Mi?rcoles, 26 de diciembre de 2007
Ab? ?Um?r Ahm?d ibn Mwhammad ibn ?Abd Rab?-hi ibn Hab?b. Poeta, cronista, pedagogo e iniciador en Al-Andalus del g?nero adab. Naci? en C?rdoba en II de Ramad?n del 246 de la H?gira (860 d.C.). Muri? en 18 de Yumada I del a?o 328 (950).

Parece que ten?a entre sus ascendientes a un esclavo libertado por Haks?m I, y figur? como cliente omeya, agasajando sucesivamente (seg?n Dozy) a cuatro de los soberanos que rigieron los destinos de Al-Andalus: Muhammad I (852-886), Al-Mwndir (886-888), ?Abd All?h (888-912) y ?Abd al-Rahmm?n III (912-961), con m?s importantes para conocer el estado de la civilizaci?n de Al-Andalus del tiempo en que se escribi?, y es un verdadero mosaico donde se halla esbozado todo el saber de la ?poca
.


Se compone de veinticinco libros con nombres de piedras preciosas, en los cuales el autor nos muestra su gran capacidad selectiva a la hora de cribar las fuentes orientales y de t?picos que anteriormente trataron otros autores; no obstante, esto no disminuye su valor como fuente de informaci?n del panorama social, pol?tico, moral y literario de su tiempo. La composici?n se nos presenta como un todo continuo, comenzando cada libro con una introducci?n que lo relaciona con la tem?tica del anterior.

El Collar se inicia con una introducci?n en la que Ibn ?Abd Rab?-hi, declara que compuso la obra con ?nimo de recoger en ella cada una de las joyas m?s selectas de las letras de sus antepasados. Y es por ello que siente la necesidad de llamarla collar ?nico, ya que engarza en un solo hilo torzal, con un orden pulcro y cuidado, una a una, las veinticinco joyas preciosas; ep?tome de la elocuencia, que justifica el contenido de cada libro.

A grandes rasgos, en ?l se hace participe al lector de una visi?n general que comprende aspectos tales como pol?tica, gobierno, relaciones entre gobernantes y s?bditos, asuntos militares, el lenguaje correcto, la ventaja de saber el modo y el contenido de la educaci?n, esbozos biogr?ficos de hombres famosos, an?cdotas, obligaciones religiosas, etc.

Anwar G. Chejne, en su Historia de Espa?a Musulmana, nos hace un detallado desglose de cada uno de los libros que componen el ?Iqd:

Al-lu?lu?ah (la perla) trata del gobierno bueno y justo y de la necesidad de obedecerlo; se recomienda una conducta ejemplar al gobernante. Se cita para este efecto m?ximas de sabidur?a. El gobernante necesita ayudantes como los chambelanes, jueces, consejeros y dem?s, que tienen que ser leales y capaces. Al gobierno se considera equivalente a la justicia, y al gobernante se compara con un pastor. El gobernante debe procurar el bienestar de la comunidad, juzgar y corregir los casos de injusticia, buscar el consejo de los hombres sabios y prudentes, pero nunca el de un maestro, tejedor, pastor, o que tiene trato con las mujeres.

Al-far?dah (la perla ?nica) trata de la guerra. La define como una lucha cuyo escudo es la paciencia, su hacha es el enga?o, su eje es la industria... Se citan antiguas sentencias concernientes al modo en que se debe luchar, y una lista de h?roes y caballeros ?rabes y sus haza?as. Se trata de las armas, los caballos, la estrategia y otros detalles.

Al-chabarchadah (el topacio) trata de la generosidad y los regalos. Gran n?mero de m?ximas y tradiciones apoyan la generosidad y condenan la avaricia; la concesi?n de favores es alabada por los sabios, el Profeta, y sus compa?eros; hombres famosos por su generosidad, y el mejor modo de pedir favores y cumplir promesas.

Al-chum?nah (la perla, o cuenta de plata) trata de las embajadas. Sobre las embajadas a los reyes persas y a los gobernantes musulmanes, el modo de solicitar audiencia o de pedir favores, c?mo excusarse, pedir perd?n, c?mo los comentarios ingeniosos pueden salvar la vida a un condenado y c?mo corresponder con un gobernante.

