S?bado, 02 de mayo de 2009

Vient de paraître à la Fondation Temimi

 Série 4 : Etudes d'Histoire morisque : N° 27

 Le XIIIe Symposium International d’Etudes Morisques sur :

 

Organisent : 

Le XIIIème Symposium International d’Etudes Morisques sur :

 

Dimensiones ideológicas y culturales de los moriscos y las politícas de la inquisición

Etudes réunies par

Prof. Emérite Abdeljelil TEMIMI. Préface Prof. Luce LOPEZ BARALT

  





Casa de Túnez, donde posiblemente nació Ibn Jaldûn,
hijo andaluces de Sevilla nació
1.332 y murió en El Cairo en 1.406.









TABLE DES MATIERES

 

1- Partie espagnole et française

Pages

 11        - Luce López-Baralt. - “Y estos somos nosotros” : Lectura de las actas del XIII simposium internacional de estudios moriscos

21        - Abdeljelil Temimi. – Pour un partenariat de recherche scientifique d'Etudes Morisques

23       - Discours du Prof. Temimi

25       - Discurso del Profesor Temimi

            Etudes

27        - Al-Amiri, Hédia . - El original Árabe del tratado de Al-Tafrīc frente a sus dos versiones Aljamiadas

35       - Ansón Calvo, María del Carmen. - En los preliminares de su expulsión : Los moriscos en el auto de fe Zaragozano de 16 de Noviembre de 1609

79        - Aouini, Mohamed.-. La Mentalidad inquisitorial : origenes, evolución y repercusiones

97        - Bachrouch, Taoufik. - La question morisque en débat

123     - Bel Hadj Ali, Chiraz. – La lengua árabe y los moriscos del exilio

133     - Bouzid, Boutheina. –Les travaux de recherche sur l'architecture morisque, réalisés à l'Ecole Nationale d'Architecture et d'Urbanisme –Tunis

149     - Castro Tirado, Verónica. - La Magia en la literatura Aljamiado-Morisca : una Metáfora contra la Reconquista

163     - Fabre, Gilbert. - La lettre et l’esprit ou la survivance du manuscrit et sa signification dans les milieux morisques d’Aragon

177      - García González, Sylma. - “El símbolo espiritual del trono divino en un fragmento de la Tafsira del Mancebo de Arévalo

191      - Gozalbes Cravioto, Enrique. - En la desaparición de Mikel de Epalza : Los estudios españoles sobre los Moriscos en el norte de África

199     - Lassel, Adriana. – Lucas, el morisco o el destino de un manuscrito encontrado

203     - López-Baralt, Luce. - Túnez, capital de los estudios de Moriscología : de Abu Al-Gayth Al-Qachach a Abdeljelil Temimi

211      - Rosario-Rivera, Medardo G. - El ars Moriendi Morisco : de los relatos hórridos de ultratumba a la muerte ejemplar de Mahoma

219     - Roza Candás, Pablo & Suárez García, Raquel. -Léxico religioso islámico y cristiano en dos manuscritos aljamiados

249     - Sagarzazu, María Elvira. – La Inquisicion frente al asunto de los moriscos españoles de los siglos XVI y XVII en America Latina y en otras partes

265     - Salah, Mohamed Mounir. - La contribución Morisca en la Toponimía de la zona periferica de Argel. aclaraciones en Torno a la Transcripción

277      - Shabou, Ines. – Los nuevos calcos semánticos en la literatura morisca" : El MNS 232 de la biblioteca pública de Toledo

287     - Temimi, Abdeljelil. - Langue des derniers morisques et leur installation au Maghreb à la lumière de nouveaux textes et firmans ottomans

303     - Turki, Mohamed. – Los moriscos y los profetas biblícos ........

