Domingo, 10 de enero de 2010


Sellemos para siempre esta  tumba siniestra que nos recuerda a diario la humillación de nuestro Pueblo y la destrucción de nuestra Cultura.







EDITORIAL de la Revista Paralelo 36, que compartimos.


Las instituciones democráticas no pueden sentirse y mostrarse herederos  de un genocidio como el que se conmemora cada 2 de enero en la ciudad andaluza  de Granada. El Ayuntamiento de la ciudad, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Defensa español, no pueden legítimamente considerarse los continuadores históricos  de la aniquilación del Pueblo y la Cultura andalusí.. En democracia las tradiciones no tienen valor normativo, ni estatuto ético alguno. Menos cuando estas tradiciones han llegado hasta nuestros días amparadas y sostenidas por la xenofobia, el nacional catolicismo o el fascismo  franquista.. ¿Qué hace un alcalde elegido democráticamente y que gobierna  en un Estado constitucional  de Derecho  tremolando el pendón de guerra de los genocidas reyes católicos.? ¿Que  pintan las instituciones de un Estado laico asistiendo  a  actos religiosos  que celebran la destruccion y la muerte  de  miles de personas y de  toda una cultura, en el nombre de la “religión del amor”?.

 Los símbolos están cargados de contenidos y no son neutrales. No por casualidad la extrema derecha  racista y españolista  ha  convertido el 2 de enero en una de sus fechas emblemáticas,. En la transición la izquierda no supo o no quiso eliminar  esta  cruel conmemoración  e incluso  le dotó de un ritual anacrónico  y rancio. Como un símbolo de la impotencia y la impostura de la transición democrática  en Granada se siguió  celebrando  su propia autodestrucción. Como aún hoy se mantiene monumentos a la memoria del líder fascista español José Antonio Primo de Rivera. Incluso en un ejemplo de cruel burla histórica, se ha  añadido a los gritos de rigor  el nombre de Andalucía. Esta  izquierda  de la transición que todavía nos gobierna era tan impotente y timorata  que  no ha sido  capaz  de romper  ni con los reyes católicos. 

La democracia  no  puede ser la albacea simbólica  de la xenofobia y el genocidio. La democracia  debe ser   y sentirse y  reivindicarse de la memoria, del dolor y de la  lucha de los débiles, de los sin derechos, de los sin libertad, de los sin cultura, de lo sin patria, de los sin  techo, de los sin pan.. La democracia más que   el gobierno  del pueblo , es el   gobierno de los pobres., de los sin poder y hacia ellos y ellas  debe volver sus ojos cuando vuelve su  mirada  hacia la  historia.. Por eso desde Paralelo36 queremos  manifestar  públicamente  nuestro apoyo a la plataforma ciudadana  Grabada Abierta que ha propuesto que la fiesta local  granadina del 2 de enero se pase al 26 de mayo, fecha del asesinato  ejecución de la heroína republicana Mariana Pineda.  El hilo rojo de la historia es la única senda de la memoria democrática

 EDITORIAL PARALELO36  8-01-2010


Tags: Al-Andalus, Andalucía, Historia, Granada, 2 de enero, Dignidad, Soberanía

Publicado por NASOINAN @ 11:40  | Publicado en Prensa
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