S?bado, 22 de diciembre de 2007
Han pasado ya unos d?as, los suficientes para que desde una ?ptica lo m?s objetiva posible, (la objetividad absoluta, ya saben Uds. que no existe, siempre es subjetiva) se puedan y se deban hacer reflexiones sobre los resultados electorales del 14 de Marzo. M?s concretamente, en mi caso, una reflexi?n, no tanto, de los resultados obtenidos por, Asamblea de Andaluc?a, (ha perdido m?s de 4000 votos), por ser la organizaci?n m?s a fin a mis planteamientos, sino las causas de esos resultados.

Especialmente quiero hacer este reflexi?n, ya que en su d?a, como Coordinador General de Liberaci?n Andaluza, firm?, un comunicado en el que nuestra organizaci?n expon?a sus ideas y planteamientos, as? como la posible orientaci?n del voto andaluz; ideas y planteamientos que, a la luz de los resultados obtenidos, por los diferentes grupos de ?mbito andaluz, debemos de reafirmarla y reivindicarla sin pudor.


Quiero dejar claro tres cosas, primera, que este an?lisis es personal, segundo, que este an?lisis, no se basar? tanto, en el n?mero de votos obtenidos, por esos grupos, ya que es lo de menos, si no, lo que a mi juicio, impide que de una vez por todas despegue como fuerza emergente una organizaci?n nacionalista andaluza, tercero, que evidentemente, no pretendo, pues no soy nadie para ello, pedir responsabilidades pol?ticas, ni a personas ni grupos.

El 14 de marzo, en las elecciones andaluza, tres candidaturas pol?ticas de corte nacionalista, o regionalista, PA, PSA y Asamblea de Andaluc?a, concurr?an a las mencionadas elecciones auton?micas, no es la primera vez que esa circunstancia ocurr?a, pues ya en las elecciones del 86, tambi?n concurrieron tres formaciones de ?mbito andaluz, P.A. PSPA, partido fundado por Juan Carlos Benavides -con m?s de 25 mil votos- , proced?a del PSOE y actualmente es uno de los actuales dirigentes del PA, y Liberaci?n Andaluza (por cierto, el techo electoral de LA, pese a las distintas formaciones que han concurrido a las elecciones desde el 86, auton?micas, municipales y europeas, a las espa?olas nunca nos presentamos, solo ha sido superado una vez, mientras que el techo electoral al Parlamento europeo, a?n, no ha sido rebasado).

En aquellas elecciones, tambi?n hubo dispersi?n votos nacionalistas, como supuestamente ha ocurrido en ?stas. En aquellas, tambi?n hubo personas que los resultados obtenidos los achacaron, como hoy, al mal llamado voto ?til. Nada m?s cierto de la realidad, pues se han dado y se dan m?ltiples casos que indican todo lo contrario, como es el caso de distintas nacionalidades y regiones, donde ese mal llamado voto ?til, no influyeron ni influyen en los resultados de las formaciones nacionalistas o incluso regionalistas.

El problema es otro bien distinto; por un lado el bajo nivel de concienciaci?n que padece el Pueblo Andaluz, el casi nulo conocimiento de nuestro milenario pasado y la falta de reconocimiento de nuestras se?as de identidad nacional, propiciado, principalmente, por el poder centralista de nuestros dominadores, mediante la negaci?n de nuestros derechos hist?ricos, con una represi?n brutal, especialmente en el campo cultural e ideol?gico, y por otro, tal vez el m?s importante en la actualidad, nuestra incapacidad para hacer llegar a todos los andaluces, un discurso claro, concreto y especialmente diferenciador de las diferentes formaciones pol?ticas.
Es cierto que si entr?ramos en un profundo debate ideol?gico sobre la esencia del nacionalismo, podr?amos tener serias dudas sobre la esencia del ser nacionalista, pero desde mi punto de vista, especialmente desde la convicci?n de que no me encuentro en poder de la verdad absoluta y por tanto que no debo mirarme el ombligo, las ramas no me pueden impedir ver el bosque, por ello, debemos darnos una explicaci?n de la existencia de estas formaciones. ?Qu? ha pasado?. Evidentemente, lo que ha pasado es que PA y PSA, en t?rminos generales, son iguales, la existencia del PA, que guste o no, es un referente electoral de una amplia capa de la sociedad andaluza. Los resultados obtenidos, con una ley electoral m?s justa y en consonancia con la poblaci?n real andaluza podr?a haber obtenido mejores resultados, pese a su ambiguo programa pol?tico, tanto en el ?mbito reivindicativo como de concienciaci?n nacional, y PSA, m?s de lo mismo, lo que le ha significado, a lo largo de su historia, avances v retrocesos de gran importancia pol?tica para nuestra Patria.