            Quelques résumés de communications présentées au congrès :

 329     - Garcia, Luz R. - La mora de Ubeda y Rabi’a Al-Adawiyya : el velo del mistrio de dos maestras espirituales

329     - Lassel, Adriana. - Lucas, le morisque ou le destin d’un manuscrit retrouvé

332     - Ramos Ortiz, Maite. - Cuando Isabel Era morisca : El travestismo cultura en desengaños amorosos de María de Zagas

333     - Rapport final

337     - Rapport final (en espagnol)

341     - Index des noms de personnes et collectivités

345     - Index des lieux géographiques

349     - Publications de la Fondation sur les études Morisques……

            2 -Partie arabe

 11        - Luce López-Baralt. - “Y estos somos nosotros” : Lectura de las actas del XIII simposium internacional de estudios moriscos

21        - Abdeljelil Temimi. – Pour un partenariat de recherche scientifique d'études Morisques

25       - Allocution du Prof. Abdeljelil Temimi

            Etudes :

27        - Bramon, Dolors.- Aproximación a un estudio comparativo de la situación social y religiosa de las minorías morisca y judeoconversa en España 

35       - Temimi, Abdeljelil. - Langue des derniers morisques  et leur installation au Maghreb à la lumière de nouveaux textes et firmans ottomans

55       - Sanjuan, J.G. – La documentación inquisitorial del Tribunal de Granada sobre los moriscos 

79        - Sanchez Blanco, R. Benitez. – Proyectos de aculturación y resistencia morisca en Valencia de Tomas de Villanueva a Juan de Ribera

93       - Vilar, J.B. – Un Intento de aculturación de los granadinos en Murcia

113      - Cardaillac, Louis. – Le prophétisme, signe de l'identité morisque (traduit par A. Temimi)

 125     - López-Baralt, Luce. - Túnez, Capital de los estudios de Moriscología : de Abu Al-Gayth Al-Qachach a Abdeljelil Temimi

135     - Narvaez, Maria. T. – Mas sobre la tafçira del Mencebo de Arévalo 

143     - Rapport final

 

 Y ESTOS SOMOS NOSOTROS

LAS APORTACIONES EN LENGUA ESPAÑOLA DE LAS ACTAS DEL XIII SIMPOSIO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS MORISCOS

 Luce LÓPEZ-BARALT

Universidad de Puerto Rico

 

“Y estos somos nosotros” (S-2 BRAH, fol. 182r): las palabras textuales son de un morisco—en este caso, del llamado “Refugiado de Túnez”--que se refiere a sus compañeros de fortuna, a muchos de los cuales les costaba reconocer que, pese a las tribulaciones históricas que sufrieron al haber sido exilados del suelo español, debían agradecer a Dios su privilegiada condición de musulmanes y aceptar que su suerte era un misterio que estaba determinado para ellos desde la eternidad. “Y estos somos nosotros” : parecería que también nuestro refugiado, con estas tersas palabras no exentas de orgullo, presenta al mundo a sus hermanos, miembros de una comunidad que habría de desaparecer muy pronto de la faz de la tierra. Este anónimo autor fue uno de los escritores más importantes de la literatura secreta aljamiado-morisca, y gracias a su palabra escrita, y a la palabra escrita de tantos de sus correligionarios, su comunidad criptomusulmana dice presente hoy entre nosotros.  Cada vez que abrimos un códice morisco del siglo XVI, las antiguas aljamas vuelven a la vida, con sus conflictos, sus sueños, sus lágrimas, su creatividad artística, su negociación histórica y su voluntad férrea de seguir siendo ellos mismos.

“Y estos somos nosotros”: son pues los moriscos mismos quienes se presentan ante la posteridad, y los devotos estudiosos de su literatura clandestina no hacemos otra cosa que escucharlos atentamente para comprender mejor el mundo que les tocó vivir.  Es por eso que he querido hacerme eco de las palabras vibrantes y afirmativas de un escritor morisco para presentar las aportaciones en lengua española de las Actas del XIII Simposio Internacional de Estudios Moriscos, un volumen que recoge, con el entusiasmo y la generosa apertura que caracteriza las publicaciones de La Fondation Temimi pour la Recherche et l’Information (FTERSI), una gran variedad de estudios. Como de costumbre, estamos ante un volumen plurilingüe que enlaza fraternalmente trabajos en francés, árabe y español, y que reúne en diálogo fecundo a colegas de los puntos más distantes, desde España, Túnez, Pakistán, Dubai, Francia, Puerto Rico, Argentina y Suecia, por mencionar tan sólo algunos países. El volumen testimonia por sí solo, y ya de entrada, el interés internacional que vienen suscitando los estudios de moriscología tanto en Europa y América como en el Mediano Oriente, el Maghreb y Asia. Pero hay más: estas Actas consituyen ejemplo cimero de lo que es un auténtico diálogo intercultural, pues, frente al caso usual de otros volúmenes colectivos, aquí tenemos reunidos estudios de colegas de lengua árabe que escriben en español y, a la inversa, utilísimas traducciones al árabe de estudios en francés y español. No hay mejor manera de aprender los unos de los otros, máxime cuando los estudiosos nos estamos refiriendo a un mismo tema, el de la literatura secreta de los últimos musulmanes de España, por servirme del calificativo que usaron antes que yo Mohamed Ben Jemia y Míkel de Epalza. Me atrevo a decir que, en abreviado resumen, este volumen, como todos los de la Colección FTERSI y los de la colección CEROMDI de Zaghouan que les antecedieron, resume lo que sería el sueño secreto vital de tantos moriscos españoles que se sintieron escindidos en lo más hondo de su ser: lograr al fin un diálogo armónico y libre entre Oriente y Occidente. Precisamente los dos hemisferios culturales que ellos mismos reunían en su propia alma. Precisamente el diálogo histórico, interreligioso e intercultural que nos importa reestablecer a nosotros mismos en nuestro siglo XXI.

