Martes, 25 de diciembre de 2007
Un granadino en Marruecos (m. 987 / 1579)

La emigraci?n andalus? al Magreb tiene , como es sabido , dos per?odos de singular importancia . El primero , motivado por los desplazamientos de poblaci?n que supone las grandes conquistas cristianas del siglo XIII , ha sido ya en este coloquio , objeto de dos comunicaciones . El segundo , que se produce entorno a la ?ltima etapa y definitiva extinci?n del reino de Granada ( sobre el que ha versado la comunicaci?n precedente ) es a?n m?s considerable y hace que los andalus?es cobren , sobre todo en Marruecos , una importancia de primera plana . Esta emigraci?n de los siglos XV y XVI , as? como su relevancia social , cultural y pol?tica en las tierras de allende del Estrecho , est? a?n por estudiar de una manera sistem?tica
.


Aqu? voy a intentar examinar algunos aspectos de esta emigraci?n a trav?s de la trayectoria biogr?fica de uno de aquellos granadinos , vida ejemplar , arquet?pica y por lo tanto ?nica , extraordinariamente ilustrativa de la peripecia de los exiliados , as? como de algunos aspectos de lo que su llegada y asentamiento supone en la historia de Marruecos.

Las fuentes ?rabes contempor?neas , y en especial los diccionarios biogr?ficos , aportan datos de un sin n?mero de personajes y familias de andalus?es , a veces verdaderas dinast?as de letrados y hombres de religi?n en Tetu?n , Sasawin , Rabat , Sal? , Al - Qasr al - Kabir , Marrakus , pero sobre todo en Fez , en cuya vida intelectual y pol?tica desempe?aron un papel de primera importancia . Estas familias , pertenecientes a las clases dirigentes y econ?micamente acomodadas del Reino de Granada , hab?an emigrado a lo largo del siglo XV o en los a?os en torno a 1492 . No voy a ocuparme ahora de ninguno de sus miembros . El personaje de que voy a tratar pertenece a la migraci?n que se produce entre la rebeli?n fallida de 1501 y la guerra de las Alpujarras de 1570, emigraci?n de artesanos , labradores , campesinos y clases bajas urbanas , cuyo desarraigo se hace en las circunstancias mas duras y cuya inserci?n en la sociedad de acogida , es m?s conflictiva . Entre otras cosas , esta emigraci?n increment? el potencial b?lico de Marruecos e hizo m?s violenta y m?s activa la guerra del corso.

Uno de los campos en que m?s patente se hace el aporte andalus? a partir de la segunda mitad del siglo XV es , en general , en todo aquello que tiene que ver con la guerra . Por razones esenciales : en primer lugar , porque los superiores conocimientos t?cnicos militares , desde la estrategia a la fabricaci?n de armas e ingenios , hacen a los andalus?es singularmente competitivos , cuando no ?nicos e irremplazables . De hecho , importan al Magreb t?cnicas y t?cticas de la Pen?nsula Ib?rica . Y en segundo lugar , por su belicosidad extrema y su gran combatividad fomentadas por el desarraigo , consecuencia de la emigraci?n y por el rencor hacia los habitantes cristianos de la Pen?nsula Ib?rica . Caracter?sticas ambas que el buen conocimiento de las regiones costeras de aquellas y de la lengua castellana , hac?an particularmente eficaces . Como sus alienaciones o sus lealtades pol?ticas en la nueva patria no est?n siempre claras ni en cualquier caso , muy profundamente enraizadas , en m?s de una ocasi?n esta eficacia guerra se convirti? en armas de doble filo para los gobernantes magreb?es.

Las relaciones de los andalus?es con la guerra pueden dividirse en dos apartados por otra parte y como tendremos ocasi?n de ver , entretejidos:

1.- Actividades espont?neas o fuera del control del estado aunque con autorizaci?n m?s o menos t?cita de ?ste . Desde sus asentamientos , geogr?ficamente situados en lugares de la costa Norte , o cercanos a ellas , los andalus?es se defienden de los ataques de las tribus ?rabes locales al tiempo que hostigan de manera sistem?tica las cercanas plazas castellanas o portuguesas . El caso bien conocido de al - Mandari , que solicit? permiso al sult?n Wattas? de Fez para fortificar Tetu?n , entonces medio despoblado y derruido , se repite en una infinidad de lugares menores . Baste como ejemplo Tazuta , cercano a Melilla , donde seg?n M?rmol , ? un moro Andaluz de los que se pasaron del reino de Granada la pidi? al rey de Fez y la reedific? y pobl? de moros andaluces que av?a llegado consido y desde all? hazia siempre guerra a los christianos de Melilla y de Ca?a?a ? o de Azg?n , ? sierra en la provincia de Cuzt ? repoblada y hecha fuerte por ? Andaluzes , gente bellicosa , y tienen m?s de seys mil hombres de pelea y algunos cavallos y vallesteros y escopeteros de a pie ? , noticias semejantes se tienen de Targa , en la costa cercana a Safsawin , de Camis Metgara ? a cinco leguas de Fez ? , de Sofroy en Cuzt , etc. Recientes prospecciones arqueol?gicas en la costa Norte de Marruecos y en torno a una serie de torres y fortificaciones costeras entre Safsawin , Wadi Law y Abu Ahmad , parecen indicar que tales torres fueron construidas por andalus?es imitando la concepci?n y la construcci?n del sistema de vigilancia del reino de Granada.