Por otro lado, a estas elecciones del 14-M, concurr?a Asamblea de Andaluc?a, (federaci?n de partidos, de diferentes opciones pol?ticas, m?s la suma de Naci?n Andaluza). La federaci?n, con un mayor contenido ideol?gico sobre el nacionalismo andaluz y la lucha por la Soberan?a Nacional, por ello, desde mi modesto punto de vista electoral y organizativo, debe tener una lectura a parte. Es cierto de que los resultados electorales, han sido desiguales, e incluso que en t?rminos generales ha supuesto un retroceso, con respecto a otras convocatorias, y especialmente, se sigue sin superar el techo electoral de L.A, de 86, cuando por primera vez en la Historia de Andaluc?a, concurr?a una formaci?n independentista, tal como se recog?a, ampliamente, en los medios de comunicaci?n de la ?poca., por ello, estamos obligados a trazar unos esquemas de trabajo que posibilite los ajustes necesarios y el convencimiento colectivo, para que podamos seguir avanzando en la noble causa de la Reconstrucci?n Nacional.

Las viejas, nobles, dignas y a?n vigentes reivindicaciones marxistas, no pueden ser, en el caso andaluz, la ?nica o m?s importante arma del movimiento de liberaci?n nacional. Tampoco podemos caer, en la dedicaci?n exclusiva y excluyente de trabajar en los movimientos sociales, el marxismo, como teor?a cient?fica, junto a la potenciaci?n de los nuevos movimientos sociales, debe ser, en el caso del movimiento de liberaci?n nacional, complementaria a la tarea de concienciaci?n cultural de nuestro pueblo. Sin revoluci?n cultural, tendremos muy dif?cil alcanzar la soberan?a y la dignidad del Pueblo andaluz.

No es posible avanzar, ni un cent?metro, si nuestros esfuerzos, tanto humanos como econ?micos, no se canalizan y se concentran, casi en exclusividad, en el trabajo pedag?gico de la conciencia nacional. No basta llamarse nacionalistas; llevar banderas blanca y verdes, o pedir la soberan?a, la autodeterminaci?n e incluso la independencia nacional. La lucha de los nacionalistas andaluces, en los distintos frentes, sindical, ecol?gico, antimilitarista, juventud, mujer, etc., no tendr? mucha importancia "nacionalista" si estos frentes no son afines, ideol?gica y culturalmente, al nacionalismo andaluz y a su lucha por la Reconstrucci?n Nacional de Andaluc?a. Por ello, sin renunciar para nada en trabajar en estos frentes y sectores sociales, los nacionalistas andaluces debemos buscar la forma y el m?todo para iniciar la "revoluci?n cultural" que profundice en la conciencia colectiva y saque a flote el orgullo de ser y sentir en andaluz, y que por tanto, ser militante de movimiento de liberaci?n nacional, no es, ni puede ser, un hecho m?s, un grupo m?s; es y debe ser el ?nico capaz de transformar la realidad.

El nacionalismo andaluz es la ?nica ideolog?a capaz de poder aglutinar a todos los sectores del bloque dominado andaluz, de convertir a un conjunto sumamente estratificado y dividido, viviendo intensamente contradicciones que solo son secundarias, en un pueblo animado de una voluntad pol?tica de liberaci?n, en cuyo seno encontrar?n su identidad; sectores sociales, que en tanto que tales, carecen de ella; marginados, parados, j?venes, mujeres, etc. Igualmente, y dada la d?bil presencia de un proletariado industrial y la extremada estratificaci?n de la clase trabajadora y lo difuminado de la "frontera de clase" de estos (desde los j?venes parados, en su gran mayor?a, compartiendo con el "lumpen" ciertos h?bitos y modos de vida, hasta la llamada aristocracia obrera o los profesionales liberales, cerrados a la peque?a burgues?a). Es impensable y ut?pico cualquier proyecto de unidad organizativa de la clase obrera al margen de un proyecto, necesariamente, nacionalista, de unificar al Pueblo andaluz, de asumir como futuro bloque hegem?nico la Reconstrucci?n Nacional.

La actual conciencia cultural andaluza (heredera y sucesora de la cultura andalus?), m?s que oprimida, ha sido explotada, vulgarizada y prostituida para servir de coartada ideol?gica de lo "espa?ol", esto explica las dificultades de nuestro pueblo para superar la alineaci?n que esa expropiaci?n conlleva.

En nuestras manos esta el esfuerzo colectivo para que los nacionalistas andaluces, hombres y mujeres de conciencia, pasemos a convertimos en el referente pol?tico y social de la mayor?a de nuestros conciudadanos. Debemos tener como horizonte las pr?ximas convocatorias electorales, deben servirnos para avanzar, crecer e intentar conquistar parcelas de poder institucional, pues ese es el camino m?s corto para nuestro proyecto de liberaci?n social y personal.

