Martes, 25 de diciembre de 2007
Ibn Hayy?n, ?pr?ncipe de los historiadores cordobeses?, cierra de modo espl?ndido la actividad de los cronistas cortesanos de los Omeyas andalus?es. En este marco y como broche de oro, junto con Ibn Hazm, debe ser considerado.

La historiograf?a cordobesa y los ideales omeyas
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Con las riendas del poder en sus manos, desde la proclamaci?n de Abd al-Rahm?n I en el a?o 138 H. a.d. 756 L.J.C. los Omeyas cordobeses impulsaron la actividad de un c?rculo de cronistas a su alrededor. Estos cronistas escribieron la historia de Al-Andalus desde el punto de vista del objetivo pol?tico omeya, configurado muy pronto, como todo Estado o dinast?a configura los suyos. En el caso de los Omeyas cordobeses, tales objetivos giraban alrededor del centralismo, opuesto a las continuas tendencias centr?fugas de los diversos localismos y de los heterog?neos elementos que constitu?an las poblaciones de al-Andalus. Los cronistas cordobeses, como hacen todas las historiograf?as oficiales, convirtieron las razones de Estado en ideales incontestables, exaltaron el derecho prioritario de los Omeyas para ejercer el poder supremo en todo al-Andalus y los justificaron a trav?s de una presentaci?n elogiosa de los soberanos de esta dinast?a

Los cronistas de los siglos III y IV - IX y X.

Las noticias hist?ricas sobre al-Andalus se trasmitieron de forma oral hasta el siglo III / IX, en que aisladamente empiezan a escribirse, sin prop?sito a?n de componer una cr?nica con tales noticias, sino de engarzarlas con tradiciones en el Din, precisiones jur?dicas y datos biogr?ficos. De este tipo de obras s?lo se ha conservado la del polifac?tico Ibn Habib (m. 238 / 852), viajero a Oriente, y por ello no comprometido en el elogio de la dinast?a cordobesa.

Bien distinta fue la posici?n de Tamm?m b. Alqama (m. 283 /896), visir de tres emires omeyas y autor de un poema hist?rico con referencias hasta finales del reinado de Abd al-Rahm?n II. Seguramente en esta pieza, hoy perdida, las l?neas de la historiograf?a cortesana brillar?an entre versos ditir?mbicos.

Ya del siglo IV / X ser?a una obra que s? nos ha llegado y que, de modo significativo, se titula Ajb?r maym?cafi fath al-Andalus wa-dikr umar?i-ha, rahimahum All?h, wa l-hur?b al-w?qica bi-h? bayna-hum il? duj?n Abd al-Rahm?n b. Mucawiya wa tagallubi-hi alay-h? wa mulki-hi f?-h? huwa wa wuldi-hi?, es decir, Colecci?n de tradiciones sobre la conquista de al-Andalus, sobre sus emires, que All?h se apiade de ellos, y las guerras que ocurrieron hasta de Abd al-Rahm?n b. Mucawiya y c?mo se impuso y logr? reinar en ella, y despu?s su descendientes?

En el siglo IV / X culmina el poder de esta dinast?a, con los califatos de Abd al-Rahm?n III y de su hijo al-Hakam II, gran mecenas cultural. La actividad literaria se hace m?s concreta. Ya se escriben cr?nicas hist?ricas en cuanto tales. La mayor?a de sus autores son clientes de los omeyas, apaniguados suyos, que ni fueron ni pod?an ser imparciales. Su centro de inter?s es el soberano, su corte y su actividad, a?o por a?o.

As? escribe Q?sim b. Asbag, muerto en C?rdoba el a?o 340 / 952, un Tratado sobre los insignes m?ritos de los omeyas. Hoy, este libro no se conserva, pero su t?tulo es bien claro y sabemos que Q?sim descend?a de un cliente del califa omeya al-Wal?d.