Tambi?n en la costa atl?ntica hab?a andalus?es asentados y las cr?nicas portuguesas recogen m?ltiples episodios menores , en torno a Arcila y Larache , de ataques de granadinos y andaluces , entregados , por su cuenta y riesgo a su peque?a guerra de desgaste y hostigamiento continuo.

El fen?meno no es exclusivo de Marruecos , como prueban las fuentes y documentos castellanos es el m?s representativo y creo que es ilustrativo citar el texto de M?rmol a su respecto , que le convierte en un ejemplo arquet?pico . Sargel :
? Estuvo m?s de trezientos a?os despoblada hasta que aviendo ganado el Catholico rey don Hernando la ciudad de Granada en el principio del a?o del se?or mil y cuatro cientos y noventa y dos , se passaron muchos de los Moros que vivian en aquel reyno de Berber?a y la comen?aron algunos dellos a poblar reparando solamente el castillo y aquella parte de casas que hallaron m?s commodas para su vivienda y de dia en dia se aydo poblando todo aquel llano de Mud?jares , Andaluzes y Tagarinos , hombres ingeniosos y valientes que tienen muchas y muy buenas tierras de labrar y grandes pagos de olivares y vi?as dentro de los muros antiguos y an puesto cantidad de moreras para la cr?a de la seda que es su principal grangeria por que la tierra es muy buena para ella y se an hecho m?s de cinco mil casa donde ay de ordinario m?s de mil escopeteros y vallesteros de los vezinos"

Todas las fuentes que recogen noticias acerca de los lugares de andalus?es ponen de manifiesto , tanto su belicosidad y su defensa de la costa como su decidida vocaci?n agr?cola, principalmente la horticultura y el cultivo de ?rboles frutales , del olivo del cual extraen aceite , ca?a de az?car , c??amo , lino , pero sobre todo seda . Todo ello , pues , dentro de la m?s fiel tradici?n granadina . Tambi?n hacen relaci?n constante a repoblaci?n de lugares despoblados y semiderruidos y a su necesidad de defenderse de las tribus locales . Conviene situar estas noticias en su contexto para hacerse cargo del alcance que pueden tener estos datos . En la primera mitad del siglo XVI el litoral marroqu? estaba pr?cticamente bloqueado por la ocupaci?n castellana y portuguesa y asolado por las continuas expediciones y entradas que los cristianos realizaban tanto desde sus plazas como desde la propia Pen?nsula . Este factor redunda sobre las pestes ( la m?s famosa y devastadora de las cuales tuvo lugar en torno a 1521 ) y una serie de Sequ?as en producir una tremenda despoblaci?n en todo el Norte de Marruecos , con el consiguiente abandono de amplias zonas agr?colas y la intensificaci?n del nomadismo m?s o menos depredador . El aporte andalus? es pues , en todos estos sentidos ( repoblaci?n , defensa de la costa , recuperaci?n de zonas agr?colas ) el ?nico que contrapesa un balance devastadoramente negativo.

Pero adem?s de guardar la costa de ataques cristianos y de hostigar fronteras y presidios , los andalus?es se dedican al corso . Tanto por deseo de lucro , ya que el corso es una actividad cuasicomercial universalmente practicada en el Mediterr?neo , como por practicar la guerra santa en contra de los cristianos de la Pen?nsula Ib?rica , contra los que guardan resentimiento y deseos de venganza . Pero sobre todo y en el periodo que nos interesa , esta actividad corsaria obedece tambi?n a la necesidad de organizar el transporte clandestino de mud?jares y moriscos a tierras norteafricanas.

Hay que recordar que desde los primeros tiempos de la conquista , los castellanos hab?an autorizado la marcha legal de la poblaci?n vencida , previo pago de unos derechos de salida y tr?nsito que solo las clases pudientes pod?an satisfacer . Para el resto , esto grav?menes y una serie de presiones indirectas por parte de los vencedores hac?an que la emigraci?n resultase ilusoria . El tr?fico clandestino se generalizar? a partir de 1500 y es particularmente intenso en torno a los a?os 1570-73.

En cualquier caso , est? suficientemente demostrado ( y es uno de sus aspectos m?s conocidos ) el incremento que supusieron y la virulencia que inyectaron en la guerra del corso , dirigida sobre todo contra naves y contra costas espa?olas . Estudios recientes han puesto de manifiesto los efectos que el acoso constante de los piratas tuvo sobre algunas zonas espa?olas.

2.- Los andalus?es participan adem?s en la : ? guerra oficial ? llevada a cabo por el Estado , tanto integrando cuerpos del ejercito regular como dedic?ndose a la fabricaci?n de armas e ingenios de guerra.

Existen menciones de cuerpos de ejercito integrados por soldados andalus?es desde la ?poca marin? , principalmente ballesteros , que pasaron a ser arcabuceros y artilleros en tiempos wattas?es . Muhammad al - Sayj , el primer sult?n sa?d? , emprendi? una serie de esfuerzos para mejorar y modernizar el ej?rcito , entre los cuales se inclu?a el alquiler de hombres de infanter?a que supieran usar armas de fuego . Esta infanter?a era en su mayor?a andalus? . Pero es su hijo Abd ?Allah el que recurre por primera vez al reclutamiento sistem?tico de andalus?es emigrados , con los que form? un poderoso yays al-nar al que me referir? m?s abajo.