Al-march?nah (la peque?a perla) trata del arte de dirigirse a un gobernante. El dirigirse al gobernante debe hacerse con claridad y elocuencia, y no sin ceremonia y reverencia. Es acostumbrado el besar su mano, aunque a algunos gobernantes no les entusiasma esta practica. Una respuesta aguda e inteligente puede ser motivo de una recompensa generosa y de la salvaci?n de un condenado; la alabanza del gobernante, la petici?n de perd?n; y la correspondencia entre gobernantes.

Al-y?k?tah (el zafiro) trata del saber (?ilm) y la educaci?n (adab). La ventaja del saber, y c?mo puede adquirirse y propagarse; c?mo deben emplearlo los eruditos y c?mo deber ser considerado con deferencia y respeto. Hay dos clases de saber: el del cuerpo y el del Islam; los gobernantes deber?an saber genealog?a e historia. "El que quiera ser erudito que investigue una disciplina, y el que quiera ser hombre educado (ad?b), que estudie todas las ciencias" Y entre las tradiciones prof?ticas se encuentra el dicho Profeta (s.a.s): "Un hombre es sabio miestra busca la sabidur?a, y si piensa que todo lo sabe, es un ignorante." Otra m?xima es: "Que el saber sea tus bienes y la educaci?n (adab) tu adorno."

Al-chawharah (la joya) trata de los proverbios. Los proverbios son "el adorno, la esencia, y las joyas del lenguaje". A lo largo de los tiempos han sido empleados por ?rabes; son m?s duraderos que la poes?a y mejores que la oraci?n. Allah se sirvi? de ellos en el Cor?n, y lo mismo hicieron profetas y eruditos. Presenta una buena selecci?n de proverbios atribuidos a hombres ilustres de las ?pocas isl?mica y preisl?mica. Los proverbios con sus connotaciones buenas o malas, describen las cualidades humanas, y corrientemente se acu?an como resultado de la experiencia u observaci?n individual; tambi?n se refieren a animales y fen?menos de la naturaleza.

Al-zumurrudae (la esmeralda) trata de las exhortaciones del Din del Islam y sus Ibadas. Este libro menciona una gran cantidad de hombres que fueron famosos por sus consejos espirituales y conducta austera ?profetas, eruditos, hombres del Din-; exhortaciones de padres a hijos; jutbas famosas. Las exhortaciones y el ascetismo se definen: la mejor exhortaci?n es la que parte de un hombre sincero y est? dirigida a un individuo imparcial. El ascetismo es el frenar los apetitos del alma, y el no permitir que la paciencia sea arrollada por lo que est? permitido. Seguidamente se considera el miedo, la esperanza, el arrepentimiento, la peste, el llanto, la risa excesiva, las tribulaciones de los musulmanes, la templanza, el retiro, la jactancia, la compresi?n de que un suceso es expresi?n directa de la voluntad de Allah (Mu?a??a), la invocaci?n a Allah para que sean ocultadas las acciones equivocadas (Magfira).

Al-durrah (la perla) trata de los p?sames y eleg?as. Las eleg?as van encaminadas a ablandar el coraz?n, y hacer que las l?grimas retenidas broten ante la muerte y otras calamidades; las lamentaciones en muertes y entierros; eleg?as famosas a hombres ilustres; necrol?gicas y epitafios; eleg?as de padres y madres a hijos, esposas a sus maridos, hermanos a hermanos; y eleg?as a concubinas.

Al-yat?mah (la perla ?nica) trata de la genealog?a y las virtudes de los ?rabes. "El que no sabe genealog?a no conoce a la gente, y el que no conoce a la gente no debe considerarse como perteneciente a ella", dice Ibn ?Abd Rab?-hi. Hace remontar el origen de la humanidad a los tres hijos de No?, y trata largamente sobre la procedencia de la tribu Kuraysh y su subdivisi?n en otras muchas; se?ala la excelencia de cada una de ellas y los hombres ilustres que tuvieron en ?pocas preisl?micas e isl?micas. Hace las distinciones normales entre ?rabes del Norte y del Sur; llama la atenci?n sobre la pretensi?n de los Shu??biyyah de igualdad con los ?rabes, y la refutaci?n de Ibn Kwtaybah.

