Domingo, 23 de diciembre de 2007

Mañana, día 4 de diciembre celebraremos el invierno en el que Andalucía y los andaluces de la utopía y el ensueño creyeron que era posible transitar por caminos de estrellas nuevas y horizontes prometedores para nuestra tierra. Hoy lamentablemente contactamos cómo seguimos siendo cola de ratón y nos encontramos inmersos en enormes carencias de necesidades sociales.

Hoy nuestra blanca y verde, como la mayoría de los símbolos que viven al poético calor de las ilusiones, se encuentra condenada al ostracismo institucionalizado. ¡Quimeras...!, flor exótica. Hija predilecta de la utopía, flor que brota en las praderas vírgenes de los ideales con sus pétalos sin entrenar. Pero nadie la cree. Porque desgraciadamente no existen sensibilidades lo suficientemente vigorosas como para mimarla, cuidar su desarrollo y verter sobre sus raíces el agua purificadora de la ilusión
...


Y es posible que en nuestra Andalucía haya ocurrido algo parecido, y aquellos andaluces que en su día entrevieron horizontes ilimitados y rutas de estrellas nuevas hayan perdido la brújula que les guiaba. Lo cierto es que a nuestra Andalucía la están llevando a la deriva. Pero afortunadamente, en esta hermosa hoguera que enciende llamas de esperanzas siempre quedarán rescoldos perdurables. Y las estrellas aunque se nos pierdan en el infinito, aunque el tránsito de los días y las noches pretendan borrarlas, siempre estarán ahí; como la esperanza, como los sueños de utopías, como nuestra lucha y nuestros anhelos, incluso cuando asoma el alba dispuesta a apartarlas de su camino, siempre quedará una; la última, la más rezagada, la que sigue brillando en nuestros corazones como el testimonio que nos alienta y nos dice que siempre queda el último clavo donde agarrarnos.

Mañana, 4 de diciembre, fallarán los de siempre, los de las promesas fáciles y demagógicas, los de la doble moral, los que nunca se comprometen a pesar que son los que más tienen que agradecer, los de las sonrisas fáciles y almas negras... pero estarán ¡los que nunca fallan! Son los de las farándulas, los fabricantes de ensueños, los solidarios, los que toman las calles por convencimientos altruistas y necesidades fraternales... Aquellos que para escalar las más remotas cúspides les basta el hilo de una estrella y una manifestación de injusticia.

Hoy, después de aquel histórico diciembre se impone la necesidad de afirmar que aún la sangre bulle por nuestras venas y que nuestros corazones palpitan al ritmo de nuestros principios intentando modelar bellas ideas y hermosas realidades, donde descansen nuestra identidad, cultura, civilización y progreso para todos.

Hoy quiero recordar las palabras de nuestro querido Carlos Cano, cuando gritaba:
"Hay que terminar con esta puta del Sur, la que devora a sus hijos como Saturno. La del paro, la droga, la de la ignorancia, la de las pateras, la de los muertos en el mar, la de los sin techo, la que le pone una vela a Dios y otra al diablo, la de la humillación y el conformismo..."

Y recordarle que llegará un día en que tendremos que lamentar no haber sido más libres, más fuertes... Y cuando ya no quede nada por defender. Cuando sólo las estatuas de sal anden entre las ruinas de lo que fuimos, espero y deseo que las nuevas generaciones recuperen nuestra identidad como pueblo, la emoción, la conciencia y el firmamento... y lo arroje contra la inmundicia de este injusto mundo (cada día más globalizado e inhumano) para derrumbarlo y hacerlo desaparecer con la finalidad de conquistar un futuro más esplendoroso para todos.

Francisco Flores Prieto.
Jerez, 3 de diciembre de 2.005


Tags: 4 Diciembre, Andalucía, Nacionalismo, Carlos Cano

Publicado por NASOINAN @ 11:59  | 4 de Diciembre
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