Hoy ese diálogo en torno al tema morisco se reviste de nuevas armas de estudio que abre nuevas perspectivas y plantea nuevas interrogantes históricas, religiosas y literarias. Importa insistir en la extraordinaria diversidad de enfoques de los que es hoy susceptible el campo de la moriscología, pues una gama de grises media entre “la negra disidencia y la blanca y siempre utópica asimilación”, como señala Ana García Pedraza (1), y como propone, con igual lucidez, Taoufik Bachrouch en un ensayo que ve la luz en este mismo volumen (2). El último estudioso sostiene que la comunidad morisca ofrece “une large palette de situations”: los moriscos, en efecto, no eran un bloque homogéneo  sino un complejísimo mosaico que importa explorar en sus propios términos.


La manera en la que se enfoca el estudio de la moriscología, en efecto, se viene renovando con saludable vigor. Mercedes García-Arenal se quejaba en 1992—y con razón—de que el solo hecho de rescatar las fuentes documentales moriscas parecía ya suficiente y eximía al estudioso “del esfuerzo de buscar nuevos marcos interpretativos, nuevos enfoques, nuevas cuestiones, produciendo trabajos muy descriptivos que priman lo local, lo cuantitativo: el deseo de evitar la carga ideológica ha producido, quizá, timidez interpretativa” (3). Esta “timidez interpretativa” en el campo aljamiado-morisco va quedando, afortunadamente, cada vez más atrás. La polémica en torno a la expulsión masiva de los moriscos en 1609, por insistir en un solo aspecto del tema, ya ha dejado de ser el eje principal del campo de estudio. Han abonado a este esfuerzo por comprender más a fondo la situación de los moriscos la incorporación de los estudios regionales. Hace muchos años ya Fernand Braudel señalaba que existía no un “problema morisco”, sino unos “problemas moriscos”, y estudiosos como Nicolás Cabrillana (4), J. Aranda Doncel (5) y Trevor J. Dadson (6), entre otros, han comenzado a actualizar la antigua lección del maestro. Bernard Vincent se cuestiona con razón lo que pueden tener en común, fuera de su pertenencia al Islam, los agricultores de Tudela y Tarazona con las familias granadinas de origen principesco, o bien los moriscos de Ávila o Arévalo, que ignoran la lengua árabe, con las mujeres de la región de Gandía que sólo conocen dicha lengua” (7).


También están contribuyendo a la renovación de la moriscología la aplicación de nuevas herramientas teóricas, desde los cultural studies hasta la estética de la recepción, sin olvidar los estudios etnográficos y antropológicos. Cabe recordar en este sentido que un libro como el reciente Covert gestures. Crypto-islamic Literature as Cultural Practice in Early Modern Spain de Vincent Barletta, que aplica nuevas teorías literarias al campo de estudios  moriscos, ha sido acogido con notable interés por la crítica (8) y traducido rápidamente al español.


