S?bado, 29 de diciembre de 2007
EL NACIONALISMO "ISLAMISTA"





En algunos sectores del nacionalismo andaluz, o quizás sería más correcto llamarles ‘regionalismo andaluz’, insertos en el Partido Andalucista está cundiendo el pánico ante las negociaciones entre ‘Liberación Andaluza’ y ‘Coalición Andalucista’, en el intento por parte de esta de incorporar a Liberación Andaluza al proyecto encabezado por el PA y el PSA.


Ya están surgiendo voces preocupadas por la incorporación de ‘islamistas’ al nuevo proyecto andalucista e intentando restringir los socios de la nueva formación. Grupos como ‘Liberación Andaluza’, o ‘Nación Andaluza’ están siendo cuestionados en cuanto a la conveniencia o no de incorporarlos al nuevo proyecto por concurrir en ellos tres cualidades muy molestas para los ‘capillitas’ del PA, a saber:
- Manifestar públicamente y sin rubor sus objetivos políticos: la independencia de Andalucia.

- Contar entre sus filas con numerosos militantes reconocidos públicamente como musulmanes.

- Reivindicar la historia de Andalucía y especialmente la del periodo de Al-Andalus como base del nacionalismo andaluz, tal como lo hiciera en su día el mismísimo Blas Infante
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Este sector ‘capillita’, enquistado especialmente en el PA sevillano, con algunos elementos aupados a cargos de dirección en otras provincias es el responsable, entre otros, de que el nacionalismo andaluz haya perdido 30 años en la lucha por la soberanía nacional, encontrándonos hoy en día en el mismo lugar que al comienzo: intentando aglutinar una fuerza andalucista que sea capaz de plantar cara a los nacionalismos centralistas de izquierdas y derechas.

Este nacionalismo ‘capillita’ desprecia la historia de Andalucía anterior a la conquista castellana. Sus prejuicios y su xenofobia no le permiten contemplar la historia de Andalucía en toda su plenitud y grandeza. Parten de la Andalucía de la ‘Conquista’ como hecho consumado. Se adhieren a las tesis de los herederos de los conquistadores, proclamando una Andalucía de tradición cristiana y negando la historia anterior a la conquista. ¡Como si Andalucía hubiera nacido con los Reyes Católicos!. Y si así fuera, ¿qué sentido tendría entonces el nacionalismo andaluz?. Si fuésemos herederos de los conquistadores no podríamos reclamar más que una exigua autonomía dentro de la inquebrantable unidad de España, tal como lo han venido haciendo los ‘capillitas’ durante 30 años. En esto es en lo único que han sido coherentes, aunque para ello se hallan tenido que disfrazar de nacionalistas andaluces.

Durante 30 años han querido extrapolar a Andalucía el nacionalismo del norte, de raíz cristiana como el Vasco o el Catalán del PNV y CIU. Esto no ha dado resultado como hemos podido comprobar porque no tiene sentido en Andalucía, porque nuestro cristianismo ha sido impuesto, porque la cultura y la lengua que hemos asimilado durante 500 años ha sido impuesta a sangre y fuego, porque 500 años de revueltas e intentos de soberanía así lo demuestran, porque la sangre de miles de andaluces nos dice que no somos españoles, que no compartimos sus valores culturales, que la historia que nos han contado no es la nuestra, que la ‘democracia’ con la que España nos ha obsequiado no es más que un colonialismo sutil, de nuevo cuño, envuelto en eso que llaman ‘democracia avanzada’, ‘primer mundo’, estado del bienestar’, etc.

Ese nacionalismo ‘capillita’, estaba abocado al fracaso desde un principio porque ese espacio electoral ya lo habían ocupado el PSOE y el PP, porque esa es la Andalucía que a los españoles no le incomoda, la asimilada, la que acepta la historia inventada por nuestros conquistadores, la sumisa, la Andalucía de la semana santa, el roció y la pandereta, la que piensa que es heredera de los conquistadores (que bien le vendría a algunos leerse el Complot de Tablada de Blas Infante, en lo referente a la visión histórica de Andalucía). Ese nacionalismo ‘capillita’ ya lo han asumido el PSOE y el PP por lo que no hay nada más que reclamar ni nada más que añadir, y porque puestos a votar, mejor votar al ‘nacionalismo capillita’ del PSOE y PP que al sucedáneo de nacionalismo de imitación que nos han querido vender durante estos 30 años.

Ahora, cuando llega la hora de aunar esfuerzos y de intentar aglutinar a las fuerzas nacionalistas en un proyecto colectivo que tenga como objetivo la Soberanía (para algunos ese es un objetivo irrenunciable) les entra el vértigo y vomitan todos los prejuicios de la Andalucía sumisa y asimilada a los conquistadores castellanos. Mantienen los mismos dogmas que los conquistadores; la limpieza de sangre, que se ha manifestado siglo tras siglo en el odio al moro; la unidad de España, vertebrada en base a la unidad religiosa, de ahí el temor a todo lo que pueda romper esos dogmas asimilados. Temor a la soberanía, a la independencia, a los moros, a los gitanos, a los homosexuales, en definitiva, a todo lo que rompa su visión ‘unicultural’ de Andalucía,… a todo lo ‘diferente’.

Y en este camino, se han encontrado de frente con los musulmanes andaluces, soberanistas, progresistas, sin complejos, orgullosos de lo que son, de su Din, de su historia, y decididos a trabajar por una Andalucía soberana, con el resto de los andaluces que comparten el mismo sueño.

Pero esto les molesta, no somos cristianos (esto me recuerda algunas frases de D. Blas cuando hablaba de Castilla y de Europa), somos un peligro para esa Andalucía, española y cristiana.

Y claro, intentan envenenar llamándonos eso tan feo de ‘islamistas’, con toda la carga peyorativa y xenófoba que tiene esta palabra. Nos acusan de querer ‘imponer’ en Andalucía una República Islámica, de pretender convertir a todos los andaluces al Islam por la fuerza, nos acusan de terroristas, de ser la ‘quinta columna’ del Islam, etc.

Yo recomiendo, a quién tenga alguna duda sobre las intenciones de los ‘islamistas’, o para ser más correctos y sin connotaciones peyorativas, de los musulmanes andaluces y especialmente de los nacionalistas, leer los documentos que durante más de 30 años han generado formaciones como ‘Liberación Andaluza’ o ‘Nación Andaluza’, por poner solo un par de ejemplos de formaciones señaladas como ‘islamistas’, para comprobar las ‘intenciones’ y el modelo político que proponen a la sociedad andaluza. Todos los documentos e iniciativas tienen un denominador común, una Andalucía Soberana, constituida en un estado laico que asegure la libertad de todas las creencias religiosas, filosóficas o políticas.

Esperamos que cesen las presiones para desvincular a los musulmanes de los proyectos políticos, sociales y culturales que sin duda se van a producir en nuestra tierra y que todos los andaluces podamos trabajar por el objetivo común de una Andalucía SOBERANA.

Viva Andalucía Libre y Soberana
Tahia Al-Andalus Horra
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Tags: Elecciones, Parlamento, Andalucía, andalucistas, soberanistas, Independencia

Publicado por NASOINAN @ 23:53  | Publicado en Prensa
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