"CONOCER NUESTRO PASADO, PARA CONQUISTAR EL FUTURO".

Los que estamos, como en mi caso, ya metidos en canas, y con alg?n que otro a?o en nuestras espaldas en la lucha por y para Andaluc?a, con m?s o menos acierto, siempre hemos entendido y seguiremos entendiendo que es fundamental que nuestro Pueblo conozca su pasado como paso previo a la conquista de nuestro futuro. Pero el drama, a mi juicio, el gran drama que hemos tenido y seguiremos teniendo los andaluces de conciencia, no me gusta denominarme nacionalista, es que no hemos sabido o hemos podido encontrar el m?todo que nos permitiera trasmitir nuestro legado hist?rico, imposibilitando la uni?n de todos los andaluces de conciencia -os puedo asegurar de que somos muchos m?s de los que nuestros enemigos piensan y menos de los que nos gustar?an ser- en un proyecto ilusionaste y determinante, a corto plazo, de la pol?tica andaluza.

Pero como indicaba anteriormente, y generalizando, como no podr?a ser de otra forma, tres son los aspectos fundamentales que nos han impedido avanzar: creer, de verdad, en nuestras posibilidades, la definici?n ideol?gica, real del futuro movimiento de liberaci?n nacional y las copias, el no entender que los andaluces no tenemos nada que copiar.
Desde mi modesta, pero dilatada experiencia, en el trabajo por y para Andaluc?a, desde los ?ltimos coletazo, del Sindicato Andaluz, a finales de los 70, primer embri?n del movimiento pol?tico organizado, pasando por Liberaci?n Andaluza, primera organizaci?n pol?tica, independentista andaluza, nacida a principios de los 80, pasando por el Frente Andaluz, Naci?n Andaluza y ?ltimamente AA, muchos hemos participado y muchos han quedado en el camino.

La mayor?a de nosotros proced?amos, con aciertos y errores, de desaparecidas organizaciones marxistas, otros, los menos, j?venes que se incorporaban por primera vez, pero a todos, el tiempo da y quita razones, nos falla el convencimiento en nuestras posibilidades en conquistar una Andaluc?a Libre y Soberana.

Pero para el autoconvencimiento de que es posible y real debemos conocer nuestro pasado, dec?a Blas Infante:

"Yo s? que el camino es largo y lleno de incomprensi?n y dificultades, pero sabed que a cada hombre que le hag?is llegar a conocer la historia de Andaluc?a; la personalidad de sus gentes, la manera de ser y entender la vida y la forma, sobre todo, de expresarla y desarrollarla, ser? una piedra firme de ese edificio que entre todos los andaluces, sin pol?tica falsa, sino con actuaci?n leg?tima del querer hacia el pueblo, tenemos que levantar limpiamente y hacerlo relucir, con los valores que son propios de nuestra cultura, para ejemplo de esta humanidad perdida, hoy, en el caos de su conformismo. Ser?, ser? entonces, cuando todos los andaluces conozcan su verdadera historia y esc?nica; cuando logremos llegar a obtener el poder necesario para exigir al respeto a nuestra personalidad, tan diferente de aquella que tratan de imponernos y, en cierta forma, la han hecho asimilar a nuestro desgraciado pueblo, indefenso y perdido, entre ambiciones de todo tipo, econ?micas, pol?ticas y hasta culturales, tratando de matar previamente la nuestra...".

La definici?n ideol?gica del Movimiento de liberaci?n Nacional ha sido, es y posiblemente seguir? siendo, por alg?n tiempo, el problema m?s grave, posiblemente y me atrever?a a asegurar, que debido a nuestra procedencia, nos ha impedido hacer un estudio en profundidad y con rigor de nuestro pasado, ha impedido adecuarnos a la realidad ideol?gica de Andaluc?a y para no ser yo quien la defina, transcribir?, la definici?n de Blas Infante, que dicho sea de paso, para algunos, no es mi caso, algunos nacionalistas andaluces parten de la lectura parcial de la obra de Infante; este, sobre la definici?n ideol?gica dec?a:
"Viva Andaluc?a Libre, de Europa?, concretando as? la desubicaci?n, el rechazo del nacionalismo andaluz de las ideolog?as y de los valores de la civilizaci?n europea de la que el capitalismo y el socialismo real son manifestaciones hermanadas.

Para el gobierno somos peligrosos, la izquierda recela tradicionalmente de nosotros. Para la Iglesia, somos la lujuria y el paganismo personificado; para el marxismo-leninismo, la indisciplina y el foco anarquista. Para la derecha, Andaluc?a es el campesino revolucionario, el traidor, Lorca, Machado, Alberti, etc, en definitiva, para los no andaluces y andaluces sin conciencia, el Folklore, etc.