No s?lo la artiller?a y la arcabucer?a pasa a estar en manos de los andalus?es . Desde el siglo XIII la t?cnica del sitio es especialidad andalus? ) , as? como la fabricaci?n de ingenio de guerra . Los diccionarios biogr?ficos recogen ejemplos como el de Muhammad ibn ?li al-Hayy al-Isbili , un mud?jar de la ciudad de Sevilla instalado en Fez , experto en ingenier?a ( hiyal al - hidasa ) especializado en instrumentos y mecanismos de guerra para transporte y levantamiento de cuerpos pesados . Fund? la dar al - sina?a de Sal? en tiempos de Ya ?qub al - Mansur al - Marini y muri? en 714 . Y para el sitio de Tremec?n el sult?n marin? recibi? refuerzos de arqueros y ballesteros de Granada "habituados a los trabajos del asedio".

En tiempos de Leon El Africano , y tambi?n en los de M?rmol , la fabricaci?n en Fez , de ballestas y espadas estaba en manos de granadinos , que eran por otra parte los que monopolizaban la Atarazana donde se fabricaba la p?lvora y la artiller?a . Hasta el ?ltimo cuarto de siglo XVI el monopolio andalus? de la artiller?a ( tanto en fabricaci?n como en cuerpos de ejercito ) en Marruecos , parece haber sido absoluto . La afirmaci?n puede hacerse extensible a otros lugares del Magreb , y en especial , a Argel.

Este es el contexto en el que , se mueve el personaje en torno al cual gira nuestra comunicaci?n . Se llamaba Sa?id ibn Faray al - Dugali , y de ?l se recogen noticias o briznas de noticias en fuentes ?rabes contempor?neas , pero tambi?n castellanas , portuguesas y judeo - marroqu?es.

A pesar de lo escuetas y dispersas que son tales noticias , acaban dibujando la personalidad de un soldado de fortuna singularmente emprendedor , h?bil y ambicioso y su accidental trayectoria vital desde emigrante an?nimo , guerrillero y corsario a poderoso y rico alto mando del ejercito regular marroqu? con gran capacidad de influencia junto al soberano . Poco embarazado por escr?pulos ni lealtades personales o pol?ticas , debi? pensar que su poder sobre los destinos del pa?s era suficiente como para intentar un golpe de estado nada menos que en contra de Ahmad al - Mansur.

No es el tipo de personaje en el que se complacen las cr?nicas oficiales din?sticas ni mucho menos los diccionarios biogr?ficos , y sin embargo , ninguna fuente contempor?nea que puede evitar mencionarlo . Si su vida es ejemplar , y por lo tanto excepcional en lo que a la emigraci?n granadina en Marruecos se refiere , resulta singularmente a tono con las vidas de no pocos andaluces , an?nimos o no , del siglo XVI.

Seg?n Luis de Herrera era de Motril , seg?n M?rmol , era de ?rgiva . Al - Fistali afirma que hab?a nacido en N.tis (?) , una alquer?a en las monta?as de la regi?n de Granada . Seg?n este mismo autor , cuando la toma de Granada , los abuelos de al - Dugali fueron de aquellos que prefirieron permanecer en su patria sufriendo el dominio cristiano , antes que emigrar a tierras isl?micas . Fue el propio Sa?id el que emigr? , acompa?ado por su hermano Ahmad , en fecha que al - Fistali no especifica , pero que desde luego fue muy anterior a la rebeli?n de las Alpujarras . De este hermano Ahmad no vuelve a saberse m?s , aunque luego aparece un sobrino Muhammad que quiz? fuera su hijo . Ambos hermanos se instalaron en Tetu?n donde ? eran marinos ? seg?n al - zayyani o ? se dedicaban a viajar por el mar ? seg?n al - Fistali eufemismos evidentes para se?alar la pirater?a , dedicaci?n inicial que queda demostrada por datos posteriores , a los que aludir? m?s adelante . En cualquier caso , en un momento dado al - Dugali conoci? a un alto personaje de la corte del sult?n Abd ?Allah el - Galib , del que no sabemos m?s que el nombre , Abu ?li al - Hasan ibn Abi Bakr , y fue su hu?sped en Fez . Seg?n al - Fistali y al - Zayyani , este personaje inspir? al sult?n la idea de reunir un ejercito regular de andalus?es bajo las ordenes de Al - Dugali.

En 907 / 1562-63 al - Dugali ?recibi? orden de actuar , recorri? los asentamientos de los andalus?es en Marruecos , los reuni? de grado o de fuerza , inscribi? 14.000 en el registro de paga y los transport? a Marrakus ?. All? organiz? bajo su mando un nutrido yays min al - nar , y el soberano les concedi? iqta?at en el lado occidental de su vega ( la de Marrakus ) , donde sembraron los campos y crearon huertos , unos con ?rboles y otros sin ?rboles , estado de cosas que contin?a hoy en d?a , con lo cual se apacigu? su nostalgia ( la de los andalus?es ) por su patria ? . El Barrio que crearon en Marrakus y en el que se asentaron recibi? el nombre de Riyad al - Zaytun.