Importa insistir, una vez más, en la línea de pensamiento renovador de García-Arenal y de Bachrouch, en que buena parte del aggiornamento del campo de estudios se debe también al hecho de que al fin estamos comenzando a tomar en cuenta nuevos fondos documentales para entender cómo vivieron y cómo fueron los moriscos. Como es natural, hemos pensado el fenómeno morisco dependiendo de las fuentes que hayamos manejado. La dependencia exclusiva de fuentes aljamiadas o bien de la documentación inquisitorial dan la impresión, como observa García Pedraza (9), de un máximo conflicto entre las castas enfrentadas, pues nos hablan de criptomusulmanes disidentes y del castigo ejemplar que recibían a manos del santo Oficio. Toda una polémica ha surgido recientemente en torno a la utilización de las distintas fuentes del estudio de la moriscología: Francisco Márquez Villanueva (10) se aleja de la visión polarizada al atender las pistas que ofrece la literatura española de tema maurófilo,  mientras que Bernard Vincent defiende la importancia de las fuentes archivísticas. Maribel Fierró alerta sobre la deseabilidad del uso de diversas fuentes: “Una de las maneras de salvar la inevitable ‘tendenciosidad’ de las fuentes que manejamos es utilizar el mayor número posible de ellas, obteniendo datos que concuerdan y que discrepan, que matizan, completan y contradicen” (11). Difícil no estar de acuerdo. En este sentido la historia de los libros plúmbeos del Sacromonte ha dado un importante giro gracias a los volúmenes que Mercedes García-Arenal, Manuel Barrios Aguilera y un distinguido equipo de investigadores han publicado en años recientes, dando cuenta de nuevos textos y de nuevas interpretaciones del célebre fenómeno. Abdeljelil Temimi, por su parte, nos abre las puertas de otra importante fuente documental: los archivos otomanos, que nos permiten ver la diáspora morisca desde ángulos novedosos (12). Gilbert Fabre a su vez nos alerta en torno a las importantes diferencias existentes entre los manuscritos moriscos, apegados a la tradición oral de sus antepasados musulmanes, y los textos impresos, que la comunidad clandestina asociaba a la nueva técnica europea—la galaxia guttenberg--de sus perseguidores cristianos (13).

A la luz de las nuevas fuentes documentales y de las nuevas tendencias críticas, la figura del morisco se ha ido refractando de las maneras más diversas ante el lector contemporáneo. Comienzan a coexistir y a dialogar nociones del morisco muy distintas entre sí: el morisco inasimilable, criptomusulmán recalcitrante, parte de la umma o Dar al-islam; el morisco hijo de una minoría híbrida, pero aun islámica, en paulatino estado de asimilación cultural a la sociedad mayoritaria; el morisco que antepuso sus lealtades religiosas y culturales a su tierra española, de la que se sintió “natural”; el  morisco que fue un español a medias, algo así como el “cristiano que nunca llego a ser”; el morisco que parecería salido de un cuadro costumbrista al gusto del entusiasta maestro Estébanez Calderón; el morisco cruel y vengativo de Serafín Fanjul (14) ; el morisco representativo de un “otro” al uso de las minorías étnicas actuales europeas y norteamericanas;  el morisco como cristiano arábigo sincero; el morisco como doble agente y espía entre dos comunidades enfrentadas; el morisco cuya identidad dependía exclusivamente de su voluntad de serlo o de ser percibido de esa manera por los otros (15) ; el morisco como un ser híbrido y un mestizo cultural, a la vez profundamente musulmán y plenamente español; el morisco que esgrimía su literatura secreta como arma de resistencia; el morisco víctima del proceso de aculturación oficial; el morisco que en cambio supo apropiarse conscientemente de la cultura dominante para establecer para sí un espacio nuevo; el morisco como parte de una élite ilustrada burguesa; el morisco que escribía literatura musulmana en lengua española (16) ; el morisco que escribía literatura española con caracteres árabes; el morisco como homo stheticus, que refundió gozoso el París y Viana, y el homo politicus, que se ocupó de entrevistar a los sobrevivientes de la caída de Granada. El estudioso del tema, que siempre se encuentra --ya lo he adelantado-- “ideologically shaped and temporally situated” [“ideológicamente moldeado y temporalmente situado”], por usar las palabras de Barletta (17), habrá de toparse con el riquísimo imaginario de estos “moriscos” contradictorios, de identidad fluida y en perpetua negociación, pues de alguna manera todos ellos, en su conjunto dinámico, ayudan a formar el mosaico multicolor de su comunidad--que, Taoufik Bachrouch lleva razón--aun estamos en proceso de explorar a fondo.