Al-?aschadah (la joya dorada) trata del lenguaje de los ?rabes. Este libro consiste en invocaciones famosas, dichos, exhortaciones, alabanzas, s?tira, amor y otros temas que se cree representan el lenguaje ?rabe m?s escogido, m?s claro y m?s elocuente.

Al-muchannibah (la perla frontal) trata del arte de la conversaci?n. Ibn ?Abd Rab?-hi dice que la conversaci?n es la forma m?s dif?cil del lenguaje, ya que requiere respuestas r?pidas, ingeniosas e inteligentes de acuerdo con la ocasi?n. Da cierto n?mero de ejemplos mostrando el grado de inteligencia y sagacidad necesarios en las diferentes circunstancias.

Al-w?sitah (la perla central) trata de las jutbas y discursos. Consiste en una selecci?n de jutbas y discursos famosos, de los m?s elocuentes pronunciadas en las mezquitas, en las ferias y en las cortes de los gobernantes. Est?n incluidos las jutbas y dichos del del Profeta (s.a.s.) y sus sucesores, califas, gobernadores y hombres elocuentes.

Al-muchannibah al-th?nyah (la segunda perla frontal) trata de la escritura y sus instrumentos, y de la historia de los secretarios. En este libro la escritura ?rabe se remonta a Ad?n, y se comenta la evoluci?n de sus caracteres y el modo de escribir un libro. Incluye una alabanza de los secretarios y escritores, y menciona a los m?s famosos, los requisitos de un secretario, tales como el vestido y la buena letra "la cual es lengua de la mano, la belleza de la conciencia, el embajador del intelecto, la voz del pensamiento, y la armadura del saber". El mejor secretario es aqu?l que declara su intenci?n al principio y escribe elocuente y claramente; otros requisitos son que tenga una s?lida educaci?n en poes?a, historia, biograf?as de hombres ilustres, gram?tica y estudios religiosos, porque un secretario es: "los ojos del emir, su atento o?do, y su lengua". El resto del libro trata de los instrumentos de la escritura: pluma, tinta, tinteros, papel, sellos reales; y acaba con ejemplos de correspondencia para expresar un deseo, cursar invitaciones, recomendaciones y dar las gracias, alabar, etc.

Al-?aschadah al-th?nyah (la segunda joya dorada) trata de la historia de los califas. Este libro es una historia pol?tica que empieza con Mohammad y acaba en la ?poca del autor. Incluye los califas ortodoxos, los omeyas de Damasco, y los gobernantes de Al-Andalus. Termina la obra con un poema propio en el que canta, a?o por a?o, las expediciones militares de su protector ?Abd al-Rahm?n III. Su t?cnica consiste en hacer un bosquejo biogr?fico del gobernante describiendo su f?sico, fecha de sucesi?n, virtudes y muerte; incluyendo tambi?n los nombres de sus mujeres, hijos, secretarios, chambelanes, visires y jueces.

Al-yat?mah al-th?nyah (la segunda perla ?nica) trata de las historias de Ziy?d, al-Hachch?ch, los ?Al?es y los Barmac?es. Este libro es, en realidad, una continuaci?n del anterior, pero centr?ndose principalmente en Ziy?d y Al-Hachch?ch, los dos capaces gobernadores del Irak bajo los Omeya; los ?Al?es, y la famosa familia de los Barmac?es, que sirvieron a los ?Abb?s?es. Explica su encabezamiento afirmando que todas estas gentes fueron "el eje del gobierno sobre el que descansaba el pivote de la pol?tica; el origen de la administraci?n, la fuente de la elocuencia y ep?tome de claridad". El libro acaba con un examen de conjunto de los califas ?Abb?s?es, hasta incluir al califa Al-Mut? (946-974).

Al-durrah al-th?nyah (la segenda perla) trata de los tiempos ?rabes. Ibn ?Abd Rab?-hi considera importante el per?odo preisl?mico debido a sus capitales acontecimientos. Trata de las guerras tribales y sus principales protagonistas con especial menci?n de h?roes y poetas y algunas de sus haza?as; sus relatos de los principales acontecimientos del per?odo empiezan generalmente con el encabezamiento del Yawm (d?a) de tal o tal otra tribu.

