Mi?rcoles, 26 de diciembre de 2007
Ab?-l-Wal?d ?Abd All?h ibn Mwhammad ibn Y?suf Masr alAzd? al-ma?r?f bi Ibn al-Farad?.

Historiador, jurisconsulto y poeta.
Naci? en C?rdoba en el a?o 962. Muri? en la toma de esta ciudad por los almor?vides en el 1013.

Nos asegura Ibn B?skuw?l que, adem?s de sus dotes como jurista y narrador, como poeta y orador, fue tambi?n un gran bibli?filo, llegando a reunir una riqu?sima librer?a
.


A los treinta a?os hizo su peregrinaci?n (hayy) oficial a La Meca, aprovechando su viaje para conocer y aprender de muchos sabios orientales. A su regreso a la Pen?nsula obtuvo el cadiazgo de Valencia.

Una vez vuelto a su C?rdoba natal, muri? a consecuencia de las heridas que recibi? en la defensa de los muros de la ciudad asaltada por los bereberes, estando su cad?ver insepulto durante varios d?as. Al parecer, y ateni?ndonos a lo que nos cuenta Ibn Bass?m, encontr? la muerte que deseaba, ya que en su peregrinar a La Meca y abrazando el velo de la Cava, pidi? a ?All?h la gracia de morir como m?rtir, deseo del que al parecer se arrepinti? m?s tarde. Se cuenta que uno de sus paisanos, que le encontr? hacinado en un mont?n de cad?veres, le oy? murmurar durante su agon?a las palabras de la tradici?n musulmana: Todo el que es herido en los combates por la causa de Allah (y bien sabe Allah reconocer las heridas que se han recibido por su causa), aparecer? el d?a de la resurrecci?n con las heridas sangrientas; su color ser? como de sangre, pero su aroma como de almizcle. Apenas hubo dicho estas palabras, expir?.

En su poes?a predomina el tono religioso, siendo una muestra de ella esta magn?fica composici?n que ha traducido y versificado Varela:

Cautivo y lleno de culpas
estoy, Se?or, a tu puerta,
temiendo que me castiguen,
aguardando mi sentencia.
De mis faltas el c?mulo
con tu mirada penetras;
por Ti me angustia el temor
y la esperanza me alienta,
?pues de qui?n, sino de Ti,
el alma teme o espera?
Es inevitable el fallo
de tu justicia tremenda,
cuando a abrir llegues el libro
donde escribistes mis deudas,
la suma de mis maldades
temo escuchar con verg?enza;
ilum?name y consu?lame,
del sepulcro en las tinieblas,
donde yacer? olvidado
de mis m?s queridas prendas,
y que el perd?n de mis culpas
tu gran bondad me conceda,
pues tendr? sin tu perd?n
una eternidad de penas.


Pero en la faceta donde m?s destaco Ibn Al-Farad? fue en su actividad como historiador, destacando su obra Historia de los varones doctos de Al-Andalus, que le fue adjudicada en autor?a por F. Codera, gracias al viaje que realiz? ?ste a la mezquita de T?nez, en el a?o 1887. Esta obra ha sido publicada por el se?or Codera, formando los tomos VII y VIII de su Biblioteca ar?bica-hispana.

Al-Farad? es considerado como el mejor bi?grafo de sus d?as. Hasta entonces, s?lo se hab?an escrito algunos diccionarios biogr?ficos sobre determinadas materias; en cambio, nuestro autor compila el primero ?de tipo general- dedicado a Al-Andalus: un diccionario biogr?fico y bibliogr?fico escrito con gran escrupulosidad, pues para redactarlo no s?lo consult? autores y personajes de su ?poca, sino que realiz? un buen trabajo de investigaci?n, llegando a leer inscripciones sepulcrales que pudieran proporcionarle nuevos datos, y adem?s, en varias ocasiones, confiesa que no logr? dar con las noticias que buscaba.

Al-Farad? escribi? tambi?n una Historia de los poetas
andalus?es, que no ha llegado hasta nosotros.

Tags: Andalus, Andalucía, andalusíes

Publicado por NASOINAN @ 18:09  | Biografias
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