Los estudios en lengua castellana del presente volumen, escritos, como dije, tanto por españoles como por latinoamericanos, tunecinos y pakistaníes, constituyen un magnífico muestrario de los temas principales que vienen interesando a la comunidad académica internacional en torno a la literatura e historia morisca. Los estudiosos se sirven de distintas fuentes, tanto de las archivísticas inquisitoriales como de los textos aljamiados que los mismos criptomusulmanes escribieron: de ahí que sus enfoques, como ya adelantamos, varíen entre sí y nos arrojen luz sobre la comunidad morisca desde ángulos muy distintos. Contamos, en primer lugar, con ensayos de tema puramente histórico, que sacan a la luz información archivística crucial para entender lo que le sucedió a la comunidad morisca en los momentos previos a la expulsión. Ahí está el ejemplar estudio de María del Carmen Ansón Calvo, de la Universidad de Oviedo, que nos da cuenta de los autos de fe llevados a cabo en Aragón precisamente en el año crucial de 1609. El estudio da al traste con antiguos mitos—la Inquisición no solía torturar mujeres o viejos--y nos da cuenta detallada de los nombres de muchos ajusticiados moriscos. Nos documenta incluso el caso de un morisco delator de su propia casta: que en los momentos de crisis siempre surge el tránsfuga codicioso o acomodaticio. La vida de toda una comunidad en conflicto y presa de una extrema ansiedad y temor va resurgiendo poco a poco gracias a la investigación pormenorizada de la profesora Ansón Calvo: los archivos inquisitoriales, irónicamente, al igual que los manuscritos secretos aljamiados, vienen también a rescatar la memoria de la comunidad morisca vencida.

Mohamed Aouini, de la Universidad de la Manouba, por su parte, complementa esta línea investigativa histórica con un ensayo sobre la mentalidad inquisitorial y las repercusiones que ésta tuvo sobre los moriscos perseguidos. María Elvira Sagarzazu, profesora argentina que ejerce ahora en la Universidad de Lund, expande sus estudios propios anteriores sobre la presencia morisca en América Latina—recordemos La conquista furtiva. Argentina y los hispanoárabes (Buenos Aires, Sudamericana, 2000)—ocupándose esta vez de deslindar los alcances de la Inquisición en las lejanas tierras australes de la América aún recién descubierta. Los moriscos tuvieron  mucha más libertad en estos espacios tan remotos, ya que la distancia impedía al Santo Oficio ser realmente eficaz en sus pesquisas religiosas. También en la línea histórico-cultural se encuentra el estudio de Enrique Gozálbes Cravioto, de la Universidad Castilla-La Mancha, que dedica un emocionado homenaje al llorado colega Míkel de Epalza, a quien tanto deben los estudios de moriscología, a la vez que reflexiona sobre las aportaciones de la erudición española en el campo de la literatura morisca del exilio, que, en efecto, los expertos hemos tardado más en atender.

Otros ensayos se centran en el estudio lingüístico de los códices aljamiados, y no es de extrañar que la mayor parte de ellos sean de la pluma de colegas árabofonos, que aportan su indiscutible expertise bilingüe a un trabajo de cotejo comparatista como éste. Ahí está la contribución de Mohamed Salah Mounir en torno a la toponimia morisca de Argel, así como el ensayo de Inès Shabou, de la Universidad de La Manouba, que rastrea paciente y lúcidamente los calcos semánticos que los refundidores moriscos hacen del Ms. 232 de la Biblioteca Pública de Toledo. Chiraz Bel Hadj Ali, por su parte, investiga la lengua árabe de los moriscos exilados, mientras que Hédia Al-Amiri estudia cómo dos refundidores moriscos, los autores del códice aljamiado número 4870 de la Biblioteca Nacional de Madrid y del manuscrito XXXIII de la Junta, vierten al castellano el original árabe del Tratado de Al-Tafric de Ibn Al- Gallab. La Profesora Chiraz Ben Hadj Ali, por su parte, rastrea la defensa de la lengua árabe entre los moriscos del exilio, que escribían en un castellano correcto en el que entreveraban frases enteras en árabe. La autora hace referencia concreta a los autores que enaltecían la lengua coránica de la Revelación sobre la lengua española que se habían visto forzados a utilizar, un idioma “torpe” y de “erético açento”, según el morisco Taybili.