Al-zumurrudah al-th?nyah (la segunda perla) trata de la excelencia de la poes?a. Este libro est? dedicado a lo m?s selecto de la poes?a, refiri?ndose al famoso Mu?allak?t, a una evaluaci?n de poetas y a la excelencia de la poes?a. Los poetas m?s importantes se escogen de entre los compa?eros de los profetas y generaciones posteriores, y se incluyen algunos de sus poemas de alabanza, s?tira, amor y otros temas.

Al-chaawharah al-th?nyah (la segunda joya) trata de la prosodia. Este libro trata del arte de la versificaci?n, con detalladas explicaciones en verso y se explican los metros po?ticos y las rimas, y se dan las reglas para componer versos. Cada etapa est? ilustrada con ejemplos.

Al-y?k?tah al-th?nyah (el segundo zafiro) trata del canto y la opini?n que de ?l tiene la gente. Ibn ?Abd Rab?-hi justifica su inclusi?n diciendo que este arte es "alimento del o?do, la pradera del alma, el manantial del coraz?n, el campo del amor, el solaz del triste, el compa?ero del solitario y la provisi?n del viajero". M?s adelante citas las opiniones de fil?sofos y musulmanes importantes que alaban la excelencia de una buena voz y una buena canci?n relacionada con la poes?a, lo cual se aprecia en la sociedad isl?mica. Tras exponer los pros y los contras, cita una gran cantidad de cantores y canciones.

Al-marchanah al-th?nyah (la segunda peque?a perla) trata de las mujeres y sus cualidades. Este libro incluye numerosas opiniones acerca de las virtudes y defectos de las mujeres. Se supone que Al-Asma?? dijo: "Tras la Shahada, nada ennoblece m?s que un buen matrimonio; y tras la incredulidad, nada envilece m?s que un mal matrimonio." Salom?n dijo: "Una mujer equilibrada construye su hogar, mientras que la mujer de mala lengua lo destruye.".

Al-chum?h al-th?nyah (la segunda perla) trata de los falsos profetas, los locos, avaros y tramposos. Este libro ofrece historias divertidas sobre estas gentes, con el prop?sito de entretener.

Al-zarbachadah al-th?nyah (el segundo topacio) trata de la naturaleza humana y animal, y de la excelencia de los pa?ses. Este libro toma en consideraci?n las principales caracter?sticas del hombre y los animales, y reflexiona acerca de su disposici?n natural: el alma racional va en pos de las ciencias y la verdad, mientras que el alma bestial aspira a satisfacer sus deseos de comida, bebida y sexo. Se citan las opiniones de f?sicos y fil?sofos en lo que respecta a la naturaleza de los seres vivientes, y se discuten las caracter?sticas individuales de animales y p?jaros.

Se hace una breve descripci?n de algunas de las provincias y mezquitas del Islam, especialmente las de La Meca y Jerusal?n. La ?ltima parte trata de asuntos diversos que van desde los Mala?ikas hasta la longitud de la tierra, la magia, el veneno, el mal de ojo y la donaci?n de regalos.

Al-far?dah al-th?nyah (la segunda perla ?nica) trata de los alimentos y la bebida. Este libro ofrece una clasificaci?n de los alimentos seg?n sean halal o haram; nombres de alimentos y la manera de tomarlos; y consejos para mantener la salud; la nutrici?n y el sue?o en relaci?n con las comidas; y las horas adecuadas para comer. Se habla de las varias bebidas, haciendo una distinci?n entre las que est?n permitidas y las que est?n prohibidas.

Al-lu?lu?ah al-th?nyah (la segunda perla) trata de las bromas y an?cdotas. Bromas y an?cdotas son "el recreo del alma, la primavera del coraz?n, el alimento del o?do, la fuente del descanso y la mina de la alegr?a". Est?n admitidas por los profetas y los principales musulmanes. El libro incluye un gran n?mero de historias, bromas, an?cdotas y adivinanzas.

