Jueves, 03 de septiembre de 2009

El andalucismo político está en una de sus mayores crisis desde que se conformó como tal, pero es ahora cuando la nación vuelve a exigir a todos los patriotas que den cumplida respuesta a una situación que amenaza con hacer desaparecer nuestra identidad para siempre.


En la actualidad, el único referente en forma de partido que ha tenido esta tierra en el ámbito nacionalista, el Partido Andalucista, está prácticamente desaparecido de todas las instituciones, empezando por su escasa representación municipal que lo lleva también a estar ausente de las Diputaciones, y por supuesto, su situación extraparlamentaria tanto a nivel nacional como estatal y europeo, dan buena prueba de cómo están las cosas.

El resto de grupos y grupúsculos desde el nacionalismo más radical hasta un moderado regionalismo, están inmersos también en una situación compleja, pero todos coinciden en su escaso número de miembros activos, sus escasas actividades, y su nula presencia social.

Sólo la posibilidad de la unidad de acción nos puede permitir abrirnos paso hacia las instituciones, y desde ahí contribuir a la liberación nacional de Andalucía.

Ahora bien, eso es lo que debió representar Coalición Andalucista, y acabó dejando fuera del Parlamento al andalucismo. El problema es que el motivo de que CA no esté hoy en las instituciones no ha sido analizado en profundidad de modo conjunto por todos los componentes, y sólo ha sido aprovechado estratégicamente para las luchas intestinas.

El fracaso de CA se debió básicamente a que otra vez hubo elecciones nacionales y estatales conjuntas, justo cuando el bipartidismo se acentuó en todos los territorios.

Si a eso le añadimos que la coalición se creó demasiado tarde para poder ser conocida por los andaluces, que incluso orgánicamente no funcionó, que tampoco ayudó la falta de mensaje claro en la campaña electoral, que los votantes venían del referéndum del Estatuto en el que PA se quedó solo y recibió todos los palos de la crítica, desde el PSOE a IU pasando por el PP. Y a todo esto añadamos qué medios de comunicación son los más seguidos en nuestro país…

Si probablemente la coalición se constituyera hoy, si a ella se sumaran las mismas organizaciones de entonces, si se creara un órgano de dirección o coordinación, si se fijara un programa de mínimos pactado y asumible por todos, y si hubiera un liderazgo personal claro, las cosas serían distintas.

No hace falta que todas las organizaciones asuman el objetivo de la independencia, basta con que asuman elementos tales como la identidad nacional de Andalucía, y la exigencia de que primero es Andalucía, y que los intereses de Andalucía deben ser prioritarios, por encima de los intereses de España o los de Europa. Ya está, con eso habremos dado el gran paso.

Si somos coherentes con la realidad, los andalucistas no estamos en disposición de gobernar, por lo tanto es absurdo enfrentarnos por cuestiones que sobre las que no vamos a decidir nosotros. Unámonos por aquello que compartimos.

El andalucismo es una mecha que no se apaga, como lo demuestra el hecho de que en su momento se la arrogó el PSOE, o ahora lo hace el PP. Incluso IU, que dice no ser nacionalista tiene en su seno una organización que sí lo es.

Es decir, todos los partidos venden su andalucismo, mientras los verdaderos andalucistas están fuera de la política institucional. Y si venden andalucismo es porque hay quien quiere comprar andalucismo.

El fracaso histórico –uno tras otro- del andalucismo que ha representado el PA no debe echarnos para atrás, más bien todo lo contrario. Se han venido equivocando por mantener un lenguaje ambiguo que a nadie convencía, y es que son nacionalistas pero no hablan de la nación andaluza, son de izquierdas pero moderadamente, dejan entrar en sus filas a cualquiera con tal de tener más presencia institucional…

Esos errores son el pasado. El PA dio el gran paso hacia la gran coalición, y con él formaciones muy distintas, pero se hizo tarde y mal. Ahora queda tiempo si no nos dormimos.

Os propongo esta reflexión. Creemos un Congreso Nacional Andaluz en el que estén proporcionalmente representadas todas las organizaciones andalucistas, elaboremos un programa asumible por todos sin dejar de defender cada cual sus propios principios, y respondamos por fin al grito que nos hace el pueblo andaluz.

Objetivamente el PSOE perderá poder en las próximas elecciones nacionales y municipales, y el PP ganará terreno, y tanto uno como otro pueden necesitar al andalucismo para gobernar. Es nuestro momento si sabemos aprovecharlo.

¡Sea por Andalucía libre!

Andalucía 3 de septiembre de 2009
Aomar Antequera
FORO ABEN HUMEYA


Tags: Andalucía, Historia, Cultura, Dignidad, Andalucismo, Nacionalismo, Soberanía

Publicado por NASOINAN @ 12:17  | Foro Aben Humeya
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