Ahmad y su hijo Is? al-R?z? eran miembros de una familia afincada en C?rdoba durante el siglo II / IX, y que prosper? gracias al favor de la dinast?a. Sus cr?nicas hist?ricas se han conservado en largos p?rrafos que citan otros autores posteriores, y que nos permiten ver su af?n por la causa omeya.

Tambi?n el cordob?s fue el enciclopedista Ibn Abd Rabbihi, descendiente de un liberto del emir His?m I. En sus versos cant? a varios soberanos omeyas, y en la introducci?n a un poema sobre las gestas b?licas de Abd al-Rahm?n III, incluy? referencias elogiosas a toda la Casa reinante.

Implicado tambi?n con la dinast?a estaba Ibn al-Qutiyya, muerto en C?rdoba, el ?hijo de la Goda? Sara, nieta de Witiza, casada con el cliente de uno de los califas omeyas de Damasco. Su historia, desde la conquista hasta la ?poca de Abd al-Rahm?n III, deja patente sus fervores pol?ticos pro-omeyas.

En tiempos del erudito califa al-Hakam II, escribi? una Cr?nica su secretario Ar?b de C?rdoba, que as? se expresa sobre Abd al-Rahm?n III: ?Fue el m?s piadoso de todos los pr?ncipes de los Creyentes, de todos aquellos que condujeron a sus s?bditos por la V?a de la Verdad. Super? en excelencia a los m?s eminentes personajes del Oriente y del Occidente?.

El cambio del siglo V / XI

Hasta aqu? hemos mencionado ocho obras, producto de la historiograf?a cortesana de los omeyas cordobeses. Todas ellas procuran ocultar las horas negras de aquella dinast?a. Pero ?sta entra en crisis a finales del siglo IV / X, para caer aparatosamente en el a?o 1031. El centralismo hab?a saltado en pedazos, y m?s de una veintena de reinos fragmentados, las llamadas taifas, se repartieron el territorio de al-Andalus. Todav?a en ?poca del dictador Almanzor, (muerto en 1002), se escribe una historia controlad?sima, como es la significativamente titulada al-Ma?atir al-camiriyya (Gestas amir?es), obra de Ibn Asim, que s?lo conocemos por referencias. Pero los historiadores del siglo V / XI, la ca?da del califato omeya y la fragmentaci?n de las taifas, pudieron exponer con m?s claridad algunos episodios desfavorables, antes disimulados.

Entre estos historiadores del siglo V / XI sobresalen los cordobeses Ibn Hazm e Ibn Hayy?n. Lo curioso es que ambos defienden sobre todo la causa omeya y que, por situaci?n familiar y personal, se encuentran como los cronistas anteriores, implicados en los ideales ?legitimistas?. Ambos descend?an de clientes de los omeyas, pero su dolor por la desaparici?n de esta dinast?a les lleva, en buena parte, a enfocarles con cierto verismo, como si intentaran explicarse su ca?da a trav?s de sus defectos y errores. Hasta un l?mite, los soberanos de C?rdoba recobran su dimensi?n real, porque Ibn Hazm e Ibn Hayy?n al trazar sus retratos, ponen tambi?n algunas pinceladas de sombra. Algunas de sus intrigas y cr?menes se expresan con claridad ahora. Por ejemplo, Ibn Hazm cuenta como el emir Abd All?h fue responsable de la muerte de su hermano al-Mundir: los cronistas al-Raz?, antes citados, lo hab?an ocultado. Ibn Hayy?n fustiga a los ineptos pretendientes omeyas de su tiempo, mas son cr?ticas que nacen de una frustraci?n, no de un sentimiento antidin?stico.

El balance a favor de los omeyas cordobeses protegidos por un c?rculo de cronistas que ellos mismo impulsaron es, a pesar de todo, muy positivo. No es de extra?ar que, cuando a?n queda un h?bito de vida al Islam de al-Andalus entre moriscos granadinos del siglo XVI, ?stos rememoren un pasado nost?lgico y se alcen junto a un supuesto descendiente de los Omeyas, que se hac?a llamar Aben Humeya.