M?rmol proporciona unas noticias bien similares a las de al - Zayyani y al - Fistali . En su descripci?n de la ciudad de Marrakus dice:
"Dos leguas al Levante desta ciudad passa el rio de Tancift , que riega toda aquella comarca , y de poco tiempo a esta parte el Xerife Abdala a traydo un gran golpe de agua que viene desde la sierra de Agmet hasta Marruecos sobre la tierra , con la qual muelen m?s de cincuenta molinos repartidos a trechos por la ribera hasta llegar a los muros de la ciudad y se riegan muchas huertas que han hecho los moros Andaluzes que passaron de Orgiva y de Tavernas y de otros lugares del Reyno de Granada . A estos moros da el Xarife repartimientos de tierras en los t?rminos desta ciudad y acostamiento ordinario como a soldados y de alli van a Sal? y con las fustas que de ordinario ay en aquel rio viene a correr la costa de Espa?a . Y tiene por alcayde un moro Andaluz llamado Dogali ( que quiere decir tramposo ) y de nombre propio Ludey , los quales moran en Marruecos en un barrio que est? junto a la alca?ava llamado Arriat Zaytun que ahora llaman Orgiva la Nueva porque los primeros pobladores del fueron de aquella villa".

En otras fuentes ?rabes contempor?neas se encuentran noticias m?s someras , aunque coincidentes . Por ejemplo , la Cr?nica an?nima de la dinast?a sa?dj , cuyo autor , en general contrario a los sa?dies , tiene palabras de gran dureza hacia Abd ?Allah por su actuaci?n respecto a los rebeldes granadinos y por sus buenas relaciones con la corona castellana . Seg?n su autor , el sult?n Abd ? Allah , despu?s de haber animado a los musulmanes granadinos , con cuyas cabezas estaba en contacto , a la rebeli?n , prometi?ndoles su apoyo , no s?lo no cumpli? su palabra , sino que:
"estableci? correspondencia con los cristianos y convino con ellos que saldr?an los andalus?es ( ahl al - Andalus ) hacia las regiones del Magreb y ?l establecer?a poblaciones para ellos en las costas y en las dos ciudades de Fez y Marrakus , donde luego form? con ellos un enorme cuerpo de ejercito ( yays ) , lo cual redund? en su beneficio y contribuy? a la paz de su reinado".

El cronista an?nimo insiste en los beneficios reportados por estos andalus?es y en la dureza de tratamiento impuesta por Abd ? Allah:
"Reclut? un ejercito de la gente de al - Andalus , aquellos que hab?an huido del infiel por causa de su religi?n , y les impuso penosos servicios y reuni? de entre ellos un ejercito enorme para utilizarlos . Se fortaleci? por medio de ellos y por su causa fue pacifico su reinado".

La inquina contra Abd ? Allah y contra sus imposiciones militares sobre la poblaci?n andalus? parece representar un punto de vista de al menos un sector de ?sta . Otras fuentes abundan en el mismo sentido.

Respecto a la actuaci?n de al - Dugali , al - Zayyani contin?a:
"los notables andalus?es y las principales familias le detestaban porque les hac?a servir en la milicia y lo execraban porque les forzaba a llevar armas de fuego y les impon?a jefes que no eran de su agrado".

La noticia es bien interesante . Las familias de notables , de hombres de leyes , de buena posici?n , hab?an sido las primeras en exiliarse , y por tanto , las que m?s tiempo llevaban asentadas en Marruecos . Es l?gico que no fuera de su agrado el verse a las ordenes de estos reci?n llegados , h?biles y ambiciosos soldados de fortuna.

Tambi?n seg?n M?rmol , al - Dugali se encuentra en los or?genes de la pirater?a de Sal? . En la descripci?n de esta villa a?ade:
"Despu?s que un morisco del reyno de Granada llamado Dogueili , natural de Orgiva , passo en aquellas partes , se arman all? fustas con que los Moros hacen da?o en tierra de christianos".

El n?mero de 14.000 andaluces registrados que recoge al - Zayyani parece , en principio , muy elevado . Y m?s si tenemos en cuenta que estos andalus?es ten?an familias . Aunque la fuente es fiable , ya que al - Zayyani ten?a acceso ( y demuestra haber hecho uso ) a los archivos del Majzen sa?d? , durante el reinado de Abd ?Allah y los subsiguientes , las noticias que tenemos se refieren a actuaciones concretas de cuerpos de ejercito integrados por andalus?es cuyo n?mero parece oscilar alrededor de los 5000 . Sobre ello volver? m?s adelante . El propio al - Dugali aparece a la cabeza de unos 2.000 soldados de artiller?a , un cuerpo de ? ?lite ? que estar? presente en todos los acontecimientos importantes del per?odo.

La primera actuaci?n de este cuerpo de ejercito de que tenemos noticias est? relacionada con la toma de Tetu?n por el sult?n Abd ? Allah en 1567/975 aprovechando las luchas contra los descendientes de al - Mandari y los surafa ? Banu Rasid que divid?an la ciudad . En M?rmol se puede encontrar una relaci?n pormenorizada de estas rivalidades y su desenlace . Aprovechando la ausencia de Hascen , alcaide de la ciudad , "Cidi Hamu , cabe?a del vando contrario , entr? dentro y mat? a todos los del linage de Bu Ali y se al?o con ella . Lo qual sabido por el xerife rey de Fez envi? luego un alcayde llamado Ben Halifa con mil de a cavallo y al - Dogueyli se fue a Marruecos donde estava a la saz?n el xerife Abdala y as? se acab? el se?or?o y el linage del Almandari".
Linaje , por cierto , tambi?n de andaluces granadinos como es bien conocido.

La segunda noticia , que ?nicamente he encontrado en al - Fistali , es su participaci?n en el intento de rebeli?n del pr?ncipe al - Nasir contra su padre , el sult?n Abd?Allah . Debi? entonces pasar desapercibida , pues no afect? a su posici?n , cada vez m?s encuadrada e influyente . La noticia , como demuestran los acontecimientos posteriores , es veros?mil , o al menos indicativa de la inquietud y ambici?n del personaje que nos ocupa.

