Lunes, 17 de diciembre de 2007
Por Ridwan Reichico Al-Andalus?
Andalus? exiliado en Solim?n (T?nez)
descendiente de la familia Nasr?
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Deb?amos entrar por Granada (1). En primer lugar, porque es nuestro ?ltimo recuerdo de Al-Andalus. Debimos entrar en ella por Adra, pero tuvimos que hacerlo por otro camino, un camino escogido para nosotros por nuestros hermanos, los hijos de nuestra tierra, las gentes de Andaluc?a, nuestros hermanos y amigos
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He aqu? que ahora volvimos a entrar en Granada atravesando otra senda, Gibraltar (2).

Apenas encontramos expresiones para mostrar nuestro agradecimiento a nuestros hermanos, por esta gran oportunidad hist?rica que nos ofrecen despu?s de cinco siglos de exilio, cinco siglos de extra?amiento, cinco siglos de deambular por diversas partes del mundo, expresi?n reciente de un pueblo para cuya crueldad es dif?cil encontrar semejanzas, despu?s de todos estos siglos he aqu? que nuestros hermanos andalus?es nos proporcionan la oportunidad de un encuentro con la tierra, con la madre, con la fuente, con Al-Andalus. Gracias a los hijos de nuestra tierra en com?n, a nuestros hermanos en el Islam, que Allah los premie con la mas bella de las recompensas.

Mi regreso de hoy a Al-Andalus, nuestro encuentro en ella, tiene significados de entre los cuales el m?s profundo de modo absoluto es que el exilio por largo que sea su duraci?n no mata la identidad, mientras la esperanza del retorno permanece solidamente en nosotros, y si en ese retorno depositamos nuestra fe. Estamos orgullosos de nuestra pertenencia y cargamos con la responsabilidad hist?rica de luchar por la causa del retorno a la tierra madre, Al-Andalus; que sepa as? la juentud de Andaluc?a, y la pr?xima generaci?n entre las gentes de esta tierra bondadosa, que el ser humano sin identidad hist?rica, es un hombre sin dignidad, y nuestra identidad andaluza es la isl?mico-andalus?.

Si la historia ha de servirnos de algo es para aprender. Cada andalus? hoy deber? aprender que nadie en el mundo habr? de bendecir la meta que nos hemos marcado salvo nosotros. No me refiero tan s?lo a los Estados, sino que vuelvo la mirada atr?s, al pasado, y aludo a la pasividad de los otomanos, cuando abandonaron a los moriscos, siendo esa Administraci?n isl?mica una potencia mundial tenida en cuenta; aunque, no podemos olvidar su auxilio a nuestros moriscos, pas?ndolos al Norte de Africa ( las primeras pateras ), cuando se les amenaz? y muchos de ellos rechazaron convertirse al cristianismo. Aunque esa actitud la consideramos humana y solidaria, fue una actuaci?n ya demasiado tard?a y sin duda los pol?ticos y militares otomanos pudieron haber hecho m?s antes de la caida de Granada en 1.492, pod?an y deb?an haber sido adalides de nuestra causa, haber ayudado a los andalus?es para que no perdiesen su tierra, en lugar de aplazar su ayuda cuando los acontecimientos ya se hab?an desencadenado. Debemos aprender de la historia, y debemos saber que quien no tiene algo no puede darlo, y que los derechos no los recupera sino el que los ten?a. Por ello, mi presencia hoy en Al-Andalus debe ser un compromiso y una fe en nuestra responsabilidad hist?rica ante las gentes de Al-Andalus.
Donde quiera que est? el lugar en la que nos hemos recogido en nuestro exilio, nuestras conciencias deben comprometernos, y nuestra obligaci?n m?s trascendente deber? ser el derecho que sobre nosotros tiene la tierra. Por mucho que el hijo se aleje de la madre, a ella le atan lazos indisolubles....ello nos ense?a el Islam.

Y esta responsabilidad ata?e en primer lugar al hijo que ha vivido toda su vida al lado de su madre, y aqu? me dirijo al Pueblo de Al-Andalus en general, y a los musulmanes andaluces en particular, y a?n m?s a la juventud andalus? en esta Andaluc?a errante en el sinsentido de occidente, aruinado espiritualmente, una juventud a la que espero que Allah conduzca al Islam; me refiero a esa juventud que nos rodea y que en muchos casos adivino un desinter?s grave en lo referente, a Al-Andalus, que incluso es posible en muchos casos puede llegar a suponer un rechazo a la causa de Al-Andalus. S?lo con la recuperaci?n de nuestra identidad, s?lo con la recuperaci?n de nuestra libertad, recuperaremos nuestra dignidad y repetiremos los logros de Al-Andalus, aquellos que hicieron de nuestra tierra una l?mpara civilizadora a cuya luz se ha encaminado el mundo hasta hoy; deberemos devolverle las l?grimas derramadas durante m?s de cinco siglos a nuestra tierra, s?lo entonces podremos considerarnos sus hijos.

Ridwan Reichico Al-Andalus?


(1) Ridwuan Reichico, ingeniero 44 a?os, descendiente directo de Boabdil.
Ha mantenido la llama encendida generaci?n tras generaci?n de sus antepasados y su compromiso con Andaluc?a. Vive en Soliman, (pueblo durante decadas de mayor?a andalus?) en T?nez

(2) Su primera visita a su Patria coincidi? con el 2 de Enero de 1989 y entr? por Algeciras recorriendo todas las ciudades importantes andaluzas y la ciudad andalus? de Murcia. En las hemerotecas de la ?poca queda constancia en sus multiples intervenciones ante la prensa, radio y tv
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Publicado por NASOINAN @ 20:44  | Conquista de Andaluc?a
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