Esa presentaci?n positiva de los Omeyas de C?rdoba fue obra, pues, de la historiograf?a cortesana, dentro de cuya actividad hay que encuadrar a Ibn Hayy?n, aunque ?ste resulte la cima de toda aquella actividad cronista, por sus dotes como historiador, y aunque suponga una variaci?n dentro de los esquemas de tal historiograf?a. Interesado en explicar la ca?da del Califato, indaga y presenta todos los actos realizados por aquella dinast?a y no s?lo los que conven?an a su buena imagen.

Ibn Hayy?n: vida y obra

Sin olvidar estudios anteriores, cuya validez permanece, como el de Emilio Garc?a G?mez, A prop?sito de Ibn Hayy?n. Resumen del estado actual de los estudios hayyan?es con motivo de una publicaci?n reciente, hay que se?alar la reciente cosecha de trabajo sobre Ibn Hayy?n. Entre ellos destacan: la excelente introducci?n de Mahm?d Al? Makk? a su edici?n del tomo 2? del Muqtabis; el estudio Ibn Hayy?n al-andalus?, mu?arrij al-yam?a por Ihs?n Abb?s y otros en sus Dirasat f? l-adab al-andalus?; el preliminar de Pedro Chalmeta a la edici?n del tomo quinto del Muqtabis y su Historiograf?a medieval hispana: ar?bica; el estudio de Abd All?h Yam?l al-D?n: Abu Marw?n Ibn Hayy?n: amir mu?arrij? l-Andalus: manzilatu-hu wa-kutubu-hu, minhayu-hu l-ta?rij? wa-mas?diru-hu. Todos estos trabajos contienen informaci?n muy detallada sobre la vida y obra del gran historiador cordob?s y a ellos remitimos.

Muy recientemente ha vuelto a considerarse, de forma pormenorizada, cu?ndo redact? Ibn Hayy?n el Muqtabis el Mat?n. Respecto a este ?ltimo, ha podido comprobarse que, seg?n todos los indicios, la redacci?n del Mat?n fue haci?ndose por partes, seg?n avanzaba la propia vida de Ibn Hayy?n, el cual el cual ya no realizar?a una versi?n org?nica de todas ellas, que recibieron t?tulos propios, lo que a veces ha llevado a interpretarlas como obras independientes: tal ocurri? con las noticias dedicadas por Ibn Hayy?n a los cad?es de C?rdoba, que aparecen aludidas como ?libro? (kit?b) por Ibn al-Abb?r en su Takmila, cita que no pas? inadvertida a M. Makki en su magnifico pr?logo, antes mencionado, y que es m?s precisa que otra del mismo Ibn al-Abb?r desde hace tiempo evidenciada por F. Pons Boigues, y por ?l utilizada para otorgar entidad a ese ?libro? sobre los cad?es , que Makk? tan s?lo considera una parte de Mat?n, en lo cual creo que lleva raz?n. Sin embargo, hubiera podido demostrarlo mejor aludiendo a las referencias de Ibn Said en el Mugrib al kit?b al-qud? de Ibn Hayy?n, pues bien sabida es la frecuencia con que Ibn Said utiliza la palabra kit?b para designar un mero apartado o cap?tulo.

Con esta cita, quiero pasar a plantear algunas cuestiones sobre las biograf?as de cad?es en al-Andalus, entre ellas las trazadas por Ibn Hayy?n, parte de las cuales, conservadas en el Mugrib de Ibn Said, traducir? luego en el ap?ndice final.

Las biograf?as de cad?es en al-Andalus

No sabemos con exactitud cu?ndo ni de que modo comenzaron a reunirse en al-Andalus las noticias sobre los cad?es, pero existen referencias a que unos apuntes sobre ellos circulaban en tiempos del califa al-Hakam II (350 / 961- 366/ 976), porque al ofrecer la biograf?a de Abu Muhammad Musab b. Imr?n, cad? de C?rdoba en tiempos de His?m I (172 / 788 ? 180 / 796) y de al-Hakam I (180 / 788 ? 206 / 822), indica Ibn al-Farad? (351 / 962 ? 403/ 1013) lo siguiente: ?He le?do un libro (kit?b) que me entreg? Ahmad b. Abd All?h b. Abd al-Rah?m, y que llevaba una apostilla de pu?o y letra del Pr?ncipe de los Creyentes al-Mustansir bi-ll?h (al-Hakam II), tenga All?h piedad de ?l, sobre los jueces de al-Andalus??, observaci?n que repite el mismo Ibn al-Farad? en la biograf?a de Yaz?d b. Surayj, cad? de C?rdoba en tiempos de Abd al-Rahm?n I (138/756-172/788), cuando indicaba: ?Hall? sobre esto en un libro (kit?b), que me procur? Ahmad b. Abd All?h b. Abd al-Rah?m, con noticias sobre los cad?es de los soberanos de al-Andalus, y donde hab?a una apostilla de pu?o y letra de al-Hakam (II), el Pr?ncipe de los Creyentes?. Debemos precisar ahora que estos apuntes deben ser otros que los reunidos por Ahmud b. Abd al-Barr, a quien Ibn al-Faradi cita siempre de modo expl?cito

El impulso por reunir noticias sobre los cad?es de al-Andalus, debi? de partir del futuro califa al-Hakam II desde antes de su subida al trono, pues al-Jusan? refiere una an?cdota sobre el cad? de Abd al-Rahm?n II (206/822 ? 238/852),Muda b. Utm?n, cuyo ? autor ?seg?n al-Jusan?- la cont? y a?n escribi? para mand?rsela al pr?ncipe heredero (al-Hakam II), especificando que era fulano hijo de fulano el que la contaba, tal como la hab?a o?do referir a su padre?.

De tiempo de Al-Hakam II data, precisamente, la m?s antigua colecci?n biogr?fica sobre los cad?es de C?rdoba que haya llegado completa a nuestros d?as: el Kit?b al-qud? bi-Qurtuba, obra de Muhammad al-Jusan?, originario de Qayraw?n, avecindado luego en C?rdoba, donde muri? en 361/971.

En este primer libro completo de que disponemos sobre los cad?es de C?rdoba hasta el a?o 358/969, sabemos que al-Jusan? aparte de acta y documentos de los archivos cordobeses, y aparte tambi?n de informaciones orales, utiliz? algunos escritos o apuntes biogr?ficos sobre los cad?es de C?rdoba, aunque curiosamente casi no dice nada de sus autores, t?tulo o caracteres de tales escritos, que en su mayor?a dan la impresi?n de haber sido cr?nicas hist?ricas. Es l?stima que al-Jusan? no mencione de modo m?s expl?cito sus fuentes, porque ello podr?a iluminarnos sobre los or?genes en al-Andalus de las complicaciones biogr?ficas de cad?es, entre otras categor?as pr?ximas de personajes, que empezaron a componer en al-Andalus desde finales del siglo III de la H?gira, IX de nuestra Era.

En concreto sobre biograf?as sobre al faqu?es y cad?es, ya en los a?os centrales del siglo IV/X, se escribi? en C?rdoba una obra valiosa, que fue seguramente la primera sobre ese tema, ya con una indudable entidad, seg?n podemos deducir a partir de los fragmentos reproducidos en otras fuentes y, especialmente, en el Muqtabis de Ibn Hayy?n. El autor de tal obra valiosa fue Ahmad b. Abd al-Barr, de quien Ibn Farad? trae una biograf?a, en la cual alaba como alfaqu? sobresaliente, versado en el hadiz y perito en versos saberes, que muri? en C?rdoba, en prisi?n en el a?o 338/950. Parece que la gravedad de los sucesos que le llevaron a la muerte, influyeron en la reiterada de la circulaci?n de la obra de Ibn Abd al -Barr por alg?n tiempo, hasta despu?s de la muerte de al-Hakam II, y s?lo vemos reaparecer fragmentos entonces, como ocurre en el Muqtabis, donde Ibn Hayy?n recoge, por extenso, citas textuales de la obra de Ibn Abd al-Barr sobre los cad?es de Abd al-Rahm?n II. Tambi?n Ibn al-Farad?, muerto en 403/1013, aprovecha muchos de sus datos, le cita unas ciento treinta veces y lo destaca en su introducci?n como antecedente de su obra. Por su parte Ibn Sa?d (m 685/1286) en su Mugrib, toma sus noticias sobre los veinticuatro cad?es de C?rdoba de que se ocupa, desde tiempos de Abd al-Rahm?n I hasta Abd al-Rahm?n III, directamente del kit?b al-qud? de Ibn Abd al-Barr. Tambi?n conocemos pasajes de esta obra a trav?s de al-Nub?h?

Los cad?es en C?rdoba durante el siglo V / XI, seg?n Ibn Hayy?n.

Tras estos antecedentes de obras biogr?ficas sobre cad?es, aparece el conjunto de datos sobre los cad?es ?de la fitna? reunidos por Ibn Hayy?n, y conservados por Ibn Sa?d. Son datos sobre nueve jueces de C?rdoba en el periodo. Comprendido entre los a?os 400/1010 y 456/1064. He traducido estos textos de Ibn Hayy?n en el ap?ndice final de este trabajo. La cuesti?n que se plantea ante ellos es si formaron parte o no de una obra independiente del gran historiador cordob?s sobre los cad?es de C?rdoba, pues en algunas fuentes se cita ese Kit?b al-qud? de Ibn Hayy?n. Ya Mahm?d Al? Makk? pens? que carec?a de entidad aislada y que sus noticias sobre cad?es formar?an parte del Mat?n. Esa misma opini?n mantengo en un art?culo reciente, argumentando adem?s la costumbre de las fuentes de mencionar como libro (kit?b) un mero apartado o cap?tulo.

Para terminar esta introducci?n y antes de presentar las traducciones de los textos de Ibn Hayy?n sobre los jueces de C?rdoba a comienzos del siglo V / XI, aludir? brevemente al agudo sentido cr?tico del historiador cordob?s, manifestado tambi?n en estos textos que presentamos. En ellos la informaci?n exacta de los datos va profundizada por un juicio directo de Ibn Hayy?n sobre los dram?ticos acontecimientos, la decadencia de la instituci?n judicial en aquellos terribles a?os de la guerra civil y el contraste que ofrecen algunos cad?es, todav?a dignos y sabios en aquellos tiempos, como Yahy?b b. W?fid, al que Ibn Hayy?n elogia porque ?nunca se hab?a visto a nadie m?s entero que ?l en su aflicci?n?. Es pues, esta categor?a historiadora, entre la exactitud de sus referencias y la reflexi?n sobre los acontecimientos, lo que sit?a al gran cronista cordob?s en una de las cimas de la historiograf?a no s?lo andalus?, sino universal. Ya lo vio tambi?n con su perspicacia extraordinaria, ese otro grand?simo historiador que fue Ibn Jald?n, quien dijo as?: ?Los acontecimientos acaecidos al g?nero humano han sido objeto de m?ltiples historias de pueblos y de Estados a lo largo de los siglos. Pero que gocen de reconocimiento y autoridad y contengan con exactitud lo transmitido por sus antecesores no abundan. Entre estos ?ltimos se encuentra Ibn Hayy?n, el historiador de al-Andalus y del Estado omeya?(Otros historiadores) se conforman con dar una sucesi?n de hechos, conservando relatos verdaderos y falsos y una lista de nombres de la familia dirigente, pero no mencionan cual fue su origen, ni las causas que motivaron su encumbramiento ni las que ocasionaron su decadencia?. En Ibn Hayy?n una explicaci?n profunda, en cambio, nos sit?a en las interioridades de los hechos.

Tags: Al-Andalus, Andalucía, Historia, andalusíes

Publicado por NASOINAN @ 17:02  | Biografias
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