El excelente trabajo de Raquel Suárez García (Universidad Complutense de Madrid), escrito en colaboración con Pablo Roza Candás (American University of Dubai), y nacido del Seminario de Estudios Árabo-Románicos de la Universidad de Oviedo, explora a fondo el léxico (casi siempre religioso) de origen árabe de los moriscos españoles. Los autores se sirven de dos manuscritos poco estudiados hasta la fecha: un códice aljamiado de la Biblioteca Pública de Leida y el ms. 397 de la Biblioteca Nacional de Francia. Vemos cómo los autores aljamiados oscilan entre arabismos léxicos y formas híbridas árabo-romances, frente a ocasionales expresiones puramente hispánicas que sustituyen las voces de etimología árabe.

Resulta aleccionador ir haciéndonos cargo de cómo los adaptadores moriscos cometían errores por su incomprensión ocasional de pasajes del árabe original, o bien suprimían palabras o aún insertaban términos nuevos que eran espúreos al modelo arábigo del que se servían. Otras veces los autores mostraban más apego a su original árabe, rechazando la traducción española de términos árabes de tema religioso, mientras que en otras ocasiones no dudaban en hispanizar los conceptos religiosos más sagrados ( “gloria”,“ Dios” ). Considero que todos estos estudios lingüísticos son de especial interés para la moriscología, pues van al  meollo mismo del proceso de redacción de los escritos en aljamiado. Salta a la vista que a los amanuenses moriscos no les fue del todo fácil trabajar con la lengua árabe de sus antepasados, que, por razón de los frecuentes edictos legales que emitían las autoridades cristianas, se vieron forzados a abandonar paulatinamente. Estos tanteos lingüísticos dan fe precisa del lento proceso de la pérdida de la lengua coránica, e incluso del manejo aún impreciso de la lengua castellana que terminaría por suplantarla en las aljamas aragonesas.

Otro conjunto de estudios privilegia distintos motivos temáticos nacidos de una lectura atenta de los manuscritos aljamiados. El Profesor Mohamed Turki, a quien tantos trabajos debemos sobre el tema morisco, dialoga con los estudios previos de Mercedes Sánchez Álvarez y Antonio Vespertino Rodríguez en torno a las figuras de los profetas bíblicos en la literatura aljamiada. El estudioso hace una lectura cercana de los códices en cuestión y descubre intenciones secretas vindicativas en la manera en la que los moriscos manejaban en sus relatos las figuras de origen bíblico. Su estudio, tan intuitivo, recuerda las segundas intenciones de los amanuenses moriscos que captó a su vez John P. Hawkins, que también supo leer entre líneas el conjunto del ms. 493 BNM no como antología deshilvanada de temas diversos, sino más bien como “an integrated theme, a coherent Morisco philosophy of suffering” [“un tema integral, una coherente filosofía morisca del sufrimiento”] (18).

Sylma García González, de la Universidad de Puerto Rico, nos da una importante primicia al estudiar las posibles fuentes religiosas del extraño símbolo del Trono Divino en la Tafsira del Mancebo de Arévalo. La estudiosa rastrea posibles huellas hebraicas, cristianas y musulmanes en la reelaboración que lleva a cabo el autor morisco del símil espiritual del Trono del Altísimo, y ello no extraña demasiado al lector asiduo de este enigmático cronista aljamiado, tan dado a barajar indiscriminadamente sus fuentes literarias y religiosas.  Por más, la Prof. García intuye que hay posibles rasgos esotéricos en el símil del Mancebo, y, al hacerlo, se une a los estudios recientes de Xavier Cassasas, Pablo Beneito, María Teresa Narváez y María Luisa Lugo, que vienen insistiendo en las posibles huellas de la mística sufí en los autores aljamiados. Como se sabe, Miguel Asín sospechó que pudo haber sido a través de los moriscos aljamiados que los mystici majores de España, con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús a la cabeza, hubieran podido obtener muchas de sus fórmulas espirituales, de reconocible raigambre sufí.   