La obra fundamentalmente aborda el saber y la educaci?n. El autor reproduce en ella los conceptos musulmanes del tema tal y como se encontraba en las obras de adab de sus predecesores y contempor?neos del Oriente, se?alando la importancia del saber, su utilidad y sus virtudes; exhortando a las gentes a ir en pos de ?l y repitiendo las reflexiones de sus antecesores acerca de sus m?ltiples aspectos. Hace referencia a los principales eruditos, sus cualidades y sus posturas ante determinados asuntos y temas. Define el saber y la educaci?n como "los pilares en los que descansa el eje del Din del Islam y del mundo. Diferencian al hombre de los animales, y al ser racional del irracional. Son la esencia del intelecto, la iluminar?a del cuerpo, la luz del coraz?n, y el tim?n del alma... La prueba es que el intelecto comprende las ciencias del mismo modo que la vista recibe el color y el o?do los sonidos. Verdaderamente la persona inteligente a la que nada se ense?a, es como la que no tiene ning?n intelecto (?aql). Y si no se educase a un ni?o, y se le ense?ase a leer y escribir, ser?a como el m?s est?pido de los animales y la bestia m?s aberrante" (Chejne).

Para Ibn ?Abd Rab?-hi, el saber no es s?lo ?til, sino indispensable para todo el mundo, y en particular para las personas que ocupan ciertos cargos; as?, los Califas y todos los gobernantes deben saber genealog?a e historia; los guerreros biograf?a, y los mercaderes matem?ticas. Para nuestro autor s?lo hay dos tipos de saber: el del cuerpo y el del Din.

Llama erudito al que se dedica al estudio de una sola disciplina, y el que se dedica a varias es un hombre educado. Hace hincapi? en lo incompleto de la formaci?n de los que buscan el Islam trav?s de la filosof?a ?cayendo en la herej?a-, los que buscan la riqueza a trav?s de la alquimia, y los que buscan las tradiciones y los hadices, no estando a salvo de las mentiras.

El saber debe ser la ?nica mira de todo individuo, ya que es el mejor de los bienes, como se expresa en algunos de los consejos o m?ximas de su obra. Asimismo, nos refiere una an?cdota en la que, preguntando el gram?tico Al-Sali Ibn Ahm?d sobre -?Qu? es mejor, el saber o la riqueza?, respondi?: -El saber; y a la de -?Por qu?, entonces, los eruditos se congregan ante la puerta de los reyes, y no ?stos ante la puerta de los eruditos?, contest?: -Porque los eruditos saben cu?l es la posici?n de los reyes, y los reyes no saben cu?l es la de los eruditos.

Concluye la obra se?alando que el saber se adquiere con la educaci?n, que consta de cinco etapas: silencio, saber escuchar, memorizaci?n, acci?n y propagaci?n.

Se le atribuye a Ibn ?Abd rab?-hi la autor?a de otra obra, titulada Anales de C?rdoba, aunque la noticia de la misma est? recogida por Casiri, sin que se haya visto confirmada por la corroboraci?n de los autores antiguos. Suponemos que Casiri se refiere a la parte hist?rica de El Collar de la Paloma y no a la que atribuye a ?Abd Rab?-hi.

Asimismo compuso nuestro autor gran n?mero de poes?as, que coleccion? en una obra titulada Al-Maha?kat, en la que cada una de las piezas ex?ticas va seguida de otra composici?n moral o del Din, con el fin, seg?n dec?a, de purificar las ideas profanas de las primeras con los sentimientos del Islam que exhortaban las segundas (?Abd Ab?).

As?, pues, no todos sus poemas son de car?cter adulatorio y cortesano, y prueba de ello son los siguientes versos amorosos:

Ella se despidi? de m? con suspiros y abrazos, y luego me pregunt? cu?ndo habr?amos de encontrarnos nuevamente.
Present?se a m? sin velo, al descubierto, y la aurora recibi? de ella nueva luz (por la hermosura de su cuello) rodeada por las aberturas de la t?nica y los collares.

Oh t?, cuyo semblante languidece sin enfermedad: ante los ojos est? el lugar de combate para los amantes.

Ciertamente que el d?a de la separaci?n es un d?a terrible en grado sumo. ?Ojal? que yo hubiere muerto antes del d?a de la separaci?n!

Tags: Al-Andalus, Andalucía, andalusíes

Publicado por NASOINAN @ 16:45  | Biografias
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