Sin pretender entrar una pol?mica, debo afirmar, que desde L.A, siempre tuvimos, y seguimos teniendo las ideas claras. No voy a negar que en aquella ?poca, primero de los ochentas, existieran m?s nacionalistas, posiblemente muchos m?s que nosotros, pero a nosotros nos toco ser los primeros, con lo que creamos un hito en la historia: Fuimos los primeros en mostrarnos p?blicamente, a cara descubierta, en todos los c?rculos sociales, familiares, laborales, etc. etc. reclamando para nuestra tierra la Soberan?a y la Independencia para Andaluc?a, as? de claro y contundente, desde el respeto m?s absoluto a todo el mundo, pero teniendo claro nuestro discurso y nuestras reivindicaciones.

Cuando algunos de nosotros entendimos que ese proyecto abierto y tolerante que pretend?amos impulsar no era el instrumento m?s adecuado para acercarnos a otros andaluces, y al no poder reconducir el proyecto, no lo dudamos, y sin que se nos cayeran los anillos, entendimos que se hacia necesario aparcar el proyecto, y as? lo hicimos. Poco tiempo despu?s, en nuestro af?n por seguir quitando ramas y obst?culos, fundamos el Frente Andaluz de Liberaci?n, del que tambi?n tuve el honor de ser su Coordinador General, proyecto al que pudimos acercar a un reducido n?mero de j?venes nacionalista ajenos al anterior proyecto.

Los resultados del FAL, fueron todo un fracaso electoral, pese a la buena acogida en los medios de comunicaci?n. El an?lisis fue claro y concreto, quisimos dulcificar nuestro mensaje y eso no tenia espacio electoral, las conclusiones, tal vez equivocadas, creo que no, nos planteamos, con mucha ilusi?n y m?s voluntarismo, trabajar junto a compa?eros de diversos colectivos, para la construcci?n de la actual Naci?n Andaluza, por cierto, tambi?n tuve el honor y el privilegio de ser su primer Coordinador General.

Lamentablemente, al poco tiempo, los hombres y mujeres procedentes del FAL, fuimos abandonando paulatinamente la nueva formaci?n, ya que desde mi punto de vista, Naci?n Andaluza, en t?rminos generales no reflejaba el esp?ritu ideol?gico que nosotros entend?amos, sin que por ello, siempre que me lo pidieron, colabore con ellos.

Miren ustedes, los hombres y mujeres que hemos militado en el movimiento isl?mico andaluz y m?s concretamente de la Yama?a Isl?mica de Al-Andalus, hemos sido pioneros en muchas cosas, no somos mejores ni peores que nadie, pero siempre hemos dado la cara; fuimos los primeros abanderados de muchas reivindicaciones actuales: la disoluci?n del ejercito, el desmantelamiento de las bases extranjeras -incluida las espa?ola, la recuperaci?n de Gibraltar, la socializaci?n de la tierra y el agua, el mercado com?n, la lengua y por supuesto la Independencia, han sido reivindicaciones planteadas, sin ret?ricas, sin dobles lenguajes, no s?lo en papeles o en reuniones internas, sino en publico, a cara descubierta, como debe de ser, y todo ello, como en mi caso, sin renunciar para nada de mi pasado marxista leninista pensamiento Mao Se Tung.

En casi todos mis escritos he reivindicado, por activa y por pasiva, y seguir? reivindicando la necesidad de utilizar menos ret?rica y dar m?s pasos firmes de la b?squeda de unidad de acci?n que posibilite una alternativa social y pol?tica para los andaluces, por encima de tanta filosof?a, pues nuestro pueblo, en el que vivimos hoy, necesita propuesta claras y concretas, No se trata de la conquista del poder a cualquier precio, si no que nuestra Naci?n tenga una voz propia. En fin, podr?a poner cientos de ejemplos de todo cuanto he manifestado, pero les invito a visitar nuestra Web donde se encuentran expuestos nuestros planteamientos ideol?gicos, y una amplia hemeroteca, aunque falta mucho por insertar, donde poder consultar. Lo ?nico que pretendo, pretender? y posiblemente no lo lograr?, es que los que decimos llamarnos nacionalistas andaluces, nos dejemos de ?historias? nos quitemos las vendas de los ojos, el tap?n de los o?dos, como cantaban ?Gente del Pueblo? y dejemos de ser cabezas de rat?n de nuestras peque?as organizaciones, y convertirnos en cola de le?n.
Ese le?n que, desde el pleno convencimiento de nuestras necesidades vitales, pueda dar el zarpazo necesario en la lucha por nuestra Identidad Nacional y la Soberan?a.

Andaluc?a a 16 de marzo de 2004

A. Calderon D?az
Coordinador General de Liberaci?n Andaluza

Tags: Andalucía, Soberanismo, Independencia, Elecciones

Publicado por NASOINAN @ 17:30  | L. A. Opini?n
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