Verónica Castro, también de la Universidad de Puerto Rico, nos ofrece otra contribución al tema de la magia morisca, tema que ha interesado vivamente a estudiosos como el pionero Pedro Longás y luego a los contemporáneos Ana Labarta, Joaquina Albarracín y Juan Martínez Ruiz, por ser tan abundantes en el corpus aljamiado. Se ocupa del ms. V-26 de la BRAH de Madrid, que contiene diversos sortilegios, como algunos muy curiosos contra un trasgo femenino conocido como la Al-Óab•ba, que hacía daño a los niños ya desde el vientre de sus madres. También  comenta sobre una conmovedora nota manuscrita escrita por un usuario del códice mágico, que advertía como su niño se movía ya en el vientre de su madre, lo que le permite calcular posible fecha de su nacimiento: el 14 de julio de 1603. De seguro ese anónimo morisco se debió haber servido de la magia blanca protectora del códice para proteger a su criatura, que habría de nacer tan cerca ya de la fecha de la expulsión final de su comunidad.

Otros estudioso, el puertorriqueño Medardo Rosario-Rivera, se ocupa del tema de la muerte, que también viene interesando vivamente a los estudiosos, a juzgar por el primer libro dedicado íntegramente al tema, el volumen de Miguel Angel Vázquez, Desde la penumbra de la fosa: la concepción de la muerte en la literatura aljamiado-morisca (Trotta, Madrid, 2007). Rosario-Rivera contrasta los relatos hórridos de ultratumba, que se ocupan de describir el tránsito y la agonía o “embriaguez” de la muerte, y que trazan su origen a distintas azoras coránicas, con la muerte armoniosa, pacífica y ejemplar del Profeta Mahoma, tal como la describen varios manuscritos aljamiado-moriscos. Los criptomusulmanes insistieron de manera reiterada en el tema de la separación del alma del cuerpo, pero privilegiaron, hay que decirlo, las descripciones más crueles posibles de los temibles ángeles de la muerte y del constreñimiento de la fosa, de seguro para alertar por este medio a los moriscos para que permanecieran fieles a su religión musulmana, ya muy difícil de practicar adecuadamente en los años de la España inquisitorial.

Estamos pues ante un muestrario muy diverso de nuevos estudios que viene a sumarse a la bibliografía cada vez más abundante sobre el tema morisco. Ya lo afirmó contundentemente en 1984 Luis García Ballester (19) : El tema morisco ha salido a la calle. Desde entonces, la “pasión por lo morisco”, como a su vez insistió Ana García Pedraza (20), no ha hecho otra cosa que ir en aumento, y en este volumen no solo pluricultural, sino de enfoques múltiples, da un importante paso de avance. Importa que sigamos dando muchos pasos más de avance todos juntos, occidentales y musulmanes, pues se lo debemos a una comunidad que aun insiste valientemente en presentarse al mundo a través de su escritura secreta: “Y éstos somos nosotros”. La historia, ya se ve, habría de escuchar al fin a los últimos musulmanes de España, bien que con cinco siglos de retraso.

 

Luce LÓPEZ-BARALT

Universidad de Puerto Rico

Notas

(1) García Pedraza, Actitudes ante la muerte en la Granada del siglo XVI. Los moriscos que quisieron salvarse (Universidad de Granada, Granada, 2002, vol. 1, p. 916.

(2) “La question morisque: quelques réflexions”.

(3) “El problema morisco: propuestas de discusión”, Al-Qantara XIII/2 (1992), 491-503, p. 492.

(4) Almería morisca (Universidad de Granada, Granada, 1989).

(5) Los moriscos en tierras de Córdoba (Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, 1984).

(6) Los moriscos de Villarubia de los ojos. Historia de una minoría asimilada, expulsada y reintegrada (Iberoamericana/Vervuert, Madrid, 2007).

(7) El río morisco (Biblioteca de Estudios Moriscos. Universitat de València/ Universidad de Granada/ Universidad de Zaragoza, 2006, p. 133).

(8) Cf. la extensa reseña que le dedica Alberto Montaner Frutos en Aljamía XVIII (2006) pp. 243-285).

(9) Actitudes.., vol I, p. 80.

(10) El problema morisco (desde otras laderas) (Libertarias, Madrid 1991).

(11) “Prácticas y creencias religiosas en Al-Andalus” (Al-Qantara XIII (1992) pp 471-472).

(12) Cf. su “Langue des derniers morisques et leur installaltion au Maghreb à la lumière de nouveaux textes et firmans ottomans”, que ve la luz también en el rpesente volumen.

