Mi?rcoles, 26 de diciembre de 2007
Ab?-l-K?sim al-Zahr?wi Khalf ibn ?Abb?s.

M?dico andalus?.
Naci? en Mad?nat Al-Z?hyra, cerca de C?rdoba, en el 936. Muri? en el a?o 1013.

Al-Zahr?wi ?conocido en Occidente por Abulcasis por derivaci?n de su nombre Ab?-l-K?sim-, m?dico de la corte de Al-Hakam II, se hizo famoso sobre todo como autor de tratados de cirug?a. Sus obras fueron traducidas ya en la Edad Media al lat?n, provenzal y hebreo, e impresas repetidas veces durante el Renacimiento. De hecho la cirug?a ?rabe se hallaba considerablemente adelantada con respecto a la latino-europea; los ?rabes ya practicaban la autopsia desde ?poca temprana y conoc?an tanto la narcosis como los antis?pticos
.



Es el principal tratadista andalus? de medicina quir?rgica, que constituye precisamente el tema de su obra m?s importante, Al-Tasr?f. El amplio relieve que se da en ella a las heridas de guerra, hacen suponer que su autor fue cirujano militar.

Al-Tasr?f es una vast?sima enciclopedia en treinta libros, que es, por lo general, una obra de recopilaci?n de los conocimientos de sus sucesores ?sobre todo de Al-R?z?-, pero importante por las observaciones originales sobre las enfermedades del o?do y de la garganta, y sobre las t?cnicas operatorias.

La primera parte de la obra trata, en especial, de la cauterizaci?n de las intervenciones quir?rgicas, en las apoplej?as y en la epileps?a. El segundo libro trata de cirug?a, recordando al operado la santidad de su obra, inspirada en Allah y que, por consiguiente, no debe ser comenzada con fines lucrativos, sin un planteamiento maduro y sin conocimiento de las causas de la enfermedad y de la anatom?a de ni la zona afectada. No debe usarse la cirug?a antes de tener la prueba de que todos los dem?s remedios no producen efectos. De ning?n modo se debe realizar una operaci?n por desesperaci?n, ya que la cirug?a s?lo es admisible cuando el estado general del enfermo hace probable el deseado ?xito de la misma. Si el m?dico no ha reconocido de antemano la naturaleza de la dolencia, si no ha sido capaz de reconocer su causa verdadera y si tiene en su conciencia alguna duda acerca de ella, ser?a un crimen intentar una operaci?n que pueda poner en peligro la vida de un pr?jimo.

Se describe a continuaci?n las intervenciones que deben realizarse cuando se trata de heridas de abdomen, de la litotom?a, de la trepanaci?n del cr?neo, de las amputaciones, de las operaciones de hernia, de las f?stulas, etc. Se aconsejan las pr?tesis de hueso de buey y el uso del cat?ter de plata en las enfermedades de la vejiga.

El tercer libro trata de las luxaciones y fracturas. Otros cap?tulos tratan extensamente de farmacolog?a. El ?ltimo libro es el m?s interesante para la historia de la cirug?a, y que puso a su autor a la altura de Hip?crates y Galeno. Contiene una descripci?n bastante clara de las t?cnicas operatorias y una preciosa reproducci?n del instrumental quir?rgico de la ?poca. La obra fue traducida al lat?n por Gerardo de Cremona en 1181, y al hebreo por Sem Tob.

Otra obra suya es su libro Liber Servitoris ?s?lo ha llegado hasta nuestros d?as la traducci?n latina de Pablo de Egina-, donde describe la preparaci?n de medicamentos a base de plantas, minerales y animales. Para Al-Zahr?w?, como para el resto de los m?dicos andalus?es, el equilibrio exacto de los alimentos constitu?a el fundamento de la salud. Clasifica los medicamentos simples ?con arreglo a sus cualidades: calientes, fr?os, secos o h?medos:

El higo es de naturaleza caliente y h?meda de primer grado. La mejor clase es el blanco con la boca abierta. Es empleado para los ri?ones, cuyos c?lculos disuelve. Su inconveniente es que llena y ceba; ello se pede contrarrestar tomando caldo salado y bebida de vinagre.

La ciruela es de naturaleza fr?a en primer grado. La mejor es la ciruela pasa dulce. Se emplea para evacuar la bilis. Tiene el inconveniente de perjudicar al est?mago. Esto se contrarresta tomando az?car de rosas.

La pera es de naturaleza fr?a en primer grado y h?meda en segundo. Las mejores son naturalmente las pasas. Se emplean en casos de debilidad de est?mago. Tienen el inconveniente de producir c?licos. Esto se contrarresta tomando despu?s de la peras frutas de otra clase.

La violeta es de naturaleza fr?a en primer grado y h?meda en segundo. La mejor clase es de color azul, como el lino, con muchas hojas. El olor a violeta adormece y un jarabe fabricado a base de ella fomenta la evacuaci?n de bilis. Sus inconvenientes es que enfr?a y produce catarros. Esto se contrarresta utilizando grano de sauco y clavos.

Las lentejas son de naturaleza fr?a y seca en segundo grado. Las mejores son las rojas, gordas. Se emplean para aliviar la acidez de la sangre y fortalecer el est?mago. Tienen el inconveniente de dificultar el coito y de disminuir la visi?n. Esto se contrarresta comiendo berros y tomando duchas.

El melocot?n es de naturaleza fr?a y h?meda en segundo grado. La clase mejor es la que huele a almizcle. Los melocotones se emplean en casos de fiebre ardiente. Tienen el inconveniente de descomponer los humores; esto se contrarresta con vino arom?tico.

La albahaca que huele a lim?n es de naturaleza caliente en segundo grado. La mejor es la fresca, roja y cultivada. Disuelve la gota, pero perjudica al cerebro. Esto se contrarresta con un remedio preparado de almendras y vinagre...

Un simple estudio estad?stico, acerca de la esperanza de vida que alcanzaban los andaluces ?cuando en el continente europeo apenas si se llegaba a los 30 a?os- era de una media de 70 a?os, lo que nos debe hacer pensar tanto en las condiciones sanitarias de las ciudades andaluzas como en el nivel alcanzado por la medicina en este per?odo. Cuando leemos relatos acerca de los ?xitos andalus?es en sus curaciones, debemos suponer la exactitud de sus m?todos e hip?tesis, pues ?stos, y en general todos los m?dicos musulmanes, entend?an que la constituci?n del cuerpo humano formaba parte de un todo indivisible.

Tags: Al-Andalus, Andalucía, andalusíes

Publicado por NASOINAN @ 17:39  | Biografias
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