Son ahora las fuentes documentales espa?olas las que proporcionan noticias inmediatamente posteriores de la trayectoria de al - Dugali . Confirmando la noticia de M?rmol antes citada de que ejerc?a la pirater?a desde Sal? , sabemos por fuentes canarias que le llaman Dogal? ? el Turquillo ? que a principio de septiembre de 1571 ten?a preparadas y dispuestas en Sal? siete galeras con 400 hombres de desembarco para atacar las islas Canarias . Con ellas lleg? a Arrecife el 21 de ese mismo mes y se apoder? de la violla , que no pudo oponer resistencia , la saque? y la incendi? . Luego se dedic? a correr la isla que qued? totalmente a su merced , pues la guarnici?n cristiana permaneci? encerrada en la fortaleza de Guanapay sin atreverse a salir . Al - Dugali y los suyos permanecieron due?os de la isla de Lanzarote hasta el 7 de octubre , en que se embarcaron con el producto del saqueo y 115 cautivos . La isla qued? destruida y despoblada.

Pero es en el Archivo General de Simancas donde m?s documentaci?n puede encontrarse respecto al personaje . Entre los a?os 1572 y 1575 , raro es el informe , carta o ?aviso de Berber?a ? que no hace menci?n a sus movimientos . Esta ? popularidad ? de al - Dugali previene de un ataque que ?ste dirigi? a las costas espa?olas , desde Tetu?n esta vez , en 1573 , que culmino con el saqueo de Cuevas de Almanzora y el cautiverio de buena parte de su poblaci?n . El episodio tuvo una singular repercusi?n , mayor que la toma de Lanzarote dos a?os antes , ya que se manifiesta en la abundancia de documentaci?n conservada.

El primero de estos documentos es de 1572 , muy poco posterior a la terminaci?n de la Guerra de la Alpujarras y en ?l Pedro de Deza informa a la Corte de los preparativos que , seg?n ha tenido noticias , al - Dugali lleva a cabo en Tetu?n para atacar las costas espa?olas . D?as antes , al - Dugali hab?a cautivado cerca de C?diz dos naves , de la ruta de Indias ? con mucho oro hilado , muchos doblones , muchas perlas ? ? El 24 de noviembre de 1573 , los habitantes de Almu??car se?alan la presencia de 23 naves , las que se sab?a partidas de Tetu?n . Arribaron la noche del 27 al 28 a Mesa Rold?n , uno de los lugares m?s desiertos de la costa de Almer?a , desembarcando de 400 a 800 hombres , seg?n los documentos , que pasaron por los pueblos de Teresa , Cabrera y Bedar , llegando a Cuevas de Almanzora el mismo 28 de noviembre , localidad que saquearon concienzudamente . Al ataque respondi? una formaci?n de 40 caballeros y 250 hombres de a pie y fue derrotada e incapaz de impedir que al - Dugali y sus hombres se embarcaran y alcanzaran Tetu?n con el producto del saqueo y con cerca de 250 cautivos en su mayor?a mujeres y ni?os . La audacia y amplitud de la operaci?n , realizada casi con total impunidad ( parece que al - Dugali perdi? un m?ximo de 14 hombres ) , caus? consternaci?n y tuvo una repercusi?n ampl?sima . La alarma y el sentimiento de indefensi?n fue tal que un buen n?mero de repobladores prefiri? volverse a su lugar de origen . El hecho de que entre los cautivos fuera tan elevado el n?mero de mujeres y ni?os influy? tambi?n de manera sentimental en el eco del suceso por otra parte demasiado cercano al fin de la guerra de las Alpujarras como para pensar en su intenci?n de represalia ejemplar por parte de un sector de la emigraci?n granadina tan pendiente de la suerte de aquellos compatriotas que hab?an permanecido en la Pen?nsula.

Por otra parte , es digno de rese?arse que una de las versiones de lo ocurrido explicaba el ?xito de la operaci?n por la complicidad de los moriscos que en calidad de seises hab?an permanecido en los lugares , y esta misma versi?n afirma que adem?s de los cautivos , con Dugali partieron , voluntariamente 40 moriscos . En cualquier caso , la Corona emprendi? una negociaci?n largu?sima y sumamente laboriosa por intentar rescatar los cautivos : las autoridades espa?olas se dirig?an directamente al Jerife Abd ?Allah , pero ten?an un corresponsal e informador en la figura de Diego de Palma , un comerciante espa?ol instalado en Tetu?n quien a su vez ten?a relaci?n constante con al - Dugali . Este Diego de Palma , rescatador de cautivos , comerciante e informador de cosas de Berber?a era tambi?n granadino y parece haber sido buen amigo de al - Dugali.

Por estos mismos a?os fue sospechoso de practicar el espionaje en favor de Marruecos y se consider? prudente llamarlo a la Pen?nsula.

Por parte musulmana es el propio al - Dugali quien pr?cticamente lleva las negociaciones y en Simancas se recogen referencias a cartas suyas dirigidas a Pedro de Deza . En particular contamos con el original de una fechada en Tetu?n a 11 de diciembre de 1573 , en castellano , firmada por ? el alcayde Dogaly ? , y se llamada con un sello en ?rabe , documento sumamente interesante . Al - Dugali comienza por decirla a Deza V. SD. Sepa que en la guerra , guerra y en la paz , obligados somos los moros a hazer la guerra a cristianos y los cristianos a moros?? haciendo sin duda referencia a la situaci?n oficial entre Abd ?Allah y Felipe II de paz y buen entendimiento que , como es evidente , a al - Dugali no le parec?a ?bice para mantener la beligerancia . Afirma tambi?n que ? todos los cautivos que yo tomo , el Rey mi se?or me da licencia para podellos rescatar ? . Escribe de la suerte de las mujeres y los ni?os por el cautivados y que han sido trasladados a Marrakus , en t?rminos cuyo objetivo es mover a compasi?n como modo de impulsar celebridad y lato precio al pago de los rescates . Pero las negociaciones iban a implicarse con la muerte , en noviembre de 1574 , del jerife Abd ?Allah y en virtud de los acontecimientos de que voy a ocuparme m?s abajo . No parece que nunca llegaran a buen t?rmino . Son en cualquier caso , muy significativas de la complejidad y ambig?edad en estos a?os de las relaciones de la Corona Castellana con Marruecos y del limitado alcance de los tratados de paz y alianza entre los soberanos . Igualmente complejas y ambiguas son las actuaciones personales y casos como el de Diego de Palma son indicativo de lo borroso de las lealtades y de los campos a los que pertenec?an aqu?llos obligados a vivir en perpetua : frontera ?.

Desde febrero del 1574 a julio del mismo a?o , no dejan de recibirse noticias de Berber?a dando cuenta de los movimientos de al - Dugali, que ha mandado a prestar 30 nav?os en Tetu?n , que habr?n de echar a tierra unos dos mil escopeteros andaluces . En mayo , sin embargo , estaba en Fez con el nuevo jerife . En julio vuelve a cundir la alarma pues se dice que es la luna de Agosto la fecha que al - Dugali tiene fijada para una nueva salida , ? saldr? con m?s de 30 nav?os al Cabo de Gata y que su destino principal es dar en Almer?a y Adra donde dize que a de poner su bandera ? . Los informadores de Berber?a recomiendan , en vista de los preparativos ? que ocho leguas la tierra adentro no quede mujer ni criatura ?.

Pero otros acontecimientos m?s importantes se estaban fraguando en el interior de Marruecos que hab?an de desviar la atenci?n y el inter?s de al - Dugali de las costas de la Pen?nsula , para hacerle participar y tomar partido en los problemas sucesorios de su nuevo pa?s.

Como es bien sabido , Abd ?Allah hab?a ascendido al trono a la muerte de su padre Muhammad al - Sayj en 1557 , e inmediatamente hab?a hecho ejecutar a sus hermanos y sobrinos para evitar problemas sucesorios . No pudo , sin embargo acabar con todos . En Argel se refugi? su hermano Abd al - Mlik al - Mu?tasim acompa?ado por otro hermano , el m?s joven de la familia , llamado Ahmad , el futuro al - Mansur . Ambos pasaron el reinado de Abd ?Allah entre Argel y Constantinopla , buscando ayuda para acceder al trono de Marruecos.

A la muerte de Abd ?Allah subi? al trono su hijo Muhammad al - Mutawakkil . Poco despu?s , a finales del a?o 1575 Abd al - Malik y Ahmad part?an de Argel con un ejercito turco para reivindicar los derechos sucesorios del primero de los hermanos . En marzo de 1576 se encontraron con el ejercito de su sobrino en tierra de los Banu Waritin cerca de Fez . All? tuvo lugar una batalla de singular repercusi?n en que al - Dugali tuvo un protagonismo absoluto . Su papel en esta batalla es la que justifica su menci?n , siempre peyorativa ., en todo tipo de fuentes . La batalla entre Abd al - Malik y Muhammad al - Mutawakkil se entabl? en al - Rukh el 17 de marzo y desde el comienzo de la jornada qued? claro cual iba a ser el resultado , ya que inesperadamente al - Dugali se pas? al bando de Abd al - Malik con sus 2.000 escopeteros andalus?es , las ?nicas tropas artiller?a con que el sult?n Muhammad contaba . Como he dicho , todas las fuentes contempor?neas , ?rabes , jud?as y cristianas resaltaban este hecho y en torno a ?l mencionan de manera m?s o menos larga a nuestro personaje , concordando en se?alar que fue esta defecci?n de al - Dugali la que decidi? la batalla en favor de Abd al - Malik y en ?ltima instancia , su forma de poder.

Abd al - Malik hab?a reclutado partidarios en Marruecos antes de su expedici?n y parece ser que su propaganda hab?a sido especialmente eficaz en medios andalus?es . Por otra parte la pol?tica de acercamiento a Felipe II del sult?n Abd ?Allah , as? como su negativa a ayudar a los rebeldes de la Alpujarras ( negativa que de las fuentes ?rabes recogen ) , debi? enajenarle a buena parte de la poblaci?n andalus? . En particular , la Cr?nica an?nima de la dinast?a sa ?s? expone : ? Hab?a en el ejercito ( de Muhammad ) mil ochocientos de la gente de al - Andalus , cuyas cabezas hab?an estado en correspondencia con Mawlay Abd al -Malik para que este gobernara sobre ellos , ya que odiaban a Mawlay Abd ?Allah y a su hijo Mawlay Muhammad por la falsedad con que aquel hab?a actuado con ellos al ponerse de acuerdo en rebelarse contra los cristianos cuando luego les hab?a traicionado . La enemiga y el odio hacia ellos por esta causa estaba en sus corazones en espera de una ocasi?n en contra de ?l o de su hijo ?.

Abd al - Malik , adem?s , hab?a luchado contra los espa?oles distingui?ndose en la Goleta y en T?nez , y ven?a apoyado por un ejercito turco y es bien sabido que , antes y despu?s de su emigraci?n , los andalus?es ve?an en el Turco su representante ?ltimo , su basti?n y esperanza de salvaci?n , y en diversos momentos de su historia en el Norte de Africa pusieron su lealtad de parte de Istambul . Probablemente , a dem?s , al - Dugali pensar?a que le ser?a m?s propicio un sult?n que le debiera el trono , y as? pareci? que iba a ser en principio.

Durante el reinado de Abd al - Malik , los andalus?es continuaron desempe?ando en el ejercito un papel de primera importancia . Seg?n una cr?nica an?nima portuguesa contempor?nea.

Seg?n al - Zayyani ( y al - Fistali del cual proceden algunos de los datos ) , Abd al - Mlik agrup? a los soldados en cuerpos de ejercito seg?n su origen : en primer lugar , un cuerpo de renegados y turcos , entre los cuales tomaba aqu?llos que estaban a su servicio en palacio y su guardia personal . A continuaci?n el cuerpo de los andalus?es de Fez y de Marrakus , en n?mero de 14.000 , y cerca de ellos los Zuwawa ( azuagos de las cr?nicas castellanas y portuguesas ) y otros bereberes que hab?an venido con ?l , procedentes del Magreb medio . A ?stos se les designaba con el nombre de al - a?yam . Luego los ?rabes del Este ( al - isaba al - saraqa ) , Yusam , Banu Amir , etc. Tanto los Zuwawa como las tropas del este fueron entrenados y adiestrados en el uso de la artiller?a , con lo cual entre ellos y los andalus?es surgi? una rivalidad irreconciliable . Los Banu Malik y Jult se agrupaban en tropas de ?rabes del Oeste . Tanto unos como otros ( del Este y del Oeste ) , en n?mero de 5.000 cada uno . Otros 5.000 sumaban los reclutados entre las tribus del Hawz , gentes que desde tiempo de su padre hab?an estado al servicio de la dinast?a . Un ejercito , de unos 25.000 a 30.000 hombres , de los cuales los andalus?es , si estos datos son ciertos , alcanzar?an m?s de la mitad . Lo que dice M?rmol parece apoyar la informaci?n de al - Zayyani . Literalmente:
"La gente de Fez po la mayor parte son todos escopeteros y vallesteros de a pie y quando ay alarde general se juntan treynta mil tiradores y m?s , de los quales la mejor gente de guerra son Mud?jares y Andaluzes".
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Pero volvemos a al - Dugali , basa o pach? ahora seg?n la reorganizaci?n del ejercito a la turca hecha por Abd al - Malik , persona a quien sabemos muy cercana al soberano en quem o Xarife muito confiava. Hay documentos que demuestran que el sult?n segu?a efectivamente , los consejos de este ?ltimo.

Los primeros meses del reinado de Abd al - Malik transcurren ocupados en luchas contra Muhammad , refugiado en el Atlas con sus partidarios , pero no totalmente derrotado , contra los bereberes insumisos que se negaban a pagar garramas . En ambas empresas encontramos destacada la participaci?n de al - Dugali y sus escopeteros andalus?es.

Despu?s de la entrada de Abd al - Malik en Marrakus en julio de 1576 , Muhammad se refugia en el Atlas buscando la ayuda de los morabitun de la Yazuliyya , la orden que tanto apoyo hab?a prestado a los Sa ?d?es en sus comienzos , y de las tribus bereberes insumisas . Con su ayuda comienza a rehacerse en el Sus y Dr? , y al - Malik se ve obligado a poner en manos de Ahmad la organizaci?n de la ofensiva final . Pero Ahmad es cercado en Tarudant , aprieto del que sale con ayuda de al - Dugali al que el sult?n env?a con sus escopeteros . Juntos , Ahmad y al - Dugali persiguen a Muhammad y le derrotan varias veces , incluso en el coraz?n de Is sierra donde este ?ltimo se hab?a refugiado.

Al - Fistali y al - Zayyani afirman que Ahmad , que estan en contacto hab?a estado con al - Dugali en los ?ltimos meses , ten?a la sospecha de que los andalus?es estaban dispuestos a traicionarle . Por eso y de acuerdo con su hermano , decide dejar en el Sus a otros alcaides andalus?es vigilados por su propio hijo Muhammad al - Sayj y por las tropas ?rabes Saraqa . ? Todas estas preocupaciones se tomaron para impedir que las tropas andaluzas se pasaran de bando y abandonaran el yihad , como hab?a pasado en al - Rukn.

Abd al - Malik , como es sabido , muere en la batalla de Alc?zar . La mayor parte de las fuentes concuerdan en que muri? envenenado . La primera ( cronol?gicamente ) fuente ?rabe en afirmar este hecho es la Durra de Ibn al - Qadi , que culpa a Riwan al - Ily ( un renegado de origen portugu?s ) , y es seguido por la mayor aparte de los historiadores ?rabes posteriores . Tambi?n las fuentes cristianas afirman que Abd al - Malik fue envenenado y al menos dos , una castellana y otra portuguesa , afirman que el responsable fue al - Dugali "
Que el Mameluco ? le fue dada ponzo?a , seg?n fama , por el Alcaide de Guali , que pretend?a alzarse por el rey , y aunque , se sospecho la traici?n y fueron castigados algunos Alcaides , el de Guali quedo sin castigo , o por que del todo no se descubri? o por no atreverse Muley Maluco en tal tiempo , por que ten?a el Alcalde los m?s de los soldados de su bando...".

Sea cual fuere , estos datos indican que exist?a un clima de fuertes sospechas acerca de la lealtad y de las ambiciones personales de al - Dugali.

Al-Fistali indica que tanto al-Dugali como oros alcaides andalus?es , consideraba que Abd al - Malik les deb?a el reino y que , aunque hab?an alcanzado una posici?n destacada , su ambici?n no se sent?a satisfecha . Como hemos visto , desde el acceso de Abd al - Malik al trono al - Dugali hab?a pasado la mayor parte del tiempo guerreando ( con ?xito ) en el Sus , alejado de las corte de los c?rculos de poder y adem?s el sult?n hab?a formado otros cuerpos de artiller?a no andalus?es que le restaban preeminencias . No cabe duda de que se sent?a defraudado , hasta el punto de intentar una ?ltima aventura verdaderamente ambiciosa : un golpe de estado contra Ahmad al - Mansur que tuvo lugar inmediatamente despu?s de la batalla de Alcazarquivir . De este intento de rebeli?n , protagonizado por al - Dugali y otros alcaides andalus?es , me ha ocupado ya m?s detenidamente en otro trabajo y aqu? no har? sino recordar brevemente la participaci?n de al - Dugali en el episodio.

Las fuentes ?rabes concuerdan a considerar a al - Dugali el fermento de la rebeli?n y hacen el siguiente relato de los acontecimientos : cuan Ahmad al - Mansur accede al trono , las tropas que hab?a dejado en el Sus y en el Dr? se re?nen en Marrakus , en su camino hacia Fez para prestar juramento al nuevo sult?n . Esta conjunci?n de tropas impide a al - Dugali apoderarse en este momento de la ciudad de Marrakus , como hab?a planeado , y se ve obligado a fingir y acudir a Fez junto con el resto de las tropas . Bernardo de Cruz a?ade ( dentro de un relato en general coincidente con el de las fuentes ?rabes ) que el alcaide Ridwan al - Ily , enterado de la conjura y de los designios de al - Dugali , escribi? desde Marrakus una carta en castellano a Muhammad Tab? , otro alcaide andaluz cercano al Xarife . Tab? no entendi? la carta y se la dio para que la tradujesen un cautivo portugu?s , de quien Bernardo de Cruz obtuvo la informaci?n . De esta manera , afirma el historiador portugu?s , tuvo noticias Ahmad de una conjura , que ven?a tram?ndose desde los ?ltimos tiempos del reinado de Abd Al - Malik.

Una vez hecho su juramento de obediencia , Al - Dugali pide permiso a Ahmad para ausentarse de Fez , afirmando estar enfermo a causa del clima de esta ciudad y deseoso de partir hacia Sal? , cuyo gobierno le hab?a encomendado Abd al - Malik . Ahmad le da largas y le dice que es necesario en la corte . Seg?n Bernardo de Cruz , la enfermedad de al - Dugali se deb?a a que Ahmad la hab?a mandado dar veneno y el deseo de al - Dugali de irse de Fez , a que hab?a sospechado las causas de su enfermedad . Seg?n las fuentes ?rabes , al - Dugali parti? por fin sin autorizaci?n y de manera clandestina con sus hombres , bagajes y familias . Ahmad ordena que se les persiga y le traigan las cabezas de al - Dugali y de su sobrino Muhammad . Env?a para esta misi?n a los alcaides de los otros yays al - nar ( zuwawa y saraqa ) al - Mansur los escogi? debido a la hostilidad que hab?a entre ellos y los andalus?es , que hac?a imposible el establecimiento de ning?n tipo de contacto o convivencia.

Este dato es significativo de la habilidad , de la que luego dar?a m?s muestras Ahmad al - Mansur , para explorar en su beneficio las rivalidades de su ejercito .Indica tambi?n que la creaci?n de otras tropas de artiller?a que quitaban la exclusiva a las andaluzas era uno m?s de los motivos de descontento de ?stas . Las tropas de al - Mansur sorprendieron a al - Dugali y su sobrino en Dahr al - Zawiya , cerca de Ra?s al - M? ; cortaron la cabeza de ambos y confiscaron su dinero , sus equipajes y sus armas . Hab?a 60.000 dinares de oro y tesoros , que fueron entregados a Ahmad al - Mansur . Es la ambici?n econ?mica la comenta al - Fistali como m?vil del supuesto intento de golpe de estado , y las disputas entre Ahmad y los alcaides andalus?es habr?an comenzado en torno al reparto del bot?n y del producto de los rescates de la batalla de Alcazarquivir.

Cabe tambi?n pensar que el intento de golpe de estado no fuera sino el pretexto de Ahmad . Eran los andalus?es tantos y tan influyentes bajo Abd al - Malik que como dice la cr?nica portuguesa ? comme ils etaient tres nombreux , ils se livraient a tant d?insolences que le ch?rif Ahmed decida qu?ils seraient ler premieres sur qu? se manifesterai son autorit? absolue ?.

Tags: Al-Andalus, Andalucía, Historia, andalusíes

Publicado por NASOINAN @ 17:28  | Biografias
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