(13) “La lettre et l’esprit ou la survivance su manuscript et sa signification dans les milieux morisques d’Aragon”, incuído en el presente volumen.

(14) Al-Andalus contra España. La forja de un  mito (Siglo XXI Madrid, 2002).

(15) García-Arenal se sirve de los postulados de F. Barth en torno a los ingredientes básicos de la identidad—“the characteristis of self-ascription and ascription by others”  [“las características de la adscripción propia y de la adscripción que dan los otros” ] (“El problema…”, p. 496).

(16) Lo propone Gerard Wiegers ya desde el título de su libro Islamic literature in Spanish & Aljamiado. Yça of Segovia (fl. 1450). His Antecedents and Successors (Brill, Leiden, 1994).

(17) Op. cit., p. xxxv.

(18) Hawkins, John P. “A Morisco Philosophy of Suffering: an Anthropological Analysis of an Aljamiado Text”, Maghreb Review 13/3-4 (1988), p. 200.

(19) Los moriscos y la medicina (Editorial Labor, Barcelona, 1984, p. 9).

(20) Amalia García Pedraza, op. cit., vol. 1, p. 27).

 

 POUR UN PARTENARIAT DE RECHERCHE SCIENTIFIQUE D'ETUDES MORISQUES

 Prof. Abdeljelil TEMIMI

 Nous avons entrepris, il y a 26 ans, d’organiser un colloque international tous les deux ans sur les études morisques et andalouses autour d’un sujet suggéré par les participants eux-mêmes. Nous ne pensions pas, à cette époque, que nous réussirions à organiser treize congrès à la réputation internationale solide, qui seront couronnés par la tenue d’un quatorzième congrès sur le quatrième centenaire de l’expulsion des Morisques d’Andalousie auquel 55 chercheurs vont assister, de la génération de pionniers tout autant que de la nouvelle génération de chercheurs. Tous espèrent contribuer, par leurs études, à susciter plus d’intérêt pour ce champ de recherche. Parmi les résultats les plus probants de ces rencontres, signalons la publication de leurs actes, constituant ainsi une base de données sur les études de moriscologie, puisque nous avons publié 600 études en espagnol, français et arabe.

Dans cet ordre, nous avons préparé les actes du treizième colloque, tenu en mai 2007, pour publication. Il a réuni des spécialistes maghrébins et internationaux qui nous ont fait parvenir leurs études incluses dans ce travail.

Sans entrer dans les détails des conclusions de ces travaux, la chercheuse Luce Lopez Baralt, sur notre invitation, a écrit la préface de cet ouvrage. Elle a appelé à construire une nouvelle méthodologie académique pour le futur où cette spécialité ne serait plus le monopole d’une seule minorité de chercheurs espagnoles mais serait plutôt basée sur un véritable partenariat scientifique entre les chercheurs occidentaux et ceux du monde arabo-musulman. Le développement de cette spécialité nécessite que de nouvelles approches soient trouvées utilisant les informations des archives et manuscrits espagnols, ainsi qu’arabes et ottomans, lesquels font défaut à nombre de travaux occidentaux jusqu’à aujourd’hui. Prenons l’invitation du professeur Luce en considération et posons les jalons d’un véritable partenariat scientifique d’où serait absent le comportement hautain qui a nui à certains chercheurs et historiens.

Dans ce cadre, j’aimerais remercier le prof. Luce d’avoir rédigé cette préface-événement et également d’avoir pris le soin de relire tous les textes espagnols en nous faisant part de ses remarques pertinentes. Nous tenons donc à lui exprimer nos remerciements chaleureux. Que les lecteurs prennent la peine de s’arrêter à cette préface historique afin qu’ils soient assurés que la science et la recherche ont leurs propres règles et leur méthodologie pour développer ce champ d’études, loin de l’arbitraire, de l’orgueil ou de la marginalisation des autres chercheurs, comme le prouve le travail accompli depuis le lancement de ces colloques spécialisés, supervisés par notre Fondation et le Comité International d’Etudes Morisques (C.I.E.M).


Tags: Al-Andalus, Andalucía, Historia, Moriscos, Dignidad, Independencia, Soberanía

Publicado por NASOINAN @ 21:15  | Aben Humeya y Moriscos
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