestra identidad y futuro?. Qu? raz?n ten?a nuestro antepasado Ibn Al-Jatib, el sabio historiador de Loja, cuando comentaba que los poderosos suelen promocionar espect?culos, cuanto mayores mejor, para hacer desaparecer la memoria, el conocimiento hist?rico.

Ahora Andaluc?a es conocida como "regi?n subdesarrolada". Tampoco la naturaleza escapa a esta labor destructiva, siendo esquilmada dia tras dia, (m?s nos valdr?a ser ciegos para no ver como esa verde alfombra de bienvenida que era, entre otras, la Vega granadina, est? desapareciendo palmo a palmo cubierta de alquitr?n y cemento). Nos resistimos a creer que nuestras gentes s?lo respondan ya, a esa extra?a combinaci?n de producci?n y consumo, que sus esp?ritus hayan abandonado toda referencia de vida, belleza y tolerancia; toda creaci?n de convivencia, todo esfuerzo de verdadera justicia...

Ya sabemos que lo que sucede en la lejan?a se olvida pronto, que es como si no existiera... Sin embargo, el que millones de andalus?es o andaluces sigan estando exiliados en tierras lejanas no significa que no existan, que sean extranjeros o forasteros. Que nuestra historia se pierda en el tiempo no significa que no sea tambi?n la de ellos. ?Vamos a celebrar el 2 de enero tambi?n el regreso de estos hermanos de origen andaluz y mosrisco?, ?vamos a conmemorar su recuperaci?n?, ? No!, van a conmemorar su expulsi?n, nuestro exilio hist?rico.

Las im?genes de convivencia y pluralidad que ocupan la parte m?s noble de nuestra Memoria como andaluces se nublan ante las noticias que a diario recibimos: cada vez existen m?s obst?culos, m?s impedimentos para que Andaluc?a vuelva a ser tierra de acogida; ahora todos, salvo los poderosos, somos extranjeros. El color de la piel, las creencias y los nombres se convierten en impedimentos para vivir en nuestra tierra ( qu? pronto se olvida lo que fuimos, Al-Andalus, qu? anacronismos de la sinraz?n celebrar la ca?da de un muro, elevando a un techo m?s alto otro).

Resulta desolador que un Pueblo que convirti? la noci?n de equilibrio en uno de sus ejes de convivencia pueda perder el sentido com?n. Hemos de reconocer la raz?n que asist?a al poeta granadino de religi?n jud?a Ibn Ezra, cuando insist?a que deber?amos tratar con calma, lo que con calma se ha de observar. Es probable que lo que denominamos "p?rdida del sentido com?n", no sea m?s que la p?rdida del sentido del rid?culo, y no precisamente por nuestro Pueblo, sino por sus gobernantes tan dados a tapar y esconder miserias, con enormes decorados de cart?n piedra.

Quiz?s, perteneciendo nosotros a un mundo de cultural inmemorial, estemos impedidos para intervenir en el destino de este momento, que tambi?n es nuestro. ?Acaso los andaluces hemos abandonado todo proyecto de Soberan?a, justo y abierto?. En nuestra tierra, no podemos consagrar toda la vida al recuerdo, es importante hacer memoria; recuperar la memoria dicen que significa tomar conciencia. Seamos audaces, no nos preocupe si dudamos, pues la duda es fecunda; si hemos de recuperar nuestra identidad y Soberan?a, comencemos, pues, a crear ese Proyecto m?ltiple y abierto que se nos neg?.

Lo perdimos todo, salvo la esperanza.
Lo perdimos todo, salvo el anhelo de proyectar en nuestros sue?os lo que la realidad nos impidi?.
Lo perdimos todo, menos el deseo de ser nosotros mismos.
Lo perdimos todo, menos el Sello de la grandeza
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Andaluc?a, enero 2.003
Antonio Lu?s Calder?n D?az
Coordinador y Portavoz Nacional de LIBERACION ANDALUZA
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Tags: Andalucía, Al-Andalus, conquista, reconquista

Publicado por NASOINAN @ 16:51  | Conquista